Steven Spielberg

LOS GOONIES [CINE]


No podía faltar la reseña a este film emblemático de los años 80s y más cuando se cumplen 30 años de su estreno al escribir estas líneas. Junto a ‘E.T.’ y ‘Regreso al futuro’ forma el triunvirato del cine juvenil por definición en esa alocada década que supuso el origen de lo que hoy conocemos como cine de culto de aventuras. 
 
Con el permiso de otros títulos, ‘Los Goonies’ ha supuesto para miles de fans su punto de partida como la semilla que impulsó sus sueños y fantasías en su adolescencia. Tiene mucho de eso pero sobre todo recuerdos. Es sin duda una de las películas que más grupos de seguidores tiene en el mundo, más reseñas y referencias en el posterior cine de aventuras juveniles. Todos hemos soñado en formar parte de ese variopinto grupo de chavales que surcaban su ciudad costera en bicicleta. Aquí en España tuvimos nuestros propios Goonies…
 


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NO INVADÁIS LA TIERRA QUE OS DAREMOS ESTOPA: 29 INVASIONES ALIENS QUE SALIERON MAL Y UNA QUE DA QUE PENSAR [ESPECIALES]


Llega el verano y con el buen tiempo los extraterrestres siempre echan la vista hacia nuestro querido planeta azul con la intención de plantar su sombrilla, meternos sondas anales y abducirnos hasta dominar nuestra civilización. Es lógico, somos el Marina D’Or del Sistema Solar y lo saben. Lo que parece que no les entra en la cabeza, y mira que tienen ejemplos para ello, es que somos una raza un pelín reacia a eso de la dominación global. Ya de por sí nos cuesta entendernos entre nosotros, como seres humanos, como para que vengan de otro sistema interestelar a mangonearnos y querer usar nuestros cuerpos como sustento para sus ansias de perpetuación, o bien como pilas para sus naves o para experimentar con nuestros lozanos y apetecibles cuerpos. O simplemente por el hecho de que tengamos esas estupendas playas y sus conocidos chiringuitos. Por ello, y aprovechando el inminente estreno este verano de la secuela de uno de los mayores ejemplos de invasión extraterrestre en el cine, ‘Independence Day: Resurgence’ (2106), queremos hacer un repaso por aquellos títulos en el cine que nos da buena muestra de cómo las gastamos en el tercer planeta del Sistema Solar. 


Somos una raza tan…





…genuina que nos creemos los reyes del mambo, somos el ombligo del Universo, hasta que algún ser de la galaxia de Andrómeda o de Alfa Centauro o de Raticulí diga lo contrario y de la razón a Stephen Hawking. Mientras tanto, el cine ha dado buena cuenta del sentido de unión y hermandad que surge cuando nuestros cielos se ven invadidos de platillos volantes, nuestras calles rebosan de seres balbuceantes y ávidos de sangre humana y nuestra sociedad se convierte en el patio de recreo de perversos (en muchos casos) aliens que desean tan solo nuestros recursos naturales para su propia supervivencia. ¿Qué nos costará hacerles un hueco en la Antártida…por ejemplo? ¿O en Albacete…que cada día está más vacío?

En fin, sea como sea, durante casi cien años el cine ha ido mostrando cómo sería una invasión planetaria. Cómo seríamos invadidos, sometidos y atacados en todas sus fases. Sabemos que nos observan, que ambicionan nuestra forma de vida, nuestro oxígeno, árboles y sobre todo a nuestras mujeres (que obsesión por las rubias…). Desde que miramos al cosmos tenemos la certeza de que vendrán. Y sobre todo, y eso es lo que más nos fastidia, que son más inteligentes que nosotros. Aunque eso es discutible, pues si nos conocieran de verdad no vendrán aquí.


Esta pequeña muestra de cine de extraterrestres la enfocamos a esas invasiones que vinieron (y vendrán) de otros sistemas planetarios, de recónditos lugares más allá de las estrellas. Pero casi todas, por no decir que todas, tienen un mismo nexo entre ellas: salieron mal. ¿La razón? Fácil, somos muy brutos en la Tierra. Nuestro hombre de Cromagnon sale a relucir en cuanto nos tocan el planeta. Nuestro sentimiento de Xenofobia sale con todo su esplendor cuando hablamos de invasiones aliens. Esta palabra, Xenofobia, puede resultar políticamente incorrecta, pero creemos que viene bien en los tiempos que vivimos, llenos de intolerancia, prejuicios y valores perdidos entre nosotros mismos, para que sirva de metáfora en estos ejemplos que el cine ha venido a mostrarnos a lo largo de la historia.

Las invasiones aliens no son otra cosa que metáforas de nuestros propios miedos a lo desconocido, al extranjero, al que viene de fuera. Pero el cine, más tradicional que didáctico, ha preferido tomar siempre la visión del extranjero que llega para imponer, destruir y dominar al resto del mundo. Es nuestra retorcida forma de entender el mundo que nos rodea y muchas veces de justificar que el bien de la mayoría es lo primordial. 


Metáforas aparte y después de este desvarío pseudo-filosófico, os dejamos nuestro listado de esas invasiones que hemos padecido durante estos años. Hemos aprendido a unirnos, a encontrar soluciones para combatir al malvado alien, hemos sobrevivido a exterminios globales y resurgido de nuestras cenizas para convertirnos en la resistencia que derrotase a los malévolos extraterrestres. Ellos han llegado de diversas formas, en naves, en sondas, en vainas, en esporas, a través de otras formas y quién sabe si ya están entre nosotros…incluso ahora mismo, mientras lees estas líneas. Quizás esa señora que hace croquetas en la cocina a la que conoces como mamá es un ser de otra dimensión que viene de avanzadilla y su bechamel es la primera de sus armas dominadoras globales…

Están entre nosotros…quizás, pero mientras tanto, vigilad los cielos.

ESOS VIEJOS MARCIANOS Y SUS LOCOS PLATILLOS: 

La guerra fría, el miedo nuclear y que los EEUU ya eran los reyes del chiringuito hicieron de los extraterrestres, aliens o marcianos el foco donde apuntar todos sus miedos terrenales en forma de alusiones directas o indirectas a los rusos, al extrajero, al desconocido y a cómo tratar a esos seres de brazos alargados y sus metálicas naves espaciales.

  • EL ENIGMA DE OTRO MUNDO (1951) aunque su autoria como director es para Christian Niby, todo el mundo da por hecho que fue el propio productor, Howard Hawks, el que supervisó y dirigió este film de culto donde una estación de radar en el Polo sufre la aterradora visita de un ser de otro mundo. Con un excelente suspense conseguido (a pesar de la criatura, más cercana a Frankestein) es considerada una película de culto y tuvo un genial remake en 1982, ‘La Cosa‘, dirigido por John Carpenter. En ésta, tranquilos que no haremos spoilers, la invasión (individual) se topa con un grave problema…resulta que en esa estación de radar todos son unos cerebritos.

  • ULTIMATUM A LA TIERRA (1951) otro gigante de la dirección, Robert Wise, hizo sus pinitos en la SyFy con este monumental film donde un extraterrestre, con aspecto de vivir en la costa de New Jersey, viene a proponer a la Tierra que se desarme nuclearmente por su bien. Para ello da un plazo de tiempo y pasa los días como huésped con una familia para conocer mejor a los humanos. Eso sí, la nave se la custodia un maromo de metal, Gorth, que con una mítica frase se activa: “Klaatu Barada Nicto”. Pero claro, aquí en la Tierra nos va mucho eso de disparar primero y preguntar después. Pobre Klaatu…qué ingenuo. Por cierto, que como en muchas otras, este film tuvo su remake bajo el mismo título con la infumable versión de 2008. 

  • INVASORES DE MARTE (1953) y otro nombre de leyenda, William Cameron Menzies, director artístico y diseño de producción antes que director pero que tiene sus perlitas como en esta ocasión. El pequeño Jimmy verá desde su ventana como un platillo volante se estrella tras su casa (en EEUU pasa muy a menudo, preguntad a Goyo Jiménez) y descubrirá como poco a poco que todo aquel que se acerca a ese lugar vuelve como si viniera de un fin de semana en Ibiza. Pero claro, esto es EEUU y un niño puede destrozar una invasión marciana con dos lágrimas…¿o tal vez no?. Uno de esos finales con más sustancia que mojar huevo frito a dos manos. Pero claro, Tobe Hooper que se creía la leche en los años 80, se gastó un remake (‘Invasores de marte’ 1986) que hace avergonzarse hasta al diseñador de tangas de Borat.

  • LA GUERRA DE LOS MUNDOS (1953) el technicolor y los años 50 van ligados al nombre del director de esta obra de culto, basada en la inmortal obra de H.G. Wells. Byron Haskin nos brindó la oportunidad de ver la forma de aquellos marcianos que llenaban todo de esporas rojas y se deleitaban con nuestros cuerpos. Hoy parece demasiado kisth pero fue nominada a tres Oscars y ganó uno, F/X. Una película en la que hasta sentimos pena por los pobres marcianitos. Aunque claro, todos recordaréis la obra de Steve Spielberg y su versión de 2005, donde todo era mucho más explícito y deseabas que los marcianos dominaran la Tierra, más que nada por dar una colleja a Tom Cruise.

  • LA TIERRA CONTRA LOS PLATILLOS VOLANTES (1956) así a bote pronto el título no invita mucho a teorizar sobre su argumento, pero la miga está en que sus efectos especiales fueron realizados por el maestro Ray Harryhausen. Dirigida por Fred F. Sears, su mayor atractivo radica en que los invasores (ojito a sus trajes) tienen largas secuencias de destrucción terráquea tras tratar de hablar con los humanos y llegar a un acuerdo de convivencia. Pero una vez más demostramos que para qué hablar si podemos disparar. En este film es donde vemos en su esplendor a los clásicos platillos volantes con escenas memorables.

  • LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS (1956) el duro Don Siegel también hizo sus logros en la Ciencia Ficción con uno de los clásicos más aterradores creados por el guionista Jack Finney. Versionada en muchas ocasiones (‘La invasión de los ultracuerpos’,’Invasión’.’The Faculty’) e incluso superada con una de ellas…tranquilos que no es la de Nicole Kidman, tan canallas no somos. Las vainas, la suplantación de identidades y la alineación de la raza humana como trama principal, hacen de esta truculenta invasión una de las mejores historias de la SyFy…“Usted será el siguiente¡¡¡ Usted será el siguiente¡¡¡” Más que una invasión era una metáfora de la caza de brujas contra el comunismo que en los 50 saturó el cine (no solo el de ciencia ficción).

  • PLAN 9 DEL ESPACIO EXTERIOR (1959) no podía faltar en esta lista el mítico Ed Wood. Tres años tardó en estrenar la considerada peor película jamás filmada. Bueno, quizás no han visto toda la filmografía de Adam Sandler. Los extraterrestres quieren destruir a los humanos ya que la Tierra posee armas que pueden aniquilar la galaxia. Para ello, convierten a los humanos en zombies asesinos. A priori todo normal…hasta que ves los platillos volantes colgados de hilos y a Bela Lugosi con un cuelgue que ni Pocholo en sus mejores días. Una perlita y un desastre de invasión.

  • EL PUEBLO DE LOS MALDITOS (1960) otro icono de las invasiones, pero en plan baby boom. Donde más nos duele. Como si de una inmaculada concepción global se tratase, todas las mujeres en edad de merecer (como diría mi abuela) quedan en cinta (otra vez mi abuela) sin haber tenido relaciones (en muchas discotecas de Gandía pasa esto). Tras quedar todo un pueblo inconsciente sin saber porqué, las mujeres de éste quedan embarazadas a la vez dando a luz a una muchachada de pelo rubio y ojazos (vamos que están para calendario Pirelli). Los niños, que unidos hacen piña y mucho más daño, como en cualquier patio de colegio, son el ejemplo más sencillo de cómo enfocar una invasión extraterrestre: desde la más tierna infancia. Contiene uno de esos finales extraños que encantará a muchos. Rodada por Wolf Rilla fue versionada por , de nuevo, John Carpenter en 1995. 

  • THE BLOB (1958) de un meteorito surge una mancha amorfa. Así como suena. El ser espacial devora todo a su paso como si de un Pacman atiborrado a Donuts se tratase. Film de Irvin Yeaworth que tiene como aliciente ver el debut en el cine de Steve McQueen. La película es una delicia pulp y hasta tuvo secuela y varios remakes (‘El terror no tiene forma’ 1988). Pero sin duda nos quedamos con esta invasión de un pueblecito, de sus vecinos y hasta de un cine, donde la mancha amorfa devora a los espectadores. Estáis avisados amantes de los films de Terence Malick.


NUEVOS TIEMPOS, MÁS SANGRE Y MÁS MALA LECHE:

Los años 70 fueron el boom de las space opera y las invasiones quedaron relegadas hasta los años 80, donde de nuevo surgieron nuevas miradas al cosmos en busca de malévolos seres de otros mundos. Algunos diréis que en los 70 está ‘Encuentros en la tercera fase’ (1977) pero no consideramos ese film como una invasión propiamente dicha, sino más bien una historia de entrega y devolución de humanos. Del mismo modo que ‘E.T.’ tampoco está en esta lista como invasión de aliens. A ver…al pobre lo abandonaron¡¡¡

  • LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS (1978) una verdadera delicia de thriller, terror psicológico y verdadero remake que supera a su original. Phillip Kaufman dirigió esta poderosa versión mientras escribía el guión de ‘En busca del arca perdida’. Con un reparto sobresaliente con Donald Sutherland, Leonard Nimoy, Brooke Adams, Jeff Goldblum entre otros, contaba con perturbadoras secuencias (la escena del perro medio humano) y un final apoteósico que ha pasado a la historia del cine. Todo un referente de invasiones alienígenas que debe ser visto al menos una vez en la vida.

  • LA COSA (1982) el mismo año que a E.T. lo abandonaban en mitad de un bosque, unos científicos en el polo descubren una nave extraterrestre hundida en el hielo, de la cual parece que algo escapó. John Carpenter revisaba el clásico de Howard Hawks, ‘El enigma de otro mundo’ para lograr esta obra maestra de la ciencia ficción. Un portentoso thriller fantástico con tintes de gore y terror constante, que acaparaba unos efectos especiales fenomenales para aquellos años y un ritmo endiablado que engancha al espectador hasta el paranoico final. Un final que nadie debe mencionar a aquellos que aún no la hayan visto.

  • LIFEFORCE (1985) juntamos vampiros, extraterrestres, a Tobe Hooper y…¿Qué tenemos? Pues aparte de un dolor de cabeza uno de los ejemplos más naif y vacíos del cine de invasiones extraterrestres. Sin pasión, con más cartón piedra que nunca y un sinfín de referencias a otros films de género. Lo mejor, claro está, ver a la moza extraterrestre-vampira (Mathilda May) pasearse por medio Londres en pelotas en busca de nuevos cuerpos que someter (con lo bien que le queda ese que lleva¡¡¡). Un intento de thriller con vampiros del espacio exterior que fue un delirio tanto en pantalla como en día. Lástima de la buena novela en la que se basa, de los efectos especiales de John Dykstra, el guión de Dan O’Bannon...pero claro, si unes como director a Tobe Hooper y la producen Menahem Golam y Yoram Globus…alias Cannon Films, pues que más quieres.

  • CRITTERS (1986) unos insaciables seres peludos mezcla de erizos y gremlins, con más dientes que una motosierra y una peculiar manera de desplazarse llegan a un pueblo en mitad de los USA (como no podría ser de otra manera). Para combatirlos, también llegan del espacio exterior un par de cazarecompensas que parecen haber salido de algún videoclip de Van Halen. Stephen Herek (‘Las alucinantes aventuras de Bill y Ted’) dirigió esta primera incursión de estos adorables marcianos que llevan ya cinco secuelas. Como invasión y delirio funciona.

  • EL TERROR LLAMA A SU PUERTA (1986) unos seres extraterrestres, más bien parásitos espaciales, llegan a la Tierra y tienen la peculiar forma de introducirse en los humanos a través de la boca y alojarse en los cerebros. Un homenaje al cine de zombies combinado con las invasiones extraterrestres. Los luchadores en esta conquista serán un grupo de adolescentes. Nexo común con ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’ y más tarde revisitada por Robert Rodriguez en ‘The faculty’. Los personajes, a modo de guiño, tienen nombres que rememoran a directores de cine de terror: Romero, Cronenberg, Cameron, Landis, Raimi. Una perlita de auténtico VHS. Dirigida por Fred Dekker, creador de ‘House, una casa alucinante’, ‘Una pandilla Alucinante’ o ‘Robocop 3’…casi nada.

  • DEPREDADOR (1987) más que invasión, fue una demostración de que los aliens cuando quieren veranear en nuestro planeta a lo hacen a lo grande. De este modo, la raza extraterrestre de los Predators, se dedican desde tiempos inmemoriales a visitar nuestro planeta cual Marina D’Or para cazar a placer a sus habitantes (desde humanos a dinosaurios…según sea la temporada). De ese modo logran hacer méritos entre sus congéneres. Una maravillosa película llena de tetosterona, acción, suspense y cine fantástico en modo survival dirigida por el siempre olvidado John McTiernan. Con el gran Chuache en estado de gracia y plantando cara al ser más terrible del espacio exterior…con permiso de los xenomorfos, claro.

  • ESTÁN VIVOS (1988) una de las más ácidas películas del maestro John Carpenter donde un pintoresco héroe, un albañil en horas bajas interpretado por el luchado de wrestling Roddy Pipper, puede ver, gracias a unas gafas de sol (algo obvio) como la sociedad está invadida por seres de otro planeta que van introduciendo de manera subliminal mensajes en nuestras mentes para esclavizar a la raza humana. Comedia desmadrada con mucha mala leche y un film a reivindicar de la filmografía de uno de los grandes. Como invasión funciona…y como sátira aun más.

  • HIDDEN (1987) Jack Sholder dirigió esta peculiar película de aire serie B que tiene que ser reinvindicada. Un alien (bastante asqueroso por cierto) se aloja dentro de seres humanos y les confiere una fuerza sobrehumana (obvio). Un policia y un agente del FBI (Kyle MacLachlan por supuesto) van tras el. Claro que el agente del FBI es también un alien que lleva persiguiendo a ese ser desde hace tiempo. Una buddy movie pero con toque fantástico, situaciones gore y un final muy ambiguo a la par que refrescante. Una invasión silenciosa que recupera el tono del cine de los 50 pero con la desfachatez de los 80. Una perlita.

  • INDEPENDENCE DAY (1996) o la madre de todas las invasiones. Roland Emmerich perfiló lo que sería su modus operandi de toda su filmografía: como destruir el mundo de mil métodos divertidos. Más tarde vendrían ‘2012’,’El dia de mañana’, ‘Godzilla’ donde seguiría perfeccionando sus fobias hacia los monumentos y los rascacielos. Aquí unió efectos especiales y a Will Smith, recién salido de ‘El príncipe de Bel Air’ para dar estopa a base de bien a una raza alienígena que simplemente quería aniquilarnos, así, sin más. En plan batalla de Midway y con ciertos toques de guerra bacteriológica a lo ‘Guerra de los mundos‘, Emmerich nos sacudió en aquel verano al grito de las barras y estrellas, y sin ninguna vergüenza ajena, todos entramos en su juego.

INVASIONES PASTELERAS…

  • ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE (1977) vale, no es una invasión propiamente dicha, pero lo que Steven Spielberg planteó (casi por primera vez) en el cine es que los aliens no tienen porqué ser los malos…y eso no convenció a muchos. Lo que no quita que sea uno de los mejores films de SyFy de todos los tiempos. Metafísica, espiritualidad, destino y fenómenos paranormales se unen es esta odisea que va mas allá del encuentro entre dos especies, sino más bien en su convivencia. Una delicia que deja muchas preguntas sobre la mesa y el buen gusto por el mejor cine.

  • COCOON (1985) recogiendo el espíritu de Spielberg, Ron Howard daba sus primeros taquillazos con esta fábula de marcianos que viven ocultos entre nosotros y que tienen especial predilección por las piscinas. Aunque sean los abuelos de una residencia los que más juego dan en el film y esa conexión con las incubadoras que son los cocoon del título como referentes de la fuente de la juventud, son realmente una invasión amable y de corte bien pensante. Una comedia más cercana al greenpeace que a la survival invasion. Al menos contiene una escena amatoria entre especies…no tan salvaje como en ‘Lifeforce’ pero es que Steve Guttenberg no da para más fuera de ‘Loca academia de policia‘.

  • STARMAN (1984) a John Carpenter también le dio la vena sentimental y mezcló aliens y el dia de San Valentín en esta infravalorada cinta que tiene más azúcar que el fantasma final de ‘Los cazafantasmas’. Jeff Bridges es el extraterrestre que viene a contactar con los humanos y lo hace bajo la apariencia del marido difunto de Karen Allen en el film, todo un acierto por parte del marciano. Eso sí, contiene uno de los finales más “potitos” y laaaargos que hacen que las bolas que usa el marciano como recurso para todo te parezcan pocas.

  • NUESTROS MARAVILLOSOS ALIADOS (1987) un bloque de apartamentos va a ser derruído y el contratista usa a una pandilla para amenazar a lso vecinos. Pero claro…Spielberg (productor) tiene a unos extraterrestres, naves espaciales en miniatura, que ayudarán a esta nuestra comunidad a mantener el edificio tal y como está. Una simple historia edulcorada con exceso de sacarina y que tuvo más éxito en los videoclubs que en el cine. eran tiempos duros para los marcianos.

  • ABYSS (1989) el film por el que los fans de James Cameron nunca le perdonaron. Quiso dar a los aliens de un aspecto benefactor y global. Tras ‘Aliens, el regreso’, nadie esperaba este cambio de tercio. El miedo nuclear y la mediación de los extraterrestres para paralizar la guerra fría no surtieron el efecto que quiso Cameron. Su largo metraje, excesivo afán por visualizar los adelantos técnicos reales (que más tarde usaría para ‘Titanic’) y una trama que se pone interesante justo cuando acaba el film, hicieron de este abismo una fosa sin retorno. Menos mal que unos años más tarde volvería con su mejor Sarah Connor.

  • EVOLUTION (2001) una comedia desmadrada que se va de las manos según avanza el film. Un meteorito con una forma de vida extraterrestre cae en la Tierra y tiene la capacidad de ir adaptándose al medio y a las formas de vida según va poniéndose en contacto con ellas. El grupo de científicos que detendrá a esta criatura no tendrá otra opción que combatirlo con un champú…Ivan Reitman, lejos de sus mejores trabajos, dirigió esta farsa saturada de efectos y carente de buen humor que a pesar de ser una fallida invasión tiene su aquel.

  • MARS ATTACKS (1996) disparata comedia con espíritu de los años 50 y gran bofetada de Tim Burton a todo aquel que le critica. Los marcianos invaden la Tierra a lo bestia y qué mejor que tener a Jack Nicholson como Presidente de los Estados Unidos y a Tom Jones como uno de los héroes del film. Una astracanada que define el tono de Burton y que surgió de la serie de cromos de los años 60 para inspirar el guión de una locura que hoy en día sigue siendo un título de culto…aunque parezca mentira. Por cierto, el diseño de los marcianos son una auténtica gozada.

  • MEN IN BLACK (1997) los marcianos viven entre nosotros desde hace décadas. Por eso el gobierno creó a los Men in Black, una organización que controla y vigila a todo aquel ser extraterrestre que vive en la sociedad. Pero como siempre, hay elementos que desean invadir y destruir la Tierra. En este caso, una raza de cucarachas gigantes. Pero lo que no saben es que Will Smith es uno de los Men in Black. Barry Sonnenfeld, dirigió de manera acertada esta primera parte (las otras dos son pura repetición) de las aventuras basadas en los comics. Una comedia muy redonda con un Tommy Lee Jones genial y un Will Smith que seguía machacando aliens tras ‘Independence day’.

LA ÚLTIMA OLEADA…

  • SEÑALES (2002) el rey de los finales que te dejan el culo torcido, M. Night Shyamalan, se animó con la SyFy y logró lo que parecía imposible. Una historia de cinco personajes, una granja y una invasión planetaria que se resolvía a lo Alfred Hitchcock en los últimos cinco minutos. Thriller más que invasión pero con un regusto a cine viejuno que va incrementando la tensión a pesar del rostro de piedra de Mel Gibson. Los marcianos, pese a cruzar el espacio, manejar naves inmensas, tener capacidad de invisibilidad…son incapaces de abrir el pomo de una puerta. Cosas de marcianos.

  • ATTACK THE BLOCK (2011) ciencia ficción europea de bajo coste y mucha imaginación. En un bloque de apartamentos una invasión alienígena se las verá con la flor y nata de la muchachada del lugar. Una mezcla de ver a ‘Los Goonies’ en plan ‘Depredador’ peros in aires de grandeza. Joe Cornish dirigió esta pequeña joyita de cine independiente con unos aliens bastante conseguidos, unión de los Critters y unos simios con malas pulgas. Es que hay barrios donde los marcianos no deberían ir.

  • STARSHIP TROOPERS (1997) a Paul Verhoeven le daba igual todo allá por los noventa. Había reventado taquillas con ‘Robocop’, ‘Desafío total’ y hasta braguetas con ‘Instinto Básico’. Tenía permiso para todo, hasta para hacer un film bélico que era una metáfora sin tapujos del fascismo latente de la política internacional de los USA. Los marcianos atacan nuestra sociedad, pues nada, arrasamos su mundo, sus ciudades y a toda criatura que se mueva, aunque sean insectos. Una militarizada visión del mundo con la excusa de una invasión extraterrestre. Verhoeven si que sabe.

  • AL FILO DEL MAÑANA (2014) y si juntamos ‘Atrapado en tiempo’, ‘La guerra de los mundos’ y un toque de paradojas espacio temporales con una historia de amor imposible? Pues una buena combinación de Doug Liman donde hasta Tom Cruise está convincente en esta invasión extraterrestre en la que un bucle temporal (lo mejor del film) y sus consecuencias hacen disfrutar al espectador desde el minuto uno. Con una Emily Blunt que roba escenas cada segundo y con un guión que casi no tiene fisuras (ese final…ains) hacen de esta invasión una de las mejores de los últimos tiempos.


Hasta aquí nuestra selección. A buen seguro que echáis de menos algún film. Hay cientos¡¡¡

Os animamos a que nos dejéis vuestros comentarios con esos títulos que son los favoritos de las invasiones aliens. Queremos ser invadidos¡¡¡¡

EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA: 35 AÑOS DE UN HÉROE DE PELÍCULA [CINE]


Cuando se cumplen 35 años de su estreno, viene bien hacer memoria de uno de los hitos del cine: ‘En busca del Arca Perdida’. Hay ciertos momentos en la historia del cine, fechas e instantes cruciales que marcan un antes y un después en su magia, en su modo de hacernos entender el cine como espectáculo de evasión. Motor de fantasía y fábrica de sueños se aúnan muy pocas veces de manera tan rotunda. En los últimos 40 años dos nombres han ido ligados a esta definición como sello inigualable de una manera de crear cine que mezclaba los elementos clásicos del cine más académico con la esencia misma del asombro, la imaginación y el más difícil todavía: Steven Spielberg y George Lucas.

No se puede entender el cine actual sin estos dos monstruos (con sus baches y manías) que a base de devorar cine de los años 40, 50 y 60 nos devolvieron las ganas de divertirnos, la ilusión de un niño y la desbordante fuerza de la imaginación hecha imágenes. Son la conjunción perfecta en el cine espectáculo, sin obviar una buena historia de fondo (primordial para que esa magia funcione) y…

…nos brindaron en su primera colaboración la creación de uno de los héroes (o el máximo exponente si se permite decirlo) más cinematográficos, más emblemáticos y con más feeling que ha traspasado la pantalla del cine para formar parte del imaginario popular: Indiana Jones.

Haciendo historia…
 
¿Quién no ha tarareado su banda sonora en cualquier momento de su vida?¿Quién no se ha imaginado vivir sus aventuras? Incluso es sinónimo de aventurero y es utilizado su nombre cuando nos referimos a algo que mezcla riesgo, emoción y ansias de aventura. Un icono total que fue construido con retazos de los recuerdos  de sus creadores. Spielberg, Lucas, Kaufman y Kasdan son en mayor o menor medida los padres de una de las imágenes más recurrentes de la historia del cine. Fueron capaces de trasladar su memoria cinéfila, sus recuerdos de adolescentes y su gran visión del cine a un nivel más que hizo que la industria del cine diera el paso de coloso que hoy mantiene: los blockbusters.
Ambos, Lucas y Spielberg venían de sendos éxitos mundiales, ‘Star Wars’ (1977) y ‘Tiburón’ (1975), y en un intermedio en sus agitadas carreras, pues Lucas estaba disfrutando de su  y Spielberg con su nueva visión de la ciencia ficción con ‘Encuentros en la tercera fase’ (1977), tuvieron un descanso en las paradisíacas playas de Hawaii donde el primero le trasladó su intención de rodar un film que retornase el espíritu delos seriales de los años 30 y 40, aquellos donde la aventura reinaba y la épica era la moneda de cambio. Spielberg solo quería rodar algo con fuerza y tenía una oferta para dirigir la próxima entrega de la saga de James Bond. Lucas le dijo que tenía un personaje mucho mejor y más auténtico que el flemático agente británico. La semilla había germinado, el héroe nacía.
Creando al Héroe…
 
La idea original de Lucas databa de 1973 y tenía el peculiar nombre de ‘Las aventuras de Indiana Smith’, lo de Indiana, cuenta la leyenda que el propio Lucas ha ido alimentando con los años, venía por su mascota, un perro de raza Malamute y lo de Smith, por el apellido que tenía el personaje de Steve McQueen en el film ‘Nevada Smith’. Lucas pasó su primer borrador sobre la película que tenía en mente a un colega, Phillip Kaufman, guionista que comenzaba en aquellos años a hacerse un nombre. Fue Kaufman quien introdujo la idea en la trama del Arca de la Alianza entre otros detalles pero el proyecto desistió cuando Clint Eastwood reclamó a Kaufman para escribir ‘El fuera de la ley’ (1976).
El apellido de Jones es atribuido a Steven Spielberg en aquella reunión con Lucas en Hawaii pero no sería hasta 1978 cuando Lucas retomara el proyecto apoyándose en esta ocasión en un nuevo guionista con el que estaba realizando la secuela de ‘Star Wars’, ‘El impero contraataca’ (1980): Lawrence Kasdan. Entre los tres y durante cuatro días encerrados para debatir la trama que Kaufman había presentado años atrás, formularon la esencia del personaje, secuencias como la del templo Inca y las escenas de Nepal y dando forma a lo que sería el rodaje en 1980.
Aunque suene raro, Lucas y Spielberg tuvieron problemas a la hora de encontrar una distribuidora que confiara en las aventuras de tan insólito personaje, que aunaba rasgos de héroe y profesor en sus ratos alejado del peligro. No fue hasta que la Paramount  vio el potencial de la película cuando se pudo plantear rodarla. Esta dificultad venía por la última apuesta de Spielberg, ‘1941’ (1979) que había sido un total fracaso en taquilla.
Un rostro para la eternidad…
 
La trama nos sitúa en un recóndito paraje de América del Sur, entre las sombras de la maleza aparece nuestro héroe para desarmar a sus guías tras ver que pueden traicionarle. Es ahí cuando el más carismático de los actores de los últimos años hace su aparición, Harrison Ford. Indiana Jones asomaba su rostro al mundo. Puede resultar extraño concebir la cara de Indiana Jones en las facciones de otro actor (como se viene rumoreando desde hace años con las futuras secuelas de la saga) pero en 1980 el casting hasta encontrar a un Indiana convincente pasó por nombres como Tom Selleck (‘Runaway:brigada especial’, 1984) que declinó la oferta al conseguir el papel principal en la serie ‘Magnun: detective privado’ (aún se le oye lamentarse por los pasillos de los estudios) pero se desquitó en dicha serie al realizar un episodio (‘Raiders’) en el que parodiaba sin tapujos la película de Spielberg llevando incluso sombrero y látigo en dicho episodio Otros actores fueron por ejemplo Jeff Bridges, Nick Nolte, Sam Neill, Bill Murray (¡¡¡¡), Jack Nicholson e incluso se barajó…Chevy Chase.
Con otros personajes del film sucedió lo mismo. El sicario nazi que sufre la quemadura del medallón en la mano llamado Toth (Ronald Lacey en el film) fue ofrecido a Klaus Kinski. O el de Sallah (John Rhys Davies) que fue primeramente ofertado a Danny DeVito, aunque años después se desquitaría con otro personaje similar en el sucedáneo de Indiana Jones que fue ‘Tras el corazón verde’ (1984).
De una galaxia muy lejana…
 
Como todos los films de la saga, el logotipo de la Paramount se funde en el primer plano de la película y a partir de ahí la montaña rusa no se detiene. Un carrusel de aventuras épicas con genuino sabor a los clásicos. Una fuerza del pasado capaz de aniquilar ejércitos, un héroe carismático, nazis ávidos de poder y paisajes exóticos. Y cómo no, un villano singular, el archienemigo de Jones en la arqueologia, Belloch (Paul Freeman). Que nos brindan varias secuencias de enfrentamiento más mental y flemático que físico. Pero las escenas de acción se reservan para nuestro héroe. Desde la espectacular secuencia de inicio en el templo Inca con la enorme piedra rodante, emulada y homenajeada hasta la infinidad en otros films y series, por ejemplo en la genial ‘Los Simpsons’ Ep. 03x23K ; hasta la escena del Pozo de Änimas (rodada curiosamente en el complejo del hotel Overlock de ‘El resplandor‘), pasando por aquellos planos bajo el sol donde vemos la figura de nuestro héroe (filmadas en Túnez, al igual que la secuencia final del acantilado, donde se rodó ‘Star Wars’ y en la que veíamos a R2D2 siendo atrapado por los Jawas). ‘Star Wars‘ tiene más guiños en el film como no podía ser de otra manera, así pues en la escena del Pozo de Serpientes si somos capaces de tener paciencia y buen ojo veremos entre los jeroglíficos de los muros dos personajes muy familiares de la saga galáctica.
Parece mentira…
 
Pese a ser espectacular y tener una poderosa imagen y fotografía, medios y ser fastuosa en muchos momentos, ‘En busca del Arca Perdida’ se rodó con un modesto presupuesto (18 millones) para el éxito que tuvo (242 millones). Y uno de sus aciertos en ajustar su presupuesto fue el utilizar sets de decorados de otros films. A los anteriores mencionados hay que añadir por ejemplo que submarino nazi que vemos en pantalla, que no es otro que el utilizado en el film ‘El submarino’ (1980). La magia del cine en su máxima expresión.
El mayor aliciente de este film, es que aunque pasen años y años, seguirá siendo considerada como una de las mejores películas del género de aventuras (junto a ‘El hombre que pudo reinar’) y del cine en general. Nominada a 8 Oscars y ganadora de 5 (decorados, montaje, sonido y FX), aunque uno fue creado específicamente para Ben Burtt y su diseño de sonido, cuenta con las nominaciones de ese año en las categorias de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Fotografía y Mejor Banda Sonora. Uno mira quien le arrebató ese año los premios y no puede sino sentir sorpresa al ver que fue ‘Gandhi’. Cosas de la Academia…eran años de clasicismo.
Es increíble que los trabajos de Douglas Slocombe en Fotografía y sobre todo el de John Williams en la banda sonora no fueran reconocidos en ese año. Pero el paso del tiempo y el buen gusto de los aficionados al cine han ido poniendo en su lugar una de las más emblemáticas bandas sonoras de todos los tiempos. Una fanfarria que nos lleva al sentido más profundo de la palabra aventura, del espíritu de la amistad como emblema de un modo de vivir, del riesgo, de lo épico. Williams volvía a hacerlo, nos creaba imágenes con su música. Nos hacía sentir héroes.


La magia del cine…
 
Miles de anécdotas rodean el rodaje y producción de esta fantástica película. Desde la rapidez con que rodó Spielberg todas las escenas en Tunez (planificadas para 6 semanas y rodadas en 4) ya que no aguantaba el calor y veía caer como moscas a los miembros del equipo con enfermedades, disentería, cólicos y demás pesares. Curioso que Spielberg fuera de los pocos que no cayó enfermo. Es más, el director aprovechó la visita de Melissa Matheson, esposa de Harrison Ford en aquel momento, para inspirarle una idea que le rondaba para hacer un film. Se trataba de una película pequeña y modesta que Spielberg deseaba realizar. Aquella idea fue lo que más tarde sería el guión de ‘E.T.’ (1982).

Harrison Ford, en cuanto a la epidemia de enfermedades que asolaron el rodaje, se vio forzado a “improvisar” (eso dice la leyenda) en la famosa escena del mercado que le enfrenta a un gigante con espada. Tenía que pelear y zafarse en una larga escena pero Ford, que parece ser pasaba por malos días con fiebre, lo solucionó con ese gag de acción que fue desenfundar y pegarle un tiro sin más complicaciones. Fuera como fuera…verdad o mentira: un acierto de escena.

Para evitar que el film no obtuviera la calificación “R” (mayores de 18 años), el director optó por disimular la escena que más problemas daba a la hora de pasar el corte de la calificación: donde varias cabezas sufren…digamos que la ira de Dios. Por lo que se añadió a esas tomas efectos de llamas y fuego para atenuar lo gráfico y explícito de esas escenas.

En la famosa escena de la piedra rodante, cuando vemos tropezar a Indiana Jones realmente fue una caída que no estaba planeada en el storyboard, pero a Spielberg (siempre atento) le pareció de lo más real y quedó para la posteridad. Y no menos famosa es la secuencia de la persecución en los camiones a través del desierto. Dicha escena se rodó a 20 fotogramas por segundo para que una vez proyectada al público (a 24 fotogramas) crease la ilusión de mayor velocidad de la que realmente había.

Aunque sin duda la anécdota más graciosa y más escatológica, si tenemos en cuenta que se trataba de dotar de veracidad a un elemento divino, fue el sonido que Ben Burtt (director Efectos Sonoros) dio a la tapa del cofre de piedra que oculta el Arca de la Alianza. No tuvo más que grabar en su casa cómo deslizaba la tapa superior de su inodoro para captar dicho sonido y añadirlo a la imagen del cofre del Arca. Todo un guiño al dicho aquel de: “Las mejores ideas surgen en el baño…”.

Es curioso que muchas de las anécdotas y resultados finales que surgieron en el rodaje se resolvieran de forma improvisada. Es como si el propio Spielberg y su equipo se transformaran en Indiana, y al igual que en el film, dijera: “Improvisaré sobre la marcha…”. Bendita improvisación.

Todo es este film rezuma espíritu de aventura. Es un clásico desde su estreno. Épica y divertida, emocionante e hipnótica. Nos hace sentir niños de nuevo pero con un toque canalla y no falto de espectáculo que convierten a ‘En busca del Arca Perdida’ en toda una joya, no solo del cine de los años 80, sino de la historia del cine. Uno de los tres mejores trabajos de su director y una de las tres mejores cintas de su género de todos los tiempos.

Un post de Oscar C. Segura

VALORACIÓN: 9/10

 

EL PUENTE DE LOS ESPÍAS [CINE]


La unión Tom Hanks/Steven Spielberg siempre nos había dado gratas alegrías y mayores sensaciones. La combinación de estas dos bienhechoras mentes y figuras del Hollywood más amable nos habían regalado una trilogía de films que nos hacían claudicar por una razón u otra. ‘Salvar al soldado Ryan’, ‘Atrápame si puedes’ y ‘La terminal’ fueron unas películas que rezumaban épica, fascinación y trabajo bien hecho respectivamente. ‘El puente de los espías’ no pasará  a la historia como la mejor de las uniones de estos dos monstruos del cine. No queridos fans del Spielberg más ácido (‘Minority Report‘) o del Steven más atrevido (‘Munich‘). En esta ocasión …
 
 
 
 
 
 


 
 
 
 
 
 
 
 
…el antaño mago de las imágenes y las historias bien narradas se ha vuelto a plantar en su modo más clásico, académico y afable (‘Amistad’, ‘Lincoln’, ‘War horse‘) para contarnos (una vez más) una historia real. Ambientada en los mil veces narrados pero tan desconocidos finales años 50 y primeros 60 de la Guerra Fría entre USA y la URSS, el film deambula entre en un principio película de juicios para desembocar en una segunda parte que trata de retomar el pulso del género de espías del cine de los 70. Fallando en ambas.
 
 
Pese a que cuenta en el guión con los incansables hermanos Coen (el sutil humor negro y detalles en muchos personajes es lo más loable de su aportación) la historia que nos narran se divide en tres sub-historias que aunque transcurren de modo paralelo en ningún momento llegan a cuajar al espectador como un conjunto. Craso error cuando lo que se nos trata de infundir es la tópica sensación de que estamos ante una narración que va más allá de la historia, las personas o el ser humano. Oportuna (que no oportunista) por los paralelismos que el mundo está viviendo hoy en día pero sin el alma que antaño identificaba a Spielberg como el verdadero creador de fábulas e historias que te llegaban con fuerza y arrebatadora pasión.
 
 
Con el piloto automático puesto a la hora de plantar la cámara, de reflejar los altibajos de los personajes y con la seguridad que es tener a Tom Hanks como director de orquesta, Spielberg se ha dejado llevar por la autocomplacencia y el almibarado espíritu que envuelve al film llega a aletargar al espectador en su butaca en más de una ocasión. Solo en algunos trazos, breves secuencias que gracias a un genial montaje (del siempre fiable Michael Kahn, mano izquierda de Spielberg desde hace décadas en estos menesteres) nos hace reencontrarnos con la mano firme de Steven y nos entra nostalgia de lo que este hombre ha sido capaz de hacer durante años. Pero en esta edulcorada visión de la Guerra Fría, del juego de espías, de la figura del abogado firme y honesto que está por encima del bien y del mal, todo parece impostado, forzado a un desenlace que ya predices desde el primer minuto. Falta de fluidez en muchos momentos al enturbiar la narrativa con pasajes que luego nada tendrán que ver con el desenlace.
 
 
Con una ambientación brutal (como no podía ser menos), con un Hanks competente (pero bajo de forma), con un guión que no sabe si contarnos una fábula moral, un cuento de hadas, una historia macabra o una grotesca bofetada hacia la prepotencia del gobierno USA, ‘El puente de los espías’ no acaba en ningún sitio. No termina de cruzar el puente y se queda entre dos aguas.
 
 
¿Oportunidad perdida? No lo parece. Sencillamente Spielberg está a otras cosas. Quizás guardando lo mejor para el final. No echemos de menos tampoco a la mano derecha de Spielberg en el film, John Williams. En esta ocasión Thomas Newman ocupa la batuta y nadie presta atención a la partitura. Obvio. Pero no desesperemos, en el próximo proyecto de ambos (‘Big Friendly Giant‘) volveremos a disfrutar de la magia de los dos. ¿’O no?
 
 

VALORACIÓN: 5/10

OTRAS CRÍTICAS:

JURASSIC WORLD [CINE]


Tras 22 años de haber asombrado al mundo con la espectacular ‘Jurassic park’ nos llega esta secuela con más espíritu de reboot que de consolidar una saga que ya languidecía en su tercera, y muy olvidable, entrega. Spielberg ya regaló los mandos de la dirección en 2001 a Joe Johnston (‘Jumanji’, ‘Cariño he encogido a los niños’), oficioso pero anodino realizador de la casa spielberiana, y para esta ocasión la productora del antes llamado Rey Midas de Hollywood ha creído conveniente que dirigiese esta cuarta entrega el director de ‘Seguridad no garantizada’, Colin Trevorrow. Desconocido para las majors pero que por esta fortuna de meter la cabeza en la popular saga jurásica…


 
…le ha hecho merecedor de la confianza del estudio para dirigir la secuela de ‘Jurassic world’ y de rebote tener casi un pie y medio en la dirección del episodio IX de ‘Star wars’. Todo un pelotazo. ¿Y el resultado de estas recompensas se ve en ‘Jurassic world’? Seamos sinceros, no.
 
Planteada como un re-inicio de las aventuras que Michael Chricton presentó al mundo en sus dos novelas originales, el guión de esta falsa secuela se antoja de todo menos novedosa. Pese a contar con el tandem compuesto por Rick Jaffa y Amanda Silver, artífices del resurgir de la saga de ‘El planeta de los simios’ (2011-2014) o de las próximas entregas de ‘Avatar’; pese a que el propio director, Trevorrow, también firme el guión y además contase con su compañero en estas lides, Derek Conolly, asombra sobremanera que la trama, las situaciones, los personajes e incluso el desarrollo de la acción suponga para el espectador un continuado esfuerzo a la hora de descubrir novedades o simplemente retazos que hagan brotar una sonrisa de complicidad.
 
 
Homenajes y autohomenajes aparte que ‘Jurassic world’ salpica al público en un intento de recuperar a aquellos jóvenes que hace más de 20 años se quedaron anodados por el despliegue de efectos, aventura y tensión que Spielberg se sacó de la chistera en 1993 (año que paralelamente rodaba la insuperable ‘La lista de Schindler’), poco o nada nos devuelve de manera novedosa esta secuela. Personajes tópicos que predicen antes de hablar lo que va a suceder, diálogos carentes de la chispa que transmitían aquellos lejanos doctor Malcom o doctor Grant, ni tan siquiera los majestuosos dinosaurios que la ILM creó para la ocasión aquí lucen con poderío o asombro. Nuestros ojos ya están tan adormecidos y acostumbrados a los efectos por ordenador que la sorpresa se ha perdido por completo, por lo que basar toda la fuerza de esta entrega en un guión convincente y con gancho se hacía necesario por naturaleza. Pero no, han creído que ir directamente a la bolsa de palomitas (y la bolsa de los billetes) era el camino más rápido para ampliar el público.
 
 
A buen seguro que lo han conseguido. Convertida en número uno en taquilla y batiendo records. Eso sí, a costa de hundir una saga que ya no tenía mucha salida sin un verdadero cambio de rumbo. Hemos vuelto a un parque temático, no tan atractivo como el del 93, pero sí más descarnadamente mercadotécnico, casi como una metáfora hacia la misma saga, que ha pasado de una joya del cine de aventuras a un mero vehículo para vender palomitas. No es despectivo este ejemplo, sino decepcionante. Muchas esperanzas perdidas en un vasto despliegue de F/X carentes de la emoción que se le presuponía. Spielberg, a la sombra durante el rodaje, debió torcer el gesto mientras veía los progresos de la filmación, a la par que su cartera crecía (una vez más) de manera grotesca.
 
 
Trevorrow a reformulado el planteamiento de la casa Spielberg: niños-espectáculo visual-tensión. Pero a diferencia de éste, a Trevorrow le queda mucho camino por recorrer. Ha clavado los clichés del genio pero no ha sabido imprimir su sello inconfundible. De ahí que sus personajes queden vacíos y cual marionetas deambulen entre croma y croma sin saber bien hacia dónde irán. Espectáculo al servicio de un nuevo dinosaurio creado para  la ocasión, el Indominux Rex, que a modo de guiño malsano hacia la evolución genética que pretendía John  Hammond en la Isla Nubla original, no acaba de cuajar en pantalla y flaquea en todo momento en su intención de amedrentar al espectador. De ahí que se vuelva a tirar de “personajes” conocidos para el público: los velociraptores y nuestro querido Tyranosaurio Rex.
 
 
Si bien los primeros han llegado a un estado deplorable de cuasi domesticación (algo que avergüenza hasta en su planteamiento y más en su visualización) el segundo sale de su guarida casi al final del film, a modo de tabla de salvamento para que la platea pueda romper a aplaudir al volver a ver a su antaño enemigo convertido ahora en salvador (una curiosa comparación con Terminator a lo largo de su saga). Nuestro llorado Stan Winston es muy recordado y echado en falta de manera ostensible en esta entrega. Ni atisbo de los animatronics que hacían más cercanos a los dinosaurios que nos hicieron soñar. Los efectos han evolucionado de modo casi realista, pero sin una fuerza en el guión tras ellos quedan en solo eso. efectos sin alma.
 
 
El reparto, con caras más o menos conocidas, tiene su peso en los hombros del omnipresente Chris Pratt, que ya transita por la casa spielberiana preparandose para coger el látigo y el sombrero del doctor Jones. Su imagen de aventurero que está de vuelta de todo, canalla y cínico, no es suficiente para dar contrapartida al resto de personajes, donde Bryce Dallas Howard sale muy mal parada. Ni siquiera los niños consiguen atrapar parte de la tensión que debe encajar en sus escenas (la esfera de paseo es sin duda lo mejor del film). Y poco que decir de ese homenaje nada disimulado a ‘Los pájaros’ donde el bulevard del parque temático se convierte por un momento en una visita a Bodega Bay calcando sin pudor algunos de los emblemáticos planos de aquel mítico film de Hitchcock.
 
 
Volvemos al Jurásico, volvemos a ver correr a los velociraptores, rugir al Indomitux Rex, saturarnos de efectos pero… el vaso de agua que temblaba con cada pisada del Tyranosaurio esta vez no transmite miedo o tensión. Solo un suspiro por la oportunidad perdida.


VALORACIÓN: 4/10

VUELVE "EL DIABLO SOBRE RUEDAS" [NOTICIAS]


El documental de largometraje THE DEVIL ON WHEELS explorará la admiración generada por Duel, el primer éxito de Steven Spielberg, que en España se tituló El Diablo sobre Ruedas. La película, que relatará tanto la concepción de Duel como el modo en que los fans la han coronado como filme de culto, se rodará en los EEUU en 2015.

El director Enric Folch, de premiada carrera en la ficción televisiva, vuelve al documental tras la buena acogida internacional de Chining Me, una visión irónica sobre la China pre-olímpica rodada para televisión. Su TV Movie de más éxito, Tempus Fugit, en breve será convertida en remake cinematográfico en Inglaterra en una co-producción internacional.

El Diablo sobre Ruedas se rodó como Tv Movie en 1971 y cuenta la historia de un aterrador camión, cuyo conductor nunca vemos, que, sin razón aparente, persigue a un automovilista solitario a través del desierto del sur de California. Tal fue su éxito en televisión, que…

…la película se amplió y se distribuyó en cines en muchos países.

El poder de un film pequeño

Los amantes del cine han situado a El Diablo sobre Ruedas en un lugar destacado por su calidad, por su influencia y por marcar el nacimiento del cineasta más influyente del cine moderno. La primera obra conocida de Steven Spielberg se ha convertido en una referencia cinematográfica, una pieza emblemática del cine y su fuerza sigue presente en la actualidad. Una prueba: Alfonso Cuarón ha mencionado la gran influencia de Duel en la concepción de Gravity.

Amantes de Duel de todas partes acuden regularmente a las localizaciones del filme en el desierto cercano a Los Ángeles. Visitan en Carolina del Norte el camión que sobrevivió el rodaje. Expertos del mundo del cine analizan el y significado de la película. Aspirantes a cineastas de todo el mundo siguen examinando cómo se hizo.

De qué manera esta pequeña película, realizada de forma barata y rápida para la televisión, ha conseguido generar un culto tan apasionado, internacional y constante es la pregunta que el documental pretende responder. THE DEVIL ON WHEELS quiere averiguar lo que hace tan único a Duel y, al hacerlo, explorará el poder y la fascinación de las películas en las personas.

Un equipo internacional

En el documental, un grupo de cinco jóvenes cineastas provenientes de España, Italia, Reino Unido y China, amantes del film de Spielberg, recorrerá los EEUU explorando el fenómeno Duel: entrevistará a los miembros supervivientes del equipo, reconstruirá la forma en que se rodó y analizará con fans y expertos la admiración por la película.

Duel no sólo ha generado un culto durante más de cuatro décadas entre los fans del cine, sino también entre los amantes de los camiones, para quienes el temible Peterbilt 281 que protagoniza el filme se ha convertido en icono.

Un punto de encuentro

The Devil on Wheels Productions celebrará una campaña de crowd funding para que los aficionados y amantes de Duel puedan participar en la producción de la película. La campaña se iniciará el miércoles 4 de marzo en la plataforma Kickstarter y se desarrollará durante 30 días.
El equipo de THE DEVIL ON WHEELS ha creado un sitio web, http://www.thedevilonwheelsmovie.com, que concentra, por primera vez y en un solo lugar, toda la información relativa a Duel en la red. La web y su página de Facebook http://www.facebook.com/thedevilonwheels servirán de punto de encuentro para los fans.

El título del documental, THE DEVIL ON WHEELS, es la traducción literal del título español de Duel, El Diablo sobre Ruedas. El nombre ha sido elegido como homenaje al reconocimiento internacional de la película.

Nuestra review de “El Diablo sobre ruedas”

Para más información sobre el documental

y la campaña de crowd funding, consulten la web www.thedevilonwheelsmovie.com y la página de Facebook https://m.facebook.com/TheDevilOnWheels?_rdr

EL DIABLO SOBRE RUEDAS [CINE]


Todos tenemos un pasado, incluso el Rey Midas de Hollywood tuvo uno. Unos años antes de revolucionar la forma de entender el cine y de explotar la burbuja del blockbuster veraniego con la épica ‘Tiburón’ (1975), Steven Spielberg se ganaba honradamente la vida trabajando como director de episodios en series de mayor o menor calidad. Bajo el amparo de la productora Universal, con la cuál ha trabajado casi siempre en su vida, Spielberg era un mozalbete que dirigía capítulos en series como ‘Night Gallery’ o ‘Colombo’. Tuvo encontronazos con actores antes muy populares en cine que se ganaban el pan en esos seriales.
Su juventud, su audacia y su imaginación para narrar destacaron por encima de la media y la Universal apostó por él para encargar un proyecto para televisión. Una película de bajo coste pero en la que podemos encontrar muchas y variadas perlas que configurarían la manera de dirigir del maestro Spielberg. Un conductor cualquiera, una carretera en mitad del desierto y un pavoroso camión, eran los elementos fundamentales y rudimentarios en los que Steven basaría este frenético duelo, esta huida del infierno. Retrocedamos más de 40 años y acompañadnos en esta diabólica persecución a través de las carreteras perdidas del desierto de California…descubriréis que el Diablo puede adoptar muchas y divertidas formas…Bienvenidos a ‘Duel’…bienvenidos a ‘El Diablo sobre ruedas’

Cuando comenzó el proyecto, Steven conocía muy bien el trabajo de Richard Matheson, guionista del film que se basó en su propio relato. Matheson fue un creador de paradojas, universos alternativos y relatos de ciencia ficción que el cine no ha sabido bien tratar (‘El último hombre vivo’, ‘Soy leyenda’ o ‘Acero puro’). Spielberg admiraba sus aportaciones a una serie que le volvía loco, ‘Twilight Zone’ (1958) y años más tarde ambos volverían a coincidir para rendir homenaje a esta serie con el film ‘En los límites de la realidad’ (1983). Pero volviendo a aquel año 1971, lo curioso de este proyecto es que le llegó a Spielberg de manera muy curiosa (como le pasó con ‘Tiburón’, aunque eso lo contaremos en otra ocasión). Su ayudante, había leído el relato corto en la revista ‘Playboy’ y comentó a Spielberg que sería una buena idea para rodar.
Como la Universal estaba dispuesta a dar vía libre a Steven para rodar una TV movie y Spielberg tenía una idea, ambas ambiciones se unieron. Se había gestado la semilla de ‘El diablo sobre ruedas’. El propio Richard Matheson elaboró un guión ampliando el relato y el director pudo rodar su fábula sobre un diabólico ser enfundado en un camión herrumbroso que persigue sin motivo aparente alguno a un conductor anodino que marcha hacia su casa. Una persecución frenética con tintes de thriller y algunos elementos fantásticos que el espectador asume como parte del juego. El realizador tuvo la certera idea de no mostrar al auténtico enemigo, al conductor del camión. Con lo que el misticismo y el misterio sobre ese ser aumenta de tal forma que entendemos al propio camión como un ser viviente y con enfermizas intenciones.
Sólo el antebrazo del conductor se atisba en un corto plano, para devolvernos una pequeña esperanza hacia el conductor y su duelo con alguien humano. Pero solo es un espejismo y el camión es un personaje más de la trama, sino el protagonista principal. Rodada íntegramente para la televisión en doce días, tras su primer pase fue tal el éxito y el reconocimiento que tuvo en USA, que la productora Universal animó a Spielberg a rodar más escenas y tener un metraje superior para poder ser estrenada en cines. Por ello, de los 74 minutos iniciales rodados, se pasó a los 90 minutos estrenados dos años después, en 1973, que conocemos hoy en día. Se añadieron escenas y planos de camiones, coches y secuencias de carreteras que fueron sumando duración. Lo curioso en nuestro caso es que no pudimos ver el estreno de ‘El diablo sobre ruedas’ hasta pasados doce años de su rodaje. Cosas de la fama, Spielberg en 1983, año del estreno en España, ya era un totem del cine y queríamos ver y conocer todo de él.
Cuando se estrenó, la crítica estadounidense creyó ver una alegoría en el film que denunciaba la lucha de clases, el enfrentamiento entre estratos sociales. Steven adujo que todo era más sencillo que eso. No se trataba nada más que de una versión asfaltada de ‘Solo ante el peligro’, con elementos fantásticos eso sí. Toda esta aventura en la carretera se iniciaba con una sencilla maniobra de adelantamiento que muchos de nosotros hacemos todos los días. David Mann (Dennis Weaver) es un hombre de negocios de clase media que conduce por las carreteras fronterizas con Méjico cuando un enorme camión cisterna aparece delante de su coche. Lo adelanta y el camión vuelve a adelantarle, comenzando así una inexplicable persecución que atrapa al espectador no por la historia que nos cuenta, que es menos que nada, sino por la forma de narrarla. Spielberg ya despuntaba en forma de atrapar la atención al espectador y ‘El diablo sobre ruedas’ es su primer ejemplo destacable.
La tensión que se acumula, los varios momentos de climax que se crean, la sensación de ahogo, de locura y de misterio, rodean al público en esta extraordinaria muestra de cine fantástico disfrazado de road-movie con visos de thriller. Sentimos la sinrazón del camión, lo vemos como un espectro de la carretera y asumimos su rol como un ser vivo que tiene un fin, un objetivo. Pero el director asume la responsabilidad de no cercenar la historia dándole una explicación. El hombre contra la máquina, el ser humano expuesto al límite en una situación anómala en un contexto real. Los elementos cotidianos usados para crear terror. Como hacía su venerado y admirado Hitchcock, Spielberg dota de humanidad (o infernal humanidad) al camión. Cosas que vemos todos los días que pueden convertirse en nuestras peores pesadillas. Unos años más tarde, convertiría un amable y agradable día en la playa en la peor de nuestras visiones. El mago había surgido.
El film obtuvo premios y nominaciones en eventos como los Globos de Oro y fue galardonado con el  Premio Emmy de 1982 por el destacado resultado en montaje de sonido, además de el Premio del Festival de cine fantástico de Avoriaz de 1973 en la categoría de Gran premio a Steven Spielberg por su dirección. El uso del sonido (más que de la música, obra de Billy Goldenberg) es un referente en todo el film. Sentimos el crujir del camión como su respiración entrecortada, la aceleración de su motor como el corazón que late a mil pulsaciones y sobre todo el momento final (Spoiler) donde oímos cómo grita de dolor al caer por el precipicio. Una malsana humanidad otorgada al camión que lo convierte en el estandarte de este “pequeño” telefilme. Una joya a reivindicar, ejemplo perfecto de cómo contar una historia con apenas tres elementos. Hoy en día, realizar este film sería un festival de escenas circenses, explosiones y cámara lenta cada 30 segundos. Spielberg obró el milagro de crear de la nada el terror, la tensión y la locura a 140 kilómetros por hora.


VALORACIÓN: 7/10

Curiosidades de VideoClub:

  • Cuando Carey Loftin , el especialista que conduce el camión, preguntó a Steven Spielberg cuál era su motivación era para atormentar al conductor del coche, Spielberg le dijo: “Usted es un sucio, podrido y buen hijo de puta.” Loftin respondió: “Chaval, has contratado al hombre correcto.” Ambos volverían a trabajar en ‘Loca evasión’ (1974) o ‘En busca del arca perdida’ (1981)
  • Según Richard Matheson , se inspiró para escribir el cuento original “Duel”  después de un encuentro con un conductor de camión que fue tras él un 22 de noviembre de 1963, el día en que John F. Kennedy fue asesinado.
  • Steven Spielberg ya era un fan de Richard Matheson antes de que se hiciera la película debido a las contribuciones de Matheson a la “Dimensión desconocida” (1959).
  • En 1971, el ayudante de Steven Spielberg sugirió la historia después de haberla leído en la revista Playboy.
  • Durante la persecución, un sedán estacionado parecido a un coche patrulla se ve, levantando brevemente las esperanzas de Dennis Weaver pero resulta ser un automóvil de servicio para un exterminador de plagas llamado Grebleips … “Spielberg” a la inversa.
  • El camión que cae por el acantilado se hizo en una sola toma. Tenía que ser así porque no podían darse el lujo de otros camiones con el bajo presupuesto de la película.
  • Gregory Peck se consideró brevemente para interpretar el papel principal pero rechazó hacer una película para la televisión.

CRICHTONpedia: MUCHO MÁS QUE DINOSAURIOS [ESPECIALES]


Nos dejó pronto, demasiado pronto. Apenas con 66 años, Michael Crichton, se nos fue en 2008. Una de las mentes más prodigiosas, imaginativas y creativas que pasado por el mundo del cine. No sólo como escritor, cuya valía en el género de la ciencia ficción (y no tan ficción en muchos casos) es inapelable, sino también en sus muy interesantes incursiones en el ámbito cinematográfico tanto como guionista como director. Nos dejó un amplio surtido de estupendas novelas y un buen número de films bajo su dirección que pueden ser catalogados como obras de culto. Desde este Blog queremos hacer un rendido homenaje a uno de los mayores creadores de ficción que puede sentarse en el Olimpo de los inmortales sin ningún problema, junto a Asimov, Bradbury o Matheson. Comencemos…


Por todos es conocida su faceta como escritor que se originó y fusionó con su otra pasión, la medicina. Crichton iba para médico y dejó constancia de muchas de sus inquietudes médicas en sus numerosas obras. Pero también su faceta cinéfila resaltó como agua fresca en varios títulos que poco o nada tenían que ver con la medicina. En este homenaje a Crichton vamos a repasar su carrera fílmica que fue muy paralela a su obra literaria.






CRICHTONpedia
  • A: ‘La amenaza de Andrómena’ (1971) su primera novela llevada al cine fue un rotundo éxito. Escrita en 1969, dirigida por Robert Wise, un maestro del género, y con dos nominaciones a los Oscars, esta película le abrió las puertas de par en par a la meca del cine.

  • B: BestSellers, una palabra que siempre ha ido al lado de su nombre. Record de ventas con algunas novelas como ‘Jurassic Park’. Más de 150 millones de ejemplares vendidos de todos sus libros dicen mucho de un escritor muy querido para el público.

  • C: ‘Coma’ (1978) su tercera película como director y con la curiosidad que a diferencias de otros films dirigidos por él con su propia novela, en ésta escogió la obra de Robin Cook para mostrar una macabra idea de los métodos que podrían utilizar en algunos hospitales.

  • D: Director, hasta en siete ocasiones en un margen de tiempo de casi 30 años. Desde su debut en una TVmovie, ‘Pursuit’ (1972), basada en su novela homónima con Ben Gazzara y un joven Martin Sheen.

  • E: ‘ER’ o más conocida como ‘Urgencias’. Una serie que revolucionó la TV a finales de los 90’s con un estilo visual muy cercano al cine. Unos guiones trepidantes y ágiles. Amparada bajo la producción de Steven Spielberg se mantuvo en antena 15 años (1994-2009). Con más de 300 episodios escritos por él, con actores que se consagraron en la serie como George Clooney o directores como Mimi Leder o Quentin Tarantino, han pasado por esta ejemplar creación de Crichton. Más de 100 premios avalan esta ficción hospitalaria donde el escritor se sintió como en casa.



  • F: Fracaso una palabra ajena a Crichton pero que tuvo su cénit con la película ‘Contra toda ley’ (1989) que a la par fue su última película como director. Ni estaba basada en alguna novela suya y tampoco trabajó en el guión. Una simplona historia de falso culpable y juicios muy de moda por aquellos años. Burt Reynolds como protagonista tampoco ayudaba mucho.






  • G: ‘Guerrero nº 13’ (1999) dirigida por John McTiernan y basada en la novela de Crichton ‘Devoradores de cadáveres’ (1976) esta película fue un re-enganche para los seguidores del escritor. Reunía fantasía, leyendas y edad media de una forma brutal y con ciertos toques de terror. Quizás por su temática costó tantos años adaptarla al cine.

  • H: Huracanes y muchos, es lo que hubo en su guión de ‘Twister’ (1996) dirigido por Jan DeBont. Escrito junto a Anne-Marie Martin puso de moda la tendencia de cazar huracanes a bordo de furgonetas. Helen Hunt, Bill Paxton y Phillip Seymour Hoffman nos dieron hora y media de diversión sin necesidad de usar el coco, algo inusual en Crichton.

  • I: Impulsos neuronales es lo que hubo en ‘El hombre terminal’ (1974) dirigida por Mike Hogdes basada en la novela de Crichton de 1972. El uso de microprocesadores conectados al cerebro de un hombre para eliminar sus impulsos de violencia dan como resultado un placentero descubrimiento.

  • J: ‘Jurassic Park’ (1993) Sin duda su mayor éxito en vida. Una descomunal vuelta de tuerca al tema de la clonación, que en aquellos años era primera página. La mano sabia y diestra de Spielberg tras la cámara, unos impresionantes F/X y un sólido guión escrito junto a David Koepp, hicieron de la novela ‘Parque jurásico’ su obra inmortal. De la película, poco que decir, es una descomunal fantasía que perdurará por los años. Tuvo sus secuelas, ‘Mundo pedido’ (1997) basada en su novela y ‘Parque jurásico III’ (2001) de la que nada tuvo que ver. Ya queda menos para que se estrene ‘Jurassic world’, donde veremos poco de aquellos personajes creados por Crichton.








  • L: ‘Looker’ (1981) quinto film de su filmografía donde partiendo de un guión original suyo volvía a su tema preferido: el mal uso de la medicina. Sin ser un David Cronenberg, el estilo de Crichton ya perfilaba esa mala leche por su pasión frustrada. Albert Finney y James Coburn protagonizaban esta cinta de cirujanos plásticos con ciertos defectos.

  • M: Monos a patadas es lo que había en ‘Congo’ (1995) dirigida por Frank Marshall, en horas bajas, y co-escrito el guión con John Patrick Shanley (‘Hechizo de luna’,1987) que estaba en horas más bajas aún, la película fue un rotundo fracaso en taquilla. Con un aire a film de serie B con aires de grandeza. Poco o nada quedó de la esencia de la novela.

  • N: Navegantes del tiempo. Un tema que no había tocado en su obra y que en ‘Timeline’ (2003) pudo ver realizado. La novela original era de 1999 y con algún esfuerzo Richard Donner logró dirigir esta fallida, por momentos, aventura épica que mezclaba viajes en el tiempo a la Edad Media y jóvenes promesas del cine.

  • O: Oscars ganó uno, en 1995. Pero lejos de pensar que fue por un guión o adaptación lo ganó por  “Mejor Desarrollo Técnico” para el cine por “Parque Jurásico” en la implementación por ordenador de los efectos visuales. Casi nada, Hollywood y sus cosas…

  • P: Polémica es lo que causó con su novela ‘Acoso’ (1994) llevada a la pantalla ese mismo año por Barry Levinson. Mucho se habló por varios factores. Michael Douglas tenía el “sanbenito” de máquina sexual tras ‘Instinto básico’ (1992), el rol dominante de la historia era una mujer con ardientes impulsos sexuales para valerse en el trabajo y ascender, algo que dejó a la opinión pública ruborizada…eran otros tiempos. Demi Moore explotó esta vertiente de personaje después.

  • R: ‘Runaway’ (1984) sexto film de su carrera como director y con guión original. De nuevo, un futuro distópico donde las máquinas nos hacen la vida más fácil. Pero también ocurren desgracias, para ello se crean las Brigadas Especiales: Runaway. Con la misión de destruir esas amenazas robóticas. Fue su mayor fracaso comercial, con Tom Selleck como protagonista, pero guarda un estilo visual muy deudor de Peter Hyams que da ese toque ochentero tan necesario.

  • S: ‘Sol Naciente’ (1993) Connery volvía a cruzarse en la carrera de Crichton, esta vez como un insólito investigador residente en Japón con métodos y costumbres algo desconcertantes. Dirigida por Phillip Kauffman, Crichton se encargó también del guión. No fue tan bien como se esperaba pero en aquellos años, Michael Crichton y sus novelas reinaban en todos lados.

  • T: ‘Trenes’ de su novela más atípica, aventurera y menos ficticia (en cuanto al toque fantástico se refiere) Crichton escribió el guión y dirigió su cuarto film, ‘El primer gran asalto al tren’ (1978). Dos años antes había escrito la novela con notable éxito y no tuvo problemas para contratar a quien quiso para protagonizarla: Sean Connery y Donald Sutherland crearon un tour de force en este trepidante robo en pleno siglo XIX. Genial película.

  • V: Verne por que mucho de Julio Verne tiene su novela ‘Esfera’, llevada a la pantalla en 1998 de nuevo por Barry Levinson. Algo entramada y bastante confusa en su desarrollo, el film (que no la novela) no cuajó del todo por su falta de alma. Además, el elenco principal, Hoffman, Stone y Jackson, no daban el perfil adecuado para una historia más psíquica que física.

  • W: ‘Westworld’ o ‘Almas de metal'(1973) como se conoció aquí. Su segunda película como director y su segundo guión original para el cine, el primero fue con ‘Acercamiento extremo’ (1973). Avanzando como nadie en el campo de la clonación (aunque fueran mecanismos para el ocio) Crichton nos vaticinaba un futuro donde las máquinas nos rendirían placeres (de todo tipo). Con un descarnado Yul Brynner como robot-cowboy con implacables ansias de matar, el film fue todo un boom. Tuvo secuela (‘Mundo futuro’, 1976 y una serie de TV ‘WestWorld’, 1980 en la cuál Crichton participó como guionista.

  • X: de ‘Next’ su última novela publicada en vida, en 2006. No ha sido llevada al cine aún. Trata sobre los aspectos más sombríos de la investigación genética, la especulación farmacéutica y las consecuencias morales de esta nueva realidad. 
COMO DIRECTOR:

1989 Contra toda ley
1984 Runaway, brigada especial
1981 Looker
1978 El primer gran asalto al tren
1978 Coma
1973 Westworld, almas de metal
1972 Pursuit (TV Movie
)








COMO NOVELISTA:

  • Odds On (1966), con el seudónimo de John Lange.
  • Scratch One (1967), como John Lange.
  • Easy Go (1968) también titulada como ‘The Last Tomb’, como John Lange.
  • Un caso de urgencia (A Case of Need, 1968), como Jeffery Hudson y con su nombre a partir de 1993 / Premio Edgar a la Mejor novela.
  • Zero Cool (1969), como John Lange.
  • La amenaza de Andrómeda (The Andromeda Strain, 1969).

  • The Venom Business (1969), como John Lange.
  • Drug of Choice (1970, también titulada como Overkill), como John Lange.
  • Dealing (1970, coescrita con su hermano Douglas Crichton), como Michael Douglas.
  • Grave Descend (1970), como John Lange.
  • Binary (1972), como John Lange y con su nombre a partir de 1993.
  • El hombre terminal (The Terminal Man, 1972).

  • El gran robo del tren (The Great Train Robbery, 1975).

  • Devoradores de cadáveres (Eaters of the Dead, 1976).

  • Congo (Congo, 1980).

  • Esfera (Sphere, 1987).

  • Parque Jurásico (Jurassic Park, 1990).

  • Sol naciente (Rising Sun, 1992).

  • Acoso (Disclosure, 1994).

  • El mundo perdido (The Lost World, 1995).

  • Punto crítico (Airframe, 1996).

  • Rescate en el tiempo (Timeline, 1999).

  • Presa (Prey, 2002).

  • Estado de miedo (State of Fear, 2004).

  • Next (Next, 2006).

  • Latitudes piratas (Pirate Latitudes, 2009), publicación póstuma.
  • Micro (Micro, 2011), publicación póstuma, obra inacabada.

Novelas No ficción
  • Entre la vida y la muerte (Five patients, 1970), autobiográfica.
  • Jasper Johns (Jasper Johns, 1977), sobre el pintor Jasper Johns.
  • Electronic Life (Electronic Life, 1983) sobre el mundo de las computadoras.
  • Viajes y experiencias (Travels, 1988), autobiográfica.

BLADE RUNNER 2: ¿ESTÁ HARRISON FORD PARA ESTOS TROTES? [NOTICIAS]


Tras una década muy anodina en cuanto a estrenos y proyectos, el mítico Han Solo, el inigualable Indiana Jones o el eterno Rick Deckard, es decir, Harrison Ford, se ha propuesto como meta antes de cumplir los 70 años recuperar todo el tiempo que ha perdido en muchos años. No dudamos de su carisma, que siempre ha tenido y ha prevalecido antes que sus dotes interpretivas (la cámara le adoraba), y tampoco dudamos de su amplia cuenta corriente. Ahora bien, a Ford parece que el tiempo se le ha echado encima y está aceptando proyectos de los que hace años renegaba. La noticia viene a colación de la inesperada confirmación por parte de la productora de los derechos de ‘Blade Runner 2’, Alcon Entertainment, de haber ofrecido una oferta (muy jugosa) a Harrison Ford por volver a enfundarse la gabardina del caza replicantes más famoso del cine: Rick Deckard. Ahora bien…



…Ford todavía no ha dicho la última palabra. Hace unos meses comentaba en una entrevista sobre su posible inclusión en la secuela del film de Ridley Scott lo siguiente: “Me produce curiosidad y emoción ver otro guión de ‘Blade Runner’ si existe de hecho la oportunidad de volver a hacer otra película. Si es un buen guión, me encantaría volver a trabajar con Ridley de nuevo. Tiene mucho talento y es un gran apasionado de su trabajo. Y creo que sería muy interesante revisitar el personaje”.


No hay nada en firme en cuanto a su participación, pero lo que ha cambiado es su total rechazo y negación a hablar o tan siquiera referirse a ese film como había hecho desde tiempo atrás. Ford sólo ha recibido la invitación a trabajar en la secuela, o lo que es lo mismo, la productora quiere contar con él como primera opción. Caso muy parecido con ‘Star Wars’, él nunca había tenido la certeza (ni la intención) de volver a la estupenda saga de George Lucas (ahora de Disney), pero tal vez la incorporación de J.J. Abrams, o el alejamiento de Lucas, haya animado a Ford a volver a unirse a Mark Hamill y Carrie Fisher en las andanzas de sus emblemáticos personajes galácticos.


Todo está en el aire (salvo en el caso de ‘Star Wars’), desde su participación en ‘Blade Runner 2’, con millones de detractores pero esa es otra historia, a su nueva andadura bajo las órdenes de Steven Spielberg en una nueva aventura de su arqueólogo por antonomasia: Indiana Jones. El quinto capítulo de esta apasionante saga se está haciendo de rogar, tal vez demasiado, y ya fue un tremendo batacazo (de críticas tanto por los especialistas como por los fans) su cuarta entrega. Una quinta se nos antoja complicada, pero la rumorología y los comunicados en este sentido no han cesado desde el estreno en 2008 de la  anterior aventura.


¿Demasiado mayor para volver a ser Han Solo? No si de acuerdo con lo publicado la historia se va a desarrollar 30 años después de los hechos vistos en ‘El retorno del Jedi’ (1983). ¿Para ser Rick Deckard? Depende, pues no queda claro que el guión, escrito por Hampton Fancher, coguionista del filme original, y Michael Green, se sitúe en un tiempo mucho después de la caza de replicantes vista en 1982. Todas las suposiciones y teorías están abiertas.


Lo único claro es que Ford no quiere parar. Su reloj está marcando (y lo sabe) el fin de su carrera y parece que quiere despedirse por todo lo alto. Tiene pendiente de estreno títulos como  ‘Los mercenarios 3’ y ‘The Age of Adaline’. Mientras que el otro culpable de tantos rumores sobre ‘Blade Runner 2’, Ridley Scott, está en rodaje con ‘Exodus’, tiene previsto trabajar con Matt Damon en ‘The Martian’ y en lista de espera ‘Prometheus 2’. Demasiado trabajo acumulado como para involucrarse en poco tiempo con la secuela de ‘Blade Runner’. Por lo que este proyecto lo vemos bastante difícil de realizar. Al menos con Ford como protagonista, lo que abre las puertas a la especulación sobre quién interpretaría al policía futurista imaginado por Phillip K. Dick.

Harrison Ford acaba de abrir la veda…comienza la caza.

RICHARD DONNER: EL ÚLTIMO OCHENTERO [ESPECIALES]


En la últimas semanas hay un nombre que circula por las redes con una profusión desatada entre los seguidores del cine en general y los fans en particular de un título: ‘Los Goonies’. Desde que su propio director original, Richard Donner, anunciara que acometerá una secuela con los mismos protagonistas, los rumores y comentarios no han hecho otra cosa que crecer como la marea fulgurante que arrasa un estreno. Pero la noticia tomó tintes de epopeya cuando el mismo Donner afirmó que Steven Spielberg se haría cargo de la historia de esta segunda parte. Algo que Spielberg no hace desde los años ochenta, escribir para el cine. Todas las alarmas se han disparado a favor y en contra. Los detractores (y más acérrimos fans) han puesto el grito en el cielo ante un nuevo ataque a los recuerdos y la nostalgia de películas de los ochenta que están siendo pasto de los remakes tan de moda en estos momentos. Por otro lado, hay un inmenso número de cinéfilos que asimilan el hecho de que esta secuela se haga, y ya puestos…¿quién mejor que Donner y Spielberg para levantar el proyecto?. No creemos a pies juntillas que sea Richard Donner quien dirija el film, su avanzada edad (84) es un handicap. Pero a buen seguro que participará en el proyecto como productor y asesor. Es motivo este para hacer un exhaustivo repaso a la filmografía de Donner. Un maestro artesano que transformó los años 80 a base de buen cine. Comencemos… 


Se labró durante años su profesionalidad en TV. Allí, en series de éxito (y otras no tanto) el realizador fogueó su destreza. Podemos destacar de la numerosa lista de series en las que participó títulos emblemáticos como ‘Superagente 86’, ‘Dimensión desconocida’, ‘Koyac’, ‘Perry Mason’, ‘La isla de Gilligan’, ‘El hombre de CIPOL’, ‘El fugitivo’, ‘Las calles de San Francisco’ o ‘Ironside’. Una variedad de temas donde destacaba el género policíaco que años más tarde crearía su estilo marca de la casa. Pero el gran salto lo dio en 1976 tras un par de Telefilmes. Una obra que desataría la fiebre iniciada años atrás por ‘El exorcista’ de William Friedkin. Nos referimos a ‘La profecía’. Comenzaba su leyenda.

  • ‘LA PROFECÍA’ (1976): Todo un thriller que mezclaba la alta política con el Diablo. Las relaciones entre el poder humano y el poder diabólico como metáfora de que ambos forman parte del mismo árbol (tal vez sean el mismo). Un Gregory Peck que tenía su canto del cisne en este film y una serie de escenas que forman parte ya de la mitomanía de los cinéfilos. Sin olvidar la espectacular y turbadora banda sonora de Jerry Goldsmith (ganadora del Oscar).



  • ‘SUPERMAN’ (1978): Tras el éxito cosechado se tomó un par de años para preparar y lanzar (de nuevo) otro fenómeno social. No existía aún la lucha encarnizada entre Marvel y DC que hoy vivimos. Pero una cosa es cierta, DC tuvo el mayor éxito y fue la primera en disponer de un superhéroe que rompiera las taquillas con su re-adaptación al cine. Christopher Reeves, alias Clark Kent, nos hizo creer que volaba. Gene Hackman fue y sigue siendo el mejor Lex Luthor. John Williams nos llevaba en volandas con su banda sonora. Donner demostró que estaba a la altura del desafío. Desde entonces, por muchos FX que hayan ido añadiendo en otros reboots nos quedamos por siempre con esta versión. La secuela fue dirigida oficialmente por Richard Lester pero Donner estuvo casi al 80% del rodaje.

  • ‘SU JUGUETE PREFERIDO’ (1982): Los 80’s los inició con un drama, ‘Max’s bar’, pero fue con esta delirante comedia donde comenzaría a mostrar las virtudes y muchos defectos de la década. Una estrella televisiva de moda se ponía frente a la cámara, Richard Pryor, y lo de menos era el guión. Descabellado hasta límites pero muy en la línea de las comedias alocadas de principio de la década que el público pedía. Fue un simple vehículo de lucimiento para el reparto.

  • ‘LADY HALCÓN’ (1985): Tres años de parón que sirvieron para que Donner realizara sus dos mejores y más significativas obras. Primero ésta, donde mezclaba relatos medievales, historia de amor imposible y una banda sonora que gustó a pesar del uso de sintetizadores. Una obra épica con un Rutger Hauer arrebatador, una joven y delicada como nunca Michelle Pfeiffer y un principiante Mathew Broderick. Todos nos deslumbrarían en un cuento fantástico que reunía los géneros (acción, aventura y fantasía) que Donner debió haber explotado más en su carrera.

  • ‘LOS GOONIES’ (1985): Sin duda, su título por referencia. Obra de culto entre innumerables fans. Clubs, asociaciones, eventos y miles de seguidores rodean este film. Aventuras sin más. Una alusión a la infancia que todos tuvimos (o que imaginamos). Una desatada carta de amor hacia el cine de aventuras, las películas de piratas y una arrebatadora muestra de fervor por la amistad en los años que transcurren entre la infancia y el primer beso adolescente. Obviamente la polémica suscitada por su secuela es razonable. No se debería tocar.

  • ‘ARMA LETAL’ (1987): Si Walter Hill tenía en su haber títulos como ‘Límite 48 horas’ y Eddie Murphy triunfaba con su ‘Superdetective en Hollywood’, Donner no se iba a quedar con las ganas de tocar su género favorito en la TV. Reunió a dos actores que todavía no se habían consagrado y reformuló el cine de action-buddies (o películas de acción de colegas). Gibson y Glover iniciaban junto a Donner una saga que se prolongó en tres secuelas y casi quince años. Acción sin ton ni son, pura y dura adrenalina. Una evasión sin necesidad de justificantes.

  • ‘LOS FANTASMAS ATACAN AL JEFE’ (1989): Su vuelta a la comedia (aunque en ‘Arma letal’ estaba poco disimulada) fue por la puerta grande. versionar el clásico de Dickens, ‘Cuento de Navidad’, mezclarlo con la época actual y más concretamente con el mundo de la TV y encima como guinda elegir a Bill Murray para protagonizarla fue todo un desmadre en aquel final de década. Una disparatada comedia que nos iniciaba a reconciliarnos con Murray y descubrir que Donner tenía un cuidado pulso para la risa tonta.

  • ‘MAVERICK’ (1994): ¿Por qué no volver a la TV? eso hizo a principios de la década de los 90. Con ‘Historias de la cripta’ volvió a sus orígenes pero no debió quedar satisfecho por lo que dio la vuelta a la tortilla. Era la época de adaptaciones al cine de series y Donner quiso su parte del pastel. Eligió a un caradura jugador de póker y hábil con el revólver. Gibson volvía a cruzarse en el camino, rodeado del protagonista original de la serie, James Gardner, y con Jodie Foster tratando de olvidarse de la imagen de actriz dura que estaba dando en los últimos años. Resultado, una fallida comedia a medio camino entre la parodia y la autocomplacencia. 

  • ‘TIMELINE’ (2003): Entre la cuarta parte de ‘Arma letal’, la nueva colaboración con Gibson en un thriller político, ‘Conspiración’, y tras la horrible y desafortunada ‘Asesinos’, Richard Donner se tomó cinco años hasta que estrenó este film. Un intento de recuperar al Michael Crichton más comercial, pero también al más flojo. Mezclaba ciencia ficción y Edad Media con la misma facilidad que Paul Walker y Gerard Butler trataban de parecer convincentes.

  • ’16 CALLES’ (2006): Hasta ahora su último film. Un retorno al cine de acción policíaco que tan bien maneja y sabe tratar. Con un Bruce Willis en estado de reforma y un ágil guión (con trampas pero ágil) que nos contaba en tiempo real los hechos (casi) asombrosos de un poli al llevar a un testigo de una comisaria al juzgado. ’16 calles’ se destapa como un buen thriller más que como una película de acción y funciona gracias sobre todo al contrapunto que Mos Def pone en su personaje.

Ahora, casi una década después de su último trabajo, los seguidores de Richard Donner no las tenemos todas con nosotros. No esperamos que se ponga a dirigir de nuevo y mucho menos que lo haga en una secuela de ‘Los Goonies’. La producirá y seguro que apoyará en todo sentido. Si Spielberg acaba realizando el guión…quién sabe si también la dirigirá. Nosotros desde aquí lanzamos una apuesta…J.J. Abrams. Seguro que entre episodio y episodio de Star Wars tiene tiempo para devolvernos la infancia y la aventura. Además, el año que viene es el 30 aniversario del film, una buena excusa. Buen Cine¡¡¡