Scarlett Johansson

GHOST IN THE SHELL [CINE]


 

Mucha gente conoce o ha oído hablar alguna vez de Ghost in the Shell, ese manga de culto de Masamune Shirow, que posteriormente Mamoru Oshii convertiría en uno de los animes más queridos y complejos que se han hecho hasta la fecha. Han pasado 22 años desde el estreno de este anime (casi nada), desde que viéramos cobrar vida a la Mayor, Motoko Kusanagi.
 
Este año llega está adaptación en acción real del famoso manga de Shirow, que han titulado aquí en España como ‘Ghost in the Shell: El Alma de la Máquina’. Paramount Pictures ha puesto…

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CAPITÁN AMÉRICA: CIVIL WAR [CINE]


En esta avalancha (a veces casi indigerible) de cine de superhéroes que tanto Marvel-Disney, DC-Warner, Marvel-Fox se han propuesto en darnos cada pocos meses, el año 2016 se presentaba como uno de los años clave para subir a los altares a dicho cine. Pero visto el resultado final de los tres estrenos más esperados de este género (a expensas de lo que suponga ‘Escuadrón suicida’ de DC) salta una duda: ¿nos han dado miel…o somos muy burros?
 
La expectación era brutal con ‘Batman VS Superman’ y tanto la crítica como miles de fans sintieron la desazón, frustración, desaliento, desesperanza y ansias de asesinar a alguien ( a Zack Snyder sin ir más lejos) tras ver su megalómano proyecto con ínfulas de sentar cátedra en el cine de personajes de comic. O bien por el paso por…
 
 


 
…la tijera en el montaje, o el excesivo afán de aglutinar personajes, datos y sin miramientos hacia los neófitos de los comics, el film ha sido una piedra en el riñón de muchos cinéfilos. ‘XMen: apocalipsis’, parecía que podría devolver un poco de ese aura nostálgica a buen cine de entretenimiento que tan buenos frutos dio en sus anteriores precuelas (de la trilogía original…cosas de Bryan Singer). Pero una vez vista, decir a modo de preámbulo que son dos horas largas (pero en su máxima extensión como término y como tedio) de deambular con unos personajes que nada nuevo aportan sobre una fórmula que el propio Singer se ha encargado de defenestrar.
 
Por ello, sin que esto sirva de una alineamiento por parte del que suscribe de si está a favor de DC o de Marvel, constatar que lo que uno busca es simple y llamamente, entretenimiento. Y mira tu por donde ha sido con la nueva incursión de las aventuras del Capitán América (el más soso de los Vengadores, se ponga Stan Lee como se ponga…)
 
 
No es ni de lejos, como algunos gurús de las críticas sesudas han escrito, “EL PADRINO II” de las pelis de superhéroes. Un respeto para los Corleone, Coppola y si hace falta hasta para la toalla que usa De Niro para ocultar la pistola en el pasillo. Esta tercera parte de ‘Capitán América’ es más bien un conglomerado de escenas y pasajes que encajan con ‘Soldado de Invierno‘ y que forma un tríptico casi redondo para ser denominada ‘Los Vengadores 3’, pero ni acaba siendo una continuación de la saga del recto Capitán, ni se puede llamar tercera parte de las divertidas andanzas de los Destructor…digo Los Vengadores.
 
 
Aquí se enfatiza sobre todo la conciencia de unos personajes que llevan casi una docena de películas arrasando el planeta, matando a civiles, daños colaterales, víctimas inocentes y demás fauna (ríete de los funcionarios asesinados en la Estrella de la Muerte a manos de Luke…) y que por fin (al igual que en ‘Batman VS Superman’) hacen una parada para dilucidar si agachar la cabeza y ser pasto de la burocracia manipuladora o bien seguir con su libre albedrío de “machaca antes y cómete un shawama después”.
 
 
Aparte de este inciso, los hermanos Russo han optado por la fiesta grandilocuente y visualmente poderosa de los enfrentamientos entre las dos facciones que surgen entre el grupo de superhéroes. Han dejado de lado los tintes de thriller de acción que tan buen resultado dio en ‘Soldado de Invierno’ y proponen un espectáculo de fin de fiesta que abre las puertas de par en par a la tercera fase que Marvel tiene ya lista. Con presentaciones (lo mejor del film) de personajes secuestrados por otros estudios (Spiderman) o grandes momentos que hilan una trama con connotaciones shakesperianas (“¿Cómo dices que se llamaba tu madre, Tony?”).
 

 

 
Pese a ello, la excesiva duración de esta tercera parte (casi dos horas y media) hace que el film adolezca de demasiados momentos álgidos, y lo que por momentos pueda parecer una montaña rusa de diversión, se torna en un vaivén de idas y venidas para acabar con la consabida fraternización entre los superhéroes. Ni tan siquiera el villano de turno (que por una vez es hasta creíble pero fugazmente bien utilizado) hace que la película acabe de ser redonda como trilogía (o bien para el Capitán o bien para Los Vengadores) pero es innegable que en este tour de force que las tres mayors de los héroes de comics  han entablado, sea ésta, y no otra, la que más entretiene, divierte y en algunos momentos, llegue hasta el corazoncito. Ains…cómo nos sufre Tony Stark.


VALORACIÓN: 6/10

VENGADORES: LA ERA DE ULTRÓN [CINE]


Joss Whedon puede estar más que satisfecho por su nueva creación. Considerado ya como el nuevo gurú del universo Marvel (con permiso del siempre eterno Stan Lee) Whedon ha dejado su impronta tanto en cine como en TV gracias a su incursión en la franquicia de Los Vengadores y en Agents of Shield respectivamente. Con esta secuela, La Era de Ultrón, ha ido un paso más allá. podemos estar muy orgullosos del planteamiento y desarrollo que esta fase 2 en la que nos encontramos ha tomado un giro y un cariz que no deja de sorprender. Si bien es cierto que Whedon ha tenido carta blanca a la hora de reformular los orígenes de muchos superhéroes para configurar esta nueva singladura en la gran pantalla, no hay que dejar de mencionar que en su gran mayoría son aciertos. Podrá gustar más o menos, y los detractores en este asunto son millar, pero la mágica chistera del director de “Vengadores: la era de Ultrón” ha vuelto a obrar el milagro. Ha sabido combinar elementos creados en los comics para insertarlos en su saga cinematográfica sin que los cambios que él mismo ha hecho perjudiquen al espectador. Los puristas de Marvel pondrán el grito en el cielo al ver…


 
 
 
 
 
 
…trastocados sus recuerdos y conocimientos del nacimiento de Ultrón, de la Visión e incluso de la Bruja Escarlata o Quicksilver, pero hay que reconocer el mérito de Whedon para saber transformar la magia de los comics en puro espectáculo en gran pantalla. Y eso es lo que tiene sobre todo esta magnífica secuela (si pensamos sólo en ‘Los Vengadores’). Pura adrenalina convertida en un fabuloso viaje de acción, aventura y alta dosis de tensión que hacen del visionado de ‘La era de Ultrón’ lo más cercano a estar dentro de un comic.
 
 
Hemos dejado atrás la historia principal de su antecesora, y para sorpresa Thanos deberá esperar a ‘Infinity Wars’ para hacer acto de presencia. Aquí Whedon ha apostado por un villano con luces y sombras, más cercano y con más “humanidad” como es la inteligencia artificial de Ultrón. El tono más oscuro y profundo que rezuma esta segunda parte convence y engancha desde el primer minuto. Las presentaciones de los nuevos personajes como Bruja Escarlata y Quicksilver (versión 2.0…olvidaros de lo visto en X-Men) se entroncan de manera efectiva en la trama. La conjunción de los protagonistas se hace más visual en esta secuela y no tan aparatosamente operística como en la anterior. Aquí gozamos de más chicha en los recovecos de cada personaje. Se nos hacen más humanos y sus miedos son puestos sobre el tapete para la redención consabida (pero necesaria).
 
 
Whedon hila fino a la hora de mostrar a su villano, Ultrón (interpretado por James Spader de manera soberbia en V.O.). Hace de su voz un martillo tan hipnótico como perturbador. Nos llega a convencer del eje central que subyace en la trama: el hombre es el lobo para el hombre. Un elemento que combina la demencia de otras inteligencias artificiales como Hal en ‘2001’ con la esquizofrenia de famosos villanos que desean destruir el mundo a base de argumentos evolucionistas. Sin duda, Ultrón llega a robar multitud de escenas a sus compañeros “reales” en el film. Los miedos y temores que atenazan a nuestros protagonistas se ven acentuados en el film  debido al efecto que los poderes de la Bruja Escarlata surten en ellos. Esta vertiente del guión hace aún más fuerte las connotaciones del personaje de Ultrón y sus motivaciones.
 
 
Pero no solo tenemos espectáculo y un buen villano. También disfrutamos de nuevas y suculentas subtramas que parecían no existir pero que cobran una inusitada fuerza tanto en pantalla como en la trama principal. El dúo que forman Hulk (Mark Ruffalo) y Viuda Negra (Scarlett Johansson) aumenta la intensidad y llega a límites de amores platónicos que darán mucho juego en las posteriores entregas. La subtrama acerca de Ojo de Halcón (Jeremy Renner) impulsa a este personaje en esta secuela, haciendo justicia al menosprecio que había tenido hasta ahora en la saga. Tal vez esa sea la fuerza de este nuevo capítulo, el dar valor a los pequeños personajes, el hacerla mucho más coral y no dar tanto valor a los archiconocidos Thor, Iron o Capitán América. Aquí vamos a gozar todos los amantes del buen cine de aventuras y acción con esta fenomenal muestra de cine espectáculo.
 
 
Todo cobra una nueva dimensión en ‘La era de Ultrón’. Desde sus cautivadores efectos especiales (con más de 3000 planos, record en la saga) hasta la épica banda sonora compuesta a cuatro manos por los geniales Danny Elfman y Brian Tyler, que respetando el material creado por Alan Silvestri, la hacen suya y la elevan hasta límites solo alcanzados por maestros como John Williams. Todo confluye en esta película como pequeñas piezas de un gran mecanismo de precisión que deja anonadado al público con sublimes y visuales escenas como el enfrentamiento en plena ciudad entre IronMan y Hulk, de una fuerza colosal que pasará sin duda a los anales de esta saga como uno de sus momentos cumbres. Sin embargo, el plato fuerte es en el tercio final del film, donde descubriremos el nexo entre Ultrón y los Vengadores cuando ambos bandos crean de forma artificial al que sin duda será uno de los personajes más cautivadores de este universo Marvel en el cine: la Visión (Paul Bettany). Se nos antoja que el enfoque dado a este personaje (con numerosos guiños) será una de las piezas fundamentales en los siguientes proyectos de la franquicia.
 
 
El sentido del humor, tan latente y visual en otras entregas, está presente aquí también pese al tono sombrío que domina la película. Los fieles chascarrillos de IronMan y los juegos de manos con Thor y su martillo serán constantes a lo largo del metraje para deleite de los fans que siempre agradecemos estos gags. No por ello ‘La era de Ultrón’ pierde solemnidad y épica, al contrario, la lucha final en el ficticio estado de Sokovia es sin duda el climax que remata esta incesante película y donde el equipo de efectos especiales da el do de pecho. ¿Es por tanto un simple film de acción, explosiones y F/X? No, aunque así parezca a priori. El guión se enriquece sobre todo por la libertad que ha tenido Whedon al crear nuevos inicios y situaciones para sus personajes, deja varios cliffhangers que darán mucho juego en las próximas entregas. Las futuras ramificaciones que plantea el film harán de enlace con las Gemas del Poder que tanto están dando que hablar en esta saga (ya llevamos cuatro de las seis…) y para colmo, ATENCIÓN SPOILER el director se reserva un dudoso honor al ser la primera película Marvel que pone fin a uno de sus personajes. Hay que ser muy osado para ello, pero tiene su fundamento, pues ciertos litigios legales no le han dejado otra salida. FIN SPOILER
 
 
¿Estamos ante el mejor film de la saga hasta ahora? Creemos sinceramente que sí. Por encima de su antecesora en cuanto a la forma y el contenido, no es ‘El imperio contraataca’ de la Marvel pero casi se acerca. El peso del film recae sin duda en el villano Ultrón y no por ello deja de ser un film redondo en cuanto a sus pretensiones y manera de encajar todas las piezas de este enorme engranaje que es la maquinaria del universo cinematográfico Marvel. 
 
VALORACIÓN: 8/10

LUCY [CINE]


Si por algo se ha caracterizado el cine de Luc Besson a lo largo de su carrera ha sido por su especial manera de transformar la realidad en un personal mundo plagado por la violencia y el gusto por lo trasgresor con un toque de romanticismo de la novelle vague. Pero por desgracia y desde hace unos años, tanto su cine, ya sea dirigido por él o por sus guiones a otros realizadores, ha perdido toda la fuerza y el espíritu  del que hacia gala. “Lucy” no pasara a la historia por ser una de sus mejores obras. Dista mucho de los grandes trabajos realizados en el campo del cine de acción del realizador francés. Lejos han quedado los años…
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
…de títulos como “Nikita”, “Leon” o “El quinto elemento”. El viaje que nos propone esta vez resulta del todo desacertado tanto en su forma como en su fondo. Una disparatada historia que juega al cine de superheroes con mensajes filosóficos que hacen perder toda la atención incluso por la exuberante protagonista. La misma Scarlett adolece del ritmo enrevesado y cortante que muestra el director y acaba por transmitir un poso de indiferencia que destroza a su, en principio, atractivo personaje. Ni el guión ni la propuesta es original. Hemos visto demasiados personajes parecidos en el cine de Besson, incluso por momentos no sabemos si estamos ante una versión hiper-atrofiada de Nikita o la hermana pequeña de algún mutante de la factoría Marvel.
 
 
Todo en el film resulta predecible y carente de interés, algo novedoso en este director. La sombra de un antecedente como “Transcendence”  sobrevuela en todo momento,tanto por la trama como por el mensaje implícito. Su falso montaje con imágenes subliminales no hace sino palidecer de vergüenza al espectador al sentirse como un chiquillo que necesita apuntes a cada minuto para aprender la lección. 
 
 
Hasta el mismo Morgan Freeman, que repite personaje ya visto en la mencionada “Transcendence”, refleja el cansancio del cine de Besson al ser un mero apuntador para el espectador al que ir relatando los acontecimientos que por increibles que sean se suceden en pantalla.
 
 
Besson ha cruzado definitivamente la linea que va de la imaginación al marketing y se ha quedado tan a gusto. Un vehículo para el lucimiento de Scarlett que nos recuerda que todo el mundo tiene un precio para perder su identidad.

 


VALORACIÓN: 4/10

UNDER THE SKIN [CINE]


Con polémica incluida se presenta el nuevo trabajo de Scarlett Johansson. Desnudos aparte (justificados o no en el film) la propuesta que Jonathan Glazer (‘Beasty beast’, 2000) nos propone es una odisea narrativa que muchos aborrecerán por su forzada lentitud de desarrollo mientras que para otros muchos será un auténtico thriller visual. Sea como fuere, el viaje en el que Scarlett se ha embarcado no dejará indiferentes ni a unos ni a otros. Alejado de sus personajes convencionales, de papeles de cara a la galería y muy distante de cualquier otro trabajo anterior realizado por ella, ‘Under the skin’ bien parece la apuesta personal de una actriz cansada de ser sólo un producto objeto de merchandising. Es por ello que se ha aventurado en interpretar un personaje sin nombre (como todos los que salen en el film), en una experiencia más sentimental que narrativa…


 
 
 
 
 
 
 
…que deambula entre la fina línea del estudio introspectivo de un personaje sin identidad que descubre una nueva forma de ser y el thriller de ciencia ficción que no acaba nunca de ser. Glazer, como director, roza por momentos el cine documental para describir esta curiosa visión de los alienígenas que supuestamente viven entre nosotros. Como si de un estudio de la humanidad se tratase, vemos a nuestra protagonista sin nombre infiltrarse, mimetizarse y forzosamente convivir entre nosotros con el único fin de proporcionar alimento básico para su especie.
 
 
 
El trabajo de Scarlett Johansson no llega del todo a empatizar con el espectador debido a esa frialdad impuesta en su desarrollo. Si bien sorprende su interpretación hierática que compone de su alien, a buena cuenta es trabajo del director, que usa los recursos y mecanismos ya vistos en el cine que Nicolas Winding Refn nos lleva dando desde ‘Drive’ (2011). Sin comparar dichos estilos, el de Glazer peca de una parsimonia que en principio parece dotar al film de un aire denso y bueno para el thriller pero poco a poco se va diluyendo a medida que su personaje principal comienza a empatizar con los humanos e intenta comprender sus emociones, motivaciones y sentimientos.
 
 
Con una música muy acertada en su atmósfera (Mica Levi) y un uso de los efectos especiales apropiados en las escenas que lo necesitaban (las capturas de sus víctimas en esa especie de limbo negro) llega por momentos a ser hipnótica en sus imágenes y sentimos ese poder de atracción que el personaje de Johansson imprime cual sirena que nos arrastra hacia una muerte segura. El efectismo que otro director hubiera dado al film se olvida en ciertas escenas que nos transmiten la deshumanización de estos aliens (brutal la escena de la playa y el bebé). No son encarnizados vampiros espaciales como en ‘Lifeforce’ (1984) o erráticas vainas como en ‘La invasión de los ultracuerpos’ (1978). Son insensibles, directos y metódicos. La visión de estos aliens en el film se refuerza con el escaso uso de los diálogos o explicaciones en el guión. Tardamos casi 15 minutos en escuchar la primera conversación en la película. Es un recurso que el realizador utiliza para remarcar la sensación de proximidad al sufrimiento que nuestra protagonista padece durante el film.
 
 
 
Un sufrimiento que intenta describir el anhelo de un ser por convertirse en algo que le ha mostrado experiencias y sentimientos ajenos a su especie. Se nos hace difícil el final (arbitrario y casi abrupto) impuesto por el director. No deja margen a un convencimiento del espectador sobre lo que ha visto, sentido o interpretado. Y al igual que los aliens infiltrados en motos que acompañan primero y luego persiguen a nuestra protagonista, nos quedamos con una incómoda sensación de saber más, de intentar comprender las motivaciones del personaje de Scarlett.
 
 
Sin duda, como hemos dicho, será un film que dará más que hablar por los desnudos de la actriz (que desde aquí valoramos de forma muy notable y erótica) que de sus aciertos visuales, pocos, o sus errores narrativos (muchos).
 
 
VALORACIÓN: 5/10
TRAILER:
 
 



CAPITÁN AMÉRICA: EL SOLDADO DE INVIERNO [CINE]


Marvel no echa el freno. En esta alocada carrera de segunda o tercera fase, vete tú a saber en qué fase estamos, la productora no ha escatimado esfuerzos en ramificar aún más su universo. Las sagas cinematográficas que se van extendiendo poco a poco y todas con nexos en común (salvo ‘X-Men’ y ‘Los 4 fantásticos’ que al tiempo se unirán a ‘Los Vengadores’) haciendo su visión incompleta si no has visto todas las entregas. Un gigantesco árbol que ya tiene como raíz el film de Joss Whedon ‘Los Vengadores’ (2012), pilar sobre el que se sustenta la fase dos actual y las venideras. Cada nueva entrega de este universo no viene a cerrar episodios anteriores o a ser mera comparsa, para nada. Cada película viene a aportar nuevos personajes y subtramas que se abren sobre las ya existentes, y a explorar senderos que no se habían tocado. ‘Capitán América: soldado de invierno’, es la prueba inequívoca de este camino que recorre la fábrica de los sueños (con perdón de su dueño, Disney) que se llama Marvel.





Resulta edificante para los amantes del thriller político, que tan buen resultado dio en los años 70 en el cine, volver a ver a Robert Redford (Alexander Pierce) interpretando un papel muy similar a los vistos en aquellos años. Le da un toque al film que lo aleja de la espectacularidad a la que nos tenía acostumbrados Marvel en sus últimas entregas de esta fase dos. ‘Soldado de invierno’ se acerca más a la línea trazada de los buenos diálogos y la intriga de ‘Iron man 3’ (2013) que a la épica barroca que caracterizaba la primera entrega en solitario del vengador del escudo. Tiene un regusto a cine de acción pero con grandes dosis de trama urdida con fines subliminales (el intento de ascenso al poder de la ultraderecha conservadora).


Basada de forma directa en el comic de Ed Brubaker y Steve Epting (2005) que dio un giro muy notable y sobre todo revitalizó al Capitán América en contenido e historia, los guionistas del film, Christopher Markus y Stephen McFeely (trilogía de ‘Narnia’, ‘Thor: un mundo oscuro’ o ‘Capitán América: el primer vengador’ de ambos), han sabido dar un fondo de armario al personaje que no tenía hasta ahora en sus apariciones en pantalla. Esto unido al modo de dirigir de los hermanos Russo, Anthony y Joel (‘Bienvenidos a Collinwood’, 2002) ha dado el toque definitivo a cómo se debe hacer un buen film de Marvel. Siendo respetuoso con el espíritu de un cómic. No plasmar viñetas en imágenes (‘Sin city’, 2005 o ‘300’, 2007) sino dar vida a una historia en detrimento de las típicas explosiones y grandilocuentes escenas (que alguna tiene,  seamos sinceros).


Las últimas entregas de Thor o Iron Man exploraban a sus personajes tras los acontecimientos vistos en ‘Los Vengadores’ (2012), desarrollando a su vez historias más bien personales de ellos. En ‘Soldado de invierno’ descubrimos que los orígenes del Capitán y de sus primeros años como luchador de la libertad no estaban del todo explicados y sobre todo veremos la némesis de su personaje, Bucky Barnes, que nos dará un soberbio enfrentamiento contra el héroe. Tendremos la oportunidad de descubrir nuevos personajes en pantalla como ‘Halcón’ (Anthony Mackie) o ‘Crossbones’ (Frank Grillo) aunque el desarrollo de éste deja poco sabor. Pero con los refuerzos de Viuda Negra (S. Johansson), Nick Fury (Samuel L. Jackson) y un desfile de diversos personajes secundarios, como Dr. Armin Zola (Toby Jones) unido a los famosos cameos de Stan Lee (no diremos dónde aparece, tranquilos) o los propios guionistas como agentes de Shield e incluso el autor, Ed Brubaker (como científico), hacen que los ojos salten de escena en escena con el mismo ritmo que se desarrolla la trama.


Si decimos que la espectacularidad es inferior o no tan desmadrada como en ‘Los Vengadores’ (2012) no es una crítica, sino más bien un acierto en este film. La historia necesitaba más de palabras que de gestas improbables. Se ha apostado por dar al Capitán (Chris Evans) un peso más específico en el global de Marvel en el cine. Que no sea un mero espectador que salta y brinca para la galería. Le han dado el perfil correcto y necesario para que resulte más atractivo (como personaje) y le han dotado de escenas que dejarán con ganas de más (el super ordenador que aparece es de traca). ¿Qué hubiera sido en manos del propio Joss Whedon? Pues no pensamos que mejor o peor, pero sí que habría hecho más hincapié en las batallas o en centrar más la trama en una prolongada lucha entre el Capitán y el Soldado de Invierno.


Es bueno que la saga se nutra de nuevos directores que, aunque sigan las directrices del nuevo gurú del cine (Whedon), impriman savia fresca a las imágenes, que den mayor peso a la historia que a las escenas y sobre todo que mantengan la curiosidad de los que no son fieles seguidores del mundo del cómic. Pues al fin y al cabo se trata de cine. Un lenguaje que debe atraer por igual a todos. Y sobre todo, no dejéis de ver los títulos de crédito finales, pues no sólo hay un epílogo tras las primeras letras, quedaros hasta el final de las mismas pues encontraréis otro además. Para alargar los dientes.

VALORACIÓN: 8/10