Sagas

RAMBO: ACORRALADO II [CINE]


Cuando en 1985 a Sylvester Stallone una mosca cojonera se le apareció en su carrera (una mosca de 1, 90 y con acento austriaco llamada Arnold) tuvo que poner remedio para no ser eclipsado por este nuevo fenómeno del cine de acción que venía a hacerle sombra. Tras haber rechazado el papel por el que el actor europeo consiguió la fama internacional, ‘Terminator‘ (1984), a Stallone no le quedaba otra que contraatacar por partida doble al año siguiente. Para ello volvería a enfundarse los guantes en ‘Rocky IV’ y rescataría a uno de sus personajes fetiche más apreciados: John Rambo.
 
Tras su primera aparición en 1982, de la cual el propio Stallone se...
Anuncios

TERMINATOR 2: EL JUICIO FINAL [CINE]


Sin duda estamos ante una de las mejores películas de ciencia ficción de todos los tiempos. Cuando escribimos estas lineas se han cumplido 25 años de su estreno allá por 1991. Cómo pasa el tiempo. Éramos unos adolescentes preocupados por el acné cuando el mundo se paralizó con esta soberbia secuela, que rompiendo la norma no escrita sobre segundas partes, le dio mil vueltas a su antecesora. James Cameron, creador y artífice de esta saga, rizó el rizo para desbancarse así mismo con este festival de acción, adrenalina, efectos especiales y poderío visual que a día de hoy sigue asombrando y es un firme referente a la hora de hablar de films de género, de acción o de viajes temporales. Una colosal muestra de hasta donde puede llegar la imaginación cuando varios factores se unen. Había llegado...‘Terminator 2: el juicio final’

Cameron venía de fracasar en taquilla con ‘Abyss’ y nadie pensaba que…

STAR WARS THE FORCE AWAKENS [CINE]


Han pasado meses, un tiempo prudencial para tener la cabeza fría y el corazón tranquilo para poder hablar del fenómeno global que ha supuesto ‘El despertar de la Fuerza’ entre todos los cinéfilos, amantes de Star Wars, neófitos o simplemente seguidores de esta fascinante saga galáctica. Mucho se ha dicho, leído, discutido, analizado y debatido. La sangre en algunos casos y foros ha llegado a las calles virtuales de las redes sociales. Creemos, aunque nadie nos lo haya pedido pero el cuerpo nos lo pide, que nos toca a nosotros, humildes cinéfagos, poner nuestro granito de arena o grano en el culo (según se mire cuando acabéis de leer este post) sobre el film de marras que tanto amor (odio) ha suscitado entre los warsies y los espectadores en general.
 
J.J. Abrams tenía en sus manos el mayor regalo que el cine de los últimos 40 años podía entregar a un director visionario, audaz y capaz de levantar sagas muertas (‘Star Trek’, ‘Misión Imposible’) y creador de fenómenos audiovisuales como ‘Perdidos’ o ‘Alias’. De Abrams siempre se ha dicho que…

(más…)

EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA: 35 AÑOS DE UN HÉROE DE PELÍCULA [CINE]


Cuando se cumplen 35 años de su estreno, viene bien hacer memoria de uno de los hitos del cine: ‘En busca del Arca Perdida’. Hay ciertos momentos en la historia del cine, fechas e instantes cruciales que marcan un antes y un después en su magia, en su modo de hacernos entender el cine como espectáculo de evasión. Motor de fantasía y fábrica de sueños se aúnan muy pocas veces de manera tan rotunda. En los últimos 40 años dos nombres han ido ligados a esta definición como sello inigualable de una manera de crear cine que mezclaba los elementos clásicos del cine más académico con la esencia misma del asombro, la imaginación y el más difícil todavía: Steven Spielberg y George Lucas.

No se puede entender el cine actual sin estos dos monstruos (con sus baches y manías) que a base de devorar cine de los años 40, 50 y 60 nos devolvieron las ganas de divertirnos, la ilusión de un niño y la desbordante fuerza de la imaginación hecha imágenes. Son la conjunción perfecta en el cine espectáculo, sin obviar una buena historia de fondo (primordial para que esa magia funcione) y…

…nos brindaron en su primera colaboración la creación de uno de los héroes (o el máximo exponente si se permite decirlo) más cinematográficos, más emblemáticos y con más feeling que ha traspasado la pantalla del cine para formar parte del imaginario popular: Indiana Jones.

Haciendo historia…
 
¿Quién no ha tarareado su banda sonora en cualquier momento de su vida?¿Quién no se ha imaginado vivir sus aventuras? Incluso es sinónimo de aventurero y es utilizado su nombre cuando nos referimos a algo que mezcla riesgo, emoción y ansias de aventura. Un icono total que fue construido con retazos de los recuerdos  de sus creadores. Spielberg, Lucas, Kaufman y Kasdan son en mayor o menor medida los padres de una de las imágenes más recurrentes de la historia del cine. Fueron capaces de trasladar su memoria cinéfila, sus recuerdos de adolescentes y su gran visión del cine a un nivel más que hizo que la industria del cine diera el paso de coloso que hoy mantiene: los blockbusters.
Ambos, Lucas y Spielberg venían de sendos éxitos mundiales, ‘Star Wars’ (1977) y ‘Tiburón’ (1975), y en un intermedio en sus agitadas carreras, pues Lucas estaba disfrutando de su  y Spielberg con su nueva visión de la ciencia ficción con ‘Encuentros en la tercera fase’ (1977), tuvieron un descanso en las paradisíacas playas de Hawaii donde el primero le trasladó su intención de rodar un film que retornase el espíritu delos seriales de los años 30 y 40, aquellos donde la aventura reinaba y la épica era la moneda de cambio. Spielberg solo quería rodar algo con fuerza y tenía una oferta para dirigir la próxima entrega de la saga de James Bond. Lucas le dijo que tenía un personaje mucho mejor y más auténtico que el flemático agente británico. La semilla había germinado, el héroe nacía.
Creando al Héroe…
 
La idea original de Lucas databa de 1973 y tenía el peculiar nombre de ‘Las aventuras de Indiana Smith’, lo de Indiana, cuenta la leyenda que el propio Lucas ha ido alimentando con los años, venía por su mascota, un perro de raza Malamute y lo de Smith, por el apellido que tenía el personaje de Steve McQueen en el film ‘Nevada Smith’. Lucas pasó su primer borrador sobre la película que tenía en mente a un colega, Phillip Kaufman, guionista que comenzaba en aquellos años a hacerse un nombre. Fue Kaufman quien introdujo la idea en la trama del Arca de la Alianza entre otros detalles pero el proyecto desistió cuando Clint Eastwood reclamó a Kaufman para escribir ‘El fuera de la ley’ (1976).
El apellido de Jones es atribuido a Steven Spielberg en aquella reunión con Lucas en Hawaii pero no sería hasta 1978 cuando Lucas retomara el proyecto apoyándose en esta ocasión en un nuevo guionista con el que estaba realizando la secuela de ‘Star Wars’, ‘El impero contraataca’ (1980): Lawrence Kasdan. Entre los tres y durante cuatro días encerrados para debatir la trama que Kaufman había presentado años atrás, formularon la esencia del personaje, secuencias como la del templo Inca y las escenas de Nepal y dando forma a lo que sería el rodaje en 1980.
Aunque suene raro, Lucas y Spielberg tuvieron problemas a la hora de encontrar una distribuidora que confiara en las aventuras de tan insólito personaje, que aunaba rasgos de héroe y profesor en sus ratos alejado del peligro. No fue hasta que la Paramount  vio el potencial de la película cuando se pudo plantear rodarla. Esta dificultad venía por la última apuesta de Spielberg, ‘1941’ (1979) que había sido un total fracaso en taquilla.
Un rostro para la eternidad…
 
La trama nos sitúa en un recóndito paraje de América del Sur, entre las sombras de la maleza aparece nuestro héroe para desarmar a sus guías tras ver que pueden traicionarle. Es ahí cuando el más carismático de los actores de los últimos años hace su aparición, Harrison Ford. Indiana Jones asomaba su rostro al mundo. Puede resultar extraño concebir la cara de Indiana Jones en las facciones de otro actor (como se viene rumoreando desde hace años con las futuras secuelas de la saga) pero en 1980 el casting hasta encontrar a un Indiana convincente pasó por nombres como Tom Selleck (‘Runaway:brigada especial’, 1984) que declinó la oferta al conseguir el papel principal en la serie ‘Magnun: detective privado’ (aún se le oye lamentarse por los pasillos de los estudios) pero se desquitó en dicha serie al realizar un episodio (‘Raiders’) en el que parodiaba sin tapujos la película de Spielberg llevando incluso sombrero y látigo en dicho episodio Otros actores fueron por ejemplo Jeff Bridges, Nick Nolte, Sam Neill, Bill Murray (¡¡¡¡), Jack Nicholson e incluso se barajó…Chevy Chase.
Con otros personajes del film sucedió lo mismo. El sicario nazi que sufre la quemadura del medallón en la mano llamado Toth (Ronald Lacey en el film) fue ofrecido a Klaus Kinski. O el de Sallah (John Rhys Davies) que fue primeramente ofertado a Danny DeVito, aunque años después se desquitaría con otro personaje similar en el sucedáneo de Indiana Jones que fue ‘Tras el corazón verde’ (1984).
De una galaxia muy lejana…
 
Como todos los films de la saga, el logotipo de la Paramount se funde en el primer plano de la película y a partir de ahí la montaña rusa no se detiene. Un carrusel de aventuras épicas con genuino sabor a los clásicos. Una fuerza del pasado capaz de aniquilar ejércitos, un héroe carismático, nazis ávidos de poder y paisajes exóticos. Y cómo no, un villano singular, el archienemigo de Jones en la arqueologia, Belloch (Paul Freeman). Que nos brindan varias secuencias de enfrentamiento más mental y flemático que físico. Pero las escenas de acción se reservan para nuestro héroe. Desde la espectacular secuencia de inicio en el templo Inca con la enorme piedra rodante, emulada y homenajeada hasta la infinidad en otros films y series, por ejemplo en la genial ‘Los Simpsons’ Ep. 03x23K ; hasta la escena del Pozo de Änimas (rodada curiosamente en el complejo del hotel Overlock de ‘El resplandor‘), pasando por aquellos planos bajo el sol donde vemos la figura de nuestro héroe (filmadas en Túnez, al igual que la secuencia final del acantilado, donde se rodó ‘Star Wars’ y en la que veíamos a R2D2 siendo atrapado por los Jawas). ‘Star Wars‘ tiene más guiños en el film como no podía ser de otra manera, así pues en la escena del Pozo de Serpientes si somos capaces de tener paciencia y buen ojo veremos entre los jeroglíficos de los muros dos personajes muy familiares de la saga galáctica.
Parece mentira…
 
Pese a ser espectacular y tener una poderosa imagen y fotografía, medios y ser fastuosa en muchos momentos, ‘En busca del Arca Perdida’ se rodó con un modesto presupuesto (18 millones) para el éxito que tuvo (242 millones). Y uno de sus aciertos en ajustar su presupuesto fue el utilizar sets de decorados de otros films. A los anteriores mencionados hay que añadir por ejemplo que submarino nazi que vemos en pantalla, que no es otro que el utilizado en el film ‘El submarino’ (1980). La magia del cine en su máxima expresión.
El mayor aliciente de este film, es que aunque pasen años y años, seguirá siendo considerada como una de las mejores películas del género de aventuras (junto a ‘El hombre que pudo reinar’) y del cine en general. Nominada a 8 Oscars y ganadora de 5 (decorados, montaje, sonido y FX), aunque uno fue creado específicamente para Ben Burtt y su diseño de sonido, cuenta con las nominaciones de ese año en las categorias de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Fotografía y Mejor Banda Sonora. Uno mira quien le arrebató ese año los premios y no puede sino sentir sorpresa al ver que fue ‘Gandhi’. Cosas de la Academia…eran años de clasicismo.
Es increíble que los trabajos de Douglas Slocombe en Fotografía y sobre todo el de John Williams en la banda sonora no fueran reconocidos en ese año. Pero el paso del tiempo y el buen gusto de los aficionados al cine han ido poniendo en su lugar una de las más emblemáticas bandas sonoras de todos los tiempos. Una fanfarria que nos lleva al sentido más profundo de la palabra aventura, del espíritu de la amistad como emblema de un modo de vivir, del riesgo, de lo épico. Williams volvía a hacerlo, nos creaba imágenes con su música. Nos hacía sentir héroes.


La magia del cine…
 
Miles de anécdotas rodean el rodaje y producción de esta fantástica película. Desde la rapidez con que rodó Spielberg todas las escenas en Tunez (planificadas para 6 semanas y rodadas en 4) ya que no aguantaba el calor y veía caer como moscas a los miembros del equipo con enfermedades, disentería, cólicos y demás pesares. Curioso que Spielberg fuera de los pocos que no cayó enfermo. Es más, el director aprovechó la visita de Melissa Matheson, esposa de Harrison Ford en aquel momento, para inspirarle una idea que le rondaba para hacer un film. Se trataba de una película pequeña y modesta que Spielberg deseaba realizar. Aquella idea fue lo que más tarde sería el guión de ‘E.T.’ (1982).

Harrison Ford, en cuanto a la epidemia de enfermedades que asolaron el rodaje, se vio forzado a “improvisar” (eso dice la leyenda) en la famosa escena del mercado que le enfrenta a un gigante con espada. Tenía que pelear y zafarse en una larga escena pero Ford, que parece ser pasaba por malos días con fiebre, lo solucionó con ese gag de acción que fue desenfundar y pegarle un tiro sin más complicaciones. Fuera como fuera…verdad o mentira: un acierto de escena.

Para evitar que el film no obtuviera la calificación “R” (mayores de 18 años), el director optó por disimular la escena que más problemas daba a la hora de pasar el corte de la calificación: donde varias cabezas sufren…digamos que la ira de Dios. Por lo que se añadió a esas tomas efectos de llamas y fuego para atenuar lo gráfico y explícito de esas escenas.

En la famosa escena de la piedra rodante, cuando vemos tropezar a Indiana Jones realmente fue una caída que no estaba planeada en el storyboard, pero a Spielberg (siempre atento) le pareció de lo más real y quedó para la posteridad. Y no menos famosa es la secuencia de la persecución en los camiones a través del desierto. Dicha escena se rodó a 20 fotogramas por segundo para que una vez proyectada al público (a 24 fotogramas) crease la ilusión de mayor velocidad de la que realmente había.

Aunque sin duda la anécdota más graciosa y más escatológica, si tenemos en cuenta que se trataba de dotar de veracidad a un elemento divino, fue el sonido que Ben Burtt (director Efectos Sonoros) dio a la tapa del cofre de piedra que oculta el Arca de la Alianza. No tuvo más que grabar en su casa cómo deslizaba la tapa superior de su inodoro para captar dicho sonido y añadirlo a la imagen del cofre del Arca. Todo un guiño al dicho aquel de: “Las mejores ideas surgen en el baño…”.

Es curioso que muchas de las anécdotas y resultados finales que surgieron en el rodaje se resolvieran de forma improvisada. Es como si el propio Spielberg y su equipo se transformaran en Indiana, y al igual que en el film, dijera: “Improvisaré sobre la marcha…”. Bendita improvisación.

Todo es este film rezuma espíritu de aventura. Es un clásico desde su estreno. Épica y divertida, emocionante e hipnótica. Nos hace sentir niños de nuevo pero con un toque canalla y no falto de espectáculo que convierten a ‘En busca del Arca Perdida’ en toda una joya, no solo del cine de los años 80, sino de la historia del cine. Uno de los tres mejores trabajos de su director y una de las tres mejores cintas de su género de todos los tiempos.

Un post de Oscar C. Segura

VALORACIÓN: 9/10

 

XMEN APOCALIPSIS [CINE]


Todo fin tiene su origen y al igual que la historia que nos ocupa, Bryan Singer nos ha traído el origen y el final de una saga que él mismo inició hace ya 16 años. Aunque todo sea dicho, en esta ocasión el director no ha tenido la misma fortuna que en sus inicios (XMen, 2000) o en su reboot (Días del futuro pasado, 2014) anterior a esta secuela. Resulta casi profético que en la misma película uno de los personajes, tras ver en el cine El Retorno del Jedi, diga que las terceras partes siempre son la peor. Es como si el propio director asumiese que está ante el reto de superar no solo a su propia forma y visión de esta nueva trilogía  sino las expectativas que él cimentó con la creación de este universo paralelo de la Marvel en la Fox.

Singer se ha visto superado…

…por su propia creación y cae derrotado ante la avalancha de personajes ( ya conocidos por todos pero que nuevamente son presentados pues tienen diferentes rostros) que desfilan por la pantalla. Salvo el obligado (sangriento  y espectacular) cameo del personaje fetiche de los XMen, el resto de los nuevos rostros no transmiten ni un ápice de pasión, emocion o empatia. Y de los ya conocidos, como Mystica de Jennifer Lawrence, parecen estar pensando en su cuenta bancaria antes que intensificar su personaje en la pantalla. Son carne de merchandising en detrimento de una trama que adolece por reiterativa (el manido tema de la amenaza nuclear), que carece de tensión ( se alarga en exceso para lo poco que cuenta) y que traduce en imágenes todo el conglomerado de situaciones, referencias y personajes para que de alguna forma ( incluso con calzador) encajen de manera lógica con la primera parte que vimos hace ya tres lustros.

Pese a contar con uno de los villanos más esperados del universo mutante, Apocalipsis, éste no resulta en pantalla como debiera. Demasiado teatral y poco aprovechado en su relación con sus “cuatro jinetes”, del que solo se salva el siempre eficaz Magneto-Fassbender, Oscar Isaac poco o nada puede hacer bajo esas miles de capas de maquillaje y la exagerada repetición del uso del CGI, que llega a saturar en vez de sorprender.
Parece que Singer quiere dar por finiquitado su relación con los XMen, al menos como director, si bien en la anterior cogió algo de fuerza y sangre fresca tras seguir los pasos de Mathew Vaugh con la excelente Primera Generación. Parece mentira que situar la trama en los años 80 haya sido tan mal utilizada y reluce poco o nada. Personajes que hacen acto de presencia para justificar lo visto en esta ultima década, vueltas de tuerca para volver a la historia original que ya vimos en XMen 2 y en La decisión final. Un cúmulo de desaciertos que unido al largo metraje ( ¿Es que nadie sabe hacer ya peliculas de 90 minutos que cuenten lo mismo?) hacen de la visión de esa tercera parte de la nueva trilogía, un desafío hasta para los fans mas acérrimos.
Pero no todo van a ser malas noticias. Al menos nos queda el consuelo de que tal vez el personaje fetiche amante de las cuchillas tenga por fin un spinoff en condiciones tras ver su aparición salvaje en esta. Los ejecutivos han tomado buena nota de que el público prefiere ver mas ese lado oscuro de los superheroes en pantalla. Tal vez sea hora de dar ese toque adulto que estos universos por den a gritos. Mención grata merece, como ya hemos dicho, Michael Fassbender, que ha logrado que casi olvidemos por completo a Ian McKellen al hacer suyo el personaje de Magneto. Mucho mas profundo, complejo y que clama por su propia pelicula en solitario desde hace años. Al tiempo.
En esta cruenta batalla de gigantes de superheroes que Marvel y DC llevan acometiendo, se esperaba que este 2016 fuera histórico. Pero tras los estrenos de Capitán América, Deadpool, BatmanVsSuperman y ésta…se puede decir que Marvel saca ventaja tan solo con su derroche de épica del Capitán y sus acólitos o la frescura inesperada del heroe bocazas. Aun nos queda Gambit, Doctor Extraño por parte de Marvel y Escuadron Suicida por parte de casa de Detectives Comics, pero en lineas generales 2016 está siendo un año que solo puede definirse como decepcionante. Y Bryan Singer es uno de los responsables de esa sensación.
 

VALORACIÓN: 5/10


WARCRAFT: EL ORIGEN [CINE]


Tras más de 20 años como éxito global en el mundo de los videojuegos online y siendo un referente cultural pop hasta el día de hoy, la leyenda del mundo de Warcraft se amplía, no en una extensión más para multijugadores, hacia el ámbito cinematográfico con esta adaptación a la pantalla grande de una apetitosa joya que muchos deseaban filmar, otros producir y millones ver. Pero el miedo existente en el mundo de las adaptaciones al cine de videojuegos ha sido una espada de doble filo a lo largo de las últimas décadas. Mencionar videojuego y su adaptación al cine, ha sido siempre sinónimo de terror entre los fans de dichos juegos y cara de poker en los amantes del cine en general. No vamos a hacer sangre recordando ‘Super Mario Bros’, ‘Street fighter’, ‘Agente 47’, ‘Doom’ o perlas parecidas. 
 
El cine no ha sabido nunca plasmar ese aura de personal universo que es un videojuego. El problema radica principalmente en cada jugador que se adentra en esos mundos adopta su intrasferible visión de lo que ése juego transmite a sus sentidos y es muy dificil…


… que la visión de otra persona, en este caso un director de cine, coincida con cada una de esas visiones personales. Del mismo modo que la adaptación de una novela que a medio mundo apasiona suele suscitar varapalos entre el público a la hora de su rodaje en celuloide (salvo contadas excepciones).
 
 
En este caso, Duncan Jones juega con ventaja, y nunca mejor dicho. Pues siendo un adicto al Warcraft (en todas sus partes, extensiones y mundos expandidos) ha sabido transmitir su profundo amor, respeto y solemnidad a cada fotograma que vemos en pantalla. Un amante de los videojuegos, y en particular del que nos ocupa, era la persona indicada para rodar semejante totem popular. Nombres como Sam Raimi o Uwe Bolll (qué miedo si hubiera caído los derechos en este sujeto) han ido pasando en estos veinte años para rodar lo que puede ser con el tiempo una buena trilogía si los números acompañan.
 
 
Decimos con el tiempo pues nos tememos que Duncan Jones (tras sus fascinantes ‘Moon’ y ‘Código Fuente’) se pueda quedar con la miel en los labios, ya que su monumento aunque respira el amor y el encanto de un admirador hacia ese mundo no puede sacar más cera de la que arde en apenas 120 minutos. Una colosal tarea titánica para aquellos que piensen que Warcraft vaya adentrarse mucho más allá de la primera incursión de Blizzard con su primera parte del videojuego de 1994. Apenas veremos una minúscula parte del inmenso universo fantástico creado para el mundo online. Pero era obvio, se trata de cimentar un futuro cercano de nuevas secuelas, prolongaciones y quién sabe si alguna serie de TV.
 
 
Lo de añadir “El origen” al título no es casual. Se trata de advertir a fans y neófitos que falta mucha tela que cortar, personajes que presentar, iconos del juego que desarrollar, mundos que ver, tramas y sucesos que puedan ser filmados. Es por así decirlo, la puesta de largo en pantalla del magnífico mundo del juego por antonomasia online. Y este puede ser el mayor escollo. El director no ha puesto ni el 10% del material potente y trasgresor que WoW puede dar en pantalla. Ha pincelado una monumental carta de presentación, efectista, llena de fuerza visual (obligatoria su visión en 3D, en este caso justificada y necesaria), deslumbrante en cuanto a puesta en escena, con enormes e hipnóticos decorados y una galeria de personajes que a buen seguro darán que hablar. Si el vil metal entra en caja…claro.
 
 
Lo malo de tanto despliegue, tanto esfuerzo en decorar el regalo, en llenarlo de lazos, colores y atronadoras secuencias de acción es que la historia en si, su trama y su fuerza en el guión es ausente. Una caricatura, si se permite la licencia, que tan solo hace un esbozo de cuatro cosas, que apenas perfila dos o tres personajes y que deja de la mano a muchos otros. La sencillez (por no decir, la candidez) del guión es su mayor torpedo en la línea de flotación. Pese a contar con el propio Jones y Charles Levitt (‘K-Pax’, ‘Diamante de sangre’) en las tareas del guión, la productora ha preferido que reine la acción, las secuencias con cliffhangers y los guiños a los fans (esa posada…) para que en futuras secuelas (eso esperamos) se pueda ahondar en tramas, desarrollar personajes y quién sabe si hacer por fin la película definitiva basada en un videojuego.
 
 
En esta ocasión, fans por un lado y neófitos por otro, nos quedamos con un palmo de narices. A unos les faltarán muchas cosas, a otros les parecerá un sencillo (pero caro) juguete de entretenimiento vacío. 
 
Esperemos que las (previsibles) secuelas enmiendan este primer resbalón de Duncan Jones. Por cierto…nos posicionamos con los Orcos ¿Y vosotros?
 
VALORACIÓN: 6/10

BATMAN VS SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA [CINE]


Meses después de su estreno, tras su visionado un par de veces y con la sangre fría que permite una crítica sosegada, creemos que es el momento de analizar (nadie nos lo ha pedido pero el cuerpo nos lo pide) esta obra, en principio hype de todos los hype, que ha hecho correr ríos de tinta digital, mucha mala baba, agrios comentarios y casi la ejecución en la plaza mayor de su director sin previo paso por los tribunales. Así somos, cuanto más nos dan…más exigimos. Somos unos desagradecidos. Nosotros los primeros, pues no tardamos ni dos segundos en clamar al cielo, rasgarnos las vestiduras y arrancarnos las uñas de los pies en cuanto supimos que Ben Affleck sería el próximo Batman tras la declinación de Christian Bale. No creímos que fuera la elección acertada, ni por su fondo como actor ni por el hecho de que la imagen que ya teníamos en nuestra retina del Caballero Oscuro pudiera ser suplantada por otro actor que no fuera Bale. Pero nos equivocamos. 
 
También pensábamos que Zack Snyder había…
 
 
 


…dado demasiadas vueltas al columpio con su “resurrección” 2.0 de Superman con ‘El hombre de Acero’ y que poco o nada podría aportar al megaproyecto que DC y Warner querían gestar para igualarse a la Marvel y su multiuniverso. Pero en este apartado también nos equivocamos. ‘Batman V. Superman’ tiene muchos aciertos, puntos a su favor y un aura que podría haber traspasado la pantalla del cine. Pero, como en las grandes tragedias, no contábamos con el villano de la función. No nos referimos a Lex Luthor, sino a los ejecutivos de la Warner.
 
 
Aterrados por los primeros pases que se hicieron con público (habría que ver quiénes eran esos sujetos de tan dudoso olfato cinematográfico) los ejecutivos temieron que su fastuosa obra magna que debería cimentar el futuro cercano de la franquicia DC podría estar en peligro por la cuantiosa información, aparatosa puesta en imagen, excesiva épica y megalómana virtud que Zack Snyder ha puesto en imágenes. El gran error de muchos es creer que Snyder ha de seguir la línea marcada por Nolan. Y no es así, Nolan juega a otra cosa. Es un prestidigitador de las palabras y un fabulador de las imágenes. Snyder apuesta por la épica del tebeo, por la plasticidad de la forma a la contundencia del fondo. Son dos juegos distintos pero muchos han creído que tenían los juguetes adecuados a la hora de ver este nuevo formato.
 
 
Snyder ha pasado de la solemnidad que Nolan transmitió en su trilogía (que seamos sinceros…nos dejó fríos en su tercera parte) a una épica rebuscada y en muchos casos forzada para ser más cercano al comic. Hecho que muchos críticos han tildado de error, pues creen que no se puede disfrutar de este film sin ser un conocedor de las andanzas de Wayne, Kent, Lane, Luthor y demás galería de personajes. Bien es cierto que Snyder ha querido poner demasiados platos en la mesa para tan poco banquete, y con una primera hora en donde el espectador no sabe bien a qué aferrarse, nos vemos arrastrados en un par de giros de guión, dos o tres flashback, varios sueños premonitorios y un collage de personajes que “aparecen” con calzador, hacia lo que podría llamarse el combate del siglo (sin duda lo mejor del film, ese duelo de machos alfa para dilucidar quién mea más lejos).
 
 
Pero de lo que adolece la película no es de falta de entretenimiento (a veces llega a extenuar tanta explosión, pirueta y mamporro en la barbilla) sino de una excesiva necesidad de apostar por introducir cuanto más mejor. Como si de un mercadillo de sábado por la mañana se tratara en el que hay que sacar todo el género no vaya a ser que alguna maruja se quede sin esos leggins que tan buen resultado le dan en sus reuniones con las amigas en la cafeteria. Snyder ha tenido que lidiar con los productores, ejecutivos, críticos y con los fans de DC. Demasiados enemigos para un hombre. 
 
 
Pese a rodearse de dos pilares tras el guión, David S. Goyer (autor de Blade, trilogía de Nolan, El Hombre de Acero, Dark City o lindezas como Jumper y series de TV como Da Vinci’s demons) y de Chris Terrio (Argo) el director no ha podido ver en pantalla gigante su idea inicial y nos quedará esperar hasta un próximo director´s cut o la versión extendida (y muy necesaria) en Bluray. Cosas de los ejecutivos de la Warner. Una lástima que tras años de cebar las esperanzas, alimentar nuestras ilusiones con un nuevo universo DC que pudiera hacer competencia (que no sombra) a Marvel y que nos mostrara que la solemnidad no está reñida con el entretenimiento, tengamos que mordernos la lengua y esperar que ‘Escuadrón suicida’ venga en el rescate del público.
 
‘Batman V. Superman’ no es mala. No es tan mala como dicen. Cierto que tiene momentos que llegan a exasperar, que tienes ganas de coger un libro de instrucciones del Ikea en busca de algo que sea comprensible, pero como espectáculo funciona. No como historia que sustente una trama. Quiere rizar el rizo mezclando lo visto en ‘El hombre de acero’ con elementos de las sagas de los comics y mucha información se pierde (el director da por hecho que todos somos devoradores de comics). Debemos hacer un esfuerzo como espectadores y meternos en su juego para tratar de dilucidar esos sueños premonitorios, esos personajes que asoman un poco la patita con la esperanza que mediado el film vayan atándose esos cabos. Pero no, nunca tenemos esa resolución.
 
 
Son pequeños retales de una maquinaria mucho más enorme de lo que los 150 minutos que dura el film es capaz de transmitir. Una epopeya de efectos especiales, buenos personajes que no acaban de ser redondos, una música que roza por instantes lo maravilloso (para luego quedarse en agua de borrajas en esa unión de Zimmer y JL Junkie).
 
En lo referente al cuarteto principal de actores, tras asumir nuestro error al creer que Ben Affleck no encajaría como un buen Batman/Bruce Wayne, debemos mencionar que nos sorprendió gratamente, pues recoge el testigo de ese espíritu comiquero que el Caballero Oscuro ha reflejado en muchas y notorias novelas gráficas. Su rol, contenido pero ajustado al tono del film, cuaja con lo aportado por Henry Cavill y su atormentando Superman (lejos del sosías que fue Christopher Reeve o la patada en el arco del triunfo que fue Brandon Routh). En cuanto a Jesse Eisenberg, pues qué decir, que hace de Jesse Eisenberg (y ya van una docena de films así…) pero quizás se ajuste en próximos films al personaje (nuestra velita a San Judas ya está puesta). Y claro, nos queda Gal Gadot, ese icono húmedo de las noches solitarias de los fans de los comics. Ha pasado de ser chica florero en la saga de las bujías (‘Fast & Furious’) ha levantarse como la salvadora del film. Algo exagerado. Bien que su aparición vaya a cuenta gotas para hacernos salivar, pero tenerla como el pilar en el que se sustenta lo poco bueno de la película se nos antoja caprichoso y solo para adictos a la caja de Kleenex y el vaso de leche junto al ordenador.
 
 
Un espectáculo del que se esperaba muchas más respuestas que preguntas. Más emoción que dudas y sobre todo más empaque que retazos de lo que pudo ser y los canallas de los ejecutivos de la Warner nos han negado. Aún así, ‘Batman V. Superman’ aguanta su objetivo. Entretiene. Aunque no apasione. Quizás nos hemos acostumbrado a los cliffhangers, a las escenas post-créditos, a los guiños escondidos (ese traje de Robin garabateado por el Joker), a los personajes fetiche (que poco valorado Jeremy Irons con su Alfred), a un sinfín de detalles que Marvel sabe usar y que Warner y DC se martirizan en tratar de imitar. No es el juego al que deben unirse. Deben crear otro y Snyder iba por buen camino, pero el dueño de las tijeras tiene acceso a la sala de montaje y mientras eso siga pasando en el cine, los autores deberán jugar a otra cosa.
O inventarse un nuevo juego.


VALORACIÓN: 6/10

CAPITÁN AMÉRICA: CIVIL WAR [CINE]


En esta avalancha (a veces casi indigerible) de cine de superhéroes que tanto Marvel-Disney, DC-Warner, Marvel-Fox se han propuesto en darnos cada pocos meses, el año 2016 se presentaba como uno de los años clave para subir a los altares a dicho cine. Pero visto el resultado final de los tres estrenos más esperados de este género (a expensas de lo que suponga ‘Escuadrón suicida’ de DC) salta una duda: ¿nos han dado miel…o somos muy burros?
 
La expectación era brutal con ‘Batman VS Superman’ y tanto la crítica como miles de fans sintieron la desazón, frustración, desaliento, desesperanza y ansias de asesinar a alguien ( a Zack Snyder sin ir más lejos) tras ver su megalómano proyecto con ínfulas de sentar cátedra en el cine de personajes de comic. O bien por el paso por…
 
 


 
…la tijera en el montaje, o el excesivo afán de aglutinar personajes, datos y sin miramientos hacia los neófitos de los comics, el film ha sido una piedra en el riñón de muchos cinéfilos. ‘XMen: apocalipsis’, parecía que podría devolver un poco de ese aura nostálgica a buen cine de entretenimiento que tan buenos frutos dio en sus anteriores precuelas (de la trilogía original…cosas de Bryan Singer). Pero una vez vista, decir a modo de preámbulo que son dos horas largas (pero en su máxima extensión como término y como tedio) de deambular con unos personajes que nada nuevo aportan sobre una fórmula que el propio Singer se ha encargado de defenestrar.
 
Por ello, sin que esto sirva de una alineamiento por parte del que suscribe de si está a favor de DC o de Marvel, constatar que lo que uno busca es simple y llamamente, entretenimiento. Y mira tu por donde ha sido con la nueva incursión de las aventuras del Capitán América (el más soso de los Vengadores, se ponga Stan Lee como se ponga…)
 
 
No es ni de lejos, como algunos gurús de las críticas sesudas han escrito, “EL PADRINO II” de las pelis de superhéroes. Un respeto para los Corleone, Coppola y si hace falta hasta para la toalla que usa De Niro para ocultar la pistola en el pasillo. Esta tercera parte de ‘Capitán América’ es más bien un conglomerado de escenas y pasajes que encajan con ‘Soldado de Invierno‘ y que forma un tríptico casi redondo para ser denominada ‘Los Vengadores 3’, pero ni acaba siendo una continuación de la saga del recto Capitán, ni se puede llamar tercera parte de las divertidas andanzas de los Destructor…digo Los Vengadores.
 
 
Aquí se enfatiza sobre todo la conciencia de unos personajes que llevan casi una docena de películas arrasando el planeta, matando a civiles, daños colaterales, víctimas inocentes y demás fauna (ríete de los funcionarios asesinados en la Estrella de la Muerte a manos de Luke…) y que por fin (al igual que en ‘Batman VS Superman’) hacen una parada para dilucidar si agachar la cabeza y ser pasto de la burocracia manipuladora o bien seguir con su libre albedrío de “machaca antes y cómete un shawama después”.
 
 
Aparte de este inciso, los hermanos Russo han optado por la fiesta grandilocuente y visualmente poderosa de los enfrentamientos entre las dos facciones que surgen entre el grupo de superhéroes. Han dejado de lado los tintes de thriller de acción que tan buen resultado dio en ‘Soldado de Invierno’ y proponen un espectáculo de fin de fiesta que abre las puertas de par en par a la tercera fase que Marvel tiene ya lista. Con presentaciones (lo mejor del film) de personajes secuestrados por otros estudios (Spiderman) o grandes momentos que hilan una trama con connotaciones shakesperianas (“¿Cómo dices que se llamaba tu madre, Tony?”).
 

 

 
Pese a ello, la excesiva duración de esta tercera parte (casi dos horas y media) hace que el film adolezca de demasiados momentos álgidos, y lo que por momentos pueda parecer una montaña rusa de diversión, se torna en un vaivén de idas y venidas para acabar con la consabida fraternización entre los superhéroes. Ni tan siquiera el villano de turno (que por una vez es hasta creíble pero fugazmente bien utilizado) hace que la película acabe de ser redonda como trilogía (o bien para el Capitán o bien para Los Vengadores) pero es innegable que en este tour de force que las tres mayors de los héroes de comics  han entablado, sea ésta, y no otra, la que más entretiene, divierte y en algunos momentos, llegue hasta el corazoncito. Ains…cómo nos sufre Tony Stark.


VALORACIÓN: 6/10

MATRIX [CINE]


¿Pastilla roja o pastilla azul? ¿Qué elegiste ese 31 de marzo de 1999?
La historia del cine tiene ciertas fechas claves para entender sus propios cambios. Sus nuevos rumbos. Si el 25 de mayo de 1977 todo cambió gracias al estreno de ‘Star Wars’, o cuando vimos lo capaz que era el cine de fascinar con espectáculos como ‘Jurassic Park’, o hacernos estremecer con epopeyas como ‘El padrino’. Ese 31 de marzo del 99 todos nos quedamos fascinados de hasta que punto el cine, el espectáculo, la magia de una buena historia, combinada con la tecnología era capaz de absorbernos. De llevarnos un paso más en la forma y fondo de ver y entender el cine. Una especie de paso más allá, por el mismo sendero que visionarios antes habían abierto con films tan influyentes como ‘2001’ o ‘Blade runner’.
‘Matrix’ había llegado. Y fue para quedarse. Se la puede catalogar como…

…la impulsora de todos los clichés, tópicos y referentes del cine de los últimos quince años. Y no es para menos. Del mismo modo que ella se basó en otros films para su desarrollo, posteriormente cientos del films desde entonces han bebido de la fuente creada por los hermanos Andy y Larry (ahora Lana y Lily) Wachowski. Si ‘Seven’ impulsó el thriller un paso más como antes hizo ‘El silencio de los corderos’, ‘Matrix’ nos dio la oportunidad de sumergirnos en los universos paralelos, las realidades alternativas, hipermemoria, dejavu, futuros distópicos y la ciencia ficción con toques existencialistas de una manera atronadora, llena de referencias populares, iconos, imágenes que han quedado para la posteridad, y todo ello bajo el manto de una historia que se lleva contando casi dos mil años: el elegido.
Neo, un hacker informático, anodino, que vive en soledad, que sabe que busca algo pero no sabe el qué. Ausente de su propia realidad, que no encaja en un sistema ya estructurado, en una sociedad gris (verdosa en este caso) ve como la aparición de un mensaje sencillo en su ordenador hace tambalear su propio mundo: “Sigue al conejo blanco”. Y como una Alicia en el siglo XXI, Neo se adentra en la realidad virtual, sin saber si es la propia o la creada por la sociedad. Para descubrir que la verdad no es tan fiel a la realidad como creemos. ¿Y si todo lo que crees, sabes y conoces…no fuera verdad?¿Y si vivieras un sueño? ¿Acaso la realidad es lo que percibimos? Elige, decide, toma un camino. Sigue durmiendo en tu propia mentira.
Mensajes subversivos aparte, los personajes que Matrix ofrece van desde un gurú (Morfeo, cual Cicerón que guía a nuestro héroe a través del purgatorio de la realidad alternativa) a una Maria Magdalena, alias Trinity, que simboliza la redención de nuestro Neo en su búsqueda de la verdad. Todo ello contra un enemigo común: nuestra propia naturaleza que ha sucumbido a nuestra creación. Hemos creado máquinas que han tomado el control. Nos producen, crían y se autoalimentan de nosotros para sus propia existencia. Somos un producto. Hemos pasado de ser los creadores a ser los esclavos. Necesitamos un mesías, un elegido. Y como en toda profecia que se precie, nuestro salvador tiene que abrir los ojos. ¿Pastilla roja o azul?
Los Hermanos Wachoswi aunaron en un film (que nunca tuvo pretensión de ser una trilogía) retazos de filosofía, briznas de budismo, cristiandad, zen, judaismo y trazos de metafísica que con toques de acción hiperrealista para la época, esbozaron lo que hoy se considera como uno de los films más referentes del cine. Una epopeya que abrió los ojos, las mentes (y la taquilla) y los sentidos al público de finales de siglo. Un nuevo mundo se nos mostró en el cine. Ya nada volvería a ser lo mismo. La ciencia ficción volvía a ser adulta con toques naif y mucha retórica. Una amalgama de símbolos, tramas enrevesadas y una estética que tocaba desde el cine de Peckinpah a la atronadora apisonadora que era el cine de James Cameron antes de irse de transatlánticos.
Cine de evasión con mensaje. Verdadero disfrute visual y conceptual que presentaba más interrogantes que respuestas. Un despliegue de artificios, nuevas técnicas cinematográficas y visualmente hipnotizadora que contaba además con una serie de buenos y atractivos personajes que se movían como peces en el agua con un guión que mantenía el tipo. Para la galeria de villanos pasará a la posteridad el agente Smith. El némesis, el omega de Neo. Una maravilla de nuestra propia percepción, de nuestros egos, miedos y miserias vistas desde una combinación de ceros y unos. Código binario recogido con la técnica “bullet time” para asombro de nuestros ojos.
 
 
El 31 de marzo de 1999…la realidad cambió.
¿Elegiste la pastilla roja o la azul?
VALORACIÓN: 9/10

DEADPOOL [CINE]


“Todo lo que quiso usted ver en Marvel y siempre se lo prohibieron”…así, a bote pronto se podría comenzar a hablar sobre la aparición en el cine del irreverente superhéroe Deadpool (por favor, olvidemos aquel sacrilegio en ‘Lobezno: origins’). La mala uva que a Ryan Reynolds le debió quedar tras esa incursión con el sobrenombre de Masacre, vapuleado hasta la saciedad por fans, críticos y vecinos de la comunidad, hizo que el actor se haya pasado casi diez años gritando en el desierto hasta que por fin la Fox ha cedido un poco y parece que suelta las riendas de sus franquicias hacia el Olimpo de los estudios Marvel (o sea, el Universo oficial y oficioso que llevamos viendo cerca de diez años en pantalla grande). 
 
Con traje de fiesta, humor desenfrenado, diálogos triviales y llenos del corrosivo toque vitriólico que caracterizan al personaje y sobre todo, el pundonor que Ryan Reynolds ha demostrado a la hora de levantar este proyecto (no olvidemos que él ha sido el percusor de toda esta fanfarria llevada a buen puerto) nos ha dado…
 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
…la oportunidad de ver en formato digital y con muy buen tono a uno de los héroes más controvertidos de Marvel. Miedo no, terror tenían los ejecutivos de no plasmar en pantalla el nivel que los fans exigen a Deadpool. Pero mira tu por donde, han dado en la tecla adecuada al acercar de manera genial y risueña el microcosmos personal de este bocazas encantador que hará las delicias de los adolescentes y aumentará la vergüenza ajena en las mejillas de los padres que acompañen a dichos adolescentes a las salas de cine.
 
 
La calificación “mayores de 18 años” no es aleatoria. Marvel sabía que tenía un producto delicado y dedicado a cierto sector de público que ansiaba más incorreción en pantalla, más irreverencia, más comic. Y he aquí el resultado. Un éxito de taquilla que ha hecho que el presupuesto gastado en ella se multiplique por diez en apenas un mes en pantalla. Secuela (o saga) garantizada. Es más, Fox pretende dar ese toque de violencia gratuita, humor “caca-culo-pedo-pis” a sus próximos proyectos (‘Lobezno 3‘ por ejemplo) viendo los pingües beneficios que este giro, necesario por otra parte, en el mundo de las adaptaciones de comic pedía el público.
 
 
El film, dicho sea por otra parte, es un compendio de chascarrillos, bromas, gags, chistes zafios, escabrosos, malhablados y a todas luces gratuitos que satisfacen a un buen número de aficionados. La trama, “chico conoce a chica-chico se transforma en superhéroe-chica es secuestrada por malo malosos-chico se carga a hasta el apuntador” es más bien nula o superflua. Pero eso es lo de menos. Lo que deseaba el público era la presentación por todo lo alto de este número uno en el Club de la Comedia como es Deadpool, y amén que lo han conseguido.
 
 
El tono de guasa, autoparodia y autohomenaje sadomasoquista al que se somete Ryan Reynolds (que no deja títere con cabeza empezando por él mismo) hacen que el film sea fresco y se deje ver de buen agrado mientras que las bromas y escenas de acción se suceden como en las fases de cualquier videojuego de los Atari de los ochenta. No íbamos a pedir encima que se nos pusiera en plan trascendental. Ese no es el estilo de Deadpool. Ni en los comics ni mucho menos en la pantalla. La magia de romper la cuarta pared (hablar al espectador como si éste fuera cómplice de las acciones del personaje) funciona a la perfección, del mismo modo que ese fue el gran secreto y éxito del personaje en el comic. Reynolds se destapa con cientos de referencias a la cultura pop, con críticas, burlas y parodias a la Fox, a la saga X-Men, a su personaje para olvidar de Masacre, a Matrix, al presupuesto del film, a su propia visión como actor dentro del film. Todo un ejemplo de cómo salir airoso de un proyecto a priori vacío y solo apto para la violencia gratuita. Desde los títulos de crédito, donde se etiquetan con insultos y desdén hasta la escena post créditos donde como no podía ser de otra manera, se nos vuelve a regalar un homenaje a otro icono de los 80: Ferris Bueller.
 
 
Tim Miller, director de esta fiesta, ha debutado con buen pie, ahora solo falta ver que en la secuela (donde tendrá más presupuesto, personajes e incluso guión…ójala) no se le vaya la mano en el ritmo, el tono y la frescura con el personaje. 
 
 
Pese a que sea un film hecho por y para fans del personaje, tiene un amplio abanico de público. Puede gustar o no su exagerado tono de humor grosero y transgresor. Puede animar o no al espectador a meterse en el juego que el personaje ofrece. Incluso puede tildarse de ser un simple vehículo para el lucimiento sin sentido de un catálogo de chistes malos en boca de un personaje icónico. Es todo eso y un poco más. Pero no se le puede negar que tiene gancho, un no se qué que hace que en la escena más sencilla, en el gag más simple o en un diálogo intrascendente…el espectador dibuje una sonrisa. Esa es la batalla ganada de Deadpool.
 
VALORACIÓN: 6/10