Martin Scorsese

UNO DE LOS NUESTROS [CINE]


Martin Scorsese, el único director capaz de amar tanto a su ciudad natal como para mostrarla siempre en su peor versión. Lo sórdido, lo criminal y lo humano van de la mano en cada título que Scorsese refleja la genuina ciudad de Nueva York. Mito e icono. La luz que atrae a todas las polillas del mundo. Absorbente, devoradora de pecados y borde del precipicio. No desperdicia ocasión para dibujarnos un nuevo retrato de “su” ciudad, vista con los particulares ojos de buen cinéfilo y mejor cineasta. Desde ‘Malas calles’ (1973) pasando por ‘New York, New York’ (1977). La eterna ‘Taxi Driver’ (1976) con sus sinuosas calles. Incluso cuando la historia debe trasladarse a otras urbes, Martin no puede evitar mostrarnos su Nueva York, aunque sea un poco, como en ‘Toro Salvaje’ (1980)…
 

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GANGS OF NEW YORK [CINE]



La filmografia de Scorsese está ligada a New York o quizás sea al revés. Tal vez la eterna ciudad sea la que está ligada al director. La simbiosis entre ambos es tal que uno ya no puede determinar dónde empieza uno y dónde acaba el otro. El cine de los últimos 40 años relacionado con Nueva York es sinónimo de Scorsese (Woody Allen hace mucho tiempo que se “divorció” de la ciudad). A Martin siempre le ha interesado la ciudad desde sus extrañas. Nos ha mostrado sus miserias, locuras y extremos. Es cruel con su ciudad natal porque la ama en demasía. Tiene tal fervor por “la ciudad que nunca duerme”, que es incapaz de darle la espalda. En cada proyecto en el que se sumerge nos desvela nuevos matices de la inmortal urbe. Desde ‘Malas calles’ (1973) hasta la actual ‘El lobo de Wall Street’ (2013) pasando por innumerables enfoques y revisiones que nos muestran al Scorsese más comprometido, al más humano o al más despiadado. Pero siempre con el alma en las manos, sin medias tintas. Su amor por Nueva York, reflejado en su cine, es una larga historia de desencuentros. Hoy, volveremos al Nueva York menos conocido, a las calles que vieron surgir un mito.



 

 

 
Si en ‘La edad de la inocencia’ (1993) Scorsese proponía un ejercicio de “limpieza” visual de su querida ciudad, donde premiaba la historia de los personajes sobre el contexto en el que se desarrollaba, en ‘Gangs of New York’ su prioridad es otra. Quiere devolver a su lugar la historia que no fue contada. Es el “lado oscuro” de aquella. Donde eran luces, aquí hay tinieblas, donde había hipocresía aquí hay mezquindad. El otro lado de la moneda sin atisbo de compasión por parte del director. Quiere enseñarnos que poco han cambiado las cosas en su ciudad. Que los que levantaron la gran metrópoli hace más de 150 años a base de sangre, sacrificio y fuerza de voluntad, lo siguen haciendo hoy en día (se rodó en 2001, justo en la época de los atentados del 11-S).


Una vibrante super-producción (como antiguamente) rodada en los míticos estudios Cinecitta de Roma. Nos presenta a un Scorsese lleno de fuerza visual y arrolladora puesta en escena. Con brillantes decorados que ayudan a plasmar la visión de un Nueva York a principios del siglo XIX. Con más entrega que convicción, nos regala una perla más en su enorme colección de títulos. Aunque en esta ocasión se prodigue más en el cuándo que en el cómo. La historia, basada en hechos reales (sí, como siempre) es tomada por Jay Cocks (‘La edad de la inocencia’) y Steve Zaillian (‘La lista de Schindler’, ‘American gangsters’) para componer un retrato detallista de un lugar concreto de New York, Five Points, donde las “primera mafias” comenzaban a solidificarse para levantar, desde las sombras, el poder de los políticos emergentes.


 
 
El pasado y el presente de una ciudad (o de un país) se muestra como lo que
es. Un ponzoñoso lugar donde la corrupción, el crimen y la traición por intereses se disfrazan de democracia sin garantías de igualdad. Scorsese no juega a dos bandas, refleja su visión. No quiere endulzar la historia de su ciudad, sólo deleitarnos con un retrato febril de unos años que poco distan con los de hoy en día (en cuanto a lo social y político se refiere). Para ello, distribuye una serie de personajes llenos de odios, rencores, intereses y mediocridad. No puedes realmente declinarte por unos o por otros, pues todos tienen su verdad y su esencia de ser. Una contraposición de caracteres que hace al espectador ser eso mismo, un mero espectador. No deja que nos llevemos por la pasión (aunque tiene momentos, como al inicio, que fomentan esa sensación).
 


El reparto es efectivo y compacto. Con un breve Liam Neeson que se erige en totem. Una Cameron Diaz resultona y bien tratada. Un Leonardo DiCaprio que quizás no llegue a estar del todo conectado con el personaje y sea por eso el eslabón más débil del plantel. Y para rematar, un Daniel Day-Lewis descomunal. Nos ha acostumbrado a sus monstruosas actuaciones, nos seduce desde el horror. En esta ocasión, forja un personaje inolvidable, Bill el Carnicero, haciendo sombra a todos en cada escena que aparece. Soberbio y sabio. Un precioso regalo para el público y motor (verdadero) de la película.


Pero lo que de verdad ayuda al film, es el acabado final. Una producción ( bajo el amparo de Alberto Grimaldi, sí…ese príncipe monagesco) que sobrevive magníficamente por el trabajo de montaje que una vez más devuelve al Scorsese más titánico. Sin alma, pero con furia. Un meticuloso viaje en el tiempo que hace vivir durante dos horas y media al espectador de un fastuoso producto más cerca de la épica que del trayecto personal al que nos tiene acostumbrados Martin. Pese a esos pequeños defectos de forma, ‘Gangs of New York’ puede adherirse a esa trilogía del crimen en la carrera del director que forman ‘Malas calles’ y ‘Uno de los nuestros’.


El nacimiento de la mafia neoyorquina con unas pizcas de mala leche.

 
VALORACIÓN: 8/10
Curiosidades de VideoClub:
 
  • Fue nominada a 10 Oscars y no se llevó ninguno (OMG¡¡¡). Al menos en los Globos de Oro se llevó el de Mejor Director y Mejor Canción (U2 ‘”The Hands That Built America”).
  • Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio redujeron sus sueldos para preservar el presupuesto.
  • El nombre de “Conejos Muertos” tiene un segundo significado arraigado en la lengua vernácula americana irlandesa de 1857. La palabra “conejo” es una corrupción fonética de la palabra ráibéad irlandés, que significa “hombre de temer”. “Dead” es un intensificador de la jerga que significa “muy”. “Dead Ráibéad” significa por tanto un hombre a ser muy temido.
  • La película está basada en parte en el libro de Herbert Asbury del mismo nombre. En él, la representación de los disturbios (que sigue siendo la más grande en la historia de EE.UU.) está más en consonancia con los hechos históricos, que retrata las pandillas como esclavistas, racistas y linchadores.
  • Sarah Michelle Gellar se le dio originalmente el papel de Jenny. Sin embargo, con las complicaciones de programación entre la película y la serie de televisión de Gellar ‘Buffy, cazavampiros’ (1997), se echaron atrás. Martin Scorsese después eligió a Sarah Polley para el papel, pero más tarde se fue con Cameron Diaz después de que los estudios insistieran que era una “estrella financiable”.
  • El nombre del personaje principal es Amsterdam y el nombre original de Nueva York era Nueva Amsterdam antes de que fuera tomado por los británicos.
  • Robert De Niro y Willem Dafoe se consideraron para el papel de Bill Cutting “El Carnicero”.
  • La película fue concebida en 1978, y destinada a ser producida en algún momento de 1980 o 1981, pero el fracaso en taquilla de ‘La puerta del cielo’ (1980) motivó el rechazo de los dramas históricos costosamente ambiciosos, así que la idea fue archivada.
  • Martin Scorsese aparece haciendo un cameo, sólo debéis encontrar a un señor con grandes cejas sentado a una mesa.

LOS MEJORES GANGSTERS DEL CINE [ESPECIALES]


El cine de gangsters, de mafiosos, criminales y demás ralea de los bajos fondos siempre ha sido un cine con el que hemos disfrutado. Tal vez por ese encanto perverso que tiene sentir empatía por los numerosos personajes que el cine, a través de la historia, nos ha ido dejando en perlas de excelentes films. Grandes genios tras la cámara como Howard Hawks, Raoul Walsh, William Wellman, John Huston, Coppola, Scorsese, Kubrick y un largo etcétera nos han brindado la posibilidad de vivir en el lado oscuro de la sociedad, nos han transportado al otro lado de la ley. Sin concesiones, sin mirar atrás, aun a sabiendas que como dice el lema: “El crimen siempre paga”. Quizás sea la sensación de saberse perdedores, de ser los verdaderos anti-héroes del cine, los gangsters han pervivido en nuestra memoria colectiva como un poderoso reclamo a una vida fantasiosa que todos, en algún momento, hemos deseado vivir. Repasemos en esta variada selección a una terna de actores que nos han servido en bandeja una prodigiosa muestra de interpretaciones de los chicos malos de Hollywood. A golpe de metralleta Thompson…




Ya sea en la típica Cosa Nostra, en el crimen organizado de los italo-americanos en Nueva York con su Mafia, o en la mafia irlandesa, la mafia rusa (Vor Zakone) o incluso en la Yakuza japonesa, el crimen en el cine ha tenido una selecta representación con los mejores actores del momento dando su toque de glamour al personaje. Quizás ése sea el secreto de que algo tan deleznable como el crimen y la mafia haya calado tan hondo en nuestro fervor colectivo por ellos.



  • PAUL MUNY: ‘Scarface’ (1932) Sin duda fue su interpretación del despiadado criminal Tony Camonte (inspirado en Al Capone) y con guión de Ben Hecht el que abrió las puertas al crimen en el cine. Aunque con moraleja bien pensante final, es sin objeciones el primer gran paso que el cine daba hacia el lado salvaje del crimen. Howard Hawks demostraba que tenía un pulso firme y arriesgado que durante toda su carrera mantendría. Ojo al papel de Boris Karloff en el film.




  • JAMES CAGNEY: En ‘Al rojo vivo’ (1949), interpretaba a Cody Jarret, un gangster con serios problemas en su relación posesiva con su madre. Dirigida por Rauol Walsh contiene la mítica escena en la cárcel cuando se entera que ésta a muerto y aún más emblemática la escena final donde proclama a los cuatro vientos que se encuentra en la cima del mundo. ‘El enemigo público’ (1931) en este film, pionero en cuanto a dar una moralina al público en su conclusión, Cagney era Tom Powers, un joven criminal que ascendía hasta el más absoluto poder en el Chicago de los años 20, dejando una perla de escena donde demostraba su prepotencia con un pomelo. ‘Los violentos años 20’ (1939) bajo la dirección de R. Walsh, su personaje de Eddie Bartlett se enfrentaba a la traición de sus propios secuaces, entre los que se encontraba un Humphrey Bogart que aún no saboreaba el estrellato. Una escena final junto a unas escalinatas forma parte de su leyenda. ‘Ángeles con caras sucias’ (1938) aquí Cagney intentaba redimir sus personajes de gangster dando ejemplo a un grupo de chicos que deseaban imitarle. Su rol como Rocky Sullivan era un descarado ejemplo de su carácter canalla pero simpático. De nuevo Bogart aparecía como su secuaz y celoso compañero. La escena de su ejecución en la silla eléctrica es sublime.

  • HUMPHREY BOGART: Antes de convertirse en una leyenda del cine, a Bogart se le encomendó numerosos papeles secundarios como secuaz, sicario o villano de turno. De sus primeros años destacar ‘El rey del hampa’ (1939) como Joe Gurney‘Calle sin salida’ (1937) dirigida por William Wyler, donde era un duro y despiadado gangster llamado Baby Face Martin. Pero sin duda alguna, su mejor papel como gangster lo consiguió en ‘El bosque petrificado’ (1936) de Archie Mayo, donde personificó al gangster cruel y sin sentimientos Duke Mantee, con unos tics y ademanes que pasaron a la historia del cine. ‘El último refugio’ (1941) en este film fue Roy Earle, dirigido por Raoul Walsh, un año antes de su boom con ‘El halcón maltés’. Aquí Bogart sacrificaba (literalmente) a su personaje criminal.

  • EDWARD G. ROBINSON: ‘Hampa dorada’ (1931) fue para Robinson lo que ‘El enemigo público’ para James Cagney. Su voraz y feroz personaje Litle Caesar alias Rico (descarado homenaje a Al Capone) le encasilló por siempre en papeles de cruel jefe del crimen organizado. Melvyn Leroy dirigió este film a la altura de ‘Scarface’ de H. Hawks. ‘Cayo Largo’ (1948) de John Huston, fue algo así como una continuación de su Rico en ‘Hampa dorada’. Aquí interpretaba al detestable Johnny Rocco haciéndoselo pasar fatal a Bogart y Lauren Bacall. 

  • STERLING HAYDEN: ‘Atraco perfecto’ (1956) paradigma del perdedor nato, desangelado retrato de un criminal con recuerdos y nostalgias tan pesados como la losa que le espera al final del camino. Su papel como Johnny Clay corriendo hacia los verdes prados donde pacen los caballos de su añorado Kentucky es sencillamente magistral. La mano de Kubrick se notaba y mucho. ‘La jungla de asfalto’ (1950) John Huston le regaló esta perla de personaje, Dix Handley, que trataba de sobrevivir entre criminales y traicioneros compañeros. Obra maestra.
  • RICHARD WIDMARK: ‘El beso de la muerte’ (1947) fue su debut en el cine y no lo pudo hacer con un mejor gangster, Tommy Udo. Sanguinario y psicótico. Para los anales su escena del asesinato de una anciana. Su risa marcó época.

                                             

  • BURT LANCASTER: ‘Forajidos’ (1947) otro debut y otro personaje para la historia. Su Ole ‘El sueco’ Anderson fue una bocanada de aire corrupto y fresco en el cine negro. Normal si tenemos en cuenta que Hemingway estaba tras el guión. Un gangster en toda regla, anti-héroe y con un pasado que desea borrar. Eso sí, Ava Gardner no se lo puso fácil. ‘El abrazo de la muerte’ (1949) casi volvía a repetir papel como el de ‘Forajidos’, con idéntico final moralizador y redentor. Su Steve Thompson es el ejemplo del gangster con aires de mártir. 
  • JEAN SERVAIS: ‘Rififí’ (1955) inspiración de muchos directores (Tarantino por ejemplo) tanto en su forma como en su fondo. Cine negro francés dirigido por Jules Dassin que invadía junto a la “Novelle vague” el panorama internacional de aquellos años. El personaje de Servais, Tony le Stéphanois, se merece un lugar de honor en esta lista.

  • MARLON BRANDO: ‘El padrino’ (1972) sin duda estamos ante el gangster de todos los gangsters. El alma eterna del crimen organizado. El espíritu cinéfilo de la mafia. Imitado, homenajeado e idolatrado. Pero nunca igualado (casi). Brando dejó para la posteridad a todo un icono del cine de gangster y el cine en general. Su Vito Corleone forma parte no sólo del cine…sino de nuestra propia “familia”. Absolutamente imperecedero.

  • AL PACINO: ‘El padrino’ (1972), ‘El padrino II’ (1974) y ‘El padrino III’ (1990) o mejor dicho, la trilogía de Michael Corleone. Ya que realmente los tres films giran alrededor de este inconmensurable personaje. Eterno para siempre, temido, adorado y recordado. Frases y gestos míticos. Interpretaciones al alcance de unos pocos (sobre todo la segunda parte). Referente del cine ayer, hoy y siempre. ‘Scarface: el precio del poder’ (1983) remake del clásico de Hawks, contiene al otro personaje más recordado de Pacino, que es este emigrante cubano llamado Tony Montana, que poco a poco irá escalando en la pirámide de los narcos hasta convertirse en todopoderoso y sentir aquello de “El mundo es tuyo“.  ‘Dick Tracy’ (1990) Pacino se quería divertir y casi hacer una parodia de su rol en la saga. Warren Beatty le dio la oportunidad y varios kilos de maquillaje para su papel de Big Boy Caprice. ‘Atrapado por su pasado’ (1993) diez años después de ‘Scarface’ De Palma y Pacino se reunían para crear a Carlito, un gangster puertorriqueño que trata de resurgir de sus cenizas. Fue un intento de emular a Tony Montana y lo pagaron.

  • ROBERT DE NIRO: estamos ante uno de los pocos actores que pueden competir con los clásicos James Cagney o Edward G. Robinson a la hora de hablar de interpretaciones de gangsters o mafiosos. Si de algo se nutre la carrera de De Niro (aparte de excelencia) es de personajes del crimen organizado. Empezó con ‘Malas calles’ (1973) donde era Johnny Boy, un psicótico criminal de Little Italy. ‘El padrino II’ (1974) donde hizo un descomunal trabajo haciendo casi olvidar a Marlon Brando con su interpretación de Vito Corleone en su juventud. Todo un compendio de actuación, talento y prodigio. ‘Érase una vez en América’ (1984) en la que trabajaría con el inmortal Sergio Leone para crear una odisea que abarcaba 35 años de amistad de dos gangsters de la siempre visitada Little Italy. Allí fue David ‘Noodles’ Aaronson, junto a su amigo Max Bercowizc (James Woods). ‘Los intocables de Elliot Ness’ (1987) como no podía ser de otra forma, Al Capone necesitaba a un monstruo de la interpretación para forjar en pantalla a un monstruo del crimen. ‘Uno de los nuestros’ (1990) Scorsese (siempre Scorsese) volvía a los mafiosos junto a De Niro con su papel de James Conway. ‘Casino’ (1995) fue un impresionante biopic de Sam ‘Ace’ Rothstein, con Las Vegas como telón de fondo y sus conexiones con la mafia. ‘Una terapia peligrosa’ (1999) sirvió para que De Niro  se desfogara de su mito y se echara unas risas a su costa. Su Paul Vitti es sencillamente brutal.

    • JACK NICHOLSON: ‘Infiltrados’ (2006) pese a ser un remake de ‘Infernal Affairs’ (2002), Scorsese supo trasladar su furia fílmica a la mafia irlandesa que domina la ciudad Boston en la actualidad. Para ello se sirvió de un Nicholson (algo más templado) que cuajó un inquietante Frank Costello como jefe de la Irish-Mob. 













    • DANIEL DAY-LEWIS: ‘Gangs of New York’ (2002) Scorsese reunió de nuevo dos fetiches de su cine en este film. Primero su eterna ciudad y segundo su tema predilecto: el crimen organizado o mafia. Bill ‘El carnicero’ Cutting fue una brutal puesta en escena del génesis del mafioso que llegaba al país de las oportunidades a principios del s.XIX. Una poderosa interpretación de Daniel Day-Lewis que asombró a propios  extraños. Para enmarcar.


    • JOE PESCI: ‘Uno de los nuestros’ (1990) en esta lista no podía faltar uno de los más brutales gangsters que ha dado el cine: Tommy DeVito. Psicópata, leal, impulsivo y visceral. Un ejemplo del mal encarnado. Nunca un tipo tan pequeño demostró tanta maldad.

    • LEE MARVIN:  ‘Los sobornados’ (1953) un casi desconocido Marvin, dio la réplica a todo un Glenn Ford en esta soberbia cinta de cine negro. Su cruel y cobarde personaje de Vince Stone le abrió las puertas de Hollywood de par en par. Con ‘A quemarropa’ (1967) de John Boorman, nos dejó con la boca abierta con su papel de gangster Walker. ‘Código del hampa’ (1964) era un remake de ‘Forajidos’ (1949) donde Marvin hacia gala de su personal modo de matar como Charlie Strom. Normal si tenía enfrente a Ronald Reagan como compañero de reparto.

                                            

    • ALAIN DELON: ‘El silencio de un hombre’ (1967) la perfección hecha criminal. Un metódico gangster y asesino profesional, Jef Costello, deberá poner en funcionamiento todo su “arte” para lograr no ser encarcelado.

                                          

    • WARREN BEATTY & FAYE DUNAWAY: ‘Bonnie & Clyde’ (1967) fue un revulsivo en el cine de los sesenta. La violencia que reflejó Arthur Penn de manera descarnada y dura (como Sam Peckinpah empezaba a demostrar en sus films) fue un shock para los ejecutivos de Hollywood. Warren Beatty se enfundó el personaje de Clyde Barrow, el gangster de los años 20, de manera excepcional. Años más tarde volvería a interpretar a otro gangster real en ‘Bugsy’ (1992) donde sería Bugsy Siegel, un gangster con aires de empresario más que de asesino, pues fue él quien levantó un sueño llamado Las Vegas.



    • MICHAEL CAINE: ‘Asesino implacable’ (1971) pues sí, aunque parezca increíble los ingleses también gastan gangsters…y de los duros. De los bajos fondos de Londres nos llegó Jack Carter. Un Michael Caine como nunca antes habíamos visto. De su remake por parte de Stallone no nos hagáis hablar.

    • JOHN TRAVOLTA & SAMUEL L. JACKSON: este par de actores configuraron una de las parejas de gangsters más mitológicas y queridas del cine. ‘Pulp Fiction’ (1994) de Quentin Tarantino, fue el revulsivo que cambió la forma de hacer cine en los 90’s. Sus personaje de Vincent Vega y Julius Whitefield son parte de nuestra memoria colectiva. Son y serán aquellos dos tipos duros que irán a desayunar tranquilamente después de tener una mañana más que movidita., ‘Cómo conquistar Hollywood’ (1995) Travolta siguió por esa línea un año después para interpretar a su gangster metido a productor de cine en esta comedia negra de Barry Sonnelfeld. Su personaje de Chili Palmer gustó tanto que tuvo hasta una secuela, ‘Be cool’ (2005). Por su parte, Samuel L. Jackson volvió a juntarse con Tarantino en  ‘Jackie Brown’ (1997) para crear su gangster (matón de medio pelo mejor dicho) Ordell Robbie, obsesionado con un maletín, una azafata y un atolondrado secuaz (Robert De Niro).


      • HARVEY KEITEL:‘Malas calles’ (1973) sirvió de carta de presentación para Scorsese en su constante vital: Nueva York, y más concretamente Brooklyn, su querida Little Italy. Keitel interpretó a un gangster de medio pelo, Charlie, que deseaba escapar de ese mundo. ‘Reservoir Dogs’ (1992) fue el re-encuentro con los gangsters de verdad. Su Señor Blanco junto al resto de personajes están en la galería de nuestros iconos. ‘Pulp Fiction’ (1994) nos daría otra excelente ración del genial actor interpretando (en unos breves pero intensos minutos) al Señor Lobo, todo un solucionador de problemas. 


      • VIGGO MORTENSEN: con David Cronenberg tuvimos la oportunidad de ver dos caras de un mismo actor en diferentes y muy polémicos papeles. En  ‘Promesas del Este’ (2007) Viggo interpretaba a un duro y frío soldado de la mafia rusa (Vor zakone) con una vida paralela oculta. Su Nikolai es sin duda uno de los mejores gangsters (sin serlo en el film…) de los últimos años. ‘Una historia de violencia’ (2005) dos años antes el mismo dúo, Cronenberg-Mortensen, nos brindaban una despiadada historia de pasados sin resolver donde un simple Tom Stall resultaba ser otra cosa muy diferente. Pero el que se llevó la palma en ese film fue Ed Harris con su rol de Carl Fogarty…esas cicatrices eran poderosamente malvadas.








      • DENZEL WASHINGTON: ‘American Gangster’ (2007) la historia real de Frank Lucas, un poderoso jefe del crimen organizado afroamericano que amasó su fortuna a costa de traer drogas en los cadáveres de los soldados caídos en Vietnam. Sublime duelo interpretativo de Denzel y Russell Crowe en esta gran película de Ridley Scott.


        • JOHNNY DEPP: ‘Enemigos públicos’ (2009) de Michael Mann, veíamos a un John Dillinger actualizado y más romántico que el que nos ofreció Walter Hill en ‘Dillinger’ (1973) con Warren Oates. Tal vez un poco más de crueldad le hubiera venido ben. ‘Donnie Brasco’ (1997) sirvió para que Depp hiciera su particular versión de ‘Sérpico’. Su policía metido a gangster, Donnie Brasco, que asciende entre la mafia italo-americana gracias al perdedor Lefty (Al Pacino) pudo haber sido mucho mejor.


          • TAKESI KITANO: ‘Brother’ (2000) mal llamado el “Tarantino japonés’, Kitano ha sabido labrar una fama de hiper-violento y poético a partes iguales. En este film compagina Yakuza y norteamérica de forma visceral y por momentos desalentadora, su personaje de Aniki Yamamoto es una verdadera máquina sin sentimientos. ‘Sonatine’ (1993) su poderosa fuerza visual y su encanto por la mafia japonesa, Yakuza, se pone de manifiesto con su personaje de Aniki Murakawa, dando rienda suelta a su fervor por las armas, la sangre y la venganza.

          • GABRIEL BYRNE: ‘Muerte entre las flores’ (1990) supuso el lanzamiento internacional de sus directores, Joel y Ethan Coen, además de devolver el cine de gangster a su altar merecido. Byrne interpretaba a Tom Reagan en esta cruenta batalla entre dos bandas rivales de la mafia irlandesa de los años 30. Magistral. ‘Sospechosos habituales’ (1995) sería desde su estreno una película de culto. En ella era Dean Keaton, el jefe de un grupo de criminales que reciben curiosos encargos de un misterioso y poderoso rey del crimen: Keyser Söze. ¿Quién será ese misterioso rey del crimen?¿tal vez el mismo diablo…?
          • TOM HANKS: ‘Camino a la perdición’ (2002) su rol como Michael Sullivan nos devolvía al viejo y añorado cine de los años 40. Ese cine oscuro y sólo aptos para tipos duros. Un gangster a la antigua usanza que se las tenía que ver con su jefe, un hipnótico John Rooney (Paul Newman).


            • CHOW YUN-FAT: ‘El asesino’ (1989) su peculiar criminal y asesino conocido por todos como Mickey Mouse, hace frente al que parece ser su último trabajo. Pero será traicionado por su propio jefe y unirá esfuerzos con la policía para acabar con el clan del crimen al que pertenece. El film que marca el sello personal de este actor y sobre todo de su director, el incombustible John Woo.


              • TOM CRUISE: ‘Collateral’ (2004) de nuevo Michael Mann retrataba la vida y trabajo diario de un gangster. Esta vez con métodos muy personales y metódicos. Vincent, se servía de un taxista (Jamie Foxx) para perpetrar sus asesinatos de encargo.


                • SEAN PENN: ‘Mystic river’ (2003) la sabia mano de Eastwood regaló a Penn este “delicioso” personaje. Jimmy Markum, una especie de rey del barrio irlandés que padece en sus carnes el mayor horror de un padre. Un gangster que trataba de huir de su pasado pero que acude a él para resolver su personal martirio.










                • CHRISTOPHER WALKEN: ‘El rey de New York’ (1990) Abel Ferrara no pudo elegir a mejor actor para interpretar a Frank White, jefe de la droga de la ciudad que nunca duerme. Desoladora y que merece un revisionado. ‘Amor a quemarropa’ (1993) sirvió a Walken para dar unas pinceladas de su buen hacer con su personaje de Vincenzo Coccotti. Genial su escena con Dennis Hopper.


                  • JASON STATHAM: ‘Lock & stock’ (1998) donde interpretaba a Bacon, ‘Snatch: cerdos y diamantes’ (2000) como Turkish ‘Revolver’ (2005) con su Jake Green, configuran la trilogía que entre él y Guy Ritchie han levantado sobre el crimen organizado de los bajos fondos de Londres. Aparatoso alguno de estos gangsters pero todos con el sello personal de su director.


                    Tras esta mafiosa y criminal selección de Gangsters de cine…¿Cuál es vuestro preferido? Dejadnos vuestros comentarios y sugerencias al respecto. Y si tenéis una oferta mejor…quizás no la podamos rechazar¡¡¡

                    EL LOBO DE WALL STREET [CINE]


                     

                     

                     

                    El regreso triunfal de Martin Scorsese a su verdadero estilo de cine y la Triunfal Ganadora de la 1ª edición de los Blogos de Oro. Tras sus fallidas ‘La invención de Hugo’ (2011) o ‘Shuttler Island’ (2010) y tras haber tocado el género del documental de nuevo con ‘Shine a Ligth’ (2008), el Scorsese que todos conocemos y amamos vuelve con más fuerza que nunca. Más en la línea de ‘Casino’ (1995) o ‘Goodfellas’ (1990) que de ‘Infiltrados’ (2006), lo nuevo del director neoyorquino es una brillante muestra de agilidad, frenética destreza del lenguaje visual y un estupendo recorrido por los años ochenta y principios de los noventa de la mano de uno de los mayores embaucadores que la sociedad yanqui ha tenido. Con una historia real, Scorsese nos introduce en los asquerosos fondos de la vileza humana. Nos transporta a un estado mental que sólo puede ser saciado con un deseo: más Scorsese como éste.

                     

                     

                     
                    Obsceno, quedaros con esta palabra pues seguro que la oiréis muchas veces relacionándola con esta película. Dirán que desde la vida real del personaje en la que se basa, Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio) hasta el último detalle minucioso de esta colosal cinta es obsceno. Pues bien… sí, ¿y qué? Scorsese no sólo ha sido obsceno, ha sido ambicioso, grandilocuente, monstruoso, vertiginoso y voraz. Sobre todo esto último, pues demuestra volver a tener hambre. Una descontrolada hambre de cine como hacía tiempo no le veíamos. Casi veinte años de espera para volver a disfrutar del endiablado ritmo de un genial Martin. Gracias por volver.
                     
                                                
                    Terence Winter (‘Boardwalk Empire’, ‘Los Soprano’) ha escrito un trepidante guión sacado de las páginas del libro del personaje real. Un broker de Wall Street tan decadente, manipulador y borracho de sí mismo que ciertos pasajes son a duras penas creíbles, pero que en manos de otro realizador hubieran sido meras caricaturas. Con Martin no. El creador de mitos como ‘Taxi Driver’ (1976), ‘Toro salvaje’ (1980) o ‘Jo, qué noche’ (1985) nos vuelve a entregar un delicioso y tierno bocado de cine. Auténtico cine, cien por cien Scorsese. Con la genial fórmula de tener como Cicerón al personaje principal (‘Uno de los nuestros’ o ‘Casino’) el director acompaña con su inquieta cámara a éste, siendo nosotros una especie de Dante.   
                          
                                                    
                     
                     
                     
                    Bajaremos al Infierno de Belfort, previo paso por el purgatorio y el paraíso (ya sé que el orden es otro). Seremos testigos de los excesos, atrocidades, depravaciones, desvaríos y demás efectos que el personaje sufre y hace sufrir durante las tres horas, que se hacen cortas, de su duración. Un catálogo espléndido del compendio del cine de Martin. Tiene lo mejor de una experimentada carrera. Ha dejado fuera sus traumas, dudas o preguntas. Es un directo a la mandíbula. No es apta para escrupulosos o sesudos de medio pelo que nunca han sabido valorar en su justa medida el vasto universo personal (e infernal) de este pequeño pero grandioso hombre parido en las calles de New York.
                     
                     
                                                 
                     
                     
                     
                    Sexo, drogas y dinero. No por ese orden, cualquier orden es válido. Aunque si tienes lo último, lo tienes todo… y por siempre. El tándem Scorsese-DiCaprio funciona como un jodido (homenaje a las 508 veces que se dice en el film) reloj suizo. Es posible que Leo no lo sepa, pero se está convirtiendo en el Robert De Niro del siglo XXI (en lo que se refiere a la carrera de Scorsese). En este intercambio de talentos es obvio que el mayor recompensado ha sido DiCaprio. Su filmografía e incluso la visión que teníamos de él ha mejorado y mucho. Aquí está tan enorme, tan descomunal, tan genuino… que sólo se le puede calificar como a su personaje: un lobo. En las escenas más controvertidas del film siempre está DiCaprio en ellas involucrado. Se han tildado dichas escenas de su fuerte contenido sexual, explícito y gratuito (sodomidación, masturbación, orgías…) o que se abusa de la secuencias que fomentan el consumo de drogas. Nada que hoy en día no encuentres al encender la TV, pasees por un parque o hagas en un cuarto de baño. No sean tan mojigatos. 
                     
                     
                     
                     
                    El elenco, coral como siempre pero genial como nunca, es una delicatessen para los amantes del cine. Un reparto en el que destacan dos bestias por diferentes motivos. Matthew McConaughey, que con apenas 4 minutos en pantalla define la esencia del film, de los personajes y del estilo de vida de la sociedad americana en los últimos 30 años. Johan Hill, todo un descubrimiento sacado de las atrofiadas comedias yanquis para dar un recital que asombrará hasta a los más puristas. El resto de actores es una terna por la cual desfilan en pequeños (o grandes) flashes gente de la talla de Jon Bernthal (‘The walking dead’); Kyle Chandler (‘King Kong’); Rob Reiner (director de ‘La princesa prometida’); Jon Favreau (‘Iron man’); Spike Jonze (‘Adaptation’) o Jean Dujardin (‘The artist’). 
                     
                     
                     
                     
                    Retrata la vida de Wall Street de la forma más surrealista, imposible e inhumanamente digerible desde el punto de vista de un grupo de seguidores del encantador de serpientes que es Belfort-DiCaprio. Como si de un Gordon Gekko (‘Wall Street’, 1987) se tratara pero en su versión más visceral y sadomasoquista (ojo a esas escenas), DiCaprio construye el que puede ser su mejor personaje (por el cuál ha ganado el Globo de Oro 2014). Tiene momentos que recuerdan al salvaje Burt Lancaster en ‘El fuego y la palabra’ (1962) y como si de un prestidigitador de las motivaciones fuera, embauca, seduce y arenga a sus acólitos. De la nada construye un imperio de mentiras, se rodea de lo peor para modelarlos a su antojo, es el rey de los mediocres, pero se siente poderoso, sabe que lo es.
                     
                     
                                                     
                     
                    Scorsese retrata el mundo del poder, de la banca y la corrupción como si quisiera enseñarnos que los criminales mafiosos de ‘Uno de los nuestros’ o los policías corruptos de ‘Infiltrados’ no son los verdaderos enemigos de nuestros tiempos. Son estos corredores de bolsa, especuladores, banqueros, motivadores y asesores financieros quienes nos han hundido. No es una película oportunista sino oportuna. Un mensaje disfrazado de carnaval de la carne, envuelto en kilos de cocaína, Lemon 714 y litros de champán. Orgías en la oficina para alentar en su carnicería de engaños (seamos sinceros, a mí me encantaría una oficina así, incluido el lanzamiento de enanos).
                     
                                                       
                     
                     
                    Una paradoja que Scorsese lleva transmitiéndonos desde sus comienzos. La fuerza que mueve el mundo no es el amor (eso para los devotos de Corín Tellado), ni el sexo (lo siento seguidores de ’50 sombras de Grey’), ni siquiera la información (palo para los wikepedianos). El verdadero Dios es el dinero. Con él, sacamos el verdadero yo interior que guardamos. Como Herman Hesse escribió en ‘El lobo estepario’, cuanto más aislados nos sentimos más nos alejamos de la realidad. Los pequeños detalles de la vida (y el padre de Belfort trata de avisarle en todo momento) son los que revitalizan al hombre. Este viaje por las drogas más extra sensoriales (Scorsese ya vivió lo suyo en los setenta y buena parte de los ochenta) sirve como vehículo para el disfrute de una voraz visión del mundo desde el prisma de los encantadores de serpientes.
                     
                    Tened cuidado con el Lobo… no vayáis a despertarlo.
                     
                    VALORACIÓN: 10/10
                     
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                    CURIOSIDADES:
                     

                     

                    • Los actores esnifaban vitaminas B trituradas para escenas en las que usaban cocaína. Aunque se sentían incómodos, les dio más energía para realizar sus escenas.
                    • Matthew McConaughey improvisó la escena en la que su personaje tararea mientras golpeaba el pecho. De hecho, durante gran parte de la película, el diálogo fue improvisado con frecuencia.
                    • Chris Evans (‘Los Vengadores’) y Joseph Gordon-Levitt (‘Origen’) fueron opciones para el papel de DiCaprio. 
                    • Ridley Scott se ofreció para dirigir esta película.
                    • La voz de Martin Scorsese se oye en la primera llamada que hace el personaje de DiCaprio en el nuevo trabajo de acciones a centavo.
                    • Nominada a dos Globos de Oro: Mejor Película y Mejor Actor Comedia (Leonardo DiCaprio). Ganadora al de Mejor Actor.
                    • Nominada a 5 Oscars (Mejor Película, Director, Actor, Actor secundario (Johan Hill) y Mejor Guión Adaptado.
                    • Quinta colaboración entre Scorsese y DiCaprio tras ‘Shuttler Island’, ‘El aviador’, ‘Infiltrados’ y ‘Gangs of New York’.

                    TORO SALVAJE [CINE]


                    Lo primero antes de proseguir con la lectura, curioso lector, me gustaría comunicarte que la siguiente película sobre la que vas a leer pertenece al grupo de películas que yo determino como “Peliculón”. Sé que puede parecerte un nombre poco acertado o fuera de lugar o que me inspira un sentimiento en plan Garci, pero entre tú y yo…hay unas cuantas películas que están en otra dimensión, primero está el cine y luego ésta serie de películas a las que llamo peliculones. Son de otra clase, de otro material, están más allá del bien y del mal y al igual que ciertos libros deben ser leídos antes de morir, hay ciertas películas que uno debe ver (muchas veces mejor) antes de irse al otro lado. ‘Toro Salvaje’ es una de ellas.
                    Hablar de ella es hablar de cine, pero con letras grandes, de oro y con luces de neón. 





                    Intentar transmitir toda la poesía de las imágenes, la composición de las escenas, el aura de trágica historia y descenso a los infiernos del personaje principal, la capacidad de emocionar con la partitura musical que acompaña a las secuencias, el trasfondo de una víctima de su propio ego en una lucha contra sí mismo y la nostalgia y melancolía que desprende cada fotograma de esta película, sería un intento frustrado por mi parte. ‘Toro Salvaje’ no hay que verla, hay que sentirla. Lo que si puedo transmitirte, curioso lector, son los múltiples motivos y razones tanto humanas como divinas para ver por primera vez (por lo cual ya te envidio) esta inmensa película. Digo inmensa por que aunque suene pedante, esta película es como la vida, pues lo abarca todo. Creerme.


                     

                    Martin Scorsese dirigió esta película teniendo bajo sus órdenes un reparto excepcional, del que destaca su buen amigo Robert DeNiro. Ambos ya habían rodado ‘Malas calles’ (1973) y la hipnótica ‘Taxi driver’ (1976). Esta fructífera relación se prolongó durante años con otros títulos como ‘New York, New York’ (1977), ‘El rey de la comedia’ (1982), ‘Uno de los nuestros’ (1990), ‘Casino’ (1995) o ‘El cabo del miedo’ (1991). Pero sin duda en esta los dos dieron lo mejor de cada uno. Es innegable que la película se puede integrar en el subgénero de las películas deportivas y más concretamente en las de boxeo. Títulos referentes son ‘El ídolo de barro’ (1949), ‘Más dura será la caída’ (1956), ‘Marcado por el odio’ (1956), ‘Rocky’ (1976) o ‘Campeón’ (1979). Pero de entre todas ellas destaca por sus innumerables valores cinematográficos ‘Toro salvaje’.  El drama del ascenso y caída del campeón del título se narra en todas con mayor o menor fortuna, pero Scorsese infunda a su película de un aura de belleza etérea y amargura que nadie ha sabido plasmar mejor.

                     

                    Aunque no lo creas, el mayor motivo para ver este film es muy sencillo. Serás envidiado por los que la han visto decenas de veces. No imaginas la envidia que provocará el saber que descubrirás por primera vez una obra tan descomunal y grandiosa. Verla por vez primera puede ser comparado con cuando Picasso mostró en público ‘El Guernica’ cuando lo terminó. Es una sensación que te hace estremecer ante la pantalla, te envuelve, te sacude y deja que tomes aliento para destrozarte finalmente con frialdad y desasosiego. Es un combate de boxeo en el que tú estás en una esquina del ring. No puedes esquivar los golpes, a duras penas podrás levantarte de la lona cuando sientas la fuerza de la cámara de Scorsese sobre tu nuca. Notarás el aliento de la derrota de Robert De Niro en tu rostro, odiaras el rencor y los celos que su esposa (Cathy Moriarty) siente por su vida, te alegraras por cada una de las peleas que gane y cada gota de sangre de su cara la sentirás recorrer por la tuya propia.

                     

                    Te preguntaras cómo una película de los 80, sobre boxeo, con DeNiro como protagonista, siendo un drama y encima en blanco y negro puede motivarte para sentarte durante más de dos horas frente a la pantalla. La respuesta es fácil: esta película es dolor, es pasión, es muerte, es fracaso, es alegría y decepción, es vida.
                    Uno de los factores prioritarios del film, aparte de la soberbia banda sonora, la apabullante fotografía o el guión soberbiamente estructurado (Paul Schrader, ‘Taxi driver’), es la asombrosa actuación de Robert De Niro. Está calificada como una de las mejores, sino la mejor, interpretación del cine. Y razones no le faltan a quien opine así. La sobriedad con la que actúa marca a fuego toda la película, pero además no sólo se embarcó en el viaje de sentir mentalmente al personaje sino que lo llevó hasta límites insospechados, en un esfuerzo titánico por mostrar al boxeador en todos sus aspectos. De Niro comenzó el rodaje caracterizado como Jake LaMotta con 25 años, joven y atlético, para a mitad del film transformar su cuerpo con los embites de una vida de excesos. El actor engordó la friolera cantidad de 45 kgs para mostrar a un Jake LaMotta de 50 años, calvo y apesadumbrado. El poder de fascinación que la figura de De Niro traslada desde la pantalla absorbe al espectador. Ver como un actor se sacrifica por su personaje para reflejar su verdad del modo en que lo hizo en este trabajo es una experiencia muy difícil de volver a ver en el mundo del cine.

                     

                    Las escenas en que vemos a Jake LaMotta como comediante en tugurios para ganarse la vida, el monólogo que se marca frente al espejo antes de salir al escenario y su ritual de calentamiento como si de un combate se tratara, son la demostración al espectador de la soledad del actor con su personaje. Estas escenas junto a la de la prisión, cuando se lamenta del engaño que ha sufrido golpeándose los puños contra el muro, muestran al De Niro más grande, camaleónico y majestuoso que el cine haya visto. La dirección de Scorsese es pura. Directa, sin concesiones preciosistas ni trampas al público. Su visceral forma de dirigir llega al espectador sin ataduras, pocos como él han reflejado el alma humana en estado descendente. Muy superior a ‘Taxi driver’, y eso son palabras mayores. Y alguien que se supera así mismo con una película de este calibre merece todos los elogios.

                     

                    Es como si todos los factores se hubieran conjuntado en una sincronización casi perfecta, milimétrica. Y a la vez, la película destila un deje de nostalgia e imperfección. Aún después de haber pasado más de 30 años desde su estreno, el film no se resiente. Sigue fresca e imperecedera. Ha envejecido reteniendo el tiempo. Como si los meses que duró el rodaje hubieran sido atrapados en cada fotograma, para que cuando fuéramos a verla allí siguiera imperturbable ese tiempo atrapado. Hay una serie de películas que deberían ser de obligada visión en institutos, escuelas o universidades, y ésta es una de ellas.

                     

                    A su director se le ha tildado su manera de dirigir como una lucha por expiar sus propios pecados. Como si con su cine pudiera redimirse su alma. Y puede que sea cierto, se ha hablado mucho de la vida anterior de Scorsese, pues sus pasos en su juventud le encaminaban al sacerdocio. Fue seminarista durante años, pero algo en su vida le hizo convertirse en director y plasmar sus miedos, furias y dudas en el celuloide. Quizás la iglesia perdió un sacerdote más, pero el cine ganó un grande entre los grandes. Un titán tras la cámara. El cine de Scorsese no deja indiferente a nadie, ni siquiera quienes detestan sus películas pueden decir que no sea un director que siempre tiene algo que contar, y sobre todo cómo lo cuenta. En sus inicios tal vez no sabía mostrar lo que llevaba dentro, pero el animal cinéfilo que le habitaba explotó en ‘Taxi driver’.  De ahí en adelante su cine ha seducido a crítica y público. Es junto a Spielberg, Ridley Scott o Tarantino uno de los directores que su nombre figura antes que el título del film, que su firma impere antes que el producto que ha creado, es sinónimo de cine. Cómo décadas antes lo fue una película de Lubitch, John Ford, Capra o Hitchcock.

                     

                    Alguien que ha dejado para la posteridad films como ‘Toro salvaje’, ‘Uno de los nuestros’, ‘La última tentación de Cristo’ (1988), ‘Gangs of New York’ (2002), ‘El aviador’ (2004), ‘Infiltrados’ (2006) o ‘El lobo de Wall Street’ (2013) puede sentirse más que satisfecho si consideraba que tenía alguna deuda con la vida, el alma o Dios. Su cine es directo, sin efectismos o saltos de trampolín para contentar al público. Es un cine que no te permite tregua. No edulcora sus películas porque así ve la vida, como un animal que te devora y deja sin resuello.

                    CURIOSIDADES:

                    • Ganadora de 2 Oscars (Mejor Actor, Robert De Niro) y Mejor Montaje. Nominada a otros 6 premios de la Academia, entre ellos Director y Película.
                    • Rodada íntegramente en blanco y negro (salvo una escena familiar).
                    • Martin Scorsese hace un cameo en la escena que pide subir al escenario a Jake LaMotta.
                    • El padre del director interpreta a uno de los mafiosos sentados a la mesa del club.
                    • Sharon Stone audicionó para el papel de esposa de LaMotta.
                    • Como preparación al film De Niro disputó tres combates como amatuer, ganado dos de ellos.
                    • No hay música original fue compuesta para la película. Toda la música fue tomada de la obra de un compositor italiano llamado Pietro Mascagni .
                    • El auténtico Jake LaMotta aparece como camarero en un club.
                     

                     

                     

                    VALORACIÓN: 10/10

                    DUELO DE GENIOS: EASTWOOD vs SCORSESE [DUELO DE GENIOS]


                    Dos directores consagrados, con estilos dispares pero cautivadores. Dos carreras plagadas de grandes obras, magistrales trabajos y repletas de premios. Martin Scorsese y Clint Eastwood se enfrentaron en nuestro Duelo de Genios y con vuestros votos emitidos a través de Twitter habéis decidido cuál de los dos es vuestro favorito. Muchos exponíais que Eastwood, aparte de ser excelente director, contribuía a mitificar sus films gracias a su presencia como actor en ellos. Por otro lado, los defensores y seguidores de Scorsese, recordabais en vuestros votos que el genio de Nueva York tenía en su haber al menos dos o tres películas entre las 20 mejores de todos los tiempos. Lo más singular fue que en la mayoría de los votos, todos afirmabais que ambos os gustaban, pero que por motivos personales, afinidades o gustos privados os declinabais por uno u otro. Así pues, los resultados de la votación en este Duelo de Genios entre Clint Eastwood y Martin Scorsese ha quedado así.





                    • MARTIN SCORSESE: ganador de 1 Oscar (‘Infiltrados’ 2006). Con títulos como ‘Uno de los nuestros’ (1990); ‘Taxi driver’ (1976); ‘El lobo de Wall Street’ (2013) o ‘Toro salvaje’ (1980) estuvo gran parte del día con pocos votos. Fue a mediodía cuando empezó a remontar y logró estar en cabeza varias horas. Al final del día, tras acabar la votación, obtuvo un resultado total del porcentaje de votos del 36’9 %.










                    • CLINT EASTWOOD: ganador de 2 Oscars como Mejor Director (‘Sin perdón’, 1992 y ‘Million Dollar Baby’, 2004), aparte de otro a Mejor Película por ‘Million Dollar Baby’ y el Oscar Irving G. Thalberg a una vida dedicada al cine. Con títulos como ‘Mistic River’, ‘Los puentes de Madison’ o ‘Gran Torino’, mantuvo casi todo el día su superioridad frente a Scorsese. Pero fue a última hora cuando sus votos llegaron a doblar a su contrincante para quedar definitivamente al concluir la votación en un porcentaje total del 63,1 %.













                    Así pues, el vencedor y con casi el doble de votos que su rival en este Duelo de Genios entre Scorsese y Eastwood por aplastante mayoría es:
                    CLINT EASTWOOD. Teneís un especial sobre su cine, su carrera y sus logros en ‘Clint Eastwood: el último clásico’ . Del mismo modo, disponéis de otro especial dedicado al perdedor, Martin Scorsese, en ‘Puro cine’. Gracias a todos por participar y os esperamos otro apasionante Duelo de Genios muy pronto.

                    SCORSESE: PURO CINE [Especiales]


                    La soberbia ‘El lobo de Wall Street’ (2013) subió de nuevo a los altares, de donde nunca tuvo que bajar, al extraordinario director de Nueva York. Genio y figura. Polémico, arriesgado, detallista, paranoico al extremo y talento innato en su buen ojo al hacer cine. Un icono donde muchos, casi todos, de los directores de hoy en día se miran para ser mejores realizadores. Repasemos su vida, obra y milagros, pues tiene mucho de todo. Señoras y señores, uno de los últimos grandes genios del auténtico cine con letras mayúsculas…
















                    INICIOS…

                    Nació el 17 de noviembre de 1942 en Flushing, Nueva York. Nieto de inmigrantes sicilianos. 
                    Proviene de una familia muy  católica , su infancia y adolescencia están marcadas por el asma, una enfermedad que no lo permitió practicar deportes ni socializar con otros niños. No obstante, gracias a eso pudo dedicar mucho tiempo al  cine   viendo sobretodo películas de cowboys que fueron sus preferidas en aquel periodo. Escenas de su niñez han quedado plasmadas en sus películas como testimonios de veracidad. Contrajo matrimonio con Laraine Marie Brennan, y tuvieron una hija, Catherine. Se casó después con la escritora Julia Cameron en 1976  y fueron padres de Domenica Cameron-Scorsese. Se casó por tercera vez con Isabella Rossellini  en 1979 y se divorciaron en 1983. Dos años más tarde se casa con su productora Barbara De Fina y de divorcia nuevamente en 1991. En 1999 vuelve a casarse  con Helen Morris y tuvieron una hija, Francesca. 


                    Scorsese supo convivir con religión y la mafia , ya que las dos sabían extraer lo mejor de sus vecinos. Ambas entidades se transformarían dialécticamente en fuentes de inspiración para sus obras futuras. Cursó estudios en la ” Little Italy” de Nueva York. Ingresó en un seminario, pero su amor por el celuloide y su rechazo por el celibato lo llevaron a preferir el set a una iglesia. Entró a la Escuela de Cine de la Universidad de Nueva York en el año 1960 y cuatro años más tarde salió orgullosamente con el título de maestría bajo el brazo. En la universidad realizó sus primeros ensayos (It’s Not Just You, Murray, 1964) e inició un largometraje autobiográfico que finalizó tres años después, Who’s That Knocking at My Door / I Call First (1968). 


                    COMIENZA A CREAR…

                    Practica un cine de expresión personal, exponiendo en la película obsesiones intimas. Por aquel entonces se hacia llamar “The Butcher” (El Carnicero). Llegó a Hollywood después de colaborar en Woodstock (1970) como ayudante realizador y jefe montador, más tarde supervisa un reportaje sobre las manifestaciones contra la invasión de Camboya por el ejército americano (Street Scenes, id.). El productor Roger Corman le encarga ‘Boxcar Bertha’ (1972) obra que trata de muchachos perdidos en tiempos de la depresión. Con vehemencia, hace citas bíblicas y alusiones a ‘El mago de Oz’ . David Carradine moría en ella crucificado contra un vagón de animales. 

                    EXPLOTA EL GENIO…

                    En 1973, aparece ‘Malas calles’ (Mean Streets) de la que también fue el coguionista. Expone en ella la angustia de una generación dividida entre la mafia y la iglesia. Le sigue ‘Alicia ya no vive aquí’ (Alice Doesn’t Live Here Anymore, 1975). En ‘Taxi Driver‘ (1976) muestra su propensión, casi expresionista, a dramatizar las formas. Esta película lo confirma como un gran director y logra la Palma de Oro en el Festival de Cannes. ‘New York, New York’ (1977) resucita la era de las grandes orquestas “swing”. Reconstruye en el estudio el Nueva York de los años cuarenta, una ciudad recompuesta según las películas de la época. Casi a la vez, filma el concierto de despedida de The Band. Concebido al principio como un reportaje “en directo”,’El último vals’ (The Last Waltz, 1978), también despliega todas las posibilidades de una puesta en escena magnífica. 

                    Con De Niro en ‘Taxi Driver’



                    Rodaje de ‘Toro Salvaje’
                    Rueda un home movie en 16 mm sobre su amigo Steven Prince, ‘American Boy’ (1978). Le siguió ‘Toro salvaje’ (crítica) (The Raging Bull, 1979) biografía deJake La Motta, con Robert De Niro otra vez, quien se llevó un Oscar al mejor actor por esta representación. Con ‘El rey de la comedia‘ (The King of Comedy, 1983), vuelve al mundo del espectáculo, aunque Jerry Lewis en un papel diferente, no agrada al público y explica el fracaso de la película. Tras ‘¡Jo, qué noche!’ (After Hours, 1985), realizó en 1986 ‘El color del dinero’ (The Color of Money) que dio a Paul Newman la ocasión de volver a encarnar el personaje que había interpretado 25 años antes en ‘El buscavidas’ de Robert Rossen. En 1988 rueda la polémica ‘The Last Temptation of Christ‘ (La última tentación de Cristo, 1988) sobre una adaptación del libro de Nikos Kazantzakis. El 1990 dirige ‘Goodfellas (crítica) sobre el mafioso Henry Hill, encarnado por Ray Liotta.

                    Creando magia en ‘Uno de los nuestros’



                    REINVENTÁNDOSE…

                    Durante ‘Gangs of New York’
                    En el ‘Cabo de Miedo‘, aparece Nick Nolte también, Jessica Lange y Juliette Lewis. En 1993 ‘La edad de la inocencia’ con Michelle Pfeiffer y Daniel Day Lewis, y en 1995 ‘Casino‘, también con De Niro. Le siguieron la personal ‘Kundun‘ (1997) y la bizarra ‘Al límite’ (1998). En 2002Gangs of New York (crítica), con Daniel Day Lewis y Leonardo Di Caprio reinó en la cartelera. En 2004 presenta ‘The Aviator‘ (El aviador), película  sobre el multimillonario y pionero de la aviación Howard Hughes. El filme ganó tres Globos de Oro. En 2006 estrena ‘The Departed‘, un remake de la película china ‘Infernal Affairs’ (Infiltrados).

                    Con la leyenda de NIcholson en ‘Infiltrados’

                    NUEVA ERA…

                    En 2008 realiza el documental ‘Shine a Light‘, sobre The Rolling Stones. Fue productor de la serie televisiva ‘Boardwalk Empire‘ y en 2010, vuelve a rodar por cuarta vez con Leonardo Di Caprio, en ‘Shutter Island‘. Después dirigió ‘La invención de Hugo‘, estrenada en 2011. Hasta hoy, 2013, donde dirige la espectacular y polémica El lobo de Wall Street (crítica), firme candidata a los Oscars.

                    Dando lecciones en ‘El lobo de Wall Street’


                    Como actor fue el pistolero en el final de ‘Mean Streets’ (1973) y al pasajero del taxi que planeaba matar a su esposa en ‘Taxi Driver’ (1976). También tuvo un papel en Dreams de Akira Kurosawa, en 1990. 

                    En la mítica ‘Casino’


                    Recibió el León de Oro a toda una carrera cinematográfica en el Festival de Venecia de 1995. El 5 de enero de 2005, fue galardonado con la Légion d’honneur de Francia, por sus contribuciones al cine. Martin Scorsese recibió en febrero de 2007 el Oscar al mejor director y a la mejor película para ‘Infiltrados’. El 17 de enero de 2010 se le otorgó el galardón honorífico “Cecil B. De Mille” en los premios Globos de Oropor su “sobresaliente contribución al campo del entretenimiento.


                    Premios Oscar

                    2011 Mejor Película – Hugo – Candidato
                    2011 Mejor Director – Hugo – Candidato
                    2006 Mejor Director – The Departed – Ganador
                    2004 Mejor Director – El aviador – Candidato
                    2002 Mejor Director – Gangs of New York – Candidato
                    1993 Mejor guión Adaptado – La edad de la inocencia – Candidato
                    1990 Mejor Director – Goodfellas – Candidato
                    1990 Mejor guión Adaptado – Goodfellas – Candidato
                    1988 Mejor Director – La última tentación de Cristo – Candidato
                    1980 Mejor Director – Toro salvaje – Candidato