Kurt Russell

MAREA NEGRA [CINE]


Bajo la eterna frase de “basado en hechos reales” todo espectador debe aceptar a pies juntillas lo que vemos en pantalla como si fuera la única verdad cuando sencillamente muchas veces solo asistimos a la particular visión del guionista y/o director del proyecto. En esta ocasión, y sin que sea sorprendente, Peter Berg ha optado por dirigir un film que a priori parece nos vaya a deparar una suculenta batería de escenas de acción, épica a raudales y explosión de tetosterona…pero nada más lejos de la realidad.
 
El film se limita en su primera (y excesivamente larga e insulsa) parte para…

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GOLPE EN LA PEQUEÑA CHINA: 30 AÑOS DE UN CLÁSICO SERIE-B [CINE]


Con motivo del reciente interés en el remake de esta fábula ochentera por parte de Dwayne Johnson para protagonizar y producir él mismo el papel de Jack Burton, viene bien esta review de lo que supuso ‘Golpe en la pequeña China’ en 1986. ¿Es una comedia? ¿Es una película de aventuras? ¿De artes marciales? ¿Fue una broma…? Es todo eso y mucho más, pero sobre todo uno de los títulos más emblemáticos de John Carpenter, su artífice y mente pensante. Aunque no es ni de lejos su mejor obra, tanto en lo formal como en lo técnico, ni tan siquiera se puede elevar a su podium de obras magnas como ‘La noche de Halloween’, ‘La Cosa’ o ‘1997: rescate en New York’, pero este batiburrillo de referencias, clichés, homenajes encubiertos y sobre todo cúmulo de despropósitos que fue el rodaje de ‘Golpe en la pequeña China’ merece estar entre los títulos de culto de los añorados años ochenta. Un divertimento mal aceptado en su tiempo, peor catalogado y muy maltratado en la taquilla que recuperó su efecto entre el público nada más salir al mercado del vídeo. Como a otras obras del maestro Carpenter, el mercado doméstico del VHS fue lo que resucitó entre otras cosas a esta locura que fue el estreno de una película que marcaría el final como director de estudio del creador de Michael Myers. Una odisea, como muchos de sus rodajes, que comenzó antes de que la cámara se pusiera en marcha. Carpenter llevaba…

…varios decepcionantes estrenos antes de rodar ‘Golpe en la pequeña China’. Los años 80 comenzaron suaves con ‘La niebla’ (1980) tras su descomunal éxito con ‘La noche de Halloween’ (1978). ‘1997: rescate en New York’ (1981) devolvería al público el estilo auténtico de Carpenter pero sería con ‘La Cosa’ (1982) cuando su primer batacazo con los grandes estudios diera muestras. ‘Christine’ (1983) y sobre todo ‘Starman’ (1984) fueron sendos fracasos, uno por no superar las expectativas de la unión de dos grandes del terror, King-Carpenter; la otra por desubicar al espectador del estilo del realizador nacido en Nueva York. Dos años de preparación para ‘Golpe en la pequeña China’ suponían mucho tiempo para la mente inquieta de Carpenter. Las esperanzas de reunir de nuevo a su actor fetiche, Kurt Russell, en una aventura salpicada de efectos especiales, acción, artes marciales y un buen puñado de comedia, presuponían un jugoso cocktail que luego no luciría en pantalla.
El verdadero culpable del fracaso de este film fue Lawrence Gordon, ejecutivo de la Fox que produjo el film, lo manipuló, cortó a su antojo y no supo dar con la tecla del estilo del director. Puso objeciones y mil trabas a su creación, deseaba otros actores como Jack Nicholson o Clint Eastwood para el papel de Kurt Russell. Se negó a contratar a Jackie Chan para el rol del compañero de Russell ya que decía que Chan no hablaba bien el inglés. El montaje fue su sala de torturas y Carpenter tuvo que someterse a los caprichos del estudio y en el especial a los de Lawrence Gordon y ver cómo su film se reducía a escenas que se atropellan y cortes sin sentido. Fue la última vez que Carpenter soportó a un gran estudio, no por ello Gordon dejó de manipular ‘Golpe en la pequeña China’ y convirtió el salto del film al vídeo en una triste y casi anodina campaña comercial. Fueron los espectadores con los años quienes elevaron la simpatía hacia la película hasta los niveles que hoy alcanza como film de culto.
Pero no solo los desencuentros con el estudio supusieron problemas en el rodaje. La mala planificación del proyecto se vio comprometida con  el rodaje de otro film que tocaba los mismos patrones que el guión de ‘Golpe en..’. Paramount estaba en ese tiempo aprovechando el tirón de taquilla de su estrella de moda, Eddie Murphy, y estaban rodando ‘El chico de oro’ (1986). A la postre sería tan decepcionante como otros títulos del actor de ‘Superdetective en Hollywood’ pero fue un duro revés durante el rodaje para Carpenter el competir con una idea parecida en el mismo año. En taquilla fue aún peor. 1986 fue un año destacado por producciones que aplastaron, ‘Aliens, el regreso’, ‘Cocodrilo Dundee’, ‘Top Gun’, ‘Platoon’, ‘Karate Kid II’, ‘Star Trek IV’ ocuparon los primeros puestos en el Box Officce de ese año. ‘El chico de oro’ se quedó en el puesto número de 8 de recaudación con 79 millones de dólares. habría que bajar hasta el puesto 71 para encontrar a ‘Golpe en la pequeña China’ con sus 11 millones, ni la mitad de lo que costó, 25 millones. Incluso films horribles como ‘La matanza de Texas II’, ‘Delta Force’ o ‘Critters’ obtuvieron mejores resultados en comparación coste-taquilla. Fue la muerte en vida para Carpenter.
No es que fuera un obsesionado de la taquilla, nunca lo ha sido, pero sus ideas, proyectos e iniciativas se vieron lastradas desde entonces sintiendo la espalda de todos los estudios. De forma libre e independiente, como empezó, siguió rodando años después títulos como ‘El príncipe de las tinieblas’ (1987) o ‘Están vivos’ (1988).
Lo mejor del film es ver por penúltima vez la unión entre Russell y Carpenter. Fue su cuarta colaboración tras ‘Elvis’ (1979), ‘1997: rescate en New York’ y ‘La Cosa’ y no volverían  a coincidir hasta diez después en la secuela (o remake, según se vea) ‘2013: rescate en Los Ángeles’. Algo entre ellos empezó a alejarles en el rodaje de ‘Golpe en…’. Tal vez los numerosos desencuentros en el guión, la forma de ver al protagonista, Jack Burton, una especie de John Wayne descafeinado que nos dio la oportunidad de redescubrir a Russell como un buen actor de comedia. Su personaje, Burton, es un camionero bocazas y bravucón que remite al eterno héroe del Oeste. Pero en su caso es torpe, timorato y bastante prepotente. Es el perfecto antihéroe que Carpenter quería. Russell tardó en encontrar el modo de llevar a la pantalla a su personaje y más a sabiendas que no era el actor elegido como primera opción para interpretarlo, pero como dijo él mismo: “Trabajar de nuevo con John era motivo suficiente”.
La historia es precipitada y muy alocada, nos sumerge de inmediato en su trama a los pocos minutos de comenzar. El submundo del barrio chino de San Francisco se mezcla con peleas de artes marciales, mafia, secuestros y tres brujos en apenas 10 minutos de visión. En un desenfadado desarrollo el film deambula entre la comedia casual y las escenas más rocambolescas en sótanos de una organización dirigida por Lo Pan (James Hong) un ancestral brujo que busca una joven prometida oriental (Suzze Pai) con ojos verdes para poseer su cuerpo y conservar su poder y juventud. Para colmo, la joven oriental secuestrada es novia de Wang Chi (Dennis Dun) amigo de Jack Burton, por lo que ambos se lanzan a su búsqueda en las catacumbas de la guarida de Lo Pan. Por si fuera poco, una entrometida y novata periodista local, Gracie Law (Kim Cattrall) se une a esta aventura siendo ella también secuestrada pues tiene los ojos verdes, ocasión única para reencontrase con la Cattrall antes de hacernos sucumbir con su voraz y adorada Samantha de ‘Sexo en Nueva York’. Para rizar más el rizo, un viejo conductor de autobuses turísticos, el tío Shen (Victor Wong que repetiría un año después con Carpenter en ‘El príncipe de las tinieblas’), será pieza clave en esta aventura. La locura está servida. Veremos brujería, magos malvados dando saltos y volteretas pizpiretas de artes marciales, secuaces orientales con muy mala leche (por cierto que nuestro querido “chino de los bigotes”, Al Leong, aparece en el film), chistes malos pero bien puestos, un monstruo del infierno y mucho ritmo canalla. Eso es ‘Golpe en la pequeña China’.
No es una gran película en  términos oficiales. No está bien escrita, ni bien desarrollada, ni bien montada y muchas escenas huelen a refrito de la sala de montaje. Pero tiene un espíritu, rezuma un estilo visual y goza de una frescura sin ataduras que a pesar de sus problemas en el rodaje se sigue viendo treinta años después con una sonrisa en la boca. Es puro sabor ochentero. Situaciones imposibles, sentido nihilista en la historia y sobre todo ganas de hacer el ganso. Una broma pesada que costó muy cara a Carpenter. El público y la crítica no supo ver la desvergonzada idea del director de plasmar elementos tan dispares como el cine de artes marciales, la aventura, la magia, la comedia y la evasión por el mero gusto en este divertido (aunque por momentos delirante) cuento chino que sigue haciendo las delicias de muchos fans. El apartado de los efectos especiales contó con la genial aportación de Richard Edlund (‘Cazafantasmas’,  ‘Star Wars’, ‘En busca del Arca perdida’) y pese al bajo presupuesto del que disponía, 2 millones, logró plasmar algo de la idea de Carpenter. No es el mejor trabajo de Edlund pero mientras trabaja en esta película tenía también en desarrollo otros cuatro films. El guión previo escrito por Gary Goldman y David Weinstein fue adaptado por W.D. Ritcher. Se catalogó tan malo que incluso el estudio pretendía que el nombre de los dos guionistas fuera suprimido de los créditos. El propio Ritcher, que cambió incluso el siglo en el que se desarrollaba el film, en principio era en el s.XIX, se opuso a que su nombre saliera en los créditos si no lo hacía junto a Goldman y Weisntein. Vamos, que nadie quería ser el único responsable de esta chifladura.
Una película que tendría mucho más jugo si se hubiera acabado como su director quería pero que nos tenemos que conformar con lo que el estudio creyó que era la mejor versión. Un ejemplo más ( y van miles) de cómo el cine nunca será libre mientras empresarios y no artesanos sean sus dueños. Una lástima para el Orson Welles del cine B de los ochenta, John Carpenter.
 
VALORACIÓN: 7/10
 
 
Curiosidades de Videoclub:
  • Kurt Russell sufrió un caso grave de la gripe durante el rodaje por lo que el sudor de su cuerpo es real, causado por la fiebre.
  • Las novias de Lo Pan debe tener los ojos verdes. Sin embargo, tanto Kim Cattrall y Suzee Pai tenían ojos marrones en la vida real. Ambos llevaban contactos verdes para la película. Esto es muy evidente en la versión de alta definición de la película.
  • De acuerdo con John Carpenter , la apertura de la película con Shen (Victor Wong) se añadió en la oficina de un abogado a petición de los ejecutivos de la Century Fox, con el fin de hacer que el personaje de Kurt Russell, Jack Burton, fuera más heroico. Sin la escena añadida, la película habría comenzado con Jack conduciendo por San Francisco.
  • En la escena en la que Kurt Russell está tratando de infiltrarse en el burdel, él está usando la misma ropa que llevaba en Frenos rotos, Coches locos (1980).
  • Frase célebre de Jack Burton en el film: “¿Sabes lo que diría Jack Burton en un momento como este? Diría: ¿Pero qué pasa?”
OTRAS CRÍTICAS DE ‘GOLPE EN LA PEQUEÑA CHINA’

DEATH PROOF [CINE]


 
 

La filmografía de Tarantino siempre ha estado teñida de enormes referencias al cine que más le gusta y apasiona: el cine de los 70’s. En su andar cinematográfico ha encontrado hermanos de videoclub que también profesaban los mismos placeres en ese tipo de cine. Los más claros seguidores son los opuestos Robert Rodriguez (‘El mariachi’, 1992) y Eli Roth (‘Hostel’, 2005). Con el primero ha sido con el que más ha conectado el cerebro de Quentin a la hora de crear proyectos, relaciones e historias. Era lógico que algún día convirtieran su pasión setentera en una película. Pues no, hicieron dos. Bajo el amparo de ‘Grindhouse’, una especie de sesión doble muy popular durante los 70’s y 80’s, ambos directores filmaron sus visiones personales del cine serie Z (la serie B se les quedaba corta). Por un lado, Rodriguez plasmó la descabellada aunque cachonda ‘Planet terror’ (2007) mientras que nuestro querido bastardo Quentin se decidió por el género de las persecuciones de coches.

 






Anacrónica como ninguna otra en su carrera. Extraña, fuera de lugar, inclasificable… muchos adjetivos para encajar este film en algún lugar concreto en la filmografía de Tarantino. No hay que pensarlo mucho, es sencillamente un capricho caro que Quentin deseaba hacer. Toda una declaración de amor por un estilo de cine. El realizador de obras inmortales como ‘Pulp fiction’ o ‘Kill Bill’ nos daba una lección de reconstrucción de cine. Una magistral lección de dirección, montaje y diseño puestos al servicio de una (en aparente) simple historia que se duplica para diversión del público.


Toda la película se ha rodado con el único afán de divertir, eso se refleja en la infinita cantidad de detalles tanto en su acabado visual (esos cortes bruscos de montaje, desenfoque, etc). Como en los siempre brillantes diálogos de sus personajes. Una nueva hornada de iconos que pasan a engrosar las filas de los personajes del universo tarantiniano. Ya teníamos al Sr. Rosa, a Vincent Vega, a la Novia, al Sr. Lobo o a Julius Whitefiled… ahora el inquieto director nos seduce con un oscuro ser, sacado del mismísimo pozo de las salas de cine más lúgubres del medio oeste: especialista Mike (Kurt Russell). Una mezcla de Mad Max y Michael Myers a bordo de unos espectaculares coches con una sola obsesión, sentir la muerte y saborear su dulce sabor.



La tenaz tarea del creador de ‘Reservoir dogs’ (1992) para resucitar las carreras de actores semi olvidados (Travolta en ‘Pulp fiction’, Pam Grieg en ‘Jackie Brown’ o David Carradine en ‘kill Bill’) vuelve para rescatar a un perfecto Kurt Russell como psicópata de la carretera. Un estilo rudo, mordaz y directo, hacen de este personaje una estupenda muestra del cine de Tarantino. Un epitafio del género de acción que tantas horas de entretenimiento nos ha dado. En manos de Quentin, el especialista Mike, toma visos de icono, de símbolo de una época que jamás volverá. Brillante en su trabajo, Russell vuelve a brillar como en los 80’s (‘La cosa’, ‘Golpe en la pequeña China’, ‘1997:rescate en New York’). Carpenter le hizo famoso, Tarantino le ha guardado un sitio entre las leyendas.


El film es una colección de fectiches del director. Estupenda banda sonora, coches, referencias cinéfilas, pies desnudos, cigarrillos y chicas, chicas, chicas y más chicas. Una orgía de frases, diálogos que como en costumbre, nos inunda los oídos, nos provoca, nos seduce y como Kurt Russell ante el lap-dance de Vanessa Ferlito (despampanante escena) quedamos rendidos ante tal talento. No muy reconocida como obra de Tarantino, no tuvo la repercusión que anteriores trabajos. Contaba además con el handicap de estrenarse tras la arrolladora epopeya de ‘Kill Bill’, lo que hizo distanciarse a gran cantidad de público. Eso sí, sus leales admiradores pudimos disfrutar de una ración de cine homenaje que hacía mucho tiempo no teníamos.



Una colección de estupendas nuevas actrices (con una Rosario Dwason templada) en la que destacan Vanessa Ferlito (obvio) y una Zoe Bell que por fin podemos ver el rostro. Bell, especialista de cine antes que actriz, demuestra la veracidad del argumento del film. El modo en que en los 70’s se hacía cine. No había ordenadores ni efectos para fingir. El especialista debía estrellarse con el coche, saltar de verdad o subirse donde fuera. Zoe Bell (doble de Uma Thurman en ‘Kill Bill’) saca a relucir toda su experiencia como profesional en unas arriesgadas escenas que nos deleitan. Sin apenas diálogos en su segunda mitad del film, ‘Death Proof’ se puede ver dos maneras: como una disparatada apuesta por la acción sin medias tintas; o como una suculenta muestra de buen oficio a la hora de rodar.


El nexo que une ambas historias es Mike, el especialista. La muerte que lleva tras de sí, su fetichismo, sus modos seductores envueltos en riesgo. Un canalla de la velocidad dispuesto a gozar a costa de la vida de inocentes (¿seguro?) chicas que ansían el vértigo de la aventura. Tarantino no pudo haberlo hecho mejor, lástima que la sombra de su propio estilo sea tan poderosa que aplasta cualquier otro intento de plasmar otro. Tarantino es víctima de su obra, se debe a ella y ‘Death Proof’ es el ejemplo claro. Una obra menor en su filmografía pero que toca por momentos la divertida sensación de haber viajado en el tiempo para devolvernos los años 70’s.

VALORACIÓN: 8/10
Curiosidades de VideoClub:
 
  • Tanto ‘Death Proof’ como ‘Planet terror’ comparten una serie de personajes en ambas películas: Michael Parks (sheriff Earl McGraff); Marley Shelton (Dra. McGraff); Elise y Electra Avellan (canguros gemelas).
  • También son los mismos policías (Michael Parks y James Parks) los que aparecen en la escena del hospital, pero antes les vimos en la escena de la matanza de la boda de ‘Kill Bill’ (2004) y en ‘Abierto hasta el amanecer’ (1996).
  • Es la primera película de Tarantino que narra los hechos de forma lineal, sin flashbacks.
  • Su marca de la casa: una toma desde el maletero, se sustituye aquí por una toma desde el capó.
  • Los cigarrillos ‘Red Apple’, inventados por Quentin, vuelven a salir en pantalla.
  • Se hace referencia a la cadena de hamburgueserías ‘Big Kahuna’, también creada por Tarantino en ‘Pulp fiction’ (1994).
  • Para el papel de Kurt Russell se barajaron nombres como Mickey Rourke, Stallone o Ving Rhames.
  • La máquina tocadiscos del bar es realmente de Quentin Tarantino.

JOHN CARPENTER: BUENO, BONITO Y BARATO [ESPECIALES]


Con 66 castañas ya cumplidas en 2014, John Carpenter está entre nuestros directores fetiches por una serie de características que le hacen único. Con unos inicios donde su estilo ya se intuía, marcó una forma de hacer cine en los años 80’s que  ha dejado una impronta en muchos otros realizadores. No tiene nada previsto como director en un futuro cercano y es una lástima que un creador como él, hecho a sí mismo y siempre con la bandera de cineasta independiente, no tenga el respaldo para una nueva película. Sus fascinaciones por el cine de Howard Hawks o John Ford le labraron una carrera que estuvo llena de constantes homenajes y guiños cinéfilos en sus trabajos. Tras una serie de cortos previos en la Universidad, donde labró amistad con otros realizadores como Nick Castle o Tommy Lee Wallace, Carpenter dio su pequeño salto mortal al largometraje con ‘Dark Star’ (1974). Su último proyecto como director fue ‘Encerrada’ (2010) que aún conservaba sus inclinaciones por lo fantástico y el cine nada convencional. Su creación siempre se ha diferenciado por eso, bajos presupuestos, guiones con mayor o menor fortuna pero siempre de su gusto, nunca proyectos que fueran encargos de los estudios y siempre fiel a su manera de entender el cine: entretener. Algunas de sus obras han podido quedar obsoletas con los años, pero tiene un buen puñado de títulos que son referencia inequívoca del buen hacer de un artesano que va por libre, que ama al cine por encima de todas las cosas y sobre todo que se ha divertido (y nos ha divertido) al hacerlo. Director, compositor de sus bandas sonoras, guionista y productor. Va por usted señor Carpenter. Que pronto volvamos a disfrutar de su cine…




INICIOS:
  • ‘DARK STAR’ (1974): Debut en el cine, una cinta futurista con toques de comedia negra que le dio la posibilidad de trabajar con el que luego sería el totem de los guionistas, Dan O’Bannon (‘Alien’). George Lucas tuvo muchas ocurrencias para su ‘Star Wars’ gracias a este film de muy, muy bajo presupuesto pero gran dosis de imaginación. 6/10

  • ‘ASALTO A LA COMISARÍA DEL DISTRITO 13’ (1976): Fiel a sus referentes cinéfilos, Carpenter se marcó un nada disimulado remake de ‘Rio Bravo’ de Howard Hawks, no sería la primera vez que lo hiciera. Llamó mucho la atención de críticos por su mensaje subliminal y la manera de crear una tensión continua con altas dosis de precariedades. Tuvo un remake con Ethan Hawke y Lawrence Fishburne para olvidar. 7/10

  • ‘LA NOCHE DE HALLOWEEN’ (1978): Su gran éxito. Su cima en el Olimpo del cine. La creación más descarnada del mal. Todo un boom en aquellos incipientes años de los psycokillers. Una banda sonora que se puede codear con ‘Psicosis’ o ‘El exorcista’. Un thriller en toda regla que fundaría sin saberlo el sub-género de ‘queen-screamer’ (reinas del grito). Las vírgenes no volverían a ser las mismas y los psicópatas tampoco. Michael Myers le debe todo. 8/10

  • ‘ELVIS’ (1979): Su relación con la TV se ha prolongado a lo largo de los años. Su amor por el cine y la música tuvieron nexo en este biopic, muy desconocido, que daría la posibilidad de trabajar juntos por primera vez a Carpenter y a un joven que deseaba quitarse la imagen de niño bueno de Disney, Kurt Russell. 7/10

SU DÉCADA DORADA:
  • ‘LA NIEBLA’ (1980): Basada en un relato de E. A. Poe, y no en el de Stephen King como muchos creen, Carpenter se subió a la moda de las adaptaciones de terror con este tremendo, por divertido, proyecto en el que repetía con Jamie Lee Curtis (‘La noche de Halloween’) y hacía compartir escenas a ésta con su madre en la vida real, Janer Leigh (‘Psicosis’). 6/10

  • ‘ESCAPE FROM NEW YORK’ (1981): El futuro distópico siempre ha sido una constante en su cine. El poder de los gobiernos autoritarios, la libertad del individuo y los anti-héroes. Todo se daba la mano en esta magnífica película de aventuras con un Kurt Russell que se marcaba un icono más en la filmografía de Carpenter, el mercenario ‘Serpiente’ Plissken. Con guión del propio Carpenter y de Nick Castle, nos sumergía en un Nueva York convertido en cárcel donde actores como Donald Pleasence, Lee Van Cleft o Ernest Borgnine campeaban a sus anchas. 7/10

  • ‘LA COSA’ (1982): Otro remake de un film de H. Hawks. Esta vez, a su género favorito, el fantástico. Se podría decir que su film más ambicioso en cuanto a producción. Técnica y visualmente arrolladora. Dejaba la banda sonora a un maestro, Ennio Morricone. Los F/X de Rob Bottin (‘Robocop’) causaron furor. Imprescindible en cualquier lista de las mejores películas de terror-fantástico que se precien. Y un final digno de los maestros de los ‘cliffhangers’. 8/10

  • ‘CHRISTINE’ (1983): Stephen King estaba de moda. Carpenter no iba a dejar pasar la oportunidad y eligió uno de sus relatos de terror que más afinidades tenían con él. Un coche de los 50’s, música de la mítica década y un poderoso mensaje de posesión del individuo. Freak a más no poder tenía todos los defectos del nuevo cine de los 80’s. Pudo haber sido más canalla en su resolución pero el montaje final le fue arrebatado. 5/10

  • ‘STARMAN’ (1984): Y los extraterrestres volvían a él. O él volvía a ellos, nunca sabremos quién buscaba a quién con más ímpetu. Lo cierto es que fue su trabajo más “suave” y amable de la década. Concebida para el lucimiento de Jeff Bridges y Karen Allen. Tuvo tanta repercusión que hasta se hizo una serie de TV. 5/10

  • ‘GOLPE EN LA PEQUEÑA CHINA’ (1986): Russell se volvía a aliar con John para esta delirante aventura en las calles de la Litle China de San Francisco. Ritmo trepidante desde el primer minuto, escenas surrealistas y llenas de humor desvergonzado. Una genuina muestra del carácter más lúdico de una década sin pretensiones pero con ganas de divertirse. Recomendable en una sesión doble junto a ‘Los Goonies’. 6/10

  • ‘EL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS’ (1987): Carpenter escribió el guión de esta fallida producción en pos de conseguir su versión definitiva del tema del Maligno. Su esencia verde de Satanás no convenció a nadie. Sus fieles seguidores nos quedamos con un palmo de narices ante una pobre idea que no daba para mucho. Sustos tópicos y el engranaje algo oxidado. 5/10

  • ‘ESTÁN VIVOS’ (1988): Quizás su film más gamberro y políticamente incorrecto. Poner como protagonista a un famoso luchador de Wrestling (Roddy Pipper) ya era una declaración de intenciones. Una especie de ‘Invasión de los ultracuerpos’ (1978) pero en versión Carpenter menos 2.0, es decir, situaciones cachondas para lucir maquillaje de marcianos en lugares variopintos. Lo de tener que usar las gafas de sol para leer los mensajes secretos en la publicidad a modo de dominación mental o descubrir el rostro de los invasores era de lo más divertido. 6/10

AGONIZANDO CON ESTILO:
  • ‘MEMORIAS DE UN HOMBRE INVISIBLE’ (1992): Chevy Chase había exprimido los 80’s a base de comedias tontas pero que llenaron sus bolsillos. Intentó, desesperadamente, cambiar su registro y reciclarse como actor. No lo consiguió, es más, este film hubiera sido mejor sin la participación de un actor como él. La película se amolda al estilo del actor y daña la concepción de lo que hubiera sido este guiño a la genuina película de James Whale (‘El hombre invisible’). Ni siquiera la intervención de William Goldman (‘La princesa prometida’) logra salvar del naufragio este film. 4/10

  • ‘EN LA BOCA DEL MIEDO’ (1994): Sin duda la última gran película de John Carpenter como director. Retomó su gusto por el tema fantástico más duro y salvaje con esta historia de escritores y pesadillas tan reales como sus libros. Un viaje a la locura que debió tener más suerte en taquilla y nos dejó al Carpenter más interesante. Obligada revisión. 7/10

  • ‘EL PUEBLO DE LOS MALDITOS’ (1995): Aunque estrenada en cines como el remake de la británica de 1960, estaba más cerca de considerarse un telefilme que otra cosa. Su pausado y lento desarrollo, la mala elección de actores y una historia ya vista y sin novedades hizo que esta vez Carpenter se cayera con todo el equipo. 4/10

  • ‘2013: RESCATE EN LOS ÁNGELES’ (1996): Sin otro quehacer más imaginativo, el director se volvió a reunir con su actor fetiche, Kurt Russell, para devolvernos a su mercenario por excelencia. Ahora nos trasladamos a Los Ángeles. Se ha perdido toda la canallesca y mala baba de la primera parte. Lo único destacable es descubrir los cameos de actores a lo largo del film. El remake de la primera parte está en marcha, pero Carpenter nada tiene que ver. 5/10

  • ‘VAMPIROS’ (1998): Un tema que no había tocado aún y al menos tuvo su aquel. Con cierto gusto por mostrar una nueva forma de cazar vampiros, tuvimos el placer de ver a James Woods en plan salvaje (algo que siempre se agradece). Con un final peor resuelto que premeditado se deja ver con ese aire ochentero que respira. Tuvo una secuela que es mejor olvidar. 6/10

  • ‘FANTASMAS DE MARTE’ (2001): Aquí John mezcló de todo un poco. Posesiones al estilo ‘El príncipe de las tinieblas’, personajes duros atrapados sin salida, ‘Asalto a la comisaría del distrito 13’ y un poco de western espacial. Resultado, una película que se divide en tres partes pero que no llega a quedar en nada. Una lastimosa manera de comenzar el siglo. 4/10

  • ‘ENCERRADA’ (2010): Psiquiátricos en los años 60’s, técnicas experimentales y fantasmas. Una mezcla que veríamos más tarde en la segunda temporada de ‘American story horror’ pero que esta vez tenía un poco del sello del maestro del suspense (de bajo presupuesto se entiende). Un final de filmografía que dista mucho con lo que ha marcado siempre el cine de Carpenter. Se deja ver pero saber que su realizador es el mismo que hizo ‘La cosa’ o ‘La noche de Halloween’ hace que te brote una lágrima de nostalgia por un tiempo que nunca volverá. 6/10