John Carpenter

GOLPE EN LA PEQUEÑA CHINA: 32 AÑOS DE UN CLÁSICO SERIE-B [CINE]


Con motivo del reciente interés en el remake de esta fábula ochentera por parte de Dwayne Johnson para protagonizar y producir él mismo el papel de Jack Burton, viene bien esta review de lo que supuso ‘Golpe en la pequeña China’ en 1986. ¿Es una comedia? ¿Es una película de aventuras? ¿De artes marciales? ¿Fue una broma…? Es todo eso y mucho más, pero sobre todo uno de los títulos más emblemáticos de John Carpenter, su artífice y mente pensante. Aunque no es ni de lejos su mejor obra, tanto en lo formal como en lo técnico, ni tan siquiera se puede elevar a su podium de obras magnas como ‘La noche de Halloween’, ‘La Cosa’ o ‘1997: rescate en New York’, pero este batiburrillo de referencias, clichés, homenajes encubiertos y sobre todo cúmulo de despropósitos que fue el rodaje de ‘Golpe en la pequeña China’ merece estar entre los títulos de culto de los añorados años ochenta. Un divertimento mal aceptado en su tiempo, peor catalogado y muy maltratado en la taquilla que recuperó su efecto entre el público nada más salir al mercado del vídeo. Como a otras obras del maestro Carpenter, el mercado doméstico del VHS fue lo que resucitó entre otras cosas a esta locura que fue el estreno de una película que marcaría el final como director de estudio del creador de Michael Myers. Una odisea, como muchos de sus rodajes, que comenzó antes de que la cámara se pusiera en marcha. Carpenter llevaba…

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NO INVADÁIS LA TIERRA QUE OS DAREMOS ESTOPA: 29 INVASIONES ALIENS QUE SALIERON MAL Y UNA QUE DA QUE PENSAR [ESPECIALES]


Llega el verano y con el buen tiempo los extraterrestres siempre echan la vista hacia nuestro querido planeta azul con la intención de plantar su sombrilla, meternos sondas anales y abducirnos hasta dominar nuestra civilización. Es lógico, somos el Marina D’Or del Sistema Solar y lo saben. Lo que parece que no les entra en la cabeza, y mira que tienen ejemplos para ello, es que somos una raza un pelín reacia a eso de la dominación global. Ya de por sí nos cuesta entendernos entre nosotros, como seres humanos, como para que vengan de otro sistema interestelar a mangonearnos y querer usar nuestros cuerpos como sustento para sus ansias de perpetuación, o bien como pilas para sus naves o para experimentar con nuestros lozanos y apetecibles cuerpos. O simplemente por el hecho de que tengamos esas estupendas playas y sus conocidos chiringuitos. Por ello, y aprovechando el inminente estreno este verano de la secuela de uno de los mayores ejemplos de invasión extraterrestre en el cine, ‘Independence Day: Resurgence’ (2106), queremos hacer un repaso por aquellos títulos en el cine que nos da buena muestra de cómo las gastamos en el tercer planeta del Sistema Solar. 


Somos una raza tan…





…genuina que nos creemos los reyes del mambo, somos el ombligo del Universo, hasta que algún ser de la galaxia de Andrómeda o de Alfa Centauro o de Raticulí diga lo contrario y de la razón a Stephen Hawking. Mientras tanto, el cine ha dado buena cuenta del sentido de unión y hermandad que surge cuando nuestros cielos se ven invadidos de platillos volantes, nuestras calles rebosan de seres balbuceantes y ávidos de sangre humana y nuestra sociedad se convierte en el patio de recreo de perversos (en muchos casos) aliens que desean tan solo nuestros recursos naturales para su propia supervivencia. ¿Qué nos costará hacerles un hueco en la Antártida…por ejemplo? ¿O en Albacete…que cada día está más vacío?

En fin, sea como sea, durante casi cien años el cine ha ido mostrando cómo sería una invasión planetaria. Cómo seríamos invadidos, sometidos y atacados en todas sus fases. Sabemos que nos observan, que ambicionan nuestra forma de vida, nuestro oxígeno, árboles y sobre todo a nuestras mujeres (que obsesión por las rubias…). Desde que miramos al cosmos tenemos la certeza de que vendrán. Y sobre todo, y eso es lo que más nos fastidia, que son más inteligentes que nosotros. Aunque eso es discutible, pues si nos conocieran de verdad no vendrán aquí.


Esta pequeña muestra de cine de extraterrestres la enfocamos a esas invasiones que vinieron (y vendrán) de otros sistemas planetarios, de recónditos lugares más allá de las estrellas. Pero casi todas, por no decir que todas, tienen un mismo nexo entre ellas: salieron mal. ¿La razón? Fácil, somos muy brutos en la Tierra. Nuestro hombre de Cromagnon sale a relucir en cuanto nos tocan el planeta. Nuestro sentimiento de Xenofobia sale con todo su esplendor cuando hablamos de invasiones aliens. Esta palabra, Xenofobia, puede resultar políticamente incorrecta, pero creemos que viene bien en los tiempos que vivimos, llenos de intolerancia, prejuicios y valores perdidos entre nosotros mismos, para que sirva de metáfora en estos ejemplos que el cine ha venido a mostrarnos a lo largo de la historia.

Las invasiones aliens no son otra cosa que metáforas de nuestros propios miedos a lo desconocido, al extranjero, al que viene de fuera. Pero el cine, más tradicional que didáctico, ha preferido tomar siempre la visión del extranjero que llega para imponer, destruir y dominar al resto del mundo. Es nuestra retorcida forma de entender el mundo que nos rodea y muchas veces de justificar que el bien de la mayoría es lo primordial. 


Metáforas aparte y después de este desvarío pseudo-filosófico, os dejamos nuestro listado de esas invasiones que hemos padecido durante estos años. Hemos aprendido a unirnos, a encontrar soluciones para combatir al malvado alien, hemos sobrevivido a exterminios globales y resurgido de nuestras cenizas para convertirnos en la resistencia que derrotase a los malévolos extraterrestres. Ellos han llegado de diversas formas, en naves, en sondas, en vainas, en esporas, a través de otras formas y quién sabe si ya están entre nosotros…incluso ahora mismo, mientras lees estas líneas. Quizás esa señora que hace croquetas en la cocina a la que conoces como mamá es un ser de otra dimensión que viene de avanzadilla y su bechamel es la primera de sus armas dominadoras globales…

Están entre nosotros…quizás, pero mientras tanto, vigilad los cielos.

ESOS VIEJOS MARCIANOS Y SUS LOCOS PLATILLOS: 

La guerra fría, el miedo nuclear y que los EEUU ya eran los reyes del chiringuito hicieron de los extraterrestres, aliens o marcianos el foco donde apuntar todos sus miedos terrenales en forma de alusiones directas o indirectas a los rusos, al extrajero, al desconocido y a cómo tratar a esos seres de brazos alargados y sus metálicas naves espaciales.

  • EL ENIGMA DE OTRO MUNDO (1951) aunque su autoria como director es para Christian Niby, todo el mundo da por hecho que fue el propio productor, Howard Hawks, el que supervisó y dirigió este film de culto donde una estación de radar en el Polo sufre la aterradora visita de un ser de otro mundo. Con un excelente suspense conseguido (a pesar de la criatura, más cercana a Frankestein) es considerada una película de culto y tuvo un genial remake en 1982, ‘La Cosa‘, dirigido por John Carpenter. En ésta, tranquilos que no haremos spoilers, la invasión (individual) se topa con un grave problema…resulta que en esa estación de radar todos son unos cerebritos.

  • ULTIMATUM A LA TIERRA (1951) otro gigante de la dirección, Robert Wise, hizo sus pinitos en la SyFy con este monumental film donde un extraterrestre, con aspecto de vivir en la costa de New Jersey, viene a proponer a la Tierra que se desarme nuclearmente por su bien. Para ello da un plazo de tiempo y pasa los días como huésped con una familia para conocer mejor a los humanos. Eso sí, la nave se la custodia un maromo de metal, Gorth, que con una mítica frase se activa: “Klaatu Barada Nicto”. Pero claro, aquí en la Tierra nos va mucho eso de disparar primero y preguntar después. Pobre Klaatu…qué ingenuo. Por cierto, que como en muchas otras, este film tuvo su remake bajo el mismo título con la infumable versión de 2008. 

  • INVASORES DE MARTE (1953) y otro nombre de leyenda, William Cameron Menzies, director artístico y diseño de producción antes que director pero que tiene sus perlitas como en esta ocasión. El pequeño Jimmy verá desde su ventana como un platillo volante se estrella tras su casa (en EEUU pasa muy a menudo, preguntad a Goyo Jiménez) y descubrirá como poco a poco que todo aquel que se acerca a ese lugar vuelve como si viniera de un fin de semana en Ibiza. Pero claro, esto es EEUU y un niño puede destrozar una invasión marciana con dos lágrimas…¿o tal vez no?. Uno de esos finales con más sustancia que mojar huevo frito a dos manos. Pero claro, Tobe Hooper que se creía la leche en los años 80, se gastó un remake (‘Invasores de marte’ 1986) que hace avergonzarse hasta al diseñador de tangas de Borat.

  • LA GUERRA DE LOS MUNDOS (1953) el technicolor y los años 50 van ligados al nombre del director de esta obra de culto, basada en la inmortal obra de H.G. Wells. Byron Haskin nos brindó la oportunidad de ver la forma de aquellos marcianos que llenaban todo de esporas rojas y se deleitaban con nuestros cuerpos. Hoy parece demasiado kisth pero fue nominada a tres Oscars y ganó uno, F/X. Una película en la que hasta sentimos pena por los pobres marcianitos. Aunque claro, todos recordaréis la obra de Steve Spielberg y su versión de 2005, donde todo era mucho más explícito y deseabas que los marcianos dominaran la Tierra, más que nada por dar una colleja a Tom Cruise.

  • LA TIERRA CONTRA LOS PLATILLOS VOLANTES (1956) así a bote pronto el título no invita mucho a teorizar sobre su argumento, pero la miga está en que sus efectos especiales fueron realizados por el maestro Ray Harryhausen. Dirigida por Fred F. Sears, su mayor atractivo radica en que los invasores (ojito a sus trajes) tienen largas secuencias de destrucción terráquea tras tratar de hablar con los humanos y llegar a un acuerdo de convivencia. Pero una vez más demostramos que para qué hablar si podemos disparar. En este film es donde vemos en su esplendor a los clásicos platillos volantes con escenas memorables.

  • LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS (1956) el duro Don Siegel también hizo sus logros en la Ciencia Ficción con uno de los clásicos más aterradores creados por el guionista Jack Finney. Versionada en muchas ocasiones (‘La invasión de los ultracuerpos’,’Invasión’.’The Faculty’) e incluso superada con una de ellas…tranquilos que no es la de Nicole Kidman, tan canallas no somos. Las vainas, la suplantación de identidades y la alineación de la raza humana como trama principal, hacen de esta truculenta invasión una de las mejores historias de la SyFy…“Usted será el siguiente¡¡¡ Usted será el siguiente¡¡¡” Más que una invasión era una metáfora de la caza de brujas contra el comunismo que en los 50 saturó el cine (no solo el de ciencia ficción).

  • PLAN 9 DEL ESPACIO EXTERIOR (1959) no podía faltar en esta lista el mítico Ed Wood. Tres años tardó en estrenar la considerada peor película jamás filmada. Bueno, quizás no han visto toda la filmografía de Adam Sandler. Los extraterrestres quieren destruir a los humanos ya que la Tierra posee armas que pueden aniquilar la galaxia. Para ello, convierten a los humanos en zombies asesinos. A priori todo normal…hasta que ves los platillos volantes colgados de hilos y a Bela Lugosi con un cuelgue que ni Pocholo en sus mejores días. Una perlita y un desastre de invasión.

  • EL PUEBLO DE LOS MALDITOS (1960) otro icono de las invasiones, pero en plan baby boom. Donde más nos duele. Como si de una inmaculada concepción global se tratase, todas las mujeres en edad de merecer (como diría mi abuela) quedan en cinta (otra vez mi abuela) sin haber tenido relaciones (en muchas discotecas de Gandía pasa esto). Tras quedar todo un pueblo inconsciente sin saber porqué, las mujeres de éste quedan embarazadas a la vez dando a luz a una muchachada de pelo rubio y ojazos (vamos que están para calendario Pirelli). Los niños, que unidos hacen piña y mucho más daño, como en cualquier patio de colegio, son el ejemplo más sencillo de cómo enfocar una invasión extraterrestre: desde la más tierna infancia. Contiene uno de esos finales extraños que encantará a muchos. Rodada por Wolf Rilla fue versionada por , de nuevo, John Carpenter en 1995. 

  • THE BLOB (1958) de un meteorito surge una mancha amorfa. Así como suena. El ser espacial devora todo a su paso como si de un Pacman atiborrado a Donuts se tratase. Film de Irvin Yeaworth que tiene como aliciente ver el debut en el cine de Steve McQueen. La película es una delicia pulp y hasta tuvo secuela y varios remakes (‘El terror no tiene forma’ 1988). Pero sin duda nos quedamos con esta invasión de un pueblecito, de sus vecinos y hasta de un cine, donde la mancha amorfa devora a los espectadores. Estáis avisados amantes de los films de Terence Malick.


NUEVOS TIEMPOS, MÁS SANGRE Y MÁS MALA LECHE:

Los años 70 fueron el boom de las space opera y las invasiones quedaron relegadas hasta los años 80, donde de nuevo surgieron nuevas miradas al cosmos en busca de malévolos seres de otros mundos. Algunos diréis que en los 70 está ‘Encuentros en la tercera fase’ (1977) pero no consideramos ese film como una invasión propiamente dicha, sino más bien una historia de entrega y devolución de humanos. Del mismo modo que ‘E.T.’ tampoco está en esta lista como invasión de aliens. A ver…al pobre lo abandonaron¡¡¡

  • LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS (1978) una verdadera delicia de thriller, terror psicológico y verdadero remake que supera a su original. Phillip Kaufman dirigió esta poderosa versión mientras escribía el guión de ‘En busca del arca perdida’. Con un reparto sobresaliente con Donald Sutherland, Leonard Nimoy, Brooke Adams, Jeff Goldblum entre otros, contaba con perturbadoras secuencias (la escena del perro medio humano) y un final apoteósico que ha pasado a la historia del cine. Todo un referente de invasiones alienígenas que debe ser visto al menos una vez en la vida.

  • LA COSA (1982) el mismo año que a E.T. lo abandonaban en mitad de un bosque, unos científicos en el polo descubren una nave extraterrestre hundida en el hielo, de la cual parece que algo escapó. John Carpenter revisaba el clásico de Howard Hawks, ‘El enigma de otro mundo’ para lograr esta obra maestra de la ciencia ficción. Un portentoso thriller fantástico con tintes de gore y terror constante, que acaparaba unos efectos especiales fenomenales para aquellos años y un ritmo endiablado que engancha al espectador hasta el paranoico final. Un final que nadie debe mencionar a aquellos que aún no la hayan visto.

  • LIFEFORCE (1985) juntamos vampiros, extraterrestres, a Tobe Hooper y…¿Qué tenemos? Pues aparte de un dolor de cabeza uno de los ejemplos más naif y vacíos del cine de invasiones extraterrestres. Sin pasión, con más cartón piedra que nunca y un sinfín de referencias a otros films de género. Lo mejor, claro está, ver a la moza extraterrestre-vampira (Mathilda May) pasearse por medio Londres en pelotas en busca de nuevos cuerpos que someter (con lo bien que le queda ese que lleva¡¡¡). Un intento de thriller con vampiros del espacio exterior que fue un delirio tanto en pantalla como en día. Lástima de la buena novela en la que se basa, de los efectos especiales de John Dykstra, el guión de Dan O’Bannon...pero claro, si unes como director a Tobe Hooper y la producen Menahem Golam y Yoram Globus…alias Cannon Films, pues que más quieres.

  • CRITTERS (1986) unos insaciables seres peludos mezcla de erizos y gremlins, con más dientes que una motosierra y una peculiar manera de desplazarse llegan a un pueblo en mitad de los USA (como no podría ser de otra manera). Para combatirlos, también llegan del espacio exterior un par de cazarecompensas que parecen haber salido de algún videoclip de Van Halen. Stephen Herek (‘Las alucinantes aventuras de Bill y Ted’) dirigió esta primera incursión de estos adorables marcianos que llevan ya cinco secuelas. Como invasión y delirio funciona.

  • EL TERROR LLAMA A SU PUERTA (1986) unos seres extraterrestres, más bien parásitos espaciales, llegan a la Tierra y tienen la peculiar forma de introducirse en los humanos a través de la boca y alojarse en los cerebros. Un homenaje al cine de zombies combinado con las invasiones extraterrestres. Los luchadores en esta conquista serán un grupo de adolescentes. Nexo común con ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’ y más tarde revisitada por Robert Rodriguez en ‘The faculty’. Los personajes, a modo de guiño, tienen nombres que rememoran a directores de cine de terror: Romero, Cronenberg, Cameron, Landis, Raimi. Una perlita de auténtico VHS. Dirigida por Fred Dekker, creador de ‘House, una casa alucinante’, ‘Una pandilla Alucinante’ o ‘Robocop 3’…casi nada.

  • DEPREDADOR (1987) más que invasión, fue una demostración de que los aliens cuando quieren veranear en nuestro planeta a lo hacen a lo grande. De este modo, la raza extraterrestre de los Predators, se dedican desde tiempos inmemoriales a visitar nuestro planeta cual Marina D’Or para cazar a placer a sus habitantes (desde humanos a dinosaurios…según sea la temporada). De ese modo logran hacer méritos entre sus congéneres. Una maravillosa película llena de tetosterona, acción, suspense y cine fantástico en modo survival dirigida por el siempre olvidado John McTiernan. Con el gran Chuache en estado de gracia y plantando cara al ser más terrible del espacio exterior…con permiso de los xenomorfos, claro.

  • ESTÁN VIVOS (1988) una de las más ácidas películas del maestro John Carpenter donde un pintoresco héroe, un albañil en horas bajas interpretado por el luchado de wrestling Roddy Pipper, puede ver, gracias a unas gafas de sol (algo obvio) como la sociedad está invadida por seres de otro planeta que van introduciendo de manera subliminal mensajes en nuestras mentes para esclavizar a la raza humana. Comedia desmadrada con mucha mala leche y un film a reivindicar de la filmografía de uno de los grandes. Como invasión funciona…y como sátira aun más.

  • HIDDEN (1987) Jack Sholder dirigió esta peculiar película de aire serie B que tiene que ser reinvindicada. Un alien (bastante asqueroso por cierto) se aloja dentro de seres humanos y les confiere una fuerza sobrehumana (obvio). Un policia y un agente del FBI (Kyle MacLachlan por supuesto) van tras el. Claro que el agente del FBI es también un alien que lleva persiguiendo a ese ser desde hace tiempo. Una buddy movie pero con toque fantástico, situaciones gore y un final muy ambiguo a la par que refrescante. Una invasión silenciosa que recupera el tono del cine de los 50 pero con la desfachatez de los 80. Una perlita.

  • INDEPENDENCE DAY (1996) o la madre de todas las invasiones. Roland Emmerich perfiló lo que sería su modus operandi de toda su filmografía: como destruir el mundo de mil métodos divertidos. Más tarde vendrían ‘2012’,’El dia de mañana’, ‘Godzilla’ donde seguiría perfeccionando sus fobias hacia los monumentos y los rascacielos. Aquí unió efectos especiales y a Will Smith, recién salido de ‘El príncipe de Bel Air’ para dar estopa a base de bien a una raza alienígena que simplemente quería aniquilarnos, así, sin más. En plan batalla de Midway y con ciertos toques de guerra bacteriológica a lo ‘Guerra de los mundos‘, Emmerich nos sacudió en aquel verano al grito de las barras y estrellas, y sin ninguna vergüenza ajena, todos entramos en su juego.

INVASIONES PASTELERAS…

  • ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE (1977) vale, no es una invasión propiamente dicha, pero lo que Steven Spielberg planteó (casi por primera vez) en el cine es que los aliens no tienen porqué ser los malos…y eso no convenció a muchos. Lo que no quita que sea uno de los mejores films de SyFy de todos los tiempos. Metafísica, espiritualidad, destino y fenómenos paranormales se unen es esta odisea que va mas allá del encuentro entre dos especies, sino más bien en su convivencia. Una delicia que deja muchas preguntas sobre la mesa y el buen gusto por el mejor cine.

  • COCOON (1985) recogiendo el espíritu de Spielberg, Ron Howard daba sus primeros taquillazos con esta fábula de marcianos que viven ocultos entre nosotros y que tienen especial predilección por las piscinas. Aunque sean los abuelos de una residencia los que más juego dan en el film y esa conexión con las incubadoras que son los cocoon del título como referentes de la fuente de la juventud, son realmente una invasión amable y de corte bien pensante. Una comedia más cercana al greenpeace que a la survival invasion. Al menos contiene una escena amatoria entre especies…no tan salvaje como en ‘Lifeforce’ pero es que Steve Guttenberg no da para más fuera de ‘Loca academia de policia‘.

  • STARMAN (1984) a John Carpenter también le dio la vena sentimental y mezcló aliens y el dia de San Valentín en esta infravalorada cinta que tiene más azúcar que el fantasma final de ‘Los cazafantasmas’. Jeff Bridges es el extraterrestre que viene a contactar con los humanos y lo hace bajo la apariencia del marido difunto de Karen Allen en el film, todo un acierto por parte del marciano. Eso sí, contiene uno de los finales más “potitos” y laaaargos que hacen que las bolas que usa el marciano como recurso para todo te parezcan pocas.

  • NUESTROS MARAVILLOSOS ALIADOS (1987) un bloque de apartamentos va a ser derruído y el contratista usa a una pandilla para amenazar a lso vecinos. Pero claro…Spielberg (productor) tiene a unos extraterrestres, naves espaciales en miniatura, que ayudarán a esta nuestra comunidad a mantener el edificio tal y como está. Una simple historia edulcorada con exceso de sacarina y que tuvo más éxito en los videoclubs que en el cine. eran tiempos duros para los marcianos.

  • ABYSS (1989) el film por el que los fans de James Cameron nunca le perdonaron. Quiso dar a los aliens de un aspecto benefactor y global. Tras ‘Aliens, el regreso’, nadie esperaba este cambio de tercio. El miedo nuclear y la mediación de los extraterrestres para paralizar la guerra fría no surtieron el efecto que quiso Cameron. Su largo metraje, excesivo afán por visualizar los adelantos técnicos reales (que más tarde usaría para ‘Titanic’) y una trama que se pone interesante justo cuando acaba el film, hicieron de este abismo una fosa sin retorno. Menos mal que unos años más tarde volvería con su mejor Sarah Connor.

  • EVOLUTION (2001) una comedia desmadrada que se va de las manos según avanza el film. Un meteorito con una forma de vida extraterrestre cae en la Tierra y tiene la capacidad de ir adaptándose al medio y a las formas de vida según va poniéndose en contacto con ellas. El grupo de científicos que detendrá a esta criatura no tendrá otra opción que combatirlo con un champú…Ivan Reitman, lejos de sus mejores trabajos, dirigió esta farsa saturada de efectos y carente de buen humor que a pesar de ser una fallida invasión tiene su aquel.

  • MARS ATTACKS (1996) disparata comedia con espíritu de los años 50 y gran bofetada de Tim Burton a todo aquel que le critica. Los marcianos invaden la Tierra a lo bestia y qué mejor que tener a Jack Nicholson como Presidente de los Estados Unidos y a Tom Jones como uno de los héroes del film. Una astracanada que define el tono de Burton y que surgió de la serie de cromos de los años 60 para inspirar el guión de una locura que hoy en día sigue siendo un título de culto…aunque parezca mentira. Por cierto, el diseño de los marcianos son una auténtica gozada.

  • MEN IN BLACK (1997) los marcianos viven entre nosotros desde hace décadas. Por eso el gobierno creó a los Men in Black, una organización que controla y vigila a todo aquel ser extraterrestre que vive en la sociedad. Pero como siempre, hay elementos que desean invadir y destruir la Tierra. En este caso, una raza de cucarachas gigantes. Pero lo que no saben es que Will Smith es uno de los Men in Black. Barry Sonnenfeld, dirigió de manera acertada esta primera parte (las otras dos son pura repetición) de las aventuras basadas en los comics. Una comedia muy redonda con un Tommy Lee Jones genial y un Will Smith que seguía machacando aliens tras ‘Independence day’.

LA ÚLTIMA OLEADA…

  • SEÑALES (2002) el rey de los finales que te dejan el culo torcido, M. Night Shyamalan, se animó con la SyFy y logró lo que parecía imposible. Una historia de cinco personajes, una granja y una invasión planetaria que se resolvía a lo Alfred Hitchcock en los últimos cinco minutos. Thriller más que invasión pero con un regusto a cine viejuno que va incrementando la tensión a pesar del rostro de piedra de Mel Gibson. Los marcianos, pese a cruzar el espacio, manejar naves inmensas, tener capacidad de invisibilidad…son incapaces de abrir el pomo de una puerta. Cosas de marcianos.

  • ATTACK THE BLOCK (2011) ciencia ficción europea de bajo coste y mucha imaginación. En un bloque de apartamentos una invasión alienígena se las verá con la flor y nata de la muchachada del lugar. Una mezcla de ver a ‘Los Goonies’ en plan ‘Depredador’ peros in aires de grandeza. Joe Cornish dirigió esta pequeña joyita de cine independiente con unos aliens bastante conseguidos, unión de los Critters y unos simios con malas pulgas. Es que hay barrios donde los marcianos no deberían ir.

  • STARSHIP TROOPERS (1997) a Paul Verhoeven le daba igual todo allá por los noventa. Había reventado taquillas con ‘Robocop’, ‘Desafío total’ y hasta braguetas con ‘Instinto Básico’. Tenía permiso para todo, hasta para hacer un film bélico que era una metáfora sin tapujos del fascismo latente de la política internacional de los USA. Los marcianos atacan nuestra sociedad, pues nada, arrasamos su mundo, sus ciudades y a toda criatura que se mueva, aunque sean insectos. Una militarizada visión del mundo con la excusa de una invasión extraterrestre. Verhoeven si que sabe.

  • AL FILO DEL MAÑANA (2014) y si juntamos ‘Atrapado en tiempo’, ‘La guerra de los mundos’ y un toque de paradojas espacio temporales con una historia de amor imposible? Pues una buena combinación de Doug Liman donde hasta Tom Cruise está convincente en esta invasión extraterrestre en la que un bucle temporal (lo mejor del film) y sus consecuencias hacen disfrutar al espectador desde el minuto uno. Con una Emily Blunt que roba escenas cada segundo y con un guión que casi no tiene fisuras (ese final…ains) hacen de esta invasión una de las mejores de los últimos tiempos.


Hasta aquí nuestra selección. A buen seguro que echáis de menos algún film. Hay cientos¡¡¡

Os animamos a que nos dejéis vuestros comentarios con esos títulos que son los favoritos de las invasiones aliens. Queremos ser invadidos¡¡¡¡

YOU´RE GONNA DIE TONIGHT [CINE]


Poco a poco y con el amor que profesa a los grandes maestros del horror, tanto de este lado del charco como del otro, el director Sergio Morcillo se va forjando una peculiar filmografía en el mundo del cortometraje que a buen seguro le deparará su salto al largo. Su sexto trabajo tras la cámara viene en su linea de visión del terror más clásico, dejando a un lado su versión más gore (‘Tus gritos me dan risa’ donde unía con sentido del humor negro dos iconos del terror como son un payaso psicópata y guiños a Leatherface) para crear, con una historia de Ismael de las Heras y escrita para la pantalla por Alvaro Fuentes, una trama que nos plantea un “in media res” donde una supuesta heroína (en principio…pues quizás el villano no siempre ha de ser el que lleva el machete) vuelve a su casa tras una noche desenfrenada, como en tantas otras ocasiones.
Los guiños al cine de terror…
…vienen desde el primer minuto del corto, con referencias a los ojos de los fans del género como pueden ser John Carpenter (esa noche de Halloween donde se situa la acción), Wes Craven por partida doble (cuando vean el corto lo entenderán) y centrando la historia en lo que parece, en un principio, una home invasion con  psicópata de rigor. Todo con ese inconfundible sabor al cine de terror de los 80.
Pero varios giros en su guión, con dos o tres frases que derrumban lo que en un principio creemos sobre nuestra heroína, la actriz Mónica Aragón, que repite a las órdenes del director y que nos recuerda a la Scream Queen por antonomasia, Jamie Lee Curtis, hacen que ‘You´re Gonna Die Tonight’ resulte un macabro juego de falsos culpables, venganza planificada y maquiavélico desenlace para eludir el castigo. Por cierto, si ha visto los anteriores trabajos del director madrileño, seguro que una sonrisa se les dibuja en la cara al ver el propio auto-homenaje que se marca el realizador con cierta máscara de payaso.
Una gratificante propuesta que nos hace pedir más sobre la historia, que deseemos conocer más a esa mujer y sus noches de desenfreno de sexo y desfase. Un corto que fue presentado este año 2016, en el Festival de Cine de Terror y Fantástico de Madrid Nocturna.
VALORACIÓN: 6/10

JOHN CARPENTER: BUENO, BONITO Y BARATO [ESPECIALES]


Con 66 castañas ya cumplidas en 2014, John Carpenter está entre nuestros directores fetiches por una serie de características que le hacen único. Con unos inicios donde su estilo ya se intuía, marcó una forma de hacer cine en los años 80’s que  ha dejado una impronta en muchos otros realizadores. No tiene nada previsto como director en un futuro cercano y es una lástima que un creador como él, hecho a sí mismo y siempre con la bandera de cineasta independiente, no tenga el respaldo para una nueva película. Sus fascinaciones por el cine de Howard Hawks o John Ford le labraron una carrera que estuvo llena de constantes homenajes y guiños cinéfilos en sus trabajos. Tras una serie de cortos previos en la Universidad, donde labró amistad con otros realizadores como Nick Castle o Tommy Lee Wallace, Carpenter dio su pequeño salto mortal al largometraje con ‘Dark Star’ (1974). Su último proyecto como director fue ‘Encerrada’ (2010) que aún conservaba sus inclinaciones por lo fantástico y el cine nada convencional. Su creación siempre se ha diferenciado por eso, bajos presupuestos, guiones con mayor o menor fortuna pero siempre de su gusto, nunca proyectos que fueran encargos de los estudios y siempre fiel a su manera de entender el cine: entretener. Algunas de sus obras han podido quedar obsoletas con los años, pero tiene un buen puñado de títulos que son referencia inequívoca del buen hacer de un artesano que va por libre, que ama al cine por encima de todas las cosas y sobre todo que se ha divertido (y nos ha divertido) al hacerlo. Director, compositor de sus bandas sonoras, guionista y productor. Va por usted señor Carpenter. Que pronto volvamos a disfrutar de su cine…




INICIOS:
  • ‘DARK STAR’ (1974): Debut en el cine, una cinta futurista con toques de comedia negra que le dio la posibilidad de trabajar con el que luego sería el totem de los guionistas, Dan O’Bannon (‘Alien’). George Lucas tuvo muchas ocurrencias para su ‘Star Wars’ gracias a este film de muy, muy bajo presupuesto pero gran dosis de imaginación. 6/10

  • ‘ASALTO A LA COMISARÍA DEL DISTRITO 13’ (1976): Fiel a sus referentes cinéfilos, Carpenter se marcó un nada disimulado remake de ‘Rio Bravo’ de Howard Hawks, no sería la primera vez que lo hiciera. Llamó mucho la atención de críticos por su mensaje subliminal y la manera de crear una tensión continua con altas dosis de precariedades. Tuvo un remake con Ethan Hawke y Lawrence Fishburne para olvidar. 7/10

  • ‘LA NOCHE DE HALLOWEEN’ (1978): Su gran éxito. Su cima en el Olimpo del cine. La creación más descarnada del mal. Todo un boom en aquellos incipientes años de los psycokillers. Una banda sonora que se puede codear con ‘Psicosis’ o ‘El exorcista’. Un thriller en toda regla que fundaría sin saberlo el sub-género de ‘queen-screamer’ (reinas del grito). Las vírgenes no volverían a ser las mismas y los psicópatas tampoco. Michael Myers le debe todo. 8/10

  • ‘ELVIS’ (1979): Su relación con la TV se ha prolongado a lo largo de los años. Su amor por el cine y la música tuvieron nexo en este biopic, muy desconocido, que daría la posibilidad de trabajar juntos por primera vez a Carpenter y a un joven que deseaba quitarse la imagen de niño bueno de Disney, Kurt Russell. 7/10

SU DÉCADA DORADA:
  • ‘LA NIEBLA’ (1980): Basada en un relato de E. A. Poe, y no en el de Stephen King como muchos creen, Carpenter se subió a la moda de las adaptaciones de terror con este tremendo, por divertido, proyecto en el que repetía con Jamie Lee Curtis (‘La noche de Halloween’) y hacía compartir escenas a ésta con su madre en la vida real, Janer Leigh (‘Psicosis’). 6/10

  • ‘ESCAPE FROM NEW YORK’ (1981): El futuro distópico siempre ha sido una constante en su cine. El poder de los gobiernos autoritarios, la libertad del individuo y los anti-héroes. Todo se daba la mano en esta magnífica película de aventuras con un Kurt Russell que se marcaba un icono más en la filmografía de Carpenter, el mercenario ‘Serpiente’ Plissken. Con guión del propio Carpenter y de Nick Castle, nos sumergía en un Nueva York convertido en cárcel donde actores como Donald Pleasence, Lee Van Cleft o Ernest Borgnine campeaban a sus anchas. 7/10

  • ‘LA COSA’ (1982): Otro remake de un film de H. Hawks. Esta vez, a su género favorito, el fantástico. Se podría decir que su film más ambicioso en cuanto a producción. Técnica y visualmente arrolladora. Dejaba la banda sonora a un maestro, Ennio Morricone. Los F/X de Rob Bottin (‘Robocop’) causaron furor. Imprescindible en cualquier lista de las mejores películas de terror-fantástico que se precien. Y un final digno de los maestros de los ‘cliffhangers’. 8/10

  • ‘CHRISTINE’ (1983): Stephen King estaba de moda. Carpenter no iba a dejar pasar la oportunidad y eligió uno de sus relatos de terror que más afinidades tenían con él. Un coche de los 50’s, música de la mítica década y un poderoso mensaje de posesión del individuo. Freak a más no poder tenía todos los defectos del nuevo cine de los 80’s. Pudo haber sido más canalla en su resolución pero el montaje final le fue arrebatado. 5/10

  • ‘STARMAN’ (1984): Y los extraterrestres volvían a él. O él volvía a ellos, nunca sabremos quién buscaba a quién con más ímpetu. Lo cierto es que fue su trabajo más “suave” y amable de la década. Concebida para el lucimiento de Jeff Bridges y Karen Allen. Tuvo tanta repercusión que hasta se hizo una serie de TV. 5/10

  • ‘GOLPE EN LA PEQUEÑA CHINA’ (1986): Russell se volvía a aliar con John para esta delirante aventura en las calles de la Litle China de San Francisco. Ritmo trepidante desde el primer minuto, escenas surrealistas y llenas de humor desvergonzado. Una genuina muestra del carácter más lúdico de una década sin pretensiones pero con ganas de divertirse. Recomendable en una sesión doble junto a ‘Los Goonies’. 6/10

  • ‘EL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS’ (1987): Carpenter escribió el guión de esta fallida producción en pos de conseguir su versión definitiva del tema del Maligno. Su esencia verde de Satanás no convenció a nadie. Sus fieles seguidores nos quedamos con un palmo de narices ante una pobre idea que no daba para mucho. Sustos tópicos y el engranaje algo oxidado. 5/10

  • ‘ESTÁN VIVOS’ (1988): Quizás su film más gamberro y políticamente incorrecto. Poner como protagonista a un famoso luchador de Wrestling (Roddy Pipper) ya era una declaración de intenciones. Una especie de ‘Invasión de los ultracuerpos’ (1978) pero en versión Carpenter menos 2.0, es decir, situaciones cachondas para lucir maquillaje de marcianos en lugares variopintos. Lo de tener que usar las gafas de sol para leer los mensajes secretos en la publicidad a modo de dominación mental o descubrir el rostro de los invasores era de lo más divertido. 6/10

AGONIZANDO CON ESTILO:
  • ‘MEMORIAS DE UN HOMBRE INVISIBLE’ (1992): Chevy Chase había exprimido los 80’s a base de comedias tontas pero que llenaron sus bolsillos. Intentó, desesperadamente, cambiar su registro y reciclarse como actor. No lo consiguió, es más, este film hubiera sido mejor sin la participación de un actor como él. La película se amolda al estilo del actor y daña la concepción de lo que hubiera sido este guiño a la genuina película de James Whale (‘El hombre invisible’). Ni siquiera la intervención de William Goldman (‘La princesa prometida’) logra salvar del naufragio este film. 4/10

  • ‘EN LA BOCA DEL MIEDO’ (1994): Sin duda la última gran película de John Carpenter como director. Retomó su gusto por el tema fantástico más duro y salvaje con esta historia de escritores y pesadillas tan reales como sus libros. Un viaje a la locura que debió tener más suerte en taquilla y nos dejó al Carpenter más interesante. Obligada revisión. 7/10

  • ‘EL PUEBLO DE LOS MALDITOS’ (1995): Aunque estrenada en cines como el remake de la británica de 1960, estaba más cerca de considerarse un telefilme que otra cosa. Su pausado y lento desarrollo, la mala elección de actores y una historia ya vista y sin novedades hizo que esta vez Carpenter se cayera con todo el equipo. 4/10

  • ‘2013: RESCATE EN LOS ÁNGELES’ (1996): Sin otro quehacer más imaginativo, el director se volvió a reunir con su actor fetiche, Kurt Russell, para devolvernos a su mercenario por excelencia. Ahora nos trasladamos a Los Ángeles. Se ha perdido toda la canallesca y mala baba de la primera parte. Lo único destacable es descubrir los cameos de actores a lo largo del film. El remake de la primera parte está en marcha, pero Carpenter nada tiene que ver. 5/10

  • ‘VAMPIROS’ (1998): Un tema que no había tocado aún y al menos tuvo su aquel. Con cierto gusto por mostrar una nueva forma de cazar vampiros, tuvimos el placer de ver a James Woods en plan salvaje (algo que siempre se agradece). Con un final peor resuelto que premeditado se deja ver con ese aire ochentero que respira. Tuvo una secuela que es mejor olvidar. 6/10

  • ‘FANTASMAS DE MARTE’ (2001): Aquí John mezcló de todo un poco. Posesiones al estilo ‘El príncipe de las tinieblas’, personajes duros atrapados sin salida, ‘Asalto a la comisaría del distrito 13’ y un poco de western espacial. Resultado, una película que se divide en tres partes pero que no llega a quedar en nada. Una lastimosa manera de comenzar el siglo. 4/10

  • ‘ENCERRADA’ (2010): Psiquiátricos en los años 60’s, técnicas experimentales y fantasmas. Una mezcla que veríamos más tarde en la segunda temporada de ‘American story horror’ pero que esta vez tenía un poco del sello del maestro del suspense (de bajo presupuesto se entiende). Un final de filmografía que dista mucho con lo que ha marcado siempre el cine de Carpenter. Se deja ver pero saber que su realizador es el mismo que hizo ‘La cosa’ o ‘La noche de Halloween’ hace que te brote una lágrima de nostalgia por un tiempo que nunca volverá. 6/10

LA NOCHE DE HALLOWEEN [CINE]


Hay una noche a lo largo del año que ha sido sinónimo de terror, miedo y escalofríos. Una noche que la imaginación colectiva ha ido grabando a fuego como la noche más perturbadora (no, no me refiero a lo noche antes de presentar la declaración de la renta). Desde hace más de 30 años lo que era una noche de fiesta y alegría (chuches, truco y trato) en los EEUU, se fue transformando en una advertencia hacia el horror. Mitos, leyendas, supersticiones y mezcla de culturas han ido aumentando el calado de esta noche tan popular. Sin duda, uno de los fenómenos que modificó la forma de ver esa noche fue un tipo enmascarado, sin emociones, sólo maldad. La podéis llamar noche de Halloween o noche de Difuntos. Ambos apelativos le van ni que pintados al Psicokiller que originó una nueva forma de ver el Mal. Al asesino en serie que creó una nueva forma de matar. Sin remordimientos, sin vacías frases. Puro mal en su mayor esencia. Esconderos, corred e intentar escapar. No importa lo que hagáis, él os atrapará. Él os matará. Él es…Michael Myers.




Antes de Michael Myers no había psicokiller que se pudiera mencionar, salvo Norman Bates (‘Psicosis’, 1960). La diferencia radicaba en que Myers iba a transformar la forma de ver a los asesinos en serie en pantalla. Años antes, películas como ‘La matanza en Texas’ (1974) o ‘Las colinas tienen ojos’ (1977) presentaban a radicales asesinos que por así decirlo, eran sedentarios. Esperaban a que sus víctimas llegaran a ellos. Con Michael y ‘La noche de Halloween’ las reglas del cine cambiaban.
 

John Carpenter no había hecho ruido con sus anteriores films (‘Estrella oscura’, 1974 y ‘Asalto a la cominsaria del distrito 13’ (1976). Era y fue un director independiente. Al más estricto sentido de la palabra. El Roger Corman de los últimos 40 años. Creador incansable de guiones, compositor de sus propias bandas sonoras y autor de un lenguaje visual sencillo, cercano y con muchas ganas de divertir, el cine de Carpenter estableció sus bases en esta cinta de bajo presupuesto pero enorme imaginación.
 

Una historia que hoy ya está manida de tantas veces haberla visto. Pero cautivadora desde los primeros instantes en que nos colamos tras la máscara de payaso con la que un pequeño Michael asesina a su hermana. Genial uso de la cámara en primera persona, haciendo que el espectador forme parte del personaje desde un inicio. Las míticas notas del tema principal de la película, suenan mientras el público puede escuchar la respiración del joven psicópata. Carpenter creaba tensión, escalofrío y terror en apenas unos instantes, sin casi mostrar sangre. Utilizando lo que otros maestros con mucho talento han sabido plasmar en pantalla, no mostrar al público lo que ven. Que sean ellos mismos los que imaginen la acción.

 

Indiscutible que Carpenter ha bebido de Hitchcock a la hora de transmitir la sensación de pánico. Pero llevándolo a un terreno más mundano. A la casa de al lado. A tu barrio. Lugares conocidos por todos, que habitan en nuestra conciencia común. Niñeras, fiestas, amigos de tu misma calle… todo en peligro al aparecer en pantalla la figura de Michael Myers. No estamos aislados en una montaña o en paraje desértico en mitad de Texas. Estas calles pueden ser la de cualquier ciudad. El director juega con los temores cotidianos, introduciendo en nuestras pesadillas a un ser impávido, frío, despiadado y cruel. Sin mostrar emociones. Con un único objetivo.

 

La comparación Myers-Drácula / Dr.Loomis-Van Helsing es evidente. Son dos antagonistas que se persiguen, que llevan su batalla personal al mundo real. Como un caza-vampiros experimentado, Loomis (Donald Pleasence) trata de detener a Myers aun a sabiendas que intenta acabar con el Mal en su estado más puro y sádico. La escena final, con el rostro cariacontecido del doctor, refleja la verdad que él ya sabía. Un ser que se mitifica según van pasando los minutos del film. Cobra intensidad cuando por fin se encaja la máscara que simboliza la maldad en sí. Un icono del terror que crearía escuela (Jason, Freddy, Ghostface). Todos los posteriores psycokillers deben mucho (o casi todo) a la estupenda creación de Carpenter.
 

Jamie Lee Curtis (Laurie Strode en el film), debutaba en el cine con esta particular versión de joven virgen que huye del asesino. Con ella surgió lo que se denomina teen-screamer (adolescente gritona) siendo ella indiscutiblemente la reina hasta el día de hoy. Una caza del gato y el ratón llevada de forma intensa y con brioso ritmo que marcaría el camino a seguir del género de los Psycokillers. Una gozada para una noche de miedo en casa…eso sí, cierra bien las puertas y ventanas.

PSYCOKILLERS DE LOS 80’s: Matando Adolescentes [ESPECIALES]


La década predilecta para la orgía de sangre adolescente y virginal fue sin duda la de los 80’s. Nunca antes el género del terror, sobre todo su vertiente “teen”, tuvo tanto auge y popularidad como en este periodo. Los hay de todos los tipos, colores y gustos. Unos con “un modus operandi” más bestia que otros. Algunos con especial interés por coleccionar fetiches de sus víctimas (partes del cuerpo, objetos, etc…). A otros simplemente es el placer de matar vírgenes lo que les mueve. Pero a todos, sin excepción, lo que más les gusta es oír gritar a los desdichados que se cruzan en su camino. Lo mejor de ello, es que a nosotros nos encanta que sean tan estúpidas esas víctimas. Inocentes, graciosas, desafiantes, cotillas, ingenuas y casi todas en edad de merecer (aunque no es necesario) desfilan por los títulos más emblemáticos del cine de psicópatas de los 80’s. Fue la generación de tarados que puso los cimientos de la locura para que en los 90’s se re-inventaran y más tarde, en los primeros años de este milenio, acabaran por destrozar la magia de sus asesinatos. Recordemos el por qué tenemos tanto cariño a estas criaturas demenciales. Por favor…no se acerquen demasiado a los barrotes de la celda.




SOSPECHOSOS HABITUALES:

  • JASON VOORHEES:  

Conocido por todos por el asesino inmortal con máscara de portero de hockey, mono de mecánico y botas de montaña. Guarda una sospechosa similitud con su antecesor en los 70’s, Michael Myers, Con especial predilección por no morir, Jason, tuvo una madre sobre protectora y eso influyó mucho en su carácter aparte de un físico envidiable en cuanto a fortaleza, pero no en belleza. Tiene un gusto selecto por los machetes aunque no desprecia matar con sus propias manos o cualquier objeto punzante que encuentre. En diez películas (entre secuelas, reboots, crossovers y demás) se le ha matado de diversas formas: disparado, ahorcado, quemado, aplastado, troceado, machacado…pero por arte de magia, milagro o demencia senil de los guionistas ha vuelto del Infierno. Se duda de su condición humana desde la tercera parte. Tuvo un encontronazo con su mayor competidor en la batalla por ver quién mata a más chiquillas: Freddy Krueger. En pantalla, lo interpretaron diversos actores de tercera, pues con semejantes diálogos (nunca habla) y llevando una máscara lo podría protagonizar hasta Ben Affleck. Podéis ver la crítica de su primera aventura en ‘Viernes 13’ (‘AhoraCriticoYo’ Blog), película en la que nos daba el placer de ver morir a Kevin Bacon.

  • FREDDY KRUEGER: 
De todos los iconos del terror (de los 80’s, claro) el más emblemático. Surgido de la perturbada mente de Wes Craven hizo las delicias de los teens de aquella época. Con su reino en las pesadillas (aunque siempre gustaba salir de ellas para saborear en persona a sus víctimas…) y su vestuario “marca de la casa” (sombrero estilo Pandora, como el de Indiana; jersey a rayas verde-rojo; pantalones raídos y su símbolo aterrador: un guante con cuchillas en los dedos) a este pederasta al que los vecinos de su barrio quemaron vivo, surca las pesadillas de los hijos de sus verdugos. El primero que murió en sus manos fue el debutante Johnny Depp. Más tarde, en siguientes secuelas, mataría a diestro y siniestro. Es morboso, mal educado, canalla y tiene un suculento sentido del humor que mezcla lo grotesco con lo vicioso. Un excelente ejemplo de maldad de videoclip de los 80’s que sobrepasó al actor que lo interpretó (Robert Englud será por siempre recordado por este papel, como en su día Bela Lugosi con su ‘Drácula’). Su éxito fue tal, que aparte de las consabidas secuelas (cada vez peores, hasta existe una en 3D) traspasó el cine y tuvo una serie de TV, ‘Las pesadillas de Freddy’, donde el personaje presentaba un capítulo en el que él ni siquiera salía. Se ha intentado recuperar el mito con su último reboot ‘Pesadilla en Elm Street’, 2010 pero no cuajó. Siempre nos quedará la perversa película original donde podremos canturrear la nana de Freddy, por si acaso…no os durmáis.
  • HANNIBAL LECTER:
Sí, mis queridos niños, el buen doctor Lecter tuvo su primera aparición en pantalla de la mano de uno de los directores más interesantes de hoy en día, Michael Mann (‘Collateral’, ‘Heat’, ‘Enemigo Público’, ‘Alí’) . La peli en cuestión era ‘Hunter’ 1986, donde un Will Graham (William Petersen, sí el orondo Grissom de ‘CSI’) y Hannibal Lecter (Brian Cox, ‘X-Men 2’, ‘Troya’, ‘El caso Bourne’) vivían las aventuras descritas en ‘Dragón Rojo’, la primera novela de Thomas Harris, el creador del doctor. De sobra son conocidas las aficiones culinarias de Lecter, su inteligencia (la mayor de todos los dementes en el cine), su buen gusto y educación, pero sobre todo su cuestionable sentido de la confección de menús. Pasó de tapadillo por los cines y no fue hasta 1991 donde el personaje revolucionó las salas. Su estilo visual era el necesario en un psiquiátrico, uniforme blanco, repeinado hacia atrás y carente de una celda de cristal como su sucesor. 
  • CHUCKY:
Que un convicto meta su alma en un juguete antes de morir invocando al Diablo ya era una idea alocada, pero que dicho juguete se convirtiera en un icono, protagonizara una película y encima tuviera secuelas a cuál más disparatada, era rizar el rizo. Pues bien, se hizo y se logró. Un adorable muñeco, de pelirrojos cabellos, jersey a rayas y un peto vaquero se transformaba en una sádica máquina de matar cuando su dueño, en principio un niño pero después se independizó, se dormía. Los mismos instintos criminales que el alma del asesino tenía se reflejaban en las andanzas de este pequeño psicópata. Los F/X de la época hicieron lo que pudieron para dar vida a Chucky y su mordaz sarcasmo hizo el resto. En posteriores secuelas llegará a tener novia e incluso descendencia, pero no quiero revolveros el estómago con detalles de dicha concepción. Fue carne de videoclub desde sus comienzos pero no puedo evitar tenerlo entre mis favoritos…no le pongáis pilas, él ya va recargado.
  • PINHEAD:
El más barroco de los sanguinarios asesinos que recorren esta década proviene del inframundo, más allá del Infierno. Su creador, Clive Baker (‘Razas de Noche’) nos presentó a una de sus mejores pesadillas, Pinhead, el líder de un grupo de demonios con viciosos placeres para martirizar a los mortales que osen cruzar a sus dominios. Un vintage traje de cuero, con correas, cadenas y falda (que haría las delicias de un Miguel Bosé); una pálida cara con alopecia; una voz cavernosa y su marca de la casa: el rostro completamente lleno de clavos. Todos los pecados los convierte en bizarros momentos de tortura, del dolor hace que sus víctimas encuentren placer, es insensible al sufrimiento y lleva muy mal que lo engañen. Surcaría los cines desde el 88 con ‘Hellraiser’ para más tarde llegar hasta 8 secuelas. Doug Bradley tuvo el dudoso honor de interpretarlo en 8 ocasiones. En la última, ‘Hellraiser: revelations'(2011), dijo basta…y nosotros también. 


SAGAS SANGRIENTAS:

  • VIERNES 13:
Lo que comenzó con una matanza en un campamento de verano, donde una desquiciada madre mataba a todo monitor viviente, se llegó a transformar con el paso de la década en productos de cada vez peor acabado. En diez años se filmaron 8 entregas (como James Bond pero a lo bruto) siendo la última ‘Viernes 13: Jason toma Manhattan’ (1989) un ejemplo de hasta donde llegó la aberración.

  • PESADILLA EN ELM STREET:
A Freddy le dió tiempo a rodar 5 entregas de su bromista manera de joder los sueños. También es verdad que empezó a matar más tarde que Jason. Si las dos primeras secuelas eran un refrito de la original, en la cuarta ‘The Dream Master’, Renny Harlin (1988) se desbocaba hasta límites surrealistas. Tuvo una quinta secuela en 1989 con ‘Pesadilla V: The Dream Child’, Stephen Hopkins en donde los pocos supervivientes de la anterior intentan destruir a Freddy con la ayuda del alma de la madre de éste (ahí se les fue la pinza). Pero lo peor llegó en los 90’s.

  • POSESIÓN INFERNAL:
Curiosamente en esta saga creada por Sam Raimi en 1981 no hay un psicópata al que podamos ver, es más, se sobreentiende que es el mismísimo Mal el que persigue y mata a todo grupo de chavales con ganas de descubrir su cuerpo entre las cuatro paredes de una cabaña. Quizás sea esta la historia más repetida en el cine, por ello no hay que quitarle mérito a la ida de olla que Raimi rodó con seis amigos en el bosque. En 1987 llegaría una secuela, aunque en realidad era un remake del propio Raimi (más dinero, más sangre, cero imaginación). Tuvo mayor éxito y convirtió al compañero de armas del director, Bruce Campbell, en un asiduo al cine de serie B. Estaros atentos a otras pelis de Raimi, donde hace cameos. Su papel como Ash en la saga le daría la oportunidad de filmar una tercera entrega en 1992 ‘El ejército de las tinieblas’, la más floja pero la más divertida de la saga. En 2013 tuvimos el consabido reboot de la saga.


MATARIFES BIZARROS:

  • EL AUTOESTOPISTA:
Rutger Hauer (Batty en ‘Blade Runner’) se había quedado en Hollywood tras venir de Holanda. No encontraba su sitio como héroe de acción o en papeles serios, por lo que decidió hacer lo que hacen los actores cuando no encuentran nada, escoger un papel de villano. Un sádico autoestopista, John Ryder (R. Hauer) tiene como diversión asesinar a todo aquel que le recoja en la carretera. Así de sencillo. Sin motivaciones personales, ni rollos traumáticos o una mala infancia. Este psicópata convence porque es maldad simple, directa y con recochineo. Mata a polis, niños, parejas y bicho viviente que se cruce en su camino (camino que nunca sabemos cuál es). Tuvo una secuela para vídeo en 2003, sin Hauer como villano. En 2007 se rodó un remake, con Sean Bean (‘ESDLA’) como asesino, bastante estimable que se marca un acierto al cambiar el final de la original.
  • HENRY LUCAS:
Michael Rooker conmocionó a todos por su trabajo en ‘Henry: retrato de un asesino’, 1986 de John McNaugthon (‘La chica del gangster’). Donde la historia de un psico-killer real se reflejaba con una visión fría, desalmada y visceral. Una pequeña joya que debéis recuperar.
  • MANIAC-COP:
Engendro ochentero donde los haya. Un demente asesino tiene la ocurrencia de matar a troche y moche vestido con uniforme de policía, vamos, lo que viene siendo hoy en día la Ley de la Ciudadanía. Una historia mal rodada pero con el auténtico sabor a serie Z, la serie B le queda grande. En 1988 ‘Maniac Cop’ abría fuego, no es para recordar pero no incluirle en este especial sería como hablar de donuts sin mencionar a Falete.
  • EL PADRASTRO:
Si tenemos pederastas, dementes, psiquiatras, criaturas del infierno e incluso policías…¿por qué no meter a un padrastro?. Si hubieran hecho una peli con una suegra asesina me negaría a mencionarla. Pues bien, los pensantes de Hollywood creyeron oportuno crear un psico-killer de la figura más usurpadora que existe: un padrastro. En 1987, ‘El padrastro’ de Joseph Ruben, se presentaba en familia. Un asesino, Jerry Blake, se casa con viudas o divorciadas con el fin de sacarse unos dinerillos. Pero claro, hay hijos de por medio que no se fían de las entradas y salidas nocturnas de su padrastro, Y se lía. Lo más anecdótico de este psico-killer es que fue interpretado en dos ocasiones, hay una secuela en 1989, por el mismo actor, Terry O’Quinn, famosete años después por ser John Locke en ‘Perdidos’.
  • JERRY DANDRIGE:
El vecino más carismático del barrio. Es guapo, educado, viste bien, se acompaña siempre de tías buenas y siempre está de juerga por las noches. ¿Y de día no? Pues no, hay un motivo a todo lo anterior, es vampiro. Eso descubre un chaval vecino suyo cuando se cuela en su casa. En ‘Noche de miedo’ (1985, Tom Holland) veremos al vampiro más cachondo de los 80’s, un tipo que sabe que la MTV es la que manda, que tiene buen ojo con las chavalas que son vírgenes y que dispone de un don para pasárselo bien mientras mata, es inmortal. Chris Sarandon (sí, el marido de Susan…estáis en todo, ¿eh?) interpreta a J. Dandrige de una forma ambigua, de lo cómico a lo seductor pasando por lo disparatado. Eran los 80’s y los vampiros estaban cambiando. Luego llegarían ‘Jóvenes ocultos’ (1987, Joel Schumaker) para definir el rol del vampiro en la época de los videoclips. Más tarde, pues ya sabéis…’Crepúsculo’ y todo se acabó. 
  • LOS CHICOS DEL MAÍZ:
En 1960 ‘El pueblo de los malditos’ (Wolf Rila) marcó a los seguidores del terror cool. Stephen King, sobre valorado desde siempre, tomó la idea de un pueblo habitado sólo por críos para escribir la irregular ‘Los chicos de maíz’ que se versionó en cine en 1984. Si la novela era mala…la peli ni os cuento. Toda la chavaleria de un pueblo se luce asesinando a todo mayor de 18 años, en plan ‘La fuga de Logan’ () pero con rastrillos y tractores. Ver a Linda Hamilton (Sarah Connor en ‘Terminator’, 1984) correr entre los maizales perseguida por hordas de infantes ávidos de sangre, no tiene precio. Pero el resultado final es cutre y adolece de todo. Años más tarde, la saga continuaría hasta llegar a su séptima entrega. Creo que en esa ya no quedaría maíz y usaron trigo. Gracias señor King.
  • PLYMOUTH FURY DEL 58:
Pero no acabamos con Stephen King, aún nos queda un peculiar psico-killer de los 80’s que al menos tiene estilo. Un pedazo de coche, de los años 50’s es el protagonista de la disparatada ‘Christine’ (1983, John Carpenter). Para que luego digan que los coches no sienten. Éste además de sentir, tiene una peculiar devoción por su dueño. Mata por él, liga por él…vamos, un “personal coach” que no te limpia el baño porque no entra. Un ejemplo de hasta dónde iba encaminado el género de terror en manos de King. La verdad, que vista hoy ha perdido bastante encanto, sólo me puedo quedar con ese look tan visual que se marca el Plymouth Fury del 58 cuando enciende sus faros antes de matar. La escena final donde vemos cómo su antena renace del amasijo de chatarra en el que le han reducido, es antológica. Podrían hacer una secuela, aquí en España, yo les propongo como coche protagonista a un Simca 1000 del 78.
Y hasta aquí este pequeño resumen de los más variados psico-killers de los 80’s. Seguro que echaréis en falta alguno, os desafío a que comentéis aquellos que deberían estar en esta lista y sus motivos. Que tengáis sangrientos sueños…