Fantástico

CONAN, EL BÁRBARO [CINE]


¿Navacerrada es Cimmeria? ¿Cuenca es Hyboria? Ya veis, la magia del cine. Un día, Dino DeLuarentis se dijo: “Me voy a rodar a España una peli de espada y brujería con un armario empotrado como protagonista”. Más o menos, aunque lo del armario sea cierto. En los primeros años 80’s, cuando seguíamos maravillados con títulos como ‘Blade Runner’ o ‘E.T.’, el género de aventuras y acción descubría al que sería su icono por antonomasia en la década más alocada del cine. Un austriaco, mister Olimpia, mister Universo, mister TodoLoQueSeTeOcurra se alzaba como un nuevo referente para las hordas de seguidores de Robert E. Howard, creador del personaje, en el papel de Conan. Primero en la literatura, luego escrito por Roy Thomas con los hábiles lápices de Barry Smith o John Buscema en el cómic, Conan se lanzaba a la aventura cinematográfica en un rodaje bastante internacional, lleno de contratiempos y alguna que…

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EXCALIBUR [CINE]


El género de espada y brujería siempre se ha relacionado con films como ‘Conan, el bárbaro’ (1982) aunque sin duda el mayor título que puede encabezar este género de aventuras es ‘Excalibur’. Hubo anteriores intentos por llevar el fantástico mito de las leyendas artúricas al cine (‘Los caballeros del Rey Arturo’, 1953 Richard Thorpe; ‘Camelot’, 1967 Joshua Logan; ‘El príncipe Valiente’, 1954 Henry Hathaway) o actuales versiones del mismo (‘Rey Arturo’, 2008 Antoine Fuqua; ‘La última legión’, 2007 Dog Lefler). Incluso la Disney se atrevió con una simpática versión en 1963, ‘Merlín el encantador’. Pero ninguna ha llegado a captar la épica, el misticismo y la evocadora atmósfera de aquellos caballeros descritos en la literatura como lo hizo el film de John Boorman. Bienvenidos a los tiempos oscuros…
 
 

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CONSTANTINE: "MAESTRO EN ARTES (NO TAN) OSCURAS" [SERIES]





En mi casa hay casi más dinero en comics que en electrodomésticos, así que como ustedes comprenderán no suelo perderme ningún estreno de la última moda llegada de Hollywood, rodar cualquier cosa que antes hubiese sido publicada como comic. Siendo sincero la mayoría de las veces mi niño interior, ese que compraba “grapas” de segunda mano en El Rastro se lleva unos berrinches de cuidado. Si Marvel lo borda con “Iron Man” luego lo jode con “Thor”. Nolan se marca la trilogía del Caballero Oscuro, pero luego nos torturan con un Super Man hipertrofiado. Por no hablar de los X-Men, que solo hacen una peli decente de cada dos. Pero sin duda lo que más me ha molestado siempre es que la industria no se atreviese a abrir el maravilloso cajón de “Vertigo”, sello adulto de DC y hogar de alguno de los mejores comics de todos los tiempos. Por ello he esperado con impaciencia  el momento de sentarme en mi sofá para ver en acción a un personaje mítico como pocos, un cabrón llamado John Constantine…




La serie nos presenta a John un mago inglés, exorcista y maestro de las artes oscuras que viaja a Estados Unidos para proteger a la hija de un antiguo socio de ciertas amenazas sobrenaturales. Tranquilos que este artículo estará libre de Spoilers. La primera impresión que tengo al ver la serie es que se ha logrado pasar por alto la terrible adaptación cinematográfica perpetrada en 2005 por Francis Lawrence. Bien ambientada y con un Matt Ryan muy en su papel, pero rápidamente encontramos el primer problema, la serie es atropellada, terriblemente atropellada. El capítulo tiene el “mal del episodio piloto” pasan muchas cosas y el director parece estar más preocupado por demostrar que puede ser muy cool que por tejer bien a los personajes o  la historia misma. Confiemos en que la serie se asiente, no sería la primera que necesitó unos cuantos episodios para encontrar su ritmo y tempo adecuados.


Según avanza el capítulo y la acción se calma un poco, podemos ver los derroteros por los que circula la serie. Hay un tono irónico, en ocasiones abiertamente cómico y una cierta sensación de ligereza se instala en toda la función. Si usamos una comparación “comiquera” esta serie tiene más que ver con el Spiderman de Sam Raimi que con el Batman de Nolan. Es cierto que la historia tira de ciertos lugares comunes que todos conocemos, a saber: trauma del pasado, dama en apuros, promesa a compañero caído o sub trama solo insinuada que servirá para vertebrar la temporada. Pero lo cierto es que el conjunto tiene cierto carácter en gran medida por el trabajo de un Matt Ryan al que aún le queda para hacerse con el personaje pero que promete ser capaz de hacerlo.


No obstante hay algo que si me “preocupa” y no es otra cosa que NBC. La cadena al contrario que grandes tótem de la nueva ficción americana como HBO o ShowTime emite en abierto y tiene muchas más restricciones a la hora de representar violencia o escenas sexuales. Y es aquí donde reside el peligro. Desde hace años vivimos el encumbramiento de la figura del antihéroe. A casi nadie le interesa ya la bondad absoluta, la perfección es un perfecto coñazo. Sin embargo cada vez es más normal ver a personajes perfilados como antihéroes que en realidad siguen siendo tan buenos como siempre solo que un poco más bordes, un poco más solitarios o un poco más tristes. En este grupo caminan juntos el Lobezno del cine o el Dr House. Son buenos muy buenos y lo demás son capas de maquillaje y complementos molones a su personalidad. John Constantine es un verdadero cabrón y precisamente por ello el personaje resulta tan interesante. Es un mentiroso, un manipulador, un cínico y un egoísta adicto a la magia. Fue creado como reflejo de lo más bajo de la Inglaterra de Thatcher. El personaje es en sí mismo una metáfora de un mundo que no está bonito. El auténtico peligro de la serie es que apunta a una dulcificación que amenaza con dejar en el armazón toda la potencia de una historia que, en este mundo de pulcritud y corrección política, cada vez es más necesaria. Piénsenlo así, ¿nos hubiera gustado que Dexter Morgan hubiese investigado los casos de todos esos asesinos y al destaparlos los hubiese entregado a la justicia? No, queríamos ver como los mataba. Ello nos hacía partícipes de una venganza simbólica, esa maldad intrínseca de Dexter nos lo hacía muchas más real, más humano, precisamente por no ser perfecto, por no ser un faro de bondad.


En cualquier caso la serie es entretenida y tiene mimbres suficientes como no darla por perdida. La próxima semana volveré a estar frente a mi ordenador (sigue alguien viendo series en la tele?) para continuar con el viaje de Constantine a los rincones mágicos y oscuro de Estados Unidos pero teniendo en cuenta la oferta de ficción televisiva le hará falta algo más que gritas hechizos en Latín si quiere que le acompañemos hasta el final del viaje. 

LA MOSCA (1986) [CINE]


Remakes o no remakes. Esa es la cuestión y no la que se hacía ese príncipe danés con problemas familiares. Siempre he visto los remakes o reboots (como quiera uno llamar plagiar el trabajo de otro) de una manera sospechosa. Me siento a la defensiva, con prejuicios. Tengo en mente la versión original con lo que mis pensamientos hacia la versión que veo están contaminados. Y con razón. Los últimos sacrilegios que el cine ha hecho en esta materia ha fortalecido mi teoría. ‘Pesadilla en Elm Street’, ‘La Cosa’, ‘Desafío Total’, ‘Conan’, ‘Posesión Infernal’, ‘La Profecia’ o la horrible y denunciable ‘Psycho’, han sido los ejemplos más recientes de la criminalidad con la que Hollywood se mueve. Sólo unas pequeñas excepciones, muy pocas, han hecho que mis tobillos se menearan en convulso movimiento por su genial realización. Estos remakes que salvo son: ‘El precio del Poder’ (1982) y ‘La Mosca’ (1986). Si sois buenos, algún día subiré aún más a los altares la obra magna de Brian DePalma. Hoy toca maravillarnos con la genialidad de David Cronenberg


Tras unos años de silencio, Cronenberg dirigió esta particular versión de la película homónima dirigida en 1954 por Kurt Neumann. Salvando las múltiples diferencias que entre ambos títulos existen, tales como presupuesto, desarrollo o trama, la gran virtud del remake del director canadiense radica en lo personal.

 

Al inicio de su carrera, Cronenberg basó todos sus films en temas relacionados con la genética o sus influencias y cambios en el ser humano. Siempre desde una óptica que hace al individuo aislado y marginado por su nueva condición, aunque dichos cambios o alteraciones genéticas se vean como meras enfermedades. El director, antes de dirigir ‘La Mosca’, ya nos mostró estas obsesiones en ‘Scanners’ (1981), ‘Videodrome’ (1983) una de sus más bizarras películas o ‘La zona muerta’(1983). Es lógico que se abalanzase en un proyecto como éste.

 
 
 
 

En todo el metraje sobrevuela el inconfundible estilo visual del director de ‘Una historia de violencia’ (2005). Asistimos al viaje interior de su personaje, Seth Brundle (Jeff Goldblum) como su alter ego. Su pasión por los avances médicos, el deterioro físico o mental que el ser humano sufre, la enfermedad como personaje y el aislamiento social o ético que entraña esta enfermedad.

Es, sin duda, infinatemente superior a la original. Su desarrollo nos va empujando al desenlace final con una fuerza irresistible. Tiene un ritmo constante que hace que suframos con el personaje su caída, llegando a empatizar con él aún demostrando un carácter hostil. El cine de Cronenberg siempre tiene sus escenas grotescas o dantescas. Aquí presenciamos frente a un espejo cómo el científico muta, cambia y se transforma. Otra escena, casi marca de la casa del canadiense, es la del sueño en el quirófano, donde una Geena Davis tiene la premonición del ser que lleva dentro tras intimar con el personaje de Goldblum. Momento sublime. (Ojo a quién hace de ginecólogo).


La música, de Howard Shore (saga de ‘El señor de los Anillos’) que ha compuesto la gran mayoría de las bandas sonoras para Cronenberg, nos sumerge por completo en la narración. Envuelve el laboratorio, viste la transformación hasta que encumbra en el cambio más radical del personaje.

Es lícito pensar que estamos ante un homenaje al genial libro de Kafka ‘La metamorfosis’, pero el film va un paso más. Es como si tratara de decirnos que Brundle (Goldblum) no se convierte en mosca, sino que saca de su interior aquello que llevaba dormido, y la transformación es sólo una crisálida que protege a los demás del verdadero monstruo que oculta.



La fotografía, sombría y claustrofóbica, capta en esencia el espíritu de los años 80. No se puede negar que la película es creación de esa década. Es un ejemplo claro y magnífico del cine de terror de los años que comenzaron la revolución de temáticas y géneros que hoy vivimos. Su diseño de efectos especiales, tan lejos de los avances digitales de la actualidad, son atrevidos y directos. Puro maquillaje visual creado por Chris Wallas (‘Gremlins’, ‘El retorno del Jedi’, ‘Aracnophobia’). Su trabajo se recompensó con el Oscar al Mejor Maquillaje.

Mención aparte el papel de Jeff Goldblum (Seth Brundle) que catapultó al actor consagrándolo como estrella. Su trabajo aquí es mimético con el personaje. La elección perfecta para la película. Lástima que su posterior carrera tratara de hacer olvidar este papel a la vez que nos volvía a enseñarlo. De Geena Davis poco que decir. Venía de hacer pequeños papeles (‘Tootsie’, ‘Flecht’ o ‘Transilvania 6-5000’) y su aparición aquí fue también muy aprovechada. Al año siguiente encadenaría ‘Bitelchus’ y ‘El turista accidental’ por la que ganó el Óscar.

Sin duda, ‘La mosca’ es uno de los mejores remakes que se hayan hecho jamás. Como película individual, olvidando su referente, es sólida y mantiene al espectador ávido de más pese a que su trama sea conocida. De entre la filmografía de Cronenberg siempre estará entre las mejores (junto ‘Una historia de violencia’, ‘Inseparables, ‘Promesas del Este’). ‘La mosca’ es un excelente primer plato para una noche de terror. 


VALORACIÓN: 7/10


 

 

Curiosidades de VideoClub:


  • El presupuesto del film fue 15 mill. dolares. Recaudó más de 70.
  • Jeff Goldblum se pasó todo el rodaje atiborrándose de azúcar, como si de un insecto se tratase.
  • Ganó el premio a Mejor Película en el Festival de Cine Fantástico de Avoriaz.
  • Cronenberg hace un cameo en una de las escenas más truculentas.
  • Tuvo una secuela en 1989 de muy inferior calidad (es decir poco).

LA MANO FESTIVAL 2014: ¿DÓNDE,CUANDO,QUÉ…Y MÁS? [FESTIVALES]


¿Qué es? El Festival de Cine La Mano nace de una antigua leyenda de la localidad de Alcobendas. La Mano negra persigue a los niños desde los años 50, y durante la última semana de Octubre se celebrará en homenaje a esta leyenda actividades relacionadas con terror, fantástico y ciencia ficción.
Durante esta semana disfrutaremos de proyecciones de películas independientes de género, exposiciones de ilustraciones fantásticas, conferencias sobre literatura, cine, efectos especiales e ilustración. Terminando el 31 de octubre con una gala, premiando al mejor largometraje, cortometraje, relato, guión de cortometraje y audio relato. Pero…







¿Dónde? El Festival de Cine madrileño tendrá lugar del 25 al 31 de octubre en el Centro de Arte de Alcobendas. La organización del Festival de Cine Fantástico de Alcobendas publica lo que será el programa de su Segunda Edición que ofrecerá: siete películas y más de veinte cortometrajes en Sección Oficial, sesiones homenaje a clásicos de culto (como Braindead y E.T.), actividades especiales dedicadas al cine de terror africano, conferencias y exposiciones. Siete son los largometrajes que competirán en la Sección Oficial del festival. Destaca la gran presencia de títulos estadounidenses –cinco de ellos lo son– y la variedad de propuestas: desde la ciencia ficción hasta la comedia negra, el slasher o el suspense. All Hollows’ Eve, Chimères, Found, Proxy, Shock Value, Time Lapse y Wax son los títulos de los filmes que participan en esta categoría. Una veintena de cortometrajes, llegados de los más diversos lugares –Israel, Holanda, Etiopía o Polonia–, competirán en la Sección Oficial de esta categoría. Todas las propuestas del género estarán presentes en esta sección: obras polémicas, de animación, suspense, ciencia ficción, gore, gamberras…
Fuera de concurso estarán: en la sesión inaugural, homenaje al clásico de Peter Jackson, Braindead junto a su protagonista Diana Peñalver que antes de la proyección nos contará todas sus experiencias en un a conferencia. La mítica película E.T. El extraterrestre es la elegida para la sesión infantil; y la nigeriana The Figurine cerrará el festival. Los días 25 y 26 podremos celebrar. sesiones matinales de clásicos Z del cine africano. 
En Twitter @LaManoFest

HORNS [CINE]


Del cine de Alexandre Aja (‘Piraña 3D’, ‘Las colinas tienen ojos’, ‘Alta tensión’) no vamos a descubrir nada nuevo, pero en ‘Horns’ hay un intento de hacerse un hueco algo más internacional y de renombre añadiendo a su estilo la figura de otro que desea rehacer su efigie ante el público, Daniel Radcliffe. En su anterior amago de labrarse una credibilidad como actor lejos de la saga de Harry Potter, Daniel hizo un digno papel en ‘La mujer de negro’ y creyendo que ese es el camino a seguir, ha vuelto a surcar el género del cine fantástico de la mano de uno de los realizadores más bestias de la escuela de Eli Roth. Para ello, han tomado como referente la novela de Joe Hill, otro que hace su puesta de largo en el cine. Joe Hill, que realmente es Joe King (hijo de Stephen King) debuta como productor ejecutivo de este viaje que juguetea con la comedia negra, el cine fantástico y las reminiscencias religiosas que tanto han perturbado a la literatura de su padre. ‘Horns’ falla en…


 
…todas sus vertientes. Ni convence como película de género ni trata de asumir sus propios defectos. Deambula sin decidirse por la comedia grotesca (que hubiera funcionado mucho mejor) o por el fantástico con toques macabros (que sacuden de vez en cuando al espectador). Esta indecisión hace que el film se vea como una prolongada broma de mal gusto que no acaba de ser valiente. Con una propuesta sobre la mesa de cine con mensaje (los pecados, la redención, la mala conciencia, los deseos inconfesables, etc…) el resultado final es una malograda oportunidad para que tanto el director, Aja, como Daniel Radcliffe puedan sentirse bastante decepcionados…al igual que el público.


Daniel se esfuerza por dotar de una madurez exagerada a su personaje (bebe, fuma y se deja barba de tres días…como si eso fuera madurez y no Erasmus) cayendo casi en la parodia de su propio papel. El realizador no puede evitar incluir sus consabidas escenas gore y su particular sentido del humor, algo que a la postre hace que el film quede sin fuerza. Tampoco ayuda el excesivo metraje, flashbacks e imágenes subliminales que tratan de dar rigor a una historia que se hubiera visto mucho mejor como metáfora que como un film del género fantástico en si.


Lo mejor que ha lucido Aja en la película son los múltiples guiños a la temática religiosa con alusiones y concesiones hacia el espectador (tal vez demasiadas): un bar llamado “La manzana de Eva”, la matrícula del coche del protagonista es “Luk 2036” en referencia a Lucas 20:36, el modelo del coche es “Gremlin” o el propio pueblo donde se desarrolla la historia, Gideon Bay…y así sucesivos guiños. Algo recurrente y que llega a cansar más que a convencer de lo que estamos viendo. Una historia de un demonio, un asesinato, los pecados inconfesables y un sentido del humor que no cuaja en ningún momento. El mayor pecado del film es que se han tomado ellos mismos muy en serio. Salvamos una elegida y bien cuidada selección de temas musicales que disfrazan un poco el desastre final de este Lucifer de medio pelo, un Belcebú de andar por casa con ínfulas de ángel redentor.


Tal vez en otra ocasión, Daniel Radcliffe logre quitarse el cliché de Potter, pero no poniéndose unos cuernos y cara de chico malo. Cosa que en el caso de Angelina Jolie y su ‘Maléfica’ además de salir mejor parada, tenía credibilidad…y los cuernos le quedaban mucho más sexy.

VALORACIÓN: 5/10
OTRAS REVIEWS:

ABRE LOS OJOS [CINE]


¿Vemos lo que queremos? ¿Somos conscientes de que la vida que vivimos es nuestra? ¿O lo que sentimos, sufrimos y amamos es puro reflejo de nuestros anhelos? Quizás la respuesta a estas preguntas la tenemos en nuestros sueños. Tal vez sean en los sueños donde realmente vivimos. Realidad contra ilusión. A veces preferimos vivir la ilusión, aunque sea mentira, pero nos hace felices. Otros, como yo, optamos por vivir la infelicidad como parte de la vida, sabiendo que entre decepción y decepción se encuentra la felicidad. Una felicidad muy real…
 


 
 
Vaya de antemano que Amenábar no es de mi admiración. Lo que consiguió con su primer trabajo, ‘Tesis’, lo tira todo por la borda en este intento de hacer mucho más compleja una historia de lo que realmente es. Mano a mano con Mateo Gil, elaboró un sesudo guión que mezcla elementos tan dispares como la ciencia ficción, el thriller, una historia de amor con venganza y muchas dosis de narcisismo, con el resultado final de ser fallida para un público que busca entretenerse pero con algo de chicha para llevarse al cerebro. Frustrado tanto el primer objetivo (llega a aburrir durante bastantes minutos) como el segundo (su visión de enlazar una realidad paralela, con sueños y un futuro sacado de la manga es improbable).


Un años después de estrenar el muy digno anterior trabajo, el Kubrick español creyó estar en posesión de sus mejores armas artísticas. Es por ello que contaba con el beneplácito tanto de público como de crítica. Para esta ocasión tuvo un presupuesto desorbitado, unos actores en alza, una producción ambiciosa… entonces ¿qué falla? Lo más importante, el guión. La piedra roseta sobre la que se alza cualquier película. Aquí se explayó como quiso, tratando de vender una burra muy grande para un establo tan pequeño. De acuerdo en que la idea de vivir en un sueño es buena. También es buena la visión de coger la historia de ‘La bella y la bestia’ para llevarla a la actualidad. Pero rizar el rizo con un enfoque futurista cuando el espectador desea una buena dosis de thriller e intriga como en un principio plantea, deja una sensación de engaño por no decir de tomadura de pelo.


Salvando los pocos muebles que puedo salvar, hago mención especial para Najwa Nimri (Nuria) que realiza una estupenda versión de la mujer fatal del cine negro de los años 40 (aparte de mostrar una singular homenaje a ‘Pulp Fiction’ en una escena). Es de lo mejor del film. Loable también es la producción que presenta toda la película, con un estilo visual que hace que soñemos con un cine internacional. Amenábar para eso sí que tiene ojo, pues engañó incluso a los infantiles ejecutivos de Hollywood para venderles esta moto de gran cilindrada pero sin frenos. Allí fueron más salvajes con su versión (‘Vainilla Sky’) ya que incluso creyeron que sería un blockbuster.



La repercusión en España de este segundo trabajo fue más el boca oreja que otra cosa. Eran tiempos en que preferíamos ver como se ahogaba el insufrible Leonardo DiCaprio que intentar resolver el problema de filosofía barata que trataba de colarnos el visionario de Alejandro. Mateo Gil, su hermano de escritura y él, aún deben estar partiéndose la caja por haber conseguido filmar este pastiche con aires de cine futurista y muchos parches de alucinógenos.


Lo único que uno puede sacar en claro, es que el director hispano-chileno cree que Walt Disney sigue vivo. Permanece en un sueño latente, hibernando hasta que un futuro mejor pueda devolverlo a la vida para poder hacer una secuela de ‘Blancanieves’. Tremenda historia sin ganchos a los que aferrarse. O entras en su juego, que resulta difícil pues no crees nada a partir del momento en que te plantean que es un sueño, o decides acabar viéndola sin la menor convicción de que podría haber sido un thriller apasionante.


Lástima que en esta ocasión a las dos cabezas pensantes que estaban tras el guión, no se les ocurriera pensar en el público, sino en sus fantasías más oscuras y morbosas. Y claro, pasa lo que pasa. Ver ‘Abre los ojos’ es como ir a mirar en los cajones de tu hermano mayor: sabes que encontrarás algo pero también sabes que no te va a gustar.

Curiosidades de VideoClub:

  • Costó 2 millones de euros y recaudó algo más de 6. Competía con ‘Titanic’ en taquilla.
  • Segunda colaboración Amenábar-Gil-Noriega-Martínez bajo la producción de J.L. Cuerda.
  • Su mayor influencia es el relato corto de Phillip K. Dick ‘Ubik’ (1969).
  • Su más famosa escena es ver la Gran Vía de Madrid completamente vacía. Se rodó un mes de agosto a las 7 de la mañana, aunque si os fijáis bien, hay una persona más en el encuadre. Mirad en los balcones… La duda sobre su originalidad está en que ‘Pactar con el diablo’ (que contiene una escena similar) se estrenó en octubre de ese mismo año, por lo que es imposible que se copiaran la una de la otra, fue simple coincidencia.
  • En la escena en la que un preso se encuentra haciendo zapping en la televisión del psiquiátrico, se pueden ver fragmentos del cortometraje ‘Himmenóptero’, realizado también por Amenábar.
  • El director hace un cameo junto a Mateo Gil es la escena de los baños de la discoteca.
  • En 2001 se hizo un remake en USA, ‘Vainilla Sky’ con Tom Cruise y Penélope Cruz, aún peor que ésta.
  • Estuvo nominada a 10 Goyas, no consiguió ninguno.  
 

VALORACIÓN:5

I, FRANKENSTEIN [CINE]


Si la palabra “Hype” se puede colgar a una película, ésta sin duda es la que hoy vamos a tratar. Sobrevalorada antes de su rodaje, tildada de superproducción, ambiciosa y de cobertura mundial para que nadie desconociera su estreno. Es sin duda el “Bluf” de este año. Si ‘El hombre de acero’ acaparó esta palabra, hype, el año anterior, ‘I, Frankenstein’ se lleva la palma en este aspecto. ¿Qué necesidad hay en transformar los mitos?¿Qué valor tiene coger una idea creada y manosearla hasta dejarla irreconocible? Bueno, si hemos sufrido en nuestras carnes (y mentes) espeluznantes ejemplos de mal gusto en este apartado como ‘Val Hensing’, donde los espléndidos monstruos clásicos de la Universal de los años 30 y 40 eran tomados como chirigotas. O si hemos vivido experiencias traumáticas como ‘Abraham Lincoln: cazador de vampiros’ ¿Por qué no destrozar directamente la inmortal obra de Mary Shelley de una vez por todas? Pues ya tenemos nuestra ración de mal gusto este año. Gracias Kevin Grevioux. Gracias Stuart Battie.

Han pasado 200 años desde que la criatura creada por Victor Frankenstein huyera tras la muerte de éste. Los demonios, conocedores de la especial existencia del monstruo, intentarán capturarlo para crear más seres como él. Sólo las gárgolas, vigilantes y protectores de la humanidad que han luchado contra los demonios durante siglos, ayudarán a la criatura en esta cruenta batalla entre el bien y el mal.
 
Con la desquiciante trama arriba descrita, comienza esta pseudo-película. En tan sólo 7 minutos asistimos atónitos a una sucesión de elementos que establecen las reglas de esta adaptación del cómic original de Kevin Grevioux. De un plumazo dan por hecho que la obra de Shelley estaba inconclusa y echan por tierra todo el misticismo que tenía el final de aquella. Ahora, 200 años después, encontramos a la criatura deambulando por la ciudad (no sabemos nunca cuál… pero seguro que alguna de Checoslovaquia, aunque ya no exista). Corte de pelo tradicional, ropa casual pero formal y combatiendo a los demonios que acechan a la humanidad. Eso sí, descubrimos que las Gárgolas de las catedrales son en realidad enviados de los arcángeles por orden de Dios, que están aquí para protegernos de los demonios. En todo eso, el monstruo está en medio.
Grevioux, aparte de “actor” es también el creador de la saga ‘Underworld’. No puede evitarlo y toda la película tiene un tufillo sospechoso a esa saga. Partiendo de su “original” novela gráfica (‘I, Frankenstein’ DarkstormComics, 2009) ha desarrollado una trama que toma elementos (con total descaro) de obras como ‘Hellblazer’ (llevada al cine como ‘Constatine’). Tiene rasgos de la ya mencionada ‘Underworld’, un poco de ‘Buffy, cazavampiros’, algo de ‘Los inmortales’ (1986) y un mucho de referencias divinas que han tomado de oídas. Es decir, al igual que el monstruo fue creado con trozos de cadáveres, el film nace de la misma manera. Con retazos de otras obras. Un cadáver compuesto de trozos de otros cadáveres. Mal comienzo.
Pero como uno es sociable (al menos lo intento) continuo el visionado evitando el sopor y la sensación de tomadura de pelo a medida que pasan los minutos (lo mejor es eso, que dura apenas 80 minutos… más hubiera sido denunciable). Una consecución de escenas a la cuál más disparatada. Con el único pretexto de formar imágenes grandilocuentes pero vacías de contenido y sentido. Un intento de rizar el rizo en las escenas de acción, que dicho sea de paso, inundan el corto metraje. Dejando de lado el desarrollar los personajes, la historia o por lo menos dar un lógico propósito a este descarado inicio de alguna saga que seguramente tienen en mente ambos creadores.
Un desacertado Aaron Eckhart (‘El caballero oscuro’) trata por todos los medios de rendir homenaje a la criatura que interpreta. Pero el mero hecho de poner voz grave y mirada desafiante cada 12 segundos, no le otorga ni un ápice de veracidad. Un personaje mal configurado desde el principio. Eso sí, hay que mostrar en pantalla que es el monstruo de Frankenstein más sexy de todos los tiempos. Unas bien situadas cicatrices en  la cara nos hacen recordar (por si se nos olvida) que él es el monstruo aunque parezca increíble. Vive en un cuchitril pero está de mojar pan y no parar. Su desarrollo en la película es una sucesión sin orden ni concierto de idas y venidas. De luchas y golpes. De ahora estoy aquí y luego me voy allí. Rodeado de efectos especiales puede hacer muy poco por salvar los muebles de la locura en la que está embarcado.
Ni tan siquiera el grandioso Bill Nighy puede hacer algo. En un personaje que ya ha interpretado en demasiadas ocasiones no convence en ningún momento. Es predecible, al igual que todo el film. Sabemos cómo y cuándo va a acabar. Frases manidas, poses de cara a cámara y mucha tetosterona mal repartida hacen de la visión de este sub-producto un desafío realmente duro. Stuart Battie (‘Mañana, cuando la guerra empiece’) ha demostrado que su segundo film como director es lo opuesto a su carrera como guionista (suya es la saga de ‘Piratas del Caribe’ o ‘Collateral’) y está a años luz de saber trasladar unas secuencias escritas a la pantalla.
Desmesurada en su forma y su estilo. Errores de argumento continuos, escenas absurdas (¿dónde demonios está la gente en esa ciudad?¿la policía?¿un vendedor de perritos calientes?¿alguien?). Para llegar a un desenlace anunciado desde el minuto 7 que hace sonrojar hasta a los niños de 10 años, público por otra parte a la que va destinada la película. Sólo un apunte como ejemplo: al menos han tenido la decencia de llamar al monstruo como lo hizo su autora en la novela (Adam), y han tenido el detalle de homenajear a la película de James Whale (1931) al incluir la famosa frase “¡¡Está vivo!! ¡¡Está vivo!!”.
Es tal el sentimiento de desidia que envuelve todo el film que uno no puede sino recordar lo grande que parece ahora la película de Kenneth Branagh, ‘Frankenstein, de Mary Shelley’ (1994). Lo peor no termina aquí, no. Lo tétrico, lo indescriptiblemente inhumano es el speach final…donde se nos avisa (de forma aterradora por lo que implica) que tendremos segunda parte. James Whale (‘Frankenstein’ 1931) se tiene que estar revolviendo en su tumba. Mary Shelley ni te cuento.
VALORACIÓN: 3/10

LOS PÁJAROS [CINE]


Un director como Hitch, un genio multidisciplinar como él, estaba de vuelta de todo en 1963. Había tocado el cielo del celuloide en numerosas ocasiones. Seguía sin Oscar, eso sí, pero viendo su prolífica y magistral forma de entender y hacer cine, daba la impresión de que le sobraban premios. El público, esa era su obsesión. Dar al público lo que a él le gustaría que un director propusiera en pantalla. Conocía a los espectadores, sabía lo que buscaban y lo que necesitaban en cada momento de uno de sus films. A un maestro como él, después de títulos inmortales como ‘Sospecha’ (1946), ‘Rebeca (1940), ‘Recuerda’ (1945), ‘El hombre que sabía demasiado’ (1956), ‘Psicosis’ (1960), ‘Con la muerte en los talones’ (1959), ‘Crimen perfecto’ (1954), ‘La ventana indiscreta’ (1954), ‘Vértigo’ (1958) y un largo historial…¿qué le quedaba por hacer? Disfrutar del cine, como siempre había hecho. Pero en estos últimos años de su carrera aún más. Sin ataduras y sin complejos. Tal vez sea este título, ‘Los pájaros’, la que abrió la puerta a sus postreras obras, que manteniendo siempre su estilo de tensión y suspense, comenzó a tocar géneros que nunca antes había tocado de manera tan visceral. 






Su carrera, casi al igual que su vida, ha estado envuelta en el género del misterio, el suspense y el thriller. Apasionante vida y carrera cinematográfica digna de varias películas sobre ella, no los dos biopics fallidos que hasta ahora se han hecho (‘Hitch’, 2013 y ‘The girl’, 2013). A sus 64 años, el director afrontaba la recta final de su carrera con un nuevo salto al vacío. Su afán y obsesión por perfeccionar el miedo, esa emoción intangible pero tan real como el aire que respiramos, era para Hitch su caballo de Troya. Su forma de introducirse en nuestras mentes y jugar con ellas cual colegial. Amén que lo conseguía siempre. En esta ocasión, basándose en la novela de Daphne Du Maurier, trasladó ese miedo invisible a la sin razón ilógica de un hecho extraordinario y sin explicación.



Utilizando siempre elementos comunes en la vida de cualquiera (un marido en ‘Crimen perfecto’; una comunidad de vecinos en ‘La ventana indiscreta’; un motel de carretera en ‘Psicosis’; o la pasión más enfermiza por una persona en ‘Vértigo’) Hitchcock conocía bien los mecanismos del suspense, pues en lo cotidiano radica la fuerza del terror. Mucho más terrorífico es enfrentarse a algo que tienes siempre cerca, que es conocido y que se transforma de inmediato en una amenaza, a enfrentarse a situaciones ajenas que son del todo imposibles en la vida real. El maestro Alfred sabía de nuestros miedos. Tenía el conocimiento de poder ubicar la locura, el terror y la paranoia en lugares y objetos mundanos. Disfrazarlos de miedo y sacudir nuestras aletargadas mentes.



El cine en aquellos años era ensombrecido por el fastuoso poder mediático de la TV. El público comenzaba a tener nuevas formas de contacto con la ficción. Buena prueba era que series como ‘The twiling zone’ (1959-1964) o la misma serie creada por Hitch, ‘Alfred Hitchcok presenta’ (1955-1962), daban a los espectadores constantes impulsos de terror, suspense y ciencia ficción en dosis que a falta de medios tan grandilocuentes como los del cine, basaban su fuerza en los guiones. Poderosas historias contadas con pasión y desasosiego. Rod Serling, creador de ‘Twiling zone’, era un referente claro. Escritores como Ray Bradbury  (‘Fahrenheit 451’ o ‘Crónicas marcianas’) dominaban la escena. El público quería nuevas fórmulas de terror y género fantástico que el cine había hundido en títulos de serie B e infumables versiones. La televisión tenía las historias, pero no los medios. De ahí que en su día ‘Psicosis’ se proyectara como un episodio más en la serie de TV de Hitch, pero el director vio el potencial de la historia y acertó de pleno al llevarla  a la gran pantalla. Con ‘Los pájaros’ sucedió idéntico caso.



El realizador, en primera instancia, tenía en mente desarrollar la novela de Maurier para la pequeña pantalla. Sin embargo, tras los numerosos “storyboards”, ensayos, decorados y las nuevas técnicas que le propuso los estudios Disney para elaborar los ataques de las aves, decidió que rodaría un film. Su primer (y único) film fantástico. Un triple salto mortal para un genio que nada tenía ya que demostrar. Sin entrar en detalles sobre su arduo, tortuoso y en ocasiones morboso rodaje (Tippi Hedren podría escribir tres libros sobre ello), el maestro del suspense elevó su estatus a un nivel superior. El miedo, tan visceral en otros títulos de su carrera, se transformó en esta ocasión en pavor, terror y angustia hacia lo inexplicable. Los pájaros, esos seres que habitan sobre nosotros, que están ahí constatemente. Que a veces parecen estar observándonos, siguiéndonos…el director les dio entidad, fuerza y dramatismo al incorporar en su comportamiento un elemento letal hacia el público: humanidad.



Sí, aunque parezca una contradicción, les dio un tremendo elemento que sólo tiene la humanidad. Les otorgó un rasgo que nos diferencia (entre otros muchos detestables) de los animales, en este caso de las aves. Hitchcock les dio violencia. El ser humano se caracteriza como el único ser en la tierra que utiliza la violencia y mata por placer. Al dotar a los pájaros de ese rasgo, el director los humaniza. De ahí que surja ese terror incomprensible hacia algo tan común, inocente y trivial como ver una bandada de pájaros. Pero ahora son ellos los que nos atacan, nos aterran y hacen estremecer.



Sin banda sonora que nos acompañe en esta pesadilla, el excelente Bernard Herrmann desarrolló una serie de sonidos y elementos atonales que armaban de vida a los pájaros. Los graznidos, el batir de alas, el vuelo rasante de las aves cobra aún más vigor al mezclarlo con los gritos y gestos desencajados de los humanos atacados. Todo un golpe de efecto que unido al buen hacer y uso de la cámara, nos sitúan en mitad de esta morbosa perturbación a la que Hitch nos invita. Un paseo por los recovecos del miedo más profundos y primitivos que habitan en el corazón del ser humano. Una excepcional muestra de cine fantástico que nos dio la oportunidad de conocer a un Hitchcock que se hallaba escondido. Lástima que no se prodigase más en este género pues nos habría brindado una excelente colección de títulos inmortales.



El pausado (y falso) ritmo del comienzo, nos confunde con numerosas pistas. Los primeros envites plasmados en pantalla, son como pequeñas ilusiones ópticas. Extraños comportamientos que dan poco a poco motivo para escenas más escabrosas (la granja a la que Melanie llega para pedir ayuda y encuentra al matrimonio) desatando en apenas unos minutos el terror más furioso e iracundo (la escena del ataque a la escuela). Como espectadores, sentimos la misma aprensión y desconocimiento que los personajes. Nos refugiamos con ellos, observamos atentos y con miedo los sucesos que ante nuestros ojos se exponen. Sin aparentes motivaciones, sin explicación alguna. Todo son teorías, debates y suposiciones que no hacen sino aumentar la sensación de angustia. Ahí radica la genialidad de este film, en no dar una explicación razonable. Somos nosotros, al igual que los personajes, quienes debemos asimilar lo que sucede e imaginar el porqué. Y es ése uso de la imaginación lo que provoca mayor temor. Pues no hay mayor terror y miedo que aquel que nosotros imaginamos. Hitchcock lo sabía: “No muestres…que sean ellos quienes imaginen lo que sucede. Sus retorcidas mentes harán aparecer las imágenes más terroríficas que ninguna cámara podría captar”. Un genio.



Fue artífice de dar edad adulta a un género que parecía abocado a la pequeña pantalla o a producciones de cine de bajo presupuesto y notoriedad. Un impulso que abrió puertas a nuevos directores que labraron obras en el género fantástico y de ciencia ficción que ha perdurado hasta nuestros días. Por ello, un agradecimiento especial (aún más si cabe) hacia el mayor creador de universos, mundos y emociones que ha dado el cine. Un monstruo que supo mejor que nadie dónde radicaban nuestros anhelos, deseos, miedos y obsesiones. ‘Los pájaros’, aún pasados más de 50 años, conserva toda su fuerza, pasión y furia que hace que nos recorra un escalofrío por la espalda y miremos hacia el cielo cada vez que salimos de casa. Y cuenta con un final antológico. No busquéis las palabras “The End” al finalizar la película…por que el miedo no tiene fin.



VALORACIÓN: 9/10

CURIOSIDADES:

  • Fue nominada a los Mejores Efectos Especiales Visuales. Y Tippi Hedren ganó el Globo de Oro a Actriz Revelación.
  • No hay banda sonora para la película excepto por los sonidos creados en el mixtrautonium, uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos, por Oskar Sala, y los niños cantando en la escuela.
  • Hitchcock quería a Joseph Stefano (‘Psicois’, 1960) para escribir el guión, pero éste desestimó la idea.
  • La novela de Daphe Du Maurier no tiene nada en común con el film, salvo el inexplicable comportamiento de las aves.
  • La mujer que grita en el cartel del film no es la protagonista, Tippi Hedren, sino Jessica Tandy, que interpreta a la madre de Rod Taylor (Mitch).
  • El sonido de decenas de aves graznando se consiguió con el uso de carretes de pesca en funcionamiento con movimientos hacia delante y hacia atrás.
  • Para que un gran número de aves reales permanecieran tranquilas y sobre los objetos, fueron alimentadas con maíz mezclado con alcohol.
  • Tippi Hedren sufrió heridas reales en la cara en la escena en que se queda atrapada en una habitación contra una bandada de pájaros.
  • Hubo una secuela (espeluznante) en 1994, ‘Los pájaros: el fin del mundo’, donde Hedren volvía aparecer aunque en otro personaje.
  • Los efectos especiales donde los pájaros se mezclaban con los actores en los ataques, fueron realizados por los estudios Disney, ya que eran los únicos que disponían de un método (a base de vapor de sodio que producía ese efecto) en esos años.
  • Tippi Hedren fue presentada antes del estreno de este film como la nueva “Grace Kelly de Hitchcock”.
  • El guión de ‘Los pájaros’ iba a ser utilizado en principio para la serie de televisión ‘La hora de Alfred Hitchcock’.
  • Hitchcock hace su cameo habitual saliendo de la tienda de animales del pricipio llevando dos perros (que por cierto eran suyos).
  • Cuiosidad: la película no termina con la típica frase “The End” ya que Hitchcock pretendía que el terror no terminase.
  • Se rodó un final alternativo que nunca llegó a ver la luz: miles de pájaros y aves sobre el puente Golden Gate de San Francisco…con las calles vacías a mediodía.

DUELO DE GENIOS: SPIELBERG VS TIM BURTON [DUELO DE GENIOS]


Tras una intensa votación entre los dos directores en el género de  cine fantástico y aventuras que más han llenado taquillas y arrastrado a fieles seguidores (cada uno en su parcela), podemos determinar varios factores para decidir en este duelo quién es el vencedor. Para ello, aparte de los votos de cada uno de ellos recibidos por Twitter por vosotros, se han valorado también la cantidad de películas favoritas de ambos directores, su mejor y peor obra y otros elementos que a continuación expondremos. A buen seguro que tanto a los seguidores de uno u otro, el ganador resultante no será de su agrado, contamos con esa pega, por ello queremos advertiros que estos duelos sólo tienen como último fin disfrutar de los análisis de las carreras de los protagonistas enfrentados. Son vuestros votos quienes determinan cuál es el vencedor y como entretenimiento el veredicto final no comporta que el perdedor sea peor o que su trabajo sea de menor calidad. Simplemente que tiene menos tirón entre los seguidores del cine fantástico y aventuras. 


Ante todo hemos tratado de centrar la encuesta y el análisis en el apartado que engloba las facetas de ambos realizadores en el género del cine fantástico y de aventuras. Para ello, primero os pedimos a través de Twitter que nos mencionarais cuáles eran vuestra mejores y peores películas de los dos genios que se batían en duelo. Los títulos que aparecieron entre vuestros candidatos fueron los siguientes:


MEJOR PELÍCULA DE STEVEN SPIELBERG:

  • ‘En busca del arca perdida’ (1981)…………………………43% votos
  • ‘E.T. (1982)…………………………………………………….21% votos
  • ‘Tiburón’ (1975)……………………………………………….17% votos
  • ‘Encuentros en la tercera fase’ (1977)………………………9% votos
  • ‘Parque Jurásico’ (1993)……………………………………….6% votos
  • Otras……………………………………………………………..4% votos

-PEOR PELÍCULA DE STEVEN SPIELBERG:
  • ‘Indiana Jones y el reino de la calavera cristal’ (2008)….59% votos
  • ‘Inteligencia Artificial’ (2001)………………………………..37% votos
  • Otras…………………………………………………………….  4% votos

-MEJOR PELÍCULA TIM BURTON:
  • ‘Big Fish'(2003)…………………………………………………30% votos
  • ‘Eduardo Manostijeras’ (1990)……………………………….25% votos
  • ‘Ed Wood’ (1994)……………………………………………….14% votos
  • ‘Mars Attack’ (1996)……………………………………………14% votos
  • ‘Batman’ (1988)…………………………………………………9%  votos
  • Otras………………………………………………………………8% votos

-PEOR PELÍCULA TIM BURTON:
  • ‘El planeta de los simios’ (2001)…………………………….58% votos
  • ‘Sombras tenebrosas’ (2012)…………………………………24% votos
  • ‘Alicia en el país de las maravillas’ (2011)…………………12% votos
  • Otras………………………………………………………………6% votos


-DUELO DE GENIOS: EL GANADOR ES…

La siguiente votación que se valoró entre los seguidores del Blog y Twitter fue vuestra predilección global por uno u otro realizador. Así pues, tras el recuento de votos por parte de cada uno, los resultados de dicha votación  y por tanto vencedor de la encuesta Duelo de Genios es:

  • STEVEN SPIELBERG: 66% VOTOS
  • TIM BURTON:          34% VOTOS

Por lo cuál, queda claro que sois más los seguidores, o admiradores, del trabajo del realizador de ‘En busca del arca perdida’. Felicitaciones a aquellos que han visto a su candidato vencer en este Duelo de Genios. Os esperamos en próximas encuestas de valoración. Y recordad…los dos son Grandes Genios.