Clint Eastwood

EL JINETE PÁLIDO [CINE]


“Y cuando él hubo abierto el cuarto sello, oí la voz de la cuarta bestia decir: “Ven a ver”. Y yo miré. Y contemplé a un caballo pálido y el nombre de su jinete era La Muerte…y el infierno le seguía…”
 
Podríamos resumir en esta frase (una oración de la Biblia que recita Megan, uno de los personajes en el film) todas las intenciones del eterno y mítico Clint Eastwood al tratar de llevarnos por el lado oscuro de su visión del western. ‘El jinete pálido’ es el compendio por antonomasia que en filmografía destaca pues en él refleja todo su conocimiento del género, su filosofía vital y su amor hacia el séptimo arte de manera magistral. Un canto desmitificador pero a la vez épico de su sentir hacia un género que en 1985 parecía abocado a desaparecer. Nada más lejos…
 
 
 

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AMERICAN SNIPER [CINE]


Muy oportuna película (aunque muchos creerán que es oportunista) de Clint Eastwood que regresa al género bélico tras su díptico sobre la Segunda Guerra Mundial (‘Cartas desde Iwo Jima’ y ‘Banderas de nuestros padres’) pero esta vez sin la correspondiente réplica del otro bando. En esta ocasión Eastwood revisita sus demonios que ya mostró en ‘El sargento de hierro’ para ofrecernos su personal y muy discutible opinión del conflicto mundial que supone la guerra contra el terrorismo. Cuando aún resuenan los ecos de los atentados acaecidos en París (enero 2015) el estreno de esta polémica adaptación de la biografía del protagonista, Chris Kyle, se nos antoja bastante acertada en su directa forma y trasfondo, pero quizás podamos echar de menos un tono más crudo y visceral que en otras ocasiones nos ha ofrecido Eastwood que el mero empleo del objetivo personal en el que se basa el film. Como toda biografía y su correspondiente adaptación al film se acoge a la versión que se nos muestra como eje fundamental de la trama. No podemos ver nada más que a través de los ojos de este francotirador. De forma fría y distante (como sus disparos) el director es consciente de que se siente a gusto con la historia que cuenta y…

 





…no trata de ocultar su afinidad por este “héroe” de la trágica crónica de la guerra que se mantiene en Irak, Afganistán y Oriente Medio. No hace concesiones de cara a la galería y lo que en un principio nos pueda parecer las justificaciones que hace el realizador al enseñarnos la infancia y educación del protagonista, no es sino la constatación que hace Eastwood de los valores que tienen muchos como excusa a la hora de defender cualquier contienda.


La familia, la religión y el amor a la patria son los tres pilares en los que se levanta esta (por momentos) épica visión personal del tristemente famoso francotirador de los Navy Seals. Con más de 160 asesinatos (o blancos según quien te hable) en su haber, Chris Kyle (Bradley Cooper) es presentado como un guardián de los valores puritanos que defiende los EEUU bajo el concepto de gran familia unida. Y como defensor que es debe soportar todo el peso de esa responsabilidad bajo sus hombros. La confrontación entre estar en el frente y regresar a su hogar junto a su mujer e hijos es valorada por Eastwood como el infierno personal que debe sufrir su figura para que lleguemos a empatizar con él. No desea nada más que proteger a los suyos y de la misma manera que mata en el frente, a distancia y con frialdad, se comporta con los suyos.


Eastwood, convencido republicano y seguramente socio de la Sociedad del Rifle, no tiene en tapujos en levantar este biopic al francotirador como si de una santificación se tratara. Defiende a su personaje, lo hace humano en el frente, lo interioriza ante sus víctimas y deja ver que es sólo un arma en manos de una maquinaria de guerra que sirve para fines tan nobles como proteger al hermano que está en peligro. La patada en el estómago que nos da nada más comenzar el film con su primera víctima bajo el punto de mira, puede llevar al engaño al espectador, pues no estamos ante un film de denuncia al más puro estilo de ‘En tierra hostil’ o ‘Jarhead’. Eastwood quiere demostrar que nuestro ángel custodio tiene la obligación de realizar actos grotescos e inimaginables con el fin de salvar a los suyos. A su bandera, a sus compañeros, a sus hermanos. Basa toda la fuerza de la historia en el enfrentamiento desde la lejanía entre el francotirador norteamericano y un francotirador sirio, Mustafá, con el que se batirá entre las azoteas a lo ‘Enemigo a las puertas’. Otro recurso para que conectemos con la odisea de este soldado. 


Seguramente será una de las películas más odiadas por Michael Moore pero es valiente a la hora de no embarrarse con divagaciones sobre la moralidad de los actos de su personaje. Lo defiende y lo esgrime en pantalla desde la admiración que profesa. Podemos entrar a valorar si es justificado o no este film como baluarte de la sociedad americana, pero no nos engañemos. Por muy plural y globalizado que sea Hollywood aun quedan tipos como Eastwood que son fieles a si mismos. Del mismo modo que rueda piezas de arte como ‘Sin perdón’ también exponen sus principios y motivaciones personales a través, como en este caso, de la fría y sanguinaria punta de un rifle. Cine sin miramientos. Muy vapuleada por los sectores más liberales que sólo ven propaganda pro-republicana (en EEUU).


Pero lejos de la polémica y sólo hablando en términos cinematográficos debemos hacer constar que no es el mejor film de Eastwood pero eleva su tono plácido y durmiente que tenía desde hacía un tiempo. En la línea de ‘J. Edgar’ pero sin tanta poesía. Un derechazo de un ferviente creyente en la gloria militar, el honor y los códigos establecidos en la batalla. Uno no tiene porqué comulgar con nada de lo que Eastwood postula como dogmas que edifican una sociedad que se ha creado así misma a base de guerras y poder absoluto. Son consecuencia de su propia forma de ser. Beligerantes y con la facilidad de justificar cualquier acto de violencia con el famoso “ojo por ojo” que tanto les gusta blandir. Lo triste es que un director como Clint Eastwood tenga que utilizar recursos tan bajos y manidos como la repugnante escena en la que un niño es mutilado, torturado y asesinado por uno de los terroristas para que el espectador promueva el mensaje de “justicia” que imparten los marines y los Navy Seals bajo el estandarte de ‘El Castigador’ (nefasto el gusto de los marines al utilizar ese logotipo en la realidad).


Nos quedamos con la impronta de un buen film, con buen acabado, excelentes actuaciones (Bradley Cooper toca todos los matices de su personaje de manera convincente y Sienna Miller contrapone el nexo de sentido común que necesita la historia) y un manejo sobrio de la cámara. Queda la gran duda de saber si el gran Clint volverá a darnos una obra más (su edad hace que cada vez sea más difícil) ya que si por desgracia no volviera a dirigir nunca más, nos dejaría este agridulce film. Eastwood ya no tiene que justificarse ante nadie por su cine, no tiene por que ser abanderado de ninguna causa. Ya ha demostrado mucho y bueno de lo que su buen ojo sabe hacer. Hoy por hoy, solo tenemos de él un viejo recuerdo de su mala leche y doble sentido moral que daba a sus films. ‘American Sniper’ es rudamente su epístola de amor incondicional hacia sus queridas barras y estrellas, que aunque manchadas de sangre, tanto suya como ajena, siguen hondeando como los “ángeles” guardianes que se autoproclaman. A pesar de ello…Gracias por todo,Clint. 
 
VALORACIÓN: 7/10

LAS ESPUELAS DE CLINT EASTWOOD: DE JOE A WILLIAM MUNNY [ESPECIALES]


A punto de cumplir 84 años (31 mayo) el imprescindible Clint Eastwood hace ya más de 20 años que no se sube a un caballo. Normal por la edad, pero es innegable que su arte y oficio van más allá de su carisma delante de la cámara en un género que le alzó a mito viviente del cine: el western. Desde ‘Sin perdón’ (1992), Eastwood no ha vuelto a tocar el tema, tal vez por que culminó su odisea personal. Quizás por que ya nada le queda por contar o incluso, quién sabe, ha dejado para la posteridad un legado al alcance de muy pocos (John Ford o Howard Hawks nos vienen a la memoria). De un modo u otro somos miles los seguidores que ansiamos la vuelta del maestro Clint a un género que él mismo revitalizó. Durante años, primero como actor bajo las órdenes de otros artesanos, y más tarde como realizador, Eastwood ha ido dejando pequeñas piezas de orfebrería que han ido componiendo una leyenda en torno a su persona. Tanto a nivel personaje como al mensaje que ha deseado imprimir en cada una de esas obras. No vamos a descubrir al excepcional director que es, ni en este género ni en el que opte por tocar (el género de terror sería todo un desafío para él). Por lo que hemos decidido hacer una retrospectiva de su carrera como cowboy del cine.


Podemos dar como inicio de sus características como actor lo que supuso para él incorporarse en 1959 a una serie de TV ambientada en el Lejano Oeste como fue ‘Rawhide’ (1959-1965) donde interpretaba a Rowdy Yates. En ella se moldearía poco a poco como actor y le daría oportunidad para ser “descubierto” por un inquieto realizador italiano que vio en él las premisas necesarias para transmitir en un personaje icónico, su particular visión del western. Sergio Leone se cruzó en la vida de Eastwood. Ni el western, ni Leone y mucho menos Clint volverían a ser los mismos.

  • JOE: (‘Por un puñado de dólares’, 1964) Su primera colaboración con Leone. No pudo ser profeta en su tierra por lo que decidió trabajar para el realizador italiano en localizaciones almerienses y con producción europea. Eastwood cuajó un personaje que se encontraba lejos de su hogar, sin pasado y con tendencia a no encajar en ningún sitio. Casi era una metáfora de su propia carrera. ‘Yojimbo’ (1961) sirvió como inspiración para un debut tardío en el western. En USA no triunfó pero en Europa arrasó en las taquillas y originó el mito. 




  • MONCO: (‘La muerte tenía un precio’, 1965) Lo que pareció una casualidad en la carrera de Eastwood se fue transformando en una relación con Leone que fraguó un estilo, una identidad propia y creó lo que conocemos como “spaguetti-western”. Obra inmortal que con la maestría de Leone tras la cámara, la soberbia música de Ennio Morricone y el pétreo rostro de Eastwood configuró una muesca más en la culata de su revólver. Misticismo envuelto en polvo del camino. 



  • RUBIO: (‘El bueno, el feo y el malo’, 1966) La culminación de una trilogía que a pesar de no tener conexión, salvo ese glorioso poncho, todos hemos relacionado. Sus tres personajes tienen en común el factor misterio, secretos y turbio pasado. Factores que el propio Eastwood se encargaría de extrapolar a su propia filmografía. Con Leone aprendería a mitificar, le quedaba forjarse como director (reto personal que siempre tuvo en mente). Era momento de retornar a casa para recoger los frutos.



  • MARSHALL JED COOPER: (‘Cometieron dos errores’, 1968) No fue el proyecto deseado por Clint, pero le ofreció abrir la puerta a su género y presentarse en sociedad tras su odisea italiana. Más cerca de un telefilme que de una producción cinematográfica, brindó ciertos elementos en su personaje que más tarde utilizaría en ‘Infierno de cobardes’ (1973).






  • PARDNER: (‘La leyenda de la ciudad sin nombre’, 1969) El musical tocaba a su fin en las grandes producciones. Una comedia musical protagonizada por Lee Marvin y el pseudo descubierto Eastwood no auguraba nada bueno. Verle cantar supone todo un shock para sus acérrimos seguidores pero tiene un toque kistch que la hace perdurar.






  • HOGAN: (‘Dos mulas y una mujer’, 1970) Segunda colaboración con el que se puede decir que fue su verdadero mentor, Don Siegel. Dos años antes trabajaron en ‘La jungla humana’ donde ambos coincidían en muchas formas de ver el cine. Con este personaje, Hogan, el actor perpetuaba su aire canalla y cínico con toques de humor negro que añadieron más clase a su forma de interpretar cowboys. 







  • JOHN McBURNEY: (‘El seductor’, 1971) Rareza tanto en la filmografía como actor de Clint como en la de realizador de Siegel. Ambos se dieron el capricho de rodar este drama con tintes de thriller en plena guerra civil americana tras el éxito de otro mito que habían creado, ‘Harry, el sucio’ (1971). Eastwood rodaría ese mismo año, con la ayuda de Siegel, su debut como director en ‘Escalofrío en la noche’, por lo que podemos decir que fue un año decisivo en su carrera. 



  • JOE KIDD: (‘Joe Kidd’, 1972) Otro maestro del western se cruzaba en la vida de Clint, John Sturges (‘Duelo de titanes’, 1956). En horas bajas, tanto el realizador como el género, se prestaba a dirigir a Eastwood en una fallida muestra de western crepuscular que no terminó por convencer a nadie. Llegaba la hora del propio actor a tomar las riendas.








  • EL FORASTERO: (‘Infierno de cobardes’, 1973) Para su debut en el género optó por combinar dos factores: la desmitificación de Leone y el oficio de Siegel. Resultado, un western que se acerca por momentos a un thriller con elementos fantásticos, referencias bíblicas y un personaje que cabalga entre dos mundos. Sería su reseña personal que ya no podría quitarse…ni falta que le hacía. Una pequeña joya que recomendamos encarecidamente.



  • JOSEY WALES: (‘El fuera de la ley’, 1976) Una vuelta de tuerca más a su personaje con pasado turbio. Buscando venganza tras la muerte de su familia Josey Wales es el preámbulo de personajes como el Predicador o William Munny. Se le podría tildar de repetitivo pero era una fórmula que funcionaba a la perfección. Además, eran años en los que deseaba fomentar a su esposa, Sondra Locke, como actriz, y amén que se empeñó.






  • EL PREDICADOR: (‘El jinete pálido’, 1985) Casi una década sin tocar el género. Mereció la pena la espera. Nos dio el mito en palabras mayores. No había artificios, era el climax de su personaje. Fantasmagórico, sombrío y más cercano a la leyenda que un típico western. Un cruce entre ‘Raíces’ y ‘Solo ante el peligro’ añadiendo el toque cínico del propio Eastwood. Imprescindible. 



  • WILLIAM MUNNY: (‘Sin Perdón’, 1992) El canto del cisne de toda su vida. Una oda al cine. Imperdonable no haberla visto. La conjunción perfecta de todos los mecanismos del cine de Eastwood puestos en beneficio de una historia de siempre pero contada como nunca. Génesis y punto final del género. Dio vida (de nuevo) a un tema que parecía asfixiado por el paso del tiempo. Supo mejor que nadie que él pertenecía a la vieja escuela y transmitió como sólo los grandes maestros podrían hacerlo. Peckinpah, Ford, Hawks, Siegel y trazos de Sturges flotan por el film, no anuncian que el final cabalga a su lado. Su monólogo final es un epitafio para un genero que nunca podrá recompensar suficientemente a la figura más emblemática del western.


    ESPECIAL CLINT EASTWOOD: “EL ÚLTIMO CLÁSICO” aquí.

    DUELO DE GENIOS: EASTWOOD vs SCORSESE [DUELO DE GENIOS]


    Dos directores consagrados, con estilos dispares pero cautivadores. Dos carreras plagadas de grandes obras, magistrales trabajos y repletas de premios. Martin Scorsese y Clint Eastwood se enfrentaron en nuestro Duelo de Genios y con vuestros votos emitidos a través de Twitter habéis decidido cuál de los dos es vuestro favorito. Muchos exponíais que Eastwood, aparte de ser excelente director, contribuía a mitificar sus films gracias a su presencia como actor en ellos. Por otro lado, los defensores y seguidores de Scorsese, recordabais en vuestros votos que el genio de Nueva York tenía en su haber al menos dos o tres películas entre las 20 mejores de todos los tiempos. Lo más singular fue que en la mayoría de los votos, todos afirmabais que ambos os gustaban, pero que por motivos personales, afinidades o gustos privados os declinabais por uno u otro. Así pues, los resultados de la votación en este Duelo de Genios entre Clint Eastwood y Martin Scorsese ha quedado así.





    • MARTIN SCORSESE: ganador de 1 Oscar (‘Infiltrados’ 2006). Con títulos como ‘Uno de los nuestros’ (1990); ‘Taxi driver’ (1976); ‘El lobo de Wall Street’ (2013) o ‘Toro salvaje’ (1980) estuvo gran parte del día con pocos votos. Fue a mediodía cuando empezó a remontar y logró estar en cabeza varias horas. Al final del día, tras acabar la votación, obtuvo un resultado total del porcentaje de votos del 36’9 %.










    • CLINT EASTWOOD: ganador de 2 Oscars como Mejor Director (‘Sin perdón’, 1992 y ‘Million Dollar Baby’, 2004), aparte de otro a Mejor Película por ‘Million Dollar Baby’ y el Oscar Irving G. Thalberg a una vida dedicada al cine. Con títulos como ‘Mistic River’, ‘Los puentes de Madison’ o ‘Gran Torino’, mantuvo casi todo el día su superioridad frente a Scorsese. Pero fue a última hora cuando sus votos llegaron a doblar a su contrincante para quedar definitivamente al concluir la votación en un porcentaje total del 63,1 %.













    Así pues, el vencedor y con casi el doble de votos que su rival en este Duelo de Genios entre Scorsese y Eastwood por aplastante mayoría es:
    CLINT EASTWOOD. Teneís un especial sobre su cine, su carrera y sus logros en ‘Clint Eastwood: el último clásico’ . Del mismo modo, disponéis de otro especial dedicado al perdedor, Martin Scorsese, en ‘Puro cine’. Gracias a todos por participar y os esperamos otro apasionante Duelo de Genios muy pronto.

    CLINT EASTWOOD: EL ÚLTIMO CLÁSICO [ESPECIALES]


    Mucho me temo que dentro de poco echaremos de menos a uno de los grandes directores que mantienen el espíritu clásico de la época dorada del cine. Tanto en su manera de rodar como de ver el cine. Sin ser pájaro de mal agüero, cuando llegue la temible hora de despedir a Clint Eastwood, todos nos desgarraremos las camisas cuál Camarón de la Isla por no haber sido conscientes de la maravillosa suerte de tener entre nosotros a un grande. Un mito tanto como actor como director, siendo en esta última faceta donde se nos ha revelado una pieza fundamental para entender el cine de los últimos 35 años. Si con personajes como el Vaquero Sin Nombre o Harry Callahan se fraguó una fama y popularidad que le elevó al estatus de estrella mediática, allá por los 60’s y 70’s, fue el hecho de compaginar su carrera delante de la pantalla con pequeños amagos tras la misma lo que descubrió a los agnósticos que tras la fachada de piedra e inexistente gestualidad se hallaba un poderoso cineasta con muchas cosas que decir. Por tanto, antes de derramar las justificadas lágrimas de su pérdida, vaya desde aquí este especial dedicado al último clásico de los directores.




    PROBANDO SU BUEN OJO (AÑOS 70):

    Trabajar como actor para tipos como Don Siegel o Sergio Leone durante sus inicios en el cine, le sirvió para foguearse y empaparse en las tareas de realizador. Con tan solo 10 películas rodadas, dio el salto a la dirección en 1971. ‘Escalofrío en la noche fue un debut interesante para un actor al que se le creía de por sí encasillado a roles de tipo duro y de pocos bagajes interpretativos. De la mano de Don Siegel (verdadera alma y mentor de Eastwood en su método de rodaje) se zambulló en el oficio de director trabajando paralelamente como actor, donde seguiría dando vida al inspector Callahan para financiar sus proyectos de realizador.


    No tardó mucho, en 1973 llegarían dos títulos más. La desconocida Primavera en otoño y la desoladora (por brutal y directa) ‘Infierno de cobardes’. La primera sería su obra como director sin aparecer en pantalla, una historia de amor en la madurez con William Holden como protagonista. 

    La segunda, daría rienda suelta al espíritu del western crepuscular que tan buenos resultados le daría a lo largo de su carrera, recogiendo el testigo de genios como Sam Peckinpah. Los años 70’s fueron su terreno de pruebas tras la cámara con títulos como ‘Licencia para matar‘ (1975); ‘El fuera de la ley’ (1976) y ‘Ruta suicida‘ (1977). En ‘El fuera de la ley’, conocería a la que sería su compañera sentimental y actriz ocasional Sondra Locke, con la que trabajaría en 6 películas.






    FORJANDO UN MITO (AÑOS 80):

    La década la comenzaría con la fallida ‘Bronco Billy‘ (1980) y la frenética ‘Firefox‘ (1982). Dispares en cuanto a mensaje y calado. Mientras que en ‘Bronco Billy’ se declina por un film pausado y casi nostálgico, en ‘Firefox’ demuestra que el cine de acción tiene aún en él un referente. La guerra fría como telón de fondo le daría juego en esta década. En 1982 también rodaría una particular versión de su amor por el country y la música en general, ‘El aventurero de medianoche‘, género al que volvería. Un año más tarde retomaría bajo su batuta al personaje que le hizo mito, Harry Callahan en ‘Impacto súbito‘, cuarta parte de la saga.



    Pasarían dos años hasta que diera al público y crítica su primera piedra filosofal: El jinete pálido (1985), donde un enigmático pistolero reconvertido en predicador nos devolvía al icono del western que vimos en la trilogía de Sergio Leone, pero esta vez con un aura casi sepulcral y con toques épicos. 1986 sería el año para darnos su ración de crítica republicana disfrazada de patriotismo con ‘El sargento de hierro’. Para volver a su pasión musical con la sorprendente y muy valorada ‘Bird‘ (1988). El jazz, su género favorito, tratado con pulso firme pero envuelto en sombras. Diferentes formas de ver el cine, de tratar al público y de darse pequeños caprichos que fomentaron su pulso narrativo tras la cámara.



    Y CLINT COGIÓ SU FUSIL (AÑOS 90):

    Sin duda, su década más popular y reconocida internacionalmente. Fueron los años que pusieron en órbita su cine. Se creó alrededor de él una aureola muy merecida de autor comprometido y de gran interés. Aunque comenzara los 90 con dos proyectos bastante alejados, uno por ser un vehículo de financiación para sus obras personales, ‘El principiante‘ (1990) y el otro por ser una particular visión del cine dentro del cine que no acabó de gustar a todos: Cazador blanco, corazón negro (1990).








    Sólo tardo dos años para ofrecer una obra clave en su carrera y título mítico ya por siempre en la historia del cine: Sin perdón (1992). Su primer Oscar como director. Una película referente y que bebía de los clásicos, pero bajo el prisma decadente y deprimido de un Eastwood en estado de gracia, se convirtió en su título más reconocido y redondo. En 1993, sorprendió a todos con la sencilla pero mal entendida ‘Un mundo perfecto‘. Y para rematar a los escépticos, sin quedaba alguno, sacó de su chistera la soberbia ‘Los puentes de Maddison‘ (1995). Tras un par de años de recoger los frutos, en 1997 nos dio ración doble. Para los amantes del Eastwood de acción y thriller nos trajo ‘Poder absoluto‘ y para los amantes de los sabrosos delicatessen a los que nos estaba acostumbrando nos regaló ‘Medianoche en el jardín del bien y el mal‘. Acabaría la década con una obra menor con la que trataba de dar otra imagen del Eastwood actor-director, ‘Ejecución inminente‘.


    TRANSFORMACIÓN TOTAL (AÑOS 00):

    Qué mejor manera de comenzar el siglo tratando de recordarnos que los viejos rockeros nunca mueren, por ello reunió a sus “viejos” camaradas de quinta y nos dio motivos para sonreír en ‘Space cowboys‘ (2000). Con el paréntesis de ‘Deuda de sangre‘ (2002), en la línea de ‘Ejecución inminente’ o ‘Poder absoluto’, llegaría los años magistrales de Eastwood director. Con ‘Mystic river‘ (2003) daría una bofetada a los bien pensantes y con Million dollar baby otra clase magistral de dirección, recompensada con un segundo Oscar como director. Hubiera sido un fenomenal legado como fin de carrera, pero Eastwood todavía tenía guardados fabulosos títulos.


    En 2006 se sumergió en el monumental trabajo a doble lectura que supuso el rodaje de dos films con la misma temática. ‘Banderas de nuestros padres‘ y ‘Cartas desde Iwo Jima‘ fueron un estupendo catálogo de dirección y riesgo cinéfilo. Pasarían dos años para volver a rodar una “sencilla” historia, ‘El intercambio‘ (2008). Algo templado y de vuelta de todo, Clint quiso poner la guinda a su carrera de director-actor con su último trabajo en pantalla a sus órdenes, Gran Torino’ (2008). Llena de guiños hacia su cine, hacia sus personajes y por qué no decirlo, hacia sí mismo, esta película supone un testimonio de 40 años en el cine.



    A partir de entonces, películas que el dirige ya no cuentan con su presencia. En 2009 nos entrega un bello canto a la libertad con ‘Invictus‘, seguida un año después con otra de sus inquietudes, la muerte. ‘Más allá de la vida‘ (2010), algo floja en ciertos pasajes, resume su peculiar punto de vista como persona en los últimos años de una vida. 2011 nos devolvió al Eastwood arriesgado y comprometido con ‘J. Edgar‘, donde con ágil mano y pulso sin flaquezas nos brinda su, hasta ahora, última gran obra.



    ¿Y AHORA QUÉ SR. EASTWOOD? (EL FUTURO):

    Son tres años sin su cine. Mucho tiempo para alguien que nos ha mal acostumbrado al buen cine. Debemos pensar que su edad (nació en 1930) hará que poco a poco abandone su actividad casi anual a la que nos mantenía. Su próximo proyecto, es una biografía sobre los ‘Jersey boys, grupo musical que sirve de excusa a Eastwood para volver a tocar su pasión, aparte del cine, que es la música. Paralelamente fue rodando otro biopic, mucho más controvertido, ‘American Sniper‘ (crítica) donde nos regala su visión ambigua de la guerra, esta vez en Afganistan, sobre el polémico personaje del francotirador más famoso por sus bajas (algo funesto tal reconocimiento). Film que constata que Eastwood sigue con brío y pulso firme al rodar y que le ha otorgado, además de nominaciones a los Oscars 2015, un fenomenal registro en taquilla, siendo su film con más recaudación hasta la fecha. Deseamos que no sea su último film, que la cámara continúe rodando con él tras ella, que su cine se mantenga por al menos dos décadas más y que cuando volvamos a leer en los títulos de crédito eso de “Directed by Clint Eastwood”, esbocemos una amplia sonrisa.


    GANADOR DE 4 OSCARS:

    1992- SIN PERDÓN (Director)
    1995- PREMIO IRVIN G. THALBERG a toda una carrera
    2004- MILLION DOLLAR BABY (Director)
             MILLION DOLLAR BABY (Película)

    FILMOGRAFÍA COMO DIRECTOR:

     2014 American Sniper
     2014 Jersey Boys  
     2011 J. Edgar 
     2010 Más allá de la vida 
     2009 Invictus 
     2008 Gran Torino 
     2008 El intercambio 
     2006 Cartas desde Iwo Jima 
     2006 Banderas de nuestros padres 
     2004 Million Dollar Baby 
     2003 The Blues (TV Series documentary) 
     2003 Mystic River 
     2002 Deuda de sangre 
     2000 Space Cowboys 
     1999 Ejecución inminente 
     1997 Medianoche en el jardín del bien y del mal 
     1997 Poder absoluto 
     1995 Los puentes de Madison 
     1993 Un mundo perfecto 
     1992 Sin perdón 
     1990 El principiante 
     1990 Cazador blanco, corazón negro 
     1988 Bird 
     1986 El sargento de hierro 
     1985 Cuentos asombrosos (TV Series) (1 episode) 
     1985 El jinete pálido 
     1983 Impacto súbito 
     1982 Aventurero de medianoche 
     1982 Firefox, el arma definitiva 
     1980 Bronco Billy 
     1977 Ruta suicida 
     1976 El fuera de la ley 
     1975 Licencia para matar 
     1973 Primavera en otoño 
     1973 Infierno de cobardes 
     1971 The Beguiled: The Storyteller (Documentary short) 
     1971 Escalofrío en la noche