Aventuras

CONAN, EL BÁRBARO [CINE]


¿Navacerrada es Cimmeria? ¿Cuenca es Hyboria? Ya veis, la magia del cine. Un día, Dino DeLuarentis se dijo: “Me voy a rodar a España una peli de espada y brujería con un armario empotrado como protagonista”. Más o menos, aunque lo del armario sea cierto. En los primeros años 80’s, cuando seguíamos maravillados con títulos como ‘Blade Runner’ o ‘E.T.’, el género de aventuras y acción descubría al que sería su icono por antonomasia en la década más alocada del cine. Un austriaco, mister Olimpia, mister Universo, mister TodoLoQueSeTeOcurra se alzaba como un nuevo referente para las hordas de seguidores de Robert E. Howard, creador del personaje, en el papel de Conan. Primero en la literatura, luego escrito por Roy Thomas con los hábiles lápices de Barry Smith o John Buscema en el cómic, Conan se lanzaba a la aventura cinematográfica en un rodaje bastante internacional, lleno de contratiempos y alguna que…

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EXCALIBUR [CINE]


El género de espada y brujería siempre se ha relacionado con films como ‘Conan, el bárbaro’ (1982) aunque sin duda el mayor título que puede encabezar este género de aventuras es ‘Excalibur’. Hubo anteriores intentos por llevar el fantástico mito de las leyendas artúricas al cine (‘Los caballeros del Rey Arturo’, 1953 Richard Thorpe; ‘Camelot’, 1967 Joshua Logan; ‘El príncipe Valiente’, 1954 Henry Hathaway) o actuales versiones del mismo (‘Rey Arturo’, 2008 Antoine Fuqua; ‘La última legión’, 2007 Dog Lefler). Incluso la Disney se atrevió con una simpática versión en 1963, ‘Merlín el encantador’. Pero ninguna ha llegado a captar la épica, el misticismo y la evocadora atmósfera de aquellos caballeros descritos en la literatura como lo hizo el film de John Boorman. Bienvenidos a los tiempos oscuros…
 
 

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GOLPE EN LA PEQUEÑA CHINA: 32 AÑOS DE UN CLÁSICO SERIE-B [CINE]


Con motivo del reciente interés en el remake de esta fábula ochentera por parte de Dwayne Johnson para protagonizar y producir él mismo el papel de Jack Burton, viene bien esta review de lo que supuso ‘Golpe en la pequeña China’ en 1986. ¿Es una comedia? ¿Es una película de aventuras? ¿De artes marciales? ¿Fue una broma…? Es todo eso y mucho más, pero sobre todo uno de los títulos más emblemáticos de John Carpenter, su artífice y mente pensante. Aunque no es ni de lejos su mejor obra, tanto en lo formal como en lo técnico, ni tan siquiera se puede elevar a su podium de obras magnas como ‘La noche de Halloween’, ‘La Cosa’ o ‘1997: rescate en New York’, pero este batiburrillo de referencias, clichés, homenajes encubiertos y sobre todo cúmulo de despropósitos que fue el rodaje de ‘Golpe en la pequeña China’ merece estar entre los títulos de culto de los añorados años ochenta. Un divertimento mal aceptado en su tiempo, peor catalogado y muy maltratado en la taquilla que recuperó su efecto entre el público nada más salir al mercado del vídeo. Como a otras obras del maestro Carpenter, el mercado doméstico del VHS fue lo que resucitó entre otras cosas a esta locura que fue el estreno de una película que marcaría el final como director de estudio del creador de Michael Myers. Una odisea, como muchos de sus rodajes, que comenzó antes de que la cámara se pusiera en marcha. Carpenter llevaba…

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LOS GOONIES [CINE]


No podía faltar la reseña a este film emblemático de los años 80s y más cuando se cumplen 30 años de su estreno al escribir estas líneas. Junto a ‘E.T.’ y ‘Regreso al futuro’ forma el triunvirato del cine juvenil por definición en esa alocada década que supuso el origen de lo que hoy conocemos como cine de culto de aventuras. 
 
Con el permiso de otros títulos, ‘Los Goonies’ ha supuesto para miles de fans su punto de partida como la semilla que impulsó sus sueños y fantasías en su adolescencia. Tiene mucho de eso pero sobre todo recuerdos. Es sin duda una de las películas que más grupos de seguidores tiene en el mundo, más reseñas y referencias en el posterior cine de aventuras juveniles. Todos hemos soñado en formar parte de ese variopinto grupo de chavales que surcaban su ciudad costera en bicicleta. Aquí en España tuvimos nuestros propios Goonies…
 


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STAR WARS: THE LAST JEDI [CINE]


MV5BMjQ1MzcxNjg4N15BMl5BanBnXkFtZTgwNzgwMjY4MzI@._V1_SY1000_CR0,0,675,1000_AL_Han pasado dos años desde que Disney relanzara la saga intergaláctica más famosa de la historia del cine con “El Despertar de la Fuerza”, de J.J. Abrams, donde fans, críticos y cinéfilos tuvimos una segunda oportunidad de regresar al Halcón Milenario, a volver a ver a Han Solo, Chewbacca, la Princesa Leia y a Luke Skywalker. Fue un reencuentro para los nostálgicos lleno de guiños, recuerdos y revisitación a lugares y sensaciones ya vividas. Una especie de regalo que no nos preparó para el siguiente episodio de la saga: Los Últimos Jedi.

 

Disney ha girado el timón de la saga, ha propuesto un reset cruel y brusco para cortar por lo sano con todo aquello que recordase a la trilogía original (aún más cualquier referencia a las precuelas y sus midiclorianos). Ya en ‘El despertar de la fuerza’ sufrimos un shock traumático cuando nos sesgaron…

 

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DENTRO DEL LABERINTO [CINE]


Los años 80 forjaron la imaginación, los sueños y la fantasía de los padres de hoy que pasamos los 40. Fue una época dorada en cuanto a cine familiar pese a que fue una década de cine vacío en cuanto a tendencias pero que vivió una etapa dorada en cuanto a crear iconos y mitos cinematográficos que jamás se ha repetido. Desde Indiana Jones, Gremlins, Marty McFly y su DeLorean temporal, la singular pandilla de los Goonies, Willow,  E.T., Cazafantasmas o Atreyu y el mundo de Fantasía, son muchos los símbolos que el cine de los 80 nos ha dado a los padres frikis que alentamos a nuestros peques a descubrir estas joyas de cine familiar que mantienen toda su fuerza y magia. Nos siguen atrapando sus historias, sus universos y crean un vínculo excepcional entre la infancia que vivimos y la infancia que queremos mantener.
Cumpliendo sus 30 años desde su estreno, queremos revisitar uno de esos maravillosos mundos creados en aquella época. En esta ocasión nos trasladamos al reino de los goblins, de los deseos y los acertijos de ‘Dentro del Laberinto’. Y de la mano de uno de los más grandes creadores de fantasía: Jim Henson.
Tras regalarnos maravillas…

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EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA: 35 AÑOS DE UN HÉROE DE PELÍCULA [CINE]


Cuando se cumplen 35 años de su estreno, viene bien hacer memoria de uno de los hitos del cine: ‘En busca del Arca Perdida’. Hay ciertos momentos en la historia del cine, fechas e instantes cruciales que marcan un antes y un después en su magia, en su modo de hacernos entender el cine como espectáculo de evasión. Motor de fantasía y fábrica de sueños se aúnan muy pocas veces de manera tan rotunda. En los últimos 40 años dos nombres han ido ligados a esta definición como sello inigualable de una manera de crear cine que mezclaba los elementos clásicos del cine más académico con la esencia misma del asombro, la imaginación y el más difícil todavía: Steven Spielberg y George Lucas.

No se puede entender el cine actual sin estos dos monstruos (con sus baches y manías) que a base de devorar cine de los años 40, 50 y 60 nos devolvieron las ganas de divertirnos, la ilusión de un niño y la desbordante fuerza de la imaginación hecha imágenes. Son la conjunción perfecta en el cine espectáculo, sin obviar una buena historia de fondo (primordial para que esa magia funcione) y…

…nos brindaron en su primera colaboración la creación de uno de los héroes (o el máximo exponente si se permite decirlo) más cinematográficos, más emblemáticos y con más feeling que ha traspasado la pantalla del cine para formar parte del imaginario popular: Indiana Jones.

Haciendo historia…
 
¿Quién no ha tarareado su banda sonora en cualquier momento de su vida?¿Quién no se ha imaginado vivir sus aventuras? Incluso es sinónimo de aventurero y es utilizado su nombre cuando nos referimos a algo que mezcla riesgo, emoción y ansias de aventura. Un icono total que fue construido con retazos de los recuerdos  de sus creadores. Spielberg, Lucas, Kaufman y Kasdan son en mayor o menor medida los padres de una de las imágenes más recurrentes de la historia del cine. Fueron capaces de trasladar su memoria cinéfila, sus recuerdos de adolescentes y su gran visión del cine a un nivel más que hizo que la industria del cine diera el paso de coloso que hoy mantiene: los blockbusters.
Ambos, Lucas y Spielberg venían de sendos éxitos mundiales, ‘Star Wars’ (1977) y ‘Tiburón’ (1975), y en un intermedio en sus agitadas carreras, pues Lucas estaba disfrutando de su  y Spielberg con su nueva visión de la ciencia ficción con ‘Encuentros en la tercera fase’ (1977), tuvieron un descanso en las paradisíacas playas de Hawaii donde el primero le trasladó su intención de rodar un film que retornase el espíritu delos seriales de los años 30 y 40, aquellos donde la aventura reinaba y la épica era la moneda de cambio. Spielberg solo quería rodar algo con fuerza y tenía una oferta para dirigir la próxima entrega de la saga de James Bond. Lucas le dijo que tenía un personaje mucho mejor y más auténtico que el flemático agente británico. La semilla había germinado, el héroe nacía.
Creando al Héroe…
 
La idea original de Lucas databa de 1973 y tenía el peculiar nombre de ‘Las aventuras de Indiana Smith’, lo de Indiana, cuenta la leyenda que el propio Lucas ha ido alimentando con los años, venía por su mascota, un perro de raza Malamute y lo de Smith, por el apellido que tenía el personaje de Steve McQueen en el film ‘Nevada Smith’. Lucas pasó su primer borrador sobre la película que tenía en mente a un colega, Phillip Kaufman, guionista que comenzaba en aquellos años a hacerse un nombre. Fue Kaufman quien introdujo la idea en la trama del Arca de la Alianza entre otros detalles pero el proyecto desistió cuando Clint Eastwood reclamó a Kaufman para escribir ‘El fuera de la ley’ (1976).
El apellido de Jones es atribuido a Steven Spielberg en aquella reunión con Lucas en Hawaii pero no sería hasta 1978 cuando Lucas retomara el proyecto apoyándose en esta ocasión en un nuevo guionista con el que estaba realizando la secuela de ‘Star Wars’, ‘El impero contraataca’ (1980): Lawrence Kasdan. Entre los tres y durante cuatro días encerrados para debatir la trama que Kaufman había presentado años atrás, formularon la esencia del personaje, secuencias como la del templo Inca y las escenas de Nepal y dando forma a lo que sería el rodaje en 1980.
Aunque suene raro, Lucas y Spielberg tuvieron problemas a la hora de encontrar una distribuidora que confiara en las aventuras de tan insólito personaje, que aunaba rasgos de héroe y profesor en sus ratos alejado del peligro. No fue hasta que la Paramount  vio el potencial de la película cuando se pudo plantear rodarla. Esta dificultad venía por la última apuesta de Spielberg, ‘1941’ (1979) que había sido un total fracaso en taquilla.
Un rostro para la eternidad…
 
La trama nos sitúa en un recóndito paraje de América del Sur, entre las sombras de la maleza aparece nuestro héroe para desarmar a sus guías tras ver que pueden traicionarle. Es ahí cuando el más carismático de los actores de los últimos años hace su aparición, Harrison Ford. Indiana Jones asomaba su rostro al mundo. Puede resultar extraño concebir la cara de Indiana Jones en las facciones de otro actor (como se viene rumoreando desde hace años con las futuras secuelas de la saga) pero en 1980 el casting hasta encontrar a un Indiana convincente pasó por nombres como Tom Selleck (‘Runaway:brigada especial’, 1984) que declinó la oferta al conseguir el papel principal en la serie ‘Magnun: detective privado’ (aún se le oye lamentarse por los pasillos de los estudios) pero se desquitó en dicha serie al realizar un episodio (‘Raiders’) en el que parodiaba sin tapujos la película de Spielberg llevando incluso sombrero y látigo en dicho episodio Otros actores fueron por ejemplo Jeff Bridges, Nick Nolte, Sam Neill, Bill Murray (¡¡¡¡), Jack Nicholson e incluso se barajó…Chevy Chase.
Con otros personajes del film sucedió lo mismo. El sicario nazi que sufre la quemadura del medallón en la mano llamado Toth (Ronald Lacey en el film) fue ofrecido a Klaus Kinski. O el de Sallah (John Rhys Davies) que fue primeramente ofertado a Danny DeVito, aunque años después se desquitaría con otro personaje similar en el sucedáneo de Indiana Jones que fue ‘Tras el corazón verde’ (1984).
De una galaxia muy lejana…
 
Como todos los films de la saga, el logotipo de la Paramount se funde en el primer plano de la película y a partir de ahí la montaña rusa no se detiene. Un carrusel de aventuras épicas con genuino sabor a los clásicos. Una fuerza del pasado capaz de aniquilar ejércitos, un héroe carismático, nazis ávidos de poder y paisajes exóticos. Y cómo no, un villano singular, el archienemigo de Jones en la arqueologia, Belloch (Paul Freeman). Que nos brindan varias secuencias de enfrentamiento más mental y flemático que físico. Pero las escenas de acción se reservan para nuestro héroe. Desde la espectacular secuencia de inicio en el templo Inca con la enorme piedra rodante, emulada y homenajeada hasta la infinidad en otros films y series, por ejemplo en la genial ‘Los Simpsons’ Ep. 03x23K ; hasta la escena del Pozo de Änimas (rodada curiosamente en el complejo del hotel Overlock de ‘El resplandor‘), pasando por aquellos planos bajo el sol donde vemos la figura de nuestro héroe (filmadas en Túnez, al igual que la secuencia final del acantilado, donde se rodó ‘Star Wars’ y en la que veíamos a R2D2 siendo atrapado por los Jawas). ‘Star Wars‘ tiene más guiños en el film como no podía ser de otra manera, así pues en la escena del Pozo de Serpientes si somos capaces de tener paciencia y buen ojo veremos entre los jeroglíficos de los muros dos personajes muy familiares de la saga galáctica.
Parece mentira…
 
Pese a ser espectacular y tener una poderosa imagen y fotografía, medios y ser fastuosa en muchos momentos, ‘En busca del Arca Perdida’ se rodó con un modesto presupuesto (18 millones) para el éxito que tuvo (242 millones). Y uno de sus aciertos en ajustar su presupuesto fue el utilizar sets de decorados de otros films. A los anteriores mencionados hay que añadir por ejemplo que submarino nazi que vemos en pantalla, que no es otro que el utilizado en el film ‘El submarino’ (1980). La magia del cine en su máxima expresión.
El mayor aliciente de este film, es que aunque pasen años y años, seguirá siendo considerada como una de las mejores películas del género de aventuras (junto a ‘El hombre que pudo reinar’) y del cine en general. Nominada a 8 Oscars y ganadora de 5 (decorados, montaje, sonido y FX), aunque uno fue creado específicamente para Ben Burtt y su diseño de sonido, cuenta con las nominaciones de ese año en las categorias de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Fotografía y Mejor Banda Sonora. Uno mira quien le arrebató ese año los premios y no puede sino sentir sorpresa al ver que fue ‘Gandhi’. Cosas de la Academia…eran años de clasicismo.
Es increíble que los trabajos de Douglas Slocombe en Fotografía y sobre todo el de John Williams en la banda sonora no fueran reconocidos en ese año. Pero el paso del tiempo y el buen gusto de los aficionados al cine han ido poniendo en su lugar una de las más emblemáticas bandas sonoras de todos los tiempos. Una fanfarria que nos lleva al sentido más profundo de la palabra aventura, del espíritu de la amistad como emblema de un modo de vivir, del riesgo, de lo épico. Williams volvía a hacerlo, nos creaba imágenes con su música. Nos hacía sentir héroes.


La magia del cine…
 
Miles de anécdotas rodean el rodaje y producción de esta fantástica película. Desde la rapidez con que rodó Spielberg todas las escenas en Tunez (planificadas para 6 semanas y rodadas en 4) ya que no aguantaba el calor y veía caer como moscas a los miembros del equipo con enfermedades, disentería, cólicos y demás pesares. Curioso que Spielberg fuera de los pocos que no cayó enfermo. Es más, el director aprovechó la visita de Melissa Matheson, esposa de Harrison Ford en aquel momento, para inspirarle una idea que le rondaba para hacer un film. Se trataba de una película pequeña y modesta que Spielberg deseaba realizar. Aquella idea fue lo que más tarde sería el guión de ‘E.T.’ (1982).

Harrison Ford, en cuanto a la epidemia de enfermedades que asolaron el rodaje, se vio forzado a “improvisar” (eso dice la leyenda) en la famosa escena del mercado que le enfrenta a un gigante con espada. Tenía que pelear y zafarse en una larga escena pero Ford, que parece ser pasaba por malos días con fiebre, lo solucionó con ese gag de acción que fue desenfundar y pegarle un tiro sin más complicaciones. Fuera como fuera…verdad o mentira: un acierto de escena.

Para evitar que el film no obtuviera la calificación “R” (mayores de 18 años), el director optó por disimular la escena que más problemas daba a la hora de pasar el corte de la calificación: donde varias cabezas sufren…digamos que la ira de Dios. Por lo que se añadió a esas tomas efectos de llamas y fuego para atenuar lo gráfico y explícito de esas escenas.

En la famosa escena de la piedra rodante, cuando vemos tropezar a Indiana Jones realmente fue una caída que no estaba planeada en el storyboard, pero a Spielberg (siempre atento) le pareció de lo más real y quedó para la posteridad. Y no menos famosa es la secuencia de la persecución en los camiones a través del desierto. Dicha escena se rodó a 20 fotogramas por segundo para que una vez proyectada al público (a 24 fotogramas) crease la ilusión de mayor velocidad de la que realmente había.

Aunque sin duda la anécdota más graciosa y más escatológica, si tenemos en cuenta que se trataba de dotar de veracidad a un elemento divino, fue el sonido que Ben Burtt (director Efectos Sonoros) dio a la tapa del cofre de piedra que oculta el Arca de la Alianza. No tuvo más que grabar en su casa cómo deslizaba la tapa superior de su inodoro para captar dicho sonido y añadirlo a la imagen del cofre del Arca. Todo un guiño al dicho aquel de: “Las mejores ideas surgen en el baño…”.

Es curioso que muchas de las anécdotas y resultados finales que surgieron en el rodaje se resolvieran de forma improvisada. Es como si el propio Spielberg y su equipo se transformaran en Indiana, y al igual que en el film, dijera: “Improvisaré sobre la marcha…”. Bendita improvisación.

Todo es este film rezuma espíritu de aventura. Es un clásico desde su estreno. Épica y divertida, emocionante e hipnótica. Nos hace sentir niños de nuevo pero con un toque canalla y no falto de espectáculo que convierten a ‘En busca del Arca Perdida’ en toda una joya, no solo del cine de los años 80, sino de la historia del cine. Uno de los tres mejores trabajos de su director y una de las tres mejores cintas de su género de todos los tiempos.

Un post de Oscar C. Segura

VALORACIÓN: 9/10

 

LA HISTORIA INTERMINABLE…VUELVE AL CINE [EVENTOS]


A partir del 22 de julio de 2016 vuelve a la gran pantalla, en cines de toda España, LA HISTORIA INTERMINABLE. Gracias a la distribuidora 39EscalonesFilms volveremos a disfrutar de Bastian, Atreyu y Fujur.

Basada en el libro de Michael Ende cuenta la historia de Bastian, un muchacho que…











…escondido en el desván de su colegio, devora durante las horas de clase un enigmático libro llamado ”La historia interminable”, en el que se relata la inminente destrucción del Reino de Fantasía. Conforme va avanzando en la lectura, Bastian se da cuenta de que la salvación de Fantasía depende de él; de que consiga entrar dentro del libro…



¿Sabías que 1984 está considerado uno de los años mágicos del cine? Cazafantasmas, Karate Kid, Gremlins, Indiana Jones y el templo maldito, Terminator, Conan el destructor, Desaparecido en combate, Los chicos del maíz, Loca academia de policía, Amanecer rojo, Superdetective en Hollywood, La historia interminable, Dune, Pesadilla en Elm Street, Splash, La mujer de rojo… ¿Qué tienen en común todas estas películas? Que se estrenaron en cines en 1984. ¡Qué año!


Este verano cogeremos la máquina del tiempo y podremos volver a disfrutar de LA HISTORIA INTERMINABLE en pantalla grande.

Comienza el viaje a un universo ilimitado de entretenimiento.
Experimenta el mundo encantado que nace de la imaginación de un joven y vive la gran aventura que se despliega ante tus ojos.

Este verano vuelve “La historia interminable” a la gran pantalla.


Y muy pronto os avisaremos de unas cuantas sorpresas más, que seguro que gustarán a los ochenteros más fans de este blog y que están relacionadas con este fenomenal re-estreno que nos trae 39EscalonesFilms


Para calentar motores hasta el 22 de julio os dejamos el ochentero video de Limahl y su canción original para el film.


WARCRAFT: EL ORIGEN [CINE]


Tras más de 20 años como éxito global en el mundo de los videojuegos online y siendo un referente cultural pop hasta el día de hoy, la leyenda del mundo de Warcraft se amplía, no en una extensión más para multijugadores, hacia el ámbito cinematográfico con esta adaptación a la pantalla grande de una apetitosa joya que muchos deseaban filmar, otros producir y millones ver. Pero el miedo existente en el mundo de las adaptaciones al cine de videojuegos ha sido una espada de doble filo a lo largo de las últimas décadas. Mencionar videojuego y su adaptación al cine, ha sido siempre sinónimo de terror entre los fans de dichos juegos y cara de poker en los amantes del cine en general. No vamos a hacer sangre recordando ‘Super Mario Bros’, ‘Street fighter’, ‘Agente 47’, ‘Doom’ o perlas parecidas. 
 
El cine no ha sabido nunca plasmar ese aura de personal universo que es un videojuego. El problema radica principalmente en cada jugador que se adentra en esos mundos adopta su intrasferible visión de lo que ése juego transmite a sus sentidos y es muy dificil…


… que la visión de otra persona, en este caso un director de cine, coincida con cada una de esas visiones personales. Del mismo modo que la adaptación de una novela que a medio mundo apasiona suele suscitar varapalos entre el público a la hora de su rodaje en celuloide (salvo contadas excepciones).
 
 
En este caso, Duncan Jones juega con ventaja, y nunca mejor dicho. Pues siendo un adicto al Warcraft (en todas sus partes, extensiones y mundos expandidos) ha sabido transmitir su profundo amor, respeto y solemnidad a cada fotograma que vemos en pantalla. Un amante de los videojuegos, y en particular del que nos ocupa, era la persona indicada para rodar semejante totem popular. Nombres como Sam Raimi o Uwe Bolll (qué miedo si hubiera caído los derechos en este sujeto) han ido pasando en estos veinte años para rodar lo que puede ser con el tiempo una buena trilogía si los números acompañan.
 
 
Decimos con el tiempo pues nos tememos que Duncan Jones (tras sus fascinantes ‘Moon’ y ‘Código Fuente’) se pueda quedar con la miel en los labios, ya que su monumento aunque respira el amor y el encanto de un admirador hacia ese mundo no puede sacar más cera de la que arde en apenas 120 minutos. Una colosal tarea titánica para aquellos que piensen que Warcraft vaya adentrarse mucho más allá de la primera incursión de Blizzard con su primera parte del videojuego de 1994. Apenas veremos una minúscula parte del inmenso universo fantástico creado para el mundo online. Pero era obvio, se trata de cimentar un futuro cercano de nuevas secuelas, prolongaciones y quién sabe si alguna serie de TV.
 
 
Lo de añadir “El origen” al título no es casual. Se trata de advertir a fans y neófitos que falta mucha tela que cortar, personajes que presentar, iconos del juego que desarrollar, mundos que ver, tramas y sucesos que puedan ser filmados. Es por así decirlo, la puesta de largo en pantalla del magnífico mundo del juego por antonomasia online. Y este puede ser el mayor escollo. El director no ha puesto ni el 10% del material potente y trasgresor que WoW puede dar en pantalla. Ha pincelado una monumental carta de presentación, efectista, llena de fuerza visual (obligatoria su visión en 3D, en este caso justificada y necesaria), deslumbrante en cuanto a puesta en escena, con enormes e hipnóticos decorados y una galeria de personajes que a buen seguro darán que hablar. Si el vil metal entra en caja…claro.
 
 
Lo malo de tanto despliegue, tanto esfuerzo en decorar el regalo, en llenarlo de lazos, colores y atronadoras secuencias de acción es que la historia en si, su trama y su fuerza en el guión es ausente. Una caricatura, si se permite la licencia, que tan solo hace un esbozo de cuatro cosas, que apenas perfila dos o tres personajes y que deja de la mano a muchos otros. La sencillez (por no decir, la candidez) del guión es su mayor torpedo en la línea de flotación. Pese a contar con el propio Jones y Charles Levitt (‘K-Pax’, ‘Diamante de sangre’) en las tareas del guión, la productora ha preferido que reine la acción, las secuencias con cliffhangers y los guiños a los fans (esa posada…) para que en futuras secuelas (eso esperamos) se pueda ahondar en tramas, desarrollar personajes y quién sabe si hacer por fin la película definitiva basada en un videojuego.
 
 
En esta ocasión, fans por un lado y neófitos por otro, nos quedamos con un palmo de narices. A unos les faltarán muchas cosas, a otros les parecerá un sencillo (pero caro) juguete de entretenimiento vacío. 
 
Esperemos que las (previsibles) secuelas enmiendan este primer resbalón de Duncan Jones. Por cierto…nos posicionamos con los Orcos ¿Y vosotros?
 
VALORACIÓN: 6/10

BATMAN VS SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA [CINE]


Meses después de su estreno, tras su visionado un par de veces y con la sangre fría que permite una crítica sosegada, creemos que es el momento de analizar (nadie nos lo ha pedido pero el cuerpo nos lo pide) esta obra, en principio hype de todos los hype, que ha hecho correr ríos de tinta digital, mucha mala baba, agrios comentarios y casi la ejecución en la plaza mayor de su director sin previo paso por los tribunales. Así somos, cuanto más nos dan…más exigimos. Somos unos desagradecidos. Nosotros los primeros, pues no tardamos ni dos segundos en clamar al cielo, rasgarnos las vestiduras y arrancarnos las uñas de los pies en cuanto supimos que Ben Affleck sería el próximo Batman tras la declinación de Christian Bale. No creímos que fuera la elección acertada, ni por su fondo como actor ni por el hecho de que la imagen que ya teníamos en nuestra retina del Caballero Oscuro pudiera ser suplantada por otro actor que no fuera Bale. Pero nos equivocamos. 
 
También pensábamos que Zack Snyder había…
 
 
 


…dado demasiadas vueltas al columpio con su “resurrección” 2.0 de Superman con ‘El hombre de Acero’ y que poco o nada podría aportar al megaproyecto que DC y Warner querían gestar para igualarse a la Marvel y su multiuniverso. Pero en este apartado también nos equivocamos. ‘Batman V. Superman’ tiene muchos aciertos, puntos a su favor y un aura que podría haber traspasado la pantalla del cine. Pero, como en las grandes tragedias, no contábamos con el villano de la función. No nos referimos a Lex Luthor, sino a los ejecutivos de la Warner.
 
 
Aterrados por los primeros pases que se hicieron con público (habría que ver quiénes eran esos sujetos de tan dudoso olfato cinematográfico) los ejecutivos temieron que su fastuosa obra magna que debería cimentar el futuro cercano de la franquicia DC podría estar en peligro por la cuantiosa información, aparatosa puesta en imagen, excesiva épica y megalómana virtud que Zack Snyder ha puesto en imágenes. El gran error de muchos es creer que Snyder ha de seguir la línea marcada por Nolan. Y no es así, Nolan juega a otra cosa. Es un prestidigitador de las palabras y un fabulador de las imágenes. Snyder apuesta por la épica del tebeo, por la plasticidad de la forma a la contundencia del fondo. Son dos juegos distintos pero muchos han creído que tenían los juguetes adecuados a la hora de ver este nuevo formato.
 
 
Snyder ha pasado de la solemnidad que Nolan transmitió en su trilogía (que seamos sinceros…nos dejó fríos en su tercera parte) a una épica rebuscada y en muchos casos forzada para ser más cercano al comic. Hecho que muchos críticos han tildado de error, pues creen que no se puede disfrutar de este film sin ser un conocedor de las andanzas de Wayne, Kent, Lane, Luthor y demás galería de personajes. Bien es cierto que Snyder ha querido poner demasiados platos en la mesa para tan poco banquete, y con una primera hora en donde el espectador no sabe bien a qué aferrarse, nos vemos arrastrados en un par de giros de guión, dos o tres flashback, varios sueños premonitorios y un collage de personajes que “aparecen” con calzador, hacia lo que podría llamarse el combate del siglo (sin duda lo mejor del film, ese duelo de machos alfa para dilucidar quién mea más lejos).
 
 
Pero de lo que adolece la película no es de falta de entretenimiento (a veces llega a extenuar tanta explosión, pirueta y mamporro en la barbilla) sino de una excesiva necesidad de apostar por introducir cuanto más mejor. Como si de un mercadillo de sábado por la mañana se tratara en el que hay que sacar todo el género no vaya a ser que alguna maruja se quede sin esos leggins que tan buen resultado le dan en sus reuniones con las amigas en la cafeteria. Snyder ha tenido que lidiar con los productores, ejecutivos, críticos y con los fans de DC. Demasiados enemigos para un hombre. 
 
 
Pese a rodearse de dos pilares tras el guión, David S. Goyer (autor de Blade, trilogía de Nolan, El Hombre de Acero, Dark City o lindezas como Jumper y series de TV como Da Vinci’s demons) y de Chris Terrio (Argo) el director no ha podido ver en pantalla gigante su idea inicial y nos quedará esperar hasta un próximo director´s cut o la versión extendida (y muy necesaria) en Bluray. Cosas de los ejecutivos de la Warner. Una lástima que tras años de cebar las esperanzas, alimentar nuestras ilusiones con un nuevo universo DC que pudiera hacer competencia (que no sombra) a Marvel y que nos mostrara que la solemnidad no está reñida con el entretenimiento, tengamos que mordernos la lengua y esperar que ‘Escuadrón suicida’ venga en el rescate del público.
 
‘Batman V. Superman’ no es mala. No es tan mala como dicen. Cierto que tiene momentos que llegan a exasperar, que tienes ganas de coger un libro de instrucciones del Ikea en busca de algo que sea comprensible, pero como espectáculo funciona. No como historia que sustente una trama. Quiere rizar el rizo mezclando lo visto en ‘El hombre de acero’ con elementos de las sagas de los comics y mucha información se pierde (el director da por hecho que todos somos devoradores de comics). Debemos hacer un esfuerzo como espectadores y meternos en su juego para tratar de dilucidar esos sueños premonitorios, esos personajes que asoman un poco la patita con la esperanza que mediado el film vayan atándose esos cabos. Pero no, nunca tenemos esa resolución.
 
 
Son pequeños retales de una maquinaria mucho más enorme de lo que los 150 minutos que dura el film es capaz de transmitir. Una epopeya de efectos especiales, buenos personajes que no acaban de ser redondos, una música que roza por instantes lo maravilloso (para luego quedarse en agua de borrajas en esa unión de Zimmer y JL Junkie).
 
En lo referente al cuarteto principal de actores, tras asumir nuestro error al creer que Ben Affleck no encajaría como un buen Batman/Bruce Wayne, debemos mencionar que nos sorprendió gratamente, pues recoge el testigo de ese espíritu comiquero que el Caballero Oscuro ha reflejado en muchas y notorias novelas gráficas. Su rol, contenido pero ajustado al tono del film, cuaja con lo aportado por Henry Cavill y su atormentando Superman (lejos del sosías que fue Christopher Reeve o la patada en el arco del triunfo que fue Brandon Routh). En cuanto a Jesse Eisenberg, pues qué decir, que hace de Jesse Eisenberg (y ya van una docena de films así…) pero quizás se ajuste en próximos films al personaje (nuestra velita a San Judas ya está puesta). Y claro, nos queda Gal Gadot, ese icono húmedo de las noches solitarias de los fans de los comics. Ha pasado de ser chica florero en la saga de las bujías (‘Fast & Furious’) ha levantarse como la salvadora del film. Algo exagerado. Bien que su aparición vaya a cuenta gotas para hacernos salivar, pero tenerla como el pilar en el que se sustenta lo poco bueno de la película se nos antoja caprichoso y solo para adictos a la caja de Kleenex y el vaso de leche junto al ordenador.
 
 
Un espectáculo del que se esperaba muchas más respuestas que preguntas. Más emoción que dudas y sobre todo más empaque que retazos de lo que pudo ser y los canallas de los ejecutivos de la Warner nos han negado. Aún así, ‘Batman V. Superman’ aguanta su objetivo. Entretiene. Aunque no apasione. Quizás nos hemos acostumbrado a los cliffhangers, a las escenas post-créditos, a los guiños escondidos (ese traje de Robin garabateado por el Joker), a los personajes fetiche (que poco valorado Jeremy Irons con su Alfred), a un sinfín de detalles que Marvel sabe usar y que Warner y DC se martirizan en tratar de imitar. No es el juego al que deben unirse. Deben crear otro y Snyder iba por buen camino, pero el dueño de las tijeras tiene acceso a la sala de montaje y mientras eso siga pasando en el cine, los autores deberán jugar a otra cosa.
O inventarse un nuevo juego.


VALORACIÓN: 6/10