Arnold Schwarzenegger

TERMINATOR 2: EL JUICIO FINAL [CINE]


Sin duda estamos ante una de las mejores películas de ciencia ficción de todos los tiempos. Cuando escribimos estas lineas se han cumplido 25 años de su estreno allá por 1991. Cómo pasa el tiempo. Éramos unos adolescentes preocupados por el acné cuando el mundo se paralizó con esta soberbia secuela, que rompiendo la norma no escrita sobre segundas partes, le dio mil vueltas a su antecesora. James Cameron, creador y artífice de esta saga, rizó el rizo para desbancarse así mismo con este festival de acción, adrenalina, efectos especiales y poderío visual que a día de hoy sigue asombrando y es un firme referente a la hora de hablar de films de género, de acción o de viajes temporales. Una colosal muestra de hasta donde puede llegar la imaginación cuando varios factores se unen. Había llegado...‘Terminator 2: el juicio final’

Cameron venía de fracasar en taquilla con ‘Abyss’ y nadie pensaba que…
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MAGGIE [CINE]


El género zombi en el cine ha tenido muchas lecturas, sub-géneros y revisitaciones. Desde los clásicos de George A. Romero y su particular saga con estilo videoclub, pasando por los pseudo hits de taquilla como ‘Guerra mundial Z’, hemos tenido oportunidad de acercarnos a este emblemático tipo de cine con adaptaciones al más puro estilo hardcore como ‘El amanecer de los muertos’ (Zach Snyder); romances con gancho, ‘Memorias de un zombie adolescente’ o nuevas y divertidas escaramuzas en el cine como las divertidas ‘Zombie Party’ o ‘Zombieland’. Gracias, en gran medida, el resurgir de este tema tuvo su punto de inflexión en dos pilares, la novela de Max Brooks ‘Guerra mundial Z’ (2006) y sus muy interesantes guías de supervivencia y la popular serie de TV ‘The walking dead’. Ambas ramas de un mismo arbol que a los fans, en mayor o menor medida…
 

 
…han devuelto la fe en un género que parecía caer en lo monótono y casposo. Gore aparte, que siempre ha ido de la mano en el género junto a un humor negro sin disfraces, Maggie se presenta como una rama más en este universo de los muertos vivientes.
 
Rodada de forma intimista, rozando en muchos momentos el cine indie y con un formato que en demasía recuerda al televisivo (no por ello cae en detrimento), el debut en la dirección de Henry Hobson, hasta ahora conocido por ser el creador de numerosos títulos y secuencias de crédito, se deja ver con cierto interés por su planteamiento inicial. Peca y abusa de un continuado y en muchas ocasiones lento desarrollo de la pequeña trama que nos quiere contar, y prefiere basar toda la fuerza de su ejecución en imágenes en mostrar un cuadro coral de personajes. Motivaciones muy contenidas, actuaciones casi minimalistas para narrar de forma sistemática el proceso de infección en una adolescente que ve como su cuerpo y mente van alejándose de la realidad (gris y aislada) que sus seres queridos viven alrededor de ella. Abigail Breslin (la inolvidable Miss Sunshine) es la joven que sufre este descenso a los infiernos, que resulta una lectura muy paralela a terribles dramas personales como los vividos en los primeros años 80s por los afectados por VIH. 
 
 
Mostrar una “zombificación” del mismo modo que nos podrían contar la horrible experiencia familiar de una enfermedad terminal no deja de crear en el espectador un desasosiego que por momentos llega a cuajar y transmitir verdad. No huye de las imágenes truculentas típicas del género, pero cuida y en mucho su aspecto global para presentar realmente una historia intimista y personal más que el clásico espectáculo de sangre, persecuciones y momentos de angustia que este tipo de cine nos tiene acostumbrados. Bien es cierto que, por falta de experiencia en su desarrollo o por el choque que resulta para el público este nuevo enfoque del género, el film no logra en casi todo su metraje decantarse por seducir al espectador. Se mueve en un lento río que no pretende desembocar en ninguna conclusión. Solo nos plantea las dudas humanas y familiares de lo que representa un final ineludible para una persona.
 
 
Schwarzenegger, que hace las veces de productor (algo que sólo ha hecho en cine 3 veces), muestra su interés y pone al servicio del film su imagen y gancho para taquilla, a sabiendas que este giro de actuación en su carrera dista mucho de lo que se espera de él. Del mismo modo que el film, del que algunos trailers confieren una fuerza visual de la que carece, supone una radical vuelta de tuerca al género. Su icónica imagen de antiguo héroe de acción no sucumbe ante este drama, mantiene una contención que prevalece durante el film y no cae en consabidos tópicos que pudieran torpedear su propio proyecto. Para el recuerdo nos quedarán esas lágrimas que derrama en un par de ocasiones que harán las delicias a aquellos que se sintieron traicionados cuando vieron llorar a Clint Eastwood en ‘Los puentes de Maddison‘.
 
 
Sin ser redonda en su forma, sin acabar de conseguir atrapar al espectador por su falta de fuerza en lo dramático y sin llegar a reunir suficiente pulso narrativo para que las espectativas del espectador queden satisfechas, tal vez su punto fuerte sea ese final abrupto y sin concesiones. Pueda parecer que la conclusión durante el film sea predecible, pero para terminar de ser un poco más extraña dentro del género, esos minutos finales se antojan necesarios vistos los anteriores. Una depresiva historia que no culmina de abarcar los temas que presenta y se pierde en diatribas y medias subtramas que quedan sin respuesta. 
 
 
VALORACIÓN: 5/10

NO ME LLAMES ARNOLD…LLÁMAME CHUACHE [ESPECIALES]

























Falta poco para que Arnold Schwarzenegger (Chuache para todos…) estrene dos nuevos films. Uno, ‘Maggie’, será un drama con tintes macabros, pues el actor austriaco ha decidido plasmar su grano de arena en el género de zombies con esta historia sobre un padre que debe asimilar que su hija pequeña se ha convertido en un caminante. La otra es por supuesto la esperada ‘Terminator: Génesis, el regreso de Chuache a su franquicia estrella. Han pasado más de 10 años desde que el actor se enfundó el traje de cuero y las gafas oscuras en la decepcionante ‘Terminator 3’ y tras la floja ‘Terminator salvation’ los productores han tomado las riendas y devuelven al público su figura estrella. La historia contará con dos líneas temporales, el futuro donde John Connor (Jason Clarke) deberá enfrentarse de nuevo a un complot de Skynet y el pasado, donde veremos el origen de cómo se creó la figura del Terminator. Veremos también el regreso de dos personajes fundamentales, Kyle Reese (Jai Courtney) y Sarah Connor (Emilia Clarke). Un reparto a priori atractivo para remontar la saga creada por James Cameron y Gale Anne Hurd, que nada tienen que ver en este proyecto. Dirigida por Alan Taylor (‘Juego de tronos’,’Thor: el mundo oscuro’). A expensas de estos dos films, Chuache también…


…tiene en la recámara otro esperado retorno, ‘Legend of Conan’ donde dará vida por tercera vez al personaje que le dio fama y popularidad. Por otro lado volverá a juntarse con Danny DeVito en ‘Triplets’, la secuela de ‘Los gemelos golpean dos veces’, dirigida también por Ivan Reitman (‘Los cazafantasmas’), salvo que en esta ocasión los “gemelos” serán trillizos pues se une Eddie Murphy a la función. Parece que Chuache quiere recuperar el tiempo perdido durante su mandato como gobernador (2003-2011), periodo en el que dejó el cine salvo pequeñas apariciones en ‘Mercenarios’ y ‘La vuelta al mundo en 80 días’.



Volvió “oficialmente” a los platós de rodaje con ‘Mercenarios 2’ (2012) y ya en plan estrella con ‘El último desafío’ (2013) o ‘Plan de escape’ (2013). Su último estreno como protagonista fue con la curiosa ‘Sabotaje’ (2014). Pero lo que queremos destacar en este especial sobre Chuache fueron sus mejores años, aquellos films que le situaron en la cima de la fama y la taquilla. Ya antes de dejar el cine por la política, sus films y empuje en taquilla habían caído tanto en calidad como en interés (‘Daño colateral’, ‘El 6º día’, ‘El fin de los días’). Salvo contadas excepciones (‘Desafío total’, ‘True lies’ o ‘El último gran héroe’) en los noventa Chuache fue perdiendo fuelle tras su espectacular ‘Terminator 2’. Los años iban pasando de forma dura y salvaje por su cuerpo y ya no podía lucir palmito como antaño. Ley de vida, pero además de este handicap sus papeles fueron en detrimento de su popularidad. Títulos como ‘Junior’, ‘Un padre en apuros’, ‘Batman y Robin’ o ‘Eraser’ fueron cavando la tumba de su estrellato poco a poco.

Pero no vamos a dejar que estos malos momentos nos hagan olvidar o echar por tierra a uno de los iconos del cine más populares. Estrella del cine de acción, héroe mediático y todo un referente en el trono de los personajes del cine de género. Codo con codo se fue peleando en los 80’s con su “enemigo” en las taquillas, Sylvester Stallone. Años de lucha encarnizada en el que los fans se repartían entre uno u otro. Era como confesar si la tortilla de patata te gustaba con cebolla o sin ella. Unos eran de Sly por sus memorables héroes de pantalla como Rocky o Rambo. Curioso que al pasar los años haya sido Stallone el que abra la puerta de nuevo a Chuache para volver al público. Los otros (en los que nos encontramos, no lo vamos a negar) preferíamos el rudo y pétreo rostro de Chuache. Sus inmortales iconos como Conan o Terminator nos dieron la base para idolatrar al Mister Universo más famoso de Austria. Pero hagamos un poco de memoria y rescatemos del videoclub los títulos más destacados y populares de nuestro gran Chuache.


Sin hurgar mucho en la herida de sus inicios, diremos que fueron más bien discretos. Su ‘Hércules en Nueva York’ (1969) o ‘Stay hungry’ (1976) eran meros vehículos para que luciera y destacara su musculatura sin ningún pudor. Todavía utilizaba el inglés como arma de destrucción auditiva y tras su paso por varias series de TV (‘Las calles de San Francisco’, ‘The San Pedro Beach Bums’) y un biopic para TV sobre la vida de Jayne Mansfield, recaló en dos comedias a cuál más disparatada: ‘Tonto el último’ y ‘Cactus Jack’ ambas en 1979. La segunda es la más bochornosa en todos los sentidos. Primero por que era un western teñido de comedia absurda, segundo por que a Chuache le quedaba el traje de cowboy como una patada y tercero por que nos daba mucha pena que un actor como Kirk Douglas se involucrara en ese proyecto. Pero vamos a la chicha, al meollo de su carrera. Sus gloriosos años 80s y principios de los 90s. Luzcamos moya y pecho palomo¡¡¡


  • CONAN EL BÁRBARO: (1982) sin duda un personaje hecho a su medida. Su dificultad con el inglés no fue obstáculo para que el productor Dino de Laurentis y el director John Milius contaran con él como el salvaje cimmerio creado por Robert E. Howard. Tosco, violento y rudo, Chuache demostró que encajaba como un guante en esta primera historia sobre el origen de Conan. Esclavo (gloriosa la escena de la rueda donde vemos como Jorge Sanz se convierte en Chauche), gladiador y luego ladrón. Los primeros pasos del héroe de la Era Hyboria donde se enfrentaba al malvado Thulsa Doom (James Earl Jones). Una magistral película de espada y brujería aderezada por una fantástica música de Basil Poledouris con guión del propio Milius y Oliver Stone. Una gozada de aventura que puso en órbita a Chuache. (8/10) 

  • CONAN EL DESTRUCTOR: (1984) a partir de esta película Chuache fue encadenando dos films por año. Tirando del éxito de su primera incursión, el actor volvió a enfundar el tapa-rabos para decepcionar a todos en esta demasiado infantil secuela. Llena de cartón piedra y demasiadas lagunas en el guión fue un rotundo fracaso. Ni la escultural Grace Jones dio lustre a esta descafeinada continuación dirigida por un buen director antaño como Richard Fleischer. (4/10)

  • TERMINATOR: (1984) James Cameron antes de entrevistarse con Chuache dijo a sus colaboradores que tenía una reunión con Conan el Bárbaro. La sorpresa fue mayúscula cuando el austriaco demostró que era el candidato perfecto para retratar al despiadado cyborg enviado desde el futuro para acabar con Sarah Connor, teniendo en cuenta que otros actores pensados para el papel eran O.J. Simpson, Edward James Olmos o Louis Gossett Jr. La producción era humilde. Se tilda a ‘Terminator’ como la película de serie-B más cara (teniendo en cuenta cuando se rodó). Con sólo 17 frases en la película, Chuache infundió miedo, pavor y una sensación de irrefrenable máquina de matar. Para la historia su “Volveré”. (8/10)

  • EL GUERRERO ROJO: (1985) no contento con los penosos resultados de ‘Conan el destructor’, Chuache volvió a irse de aventura con espadas en este supuesto spin off de otro personaje creado por Robert E. Howard. Del mundo de Conan nos llegaba Red Sonja, la letal guerrera pelirroja interpretada por la exuberante Briggite Nielsen, muy en boga esos años por sus papeles en ‘Cobra’, ‘Rocky IV’ o ‘Superdetective en Hollywood 2’. Nada destacable en esta fallida producción dirigida de nuevo por Richard Fleischer donde Chuache interpretaba a Kalidor, un guerrero que acompaña y junta cebolleta a Red Sonja. (4/10)

  • COMMANDO: (1985) dispuesto a afianzarse en la taquilla y destacar sus dotes como héroe de acción (‘Rambo: acorralado 2’ estaba arrasando) Chuache es John Matrix, un ex-Black-Ops que vive tranquilo con su hija en su retiro y que levanta troncos con el hombro (literalmente). La excusa del secuestro de su hija a manos de antiguos camaradas para que Matrix vuelva y ayude en una revolución sudamericana es lo de menos. Lo que importa es que Chuache se encuentra en su medio. A gusto disparando, golpeando y saltando de la rueda de un avión. Con frases no más largas que el eslogan de un anuncio, Chauche reparte estopa como nunca y comienza a labrarse su estrella como héroe de acción. (5/10)

  • EJECUTOR: (1986) con algo más de chicha en su historia y bastantes más páginas de guión que ‘Commando’, en ésta Chuache es un policía que finge su muerte para acabar con un entramado de mafiosos. Para ello se convierte en uno y saca a relucir su encanto cínico luciendo palmito con trajes de seda. No tarda mucho en ponerse la cazadora de cuero y sacar la metralleta para regocijo de los fans. John Irvin (‘Shiner’) dirigió esta peculiar cinta de acción con ciertas dosis de cine negro mal acabado. (5/10)

  • DEPREDADOR: (1987) toda una delicia de acción y SyFy dirigida por John McTiernan (que estaba en sus mejores años). Chuache contra un alienígena. La versión de la teniente Ripley pero en la selva centroamericana. Una trepidante muestra de buen cine de aventuras y acción donde Chuache podía lucirse mejor que nunca. De producción impecable y mejor acabado fue el inicio de una saga que acabó mezclándose con otra franquicia, ‘Alien’ y tuvo hasta reboot en 2011. Chuache no está de Oscar pero nos dejó un peliculón. (8/10)

  • PERSEGUIDO: (1987) producción de bajo coste pero con cierto toque nostálgico. SYFy de andar por casa basada en un cuento de Stephen King. No tuvo mucho trayecto en taquilla pero hoy por hoy se ve con agrado. Cuenta con un Chuache más convencido de contar una historia que de mostrar pecho palomo. Los trajes-chandal son de lo más Pantoja. La rodó Paul Michael Glaser (sí…el de los rizos de ‘Starky & Hutch’). (6/10)

  • DANKO: (1988) Walter Hill (‘Límite 48 horas’,’Tracición sin límite’,’Calles de fuego’) dirigió esta buddy-movie enfrentando a dos tipos de policías. ‘Arma letal’ había puesto el listón muy alto en cuanto al género de parejas de polis y Chuache se juntó con James Belushi para enmendar esta trepidante cinta de acción con sabor ochentero 100%. Danko fue uno de sus mejores personajes en la década y una lástima que la Perestroika no diera oportunidad a una secuela intercambiando las calles de Chicago por las de Moscú. Los chistes sobre ‘Harry el sucio’ son impagables. (7/10)

  • LOS GEMELOS GOLPEAN 2 VECES: (1988) su salto a la comedia siendo estrella fue esta descabellada historia de dos gemelos imposibles. Unir a Danny DeVitto, popular esos años por ‘Tira a mamá del tren’, con Chuache fue un acierto total. Gags a costa de sus tamaños, orígenes y situaciones rocambolescas, hacen que la película dirigida por Ivan Reitman fuera un éxito en taquilla. Recomendable para una tarde tonta de fin de semana. (6/10)

  • DESAFÍO TOTAL: (1990) palabras mayores. Paul Verhoeven, tras su espectacular ‘Robocop’, se sacó de la chistera esta aventura futurista en Marte con un Chuache por partida doble. Una buena historia basada en un relato de Phillip K. Dick, una producción muy loable y unos secundarios de lujo (Ronny Cox, Michael Ironside y Sharon Stone) hicieron de esta perla de SyFy un bombazo en taquilla y arrasó en los videoclubs. La banda sonora de Jerry Goldsmith ha pasado a la historia. Chuache se encontró muy a gusto y se notaba que estaba en la cresta de la ola. (8/10)

  • POLI DE GUARDERÍA: (1990) de nuevo se alió con Ivan Reitman para perfilar su imagen más familiar como héroe de acción. Una comedia con pequeños tintes de thriller (muy pequeños) que afianzó el estrellato del actor en la comedia familiar. No hay historia o trama, lo que nos gusta es ver el contraste entre Chuache y un montón de críos de guardería. Otro bombazo en los videoclubs. (6/10)

  • TERMINATOR 2: (1991) y llegamos a su cenit, a su canto del cisne. La película por la que siempre será recordado Chuache. Sus mejores escenas, “frases lapidarias” y visualmente presentado está en esta fabulosa secuela de James Cameron que dio el 100% en todos los aspectos (guión, desarrollo, efectos especiales…). Una delicia de cine de acción que ponía en lo más alto a Chuache. Desde entonces no ha vuelto a tener un éxito de ese calibre y es difícil que lo vuelva a repetir. De obligada visión (aunque sea la decimonovena vez…) (9/10)

Este ha sido nuestro más sentido homenaje y repaso a uno de nuestros iconos de la infancia. Un héroe de acción de los 80’s como nos gustaba. Deseamos y esperamos que sus próximos films nos devuelvan al menos parte de aquel carisma que Chuache, nuestro querido Chuache, tenía en cada plano frente a la cámara.

REBOOT ‘DEPREDADOR’ [NOTICIAS]


20th Century Fox confirma el reboot de la película de 1987 que protagonizó Arnold Schwarzenegger. 20th Century Fox está preparando un reboot de ‘Depredador’ (‘Predator’ 1987), del que se encargará el director de la tercera entrega de ‘Iron Man’, Shane Black, responsable del guión que acompañó a ‘Arma letal’ en 1987 y uno de los actores que trabajó en la cinta original de los años 80’s junto a Schwarzenegger. La noticia la ha ofrecido en exclusiva The Hollywood Reporter…













…John Davis, Joel Silver y Lawrence Gordon serán los productores del reboot, como ya ocurrió en la cinta original. En ‘Depredador’, nombre con el que se comercializó la película en España, aparecían junto a Schwarzenegger, Carl Weathers (‘Rocky’), Elpidia Carrillo (‘Siete almas’), Shane Black y Bill Duke (‘La cara sucia de la ley’), entre otros.



El guión escrito por Jim y John Thomas seguía los pasos de un grupo de mercenarios que habían sido contratados por la CIA para rescatar a unos pilotos capturados por unos guerrilleros. La misión es un éxito, pero durante el viaje de regreso, se dan cuenta de que algo misterioso y con la capacidad de volverse invisible les estaban dando caza. Finalmente descubren que su enemigo es un cazador alienígena que ha venido a la Tierra para quedarse con sus calaveras como trofeos.


Años más tarde, en 1990, se estrenó la segunda parte, dirigida por Stephen Hopkins (‘Perdidos en el espacio’) y protagonizada por Danny Glover (‘Arma letal’), Gary Busey (‘Miedo y asco en Las Vegas’), Rubén Blades (‘El invitado’) y Maria Conchita Alonso (‘La casa de los espíritus’), entre otros.

En 2004, el cazador alinígena se enfrentó a otra de las criaturas más famosas del mundo de la ciencia ficción. ‘Alien vs. Pretador’, dirigida y escrita por Paul W. S. Anderson (‘Pompeya’), fue un intento de devolver a ambos personajes a la gran pantalla, que además tiene una secuela que contó con Colin y Greg Strause (‘Skyline’) como directores.


TRAILER ‘DEPREDADOR’ (1987): 


El anterior intento de hacer resurgir a la franquicia fue en 2010 con ‘Predators’, donde Adrien Brody y Lawrence Fishburne trataban de acabar con el cazador galáctico en un mundo prisión de un futuro distópico. Dirigió Nimrod Antal (‘Habitación sin salida’).


Fuente: IGN España


KING CONAN: THE LEGEND OF CONAN [NOTICIAS]


Schwarzenegger, estrella absoluta en el primer cartel de «King Conan»

La secuela del primer gran éxito del actor se estrenará en 2015 
Ya sabemos qué aspecto lucirá Arnold Schwarzenegger en «King Conan», su próxima película sobre el héroe clásico que le dio la fama mundial en la década de los ochenta. La película…










… será una secuela de «Conan el bárbaro», el título de 1982. «Conan» tuvo una nueva versión en 2011 bajo el rostro del actor Jason Momoa y la dirección de Marcus Nispel, si bien la cinta fracasó en taquilla con unos ingresos de apenas 50 millones de dólares en todo el mundo. Su presupuesto era de 90 millones, según la web Box Office Mojo.

La nueva cinta no tendrá nada que ver con esta reciente versión ni con «Conan el destructor» (1984), también secuela de la original. Se estrenará en diciembre de 2015.

Por lo visto, Arnold Schwarzenegger no mentía cuando dijo que iba volver, con aquella famosa frase de Terminator: «volveré». Después de haber cumplido dos legislaciones como gobernador de California, volvió al cine de la mano de Sylvester Stallone con las diferentes versiones de «Expendables». Y mientras prepara la gloriosa vuelta con una quinta película de «Terminator: GÉNESIS», estrena en Estados Unidos y España la superproducción de acción «Sabotage».

SABOTAGE [CINE]


Que Arnold Schwarzenegger ya no está para muchos trotes es algo evidente. 10 años sentado en su silla de Gobernador han hecho mucha mella en la carismática figura del que fuera icono del cine de acción de los 80s y buena parte de los 90’s. Poco o nada queda ya de aquel armario de ocho puertas que consolidaba por él mismo la razón para ver la película en la que trabajaba. No, lo sentimos por sus seguidores (entre los que nos contamos), pero Chuache ya no está para estas fiestas de mamporros y desmesurada violencia gratuita. Quizás por ello ha tratado de dosificar en su último personaje en ‘Sabotage’ sus ansias de repartir estopa y darle un poco más al lenguaje gestual (ése lenguaje que nunca tuvo que utilizar por unas u otras razones). No pasará a la historia como ejemplo de cine de acción pues juega a demasiados géneros para al final no decidirse por ninguno. Arnold ha optado por un director como David Ayer (‘Training Day’) para lograr un enésimo intento de resurrección en su carrera. Deberá seguir esperando. Os decimos porqué. 
 


 
A medio camino entre un thriller disfrazado de cine de acción con la insistente filia que tiene su director por contarnos historias de polis de dudosa moral. Lejos de ‘Training Day’ en cuanto a fondo y aún más lejos de ‘Sin Tregua’ en lo que se refiere a talento, ‘Sabotage’ se descubre como un vehículo para el lucimiento (algo gris) de su protagonista principal. Arnold pinta canas y no las oculta. Se sabe que está en sus últimos 5 años de cara a la cámara sin hacer el ridículo. No está para fregados como ‘Escape plan’ y dio un poco de grima tratando de imponer en ‘El último desafío’. Por ello, en este trabajo ha tratado de dotar a su personaje de un aura de ambigüedad moral que durante muchos minutos sobre vuela la película. Nos deja en la eterna duda de si por fin ha dado el paso que le faltaba a su carrera: un buen villano.
 
 
Pero entre disparo y disparo, una trama que intenta dar dobles giros mortales con juego de “adivina quién puede ser el malo”, con un reparto demasiado coral que desperdicia buenas caracterizaciones (Josh Holloway o Sam Worthington) y un desarrollo que deambula por momentos entre una historia de perdedores y brochazos de comedia de humor negro. Una rara muestra de cine policíaco que devalúa el cine de David Ayer. Un director que dio buenas maneras en los títulos antes mencionados de su filmografía, pero que aquí sólo plasma ciertos artificios de cámara que ha aprendido con los años y pierde el control del argumento a pasos agigantados.
 
 
Montaje hecho de cara a la galería que sólo hace aguas pues nos hubiera dado otro resultado si el camino elegido hubiera sido otro. Arnold luce palmito en una secuencia en un gimnasio. Tratando de enseñar a cámara que aún levanta pesas, que sabe poner cara de palo. Esa misma cara que le convirtió en mito. Pero un cambio de look (atención al corte de pelo), unos tatuajes y su constante puro en la boca, no son elementos suficientes para los fieles seguidores de su “cine” a la hora de proclamar que Chuache a vuelto. Nos dijo varias veces que lo haría, que “volvería”. Pero seguimos esperando. Como curiosidad, ver compartir escenas a Arnold y Sam Worthington (‘Terminator:salvation’) del cuál decían sería su sucesor. Qué equivocados.
 
 
Sólo el final. Un final doble que en principio nos plantea una ridícula resolución (los culpables elegidos resultan descabellados y sin verdaderas motivaciones) para tener por conclusión un epílogo que machaca todo lo visto antes. Un final que tendría que haber sido el tono de toda la película. Sin concesiones, directa y de doble moral. Un apoteósica escena resolutiva que nos escenifica a un Arnold endiosado, mal encarado y con cierto toque místico que bien vale todo lo desproporcionado de los 90 minutos anteriores.
 
 
 
VALORACIÓN: 5/10

EL ÚLTIMO DESAFÍO [CINE]


La vuelta al cine como protagonista después de más de 10 años era ya de por sí un desafío. Cómo iba a responder su público, otro desafío más. Y ver el resultado final de la película, de acción en toda regla y con un director novel en el cine norteamericano, un desafío más si cabe. Ante estas tres premisas ciertamente preocupantes podemos estar todos tranquilos. Desde los productores al público. Se han cumplido todos los propósitos, unos con mayor fortuna que otros, todo sea dicho. Los dos últimos sobre todo de forma muy positiva. El público fiel a Schwarzzenegger ha confiado en su vuelta a la gran pantalla, dejando una buena taquilla como prueba de ello. El producto final es una película de acción que se deja ver sin sobresaltos. Con la tranquilidad que da el saber que uno va a obtener su generosa porción de tarta de balas, explosiones y gestos duros. 
 

El director, Kim Jee-woon (‘Dos hermanas’, 2003) debutando en Hollywood con este film, ha demostrado que parece llevar décadas rodando este tipo de películas. No es que estemos ante un Walter Hill, años 80 se entiende, pero deja un muy buen sabor de boca por la forma de rodar, dándonos pequeños retazos de lo que puede llegar a dar de sí en cuanto no tenga que someterse a las exigencias de un guión hecho a medida del protagonista.
   
 

 

Y es aquí donde llego al meollo del asunto, al quiz de la cuestión o a la cuadratura del círculo. ¿Ha superado nuestro añorado Arnold el paso del tiempo y todas sus vicisitudes? La respuesta más sincera sería sí. Pero no un sí rotundo, sino con ciertos matices. De acuerdo que el hombre tiene 65 años y que no hace en ningún momento ostentación de fuerza bruta, bíceps anabolizados o abdominales ficticias. A diferencia de otros congéneres de su especie, ha querido mostrar una vejez templada, sosegada y dando ejemplo de lucidez al no quitarse la camiseta en ningún momento. Casi hasta se agradece, pues viendo su estado y los avatares que su aventura política le ha dejado en el cuerpo, hubiera sido hasta cómico contemplar las lorzas de nuestro Conan favorito. Ha sabido adaptarse al tiempo que esta película le ha concedido para volver a presentarse a su público, decirnos que aún tiene cara de póker para intimidar si hace falta y que recuerda ciertos trucos de sus antiguas peliculas, menos es más.
 
 
   No voy a decir que “El último desafío” es al cine de Schwarzzenegger lo que fue “Copland” al de Stallone. No, pero tampoco es una mala película como se ha dicho por las malas y envidiosas lenguas. Es una especie de canto del cisne de Arnold, un “hola, que tal? Aún puedo andar y quedo bien al hacerlo”. Y eso hoy en día en el cine de acción ya es una recompensa. Otra cosa bien diferente es el pastiche que ambos actores han hecho en ‘Escape Plan’ (2013). Tenéis un especial que compara la carrera de ambos en los años 80 en ‘Stallone VS Schwarzenegger: ¿quién daba mejores hostias?’
 
 
   Pero no por ello la cinta deja de tener sus aciertos. Hasta Eduardo Noriega queda bien como capo de la droga experto en coches de carreras que trata de llegar a México a través del pueblo que Schwarzzenegger, como sheriff, protege. Claro que eso no quita que cuando se trata de villanos contra Schwarzennegger sólo podamos recordar a la criatura de ‘Depredador’ (1987) como su único verdadero adversario. Los típicos tópicos no pueden faltar: el ayudante cómico (Johnny Knoxville), el ayudante sacrificado y motivo de venganza, los secuaces del villano con gusto por las frases hechas o el agente del FBI (Forest Whithaker) que persigue al malo de la función; las poses y frases lapidarias del protagonista tampoco faltan a su cita. Todo encaja como un engranaje hasta el clima final, donde a modo de metáfora, Arnold se planta en un puente para no dejar pasar al joven malvado. Como diciéndonos que por el momento, aunque viejo, torpe y lento…el bueno de Arnold aún no ha cedido su cetro como tío duro oficial de Hollywood. ¿O acaso hay algún otro que tan siquiera le iguale?
 
 
 
VALORACIÓN: 6/10
OTRAS CRÍTICAS DE ‘EL ÚLTIMO DESAFÍO’:

STALLONE VS SCHWARZENEGGER: ¿QUIÉN DABA MEJORES HOSTIAS? [Especiales]


Los años 80’s fueron sin duda su década. Dominaron el cine de acción como nadie. Eran los dueños de los videoclubs y arrasaban en taquilla con productos hiper-vitaminados, hiper-musculados y llenos de tetosterona. Cada uno de ellos en su parcela, pero ambos nos dieron buenas raciones de tiros, golpes y mamporros que saturaban los ojos. Fomentaron el cine de acción de tal modo que crearon un sub-género, fueron los artífices de la aparición de numerosos aspirantes al trono. Van Damme, Norris, Seagal, Dudikoff…un sinfín de variopintos machotes Made in Usa que no podían igualarse a las mega producciones de estos dos amantes de los anabolizantes. Cada año, ambos estrenaban “su” película para seguir demostrando que sus bíceps eran más gordos, más duros y más taquilleros. Se abrió la eterna pregunta: ¿A quién quieres más, a papá o mamá? Repasemos la década que supuso el tour de force entre ambos cachalotes.



Como si de un combate a diez asaltos se tratase, vamos a dirimir quién ganó el favor del público en los años 80. Bienvenidos a esta velada. ¡¡Peleen!! 

1980:
Mientras Stallone seguía saboreando los dólares conseguidos por ‘Rocky II’ (1979), Arnold, un desconocido aún, aparecía en la TV movie ‘La historia de Jane Maysfield’. No había conflicto entre ellos ya que Sylvester se podía jactar de tener un Oscar por ‘Rocky’ (1976).           GANADOR: NULO
1981:
Era el turno de Stallone para intentar tapar las cachas y aparentar que era actor. Difícil tarea. Con ‘Evasión o victoria’ al mando de John Huston y con ‘Los halcones de la noche’, el potro italiano daba rienda suelta a su método de interpretación. Al menos demostró que como portero tenía más futuro. Arnold continuaba tapado en el anonimato.       GANADOR: STALLONE

1982:
El año de la eclosión de ambos. Stallone sumaba a sus personajes fetiches uno que haría sombra al propio Rocky Balboa. Con la sobria ‘Acorralado’, John Rambo demostraba que una buena película de acción no estaba reñida con su modo de actuar. Además, tuvo tiempo de protagonizar y dirigir la tercera parte del boxeador favorito de los USA, ‘Rocky III‘, un total desmadre en medio de un ring. Schwarzenegger en cambio, se descubría al mundo como la personificación perfecta del héroe de espada y brujería: ‘Conan, el bárbaro’, que supondría una estupenda aventura.     GANADOR: STALLONE

1983:
Año anodino para ambos. Sólo Sylvester le dio por hacer algo bastante descabellado, una secuela de ‘Fiebre del sábado noche’ (1978). Y claro, ‘Staying alive’ supuso el fracaso que fue.      GANADOR: STALLONE

1984:
La culminación definitiva de Arnold como estrella de Hollywood. Si ya era conocido por ser Conan, ahora James Cameron le regaló su más emblemático personaje. Con menos frases aún que el cimmerio, ya es difícil, ‘Terminator’ elevó al austriaco a estatus de estrella. Ya puestos, en este año también hizo la aberrante secuela de Conan, ‘Conan, el destructor‘. En cambio, Stallone participó junto a ¡¡Dolly Parton!! en una especie de comedia musical a lo country, ‘Rhinestone‘, más cerca de la parodia que del cine.        GANADOR: SCHWARZENEGGER

1985:

Este año los dos se pusieron las pilas y rodaron sendas películas. Desiguales productos que se encauzaban en la línea conservadora de la política Reagan. Arnold lucía palmito en ‘Commando’, hipertrofiada aventura de soldados de fortuna. Por otro lado, Sylvester volvía a su nuevo filón: ‘Rambo, acorralado II’, donde premiaba el mero espectáculo de tiros y explosiones (con James Cameron en el guión). Además de la narcisista ‘Rocky IV’, una alusión directa a la supremacía yanqui frente a la URSS. El armario de Austria trataba de recoger el guante y se embarcaba en la desastrosa ‘El guerrero rojo’, un sucedáneo de Conan en horas bajas.    GANADOR: STALLONE


1986:

Fascista en sus contenido, por el mensaje que daba, Stallone paría a ‘Cobra’, un policía demasiado expeditivo, amante de chupar palillos. Le sirvió para lucir a su nueva esposa, Brigitte Nielsen, a la que conoció en ‘Rocky IV’. ‘Ejecutor’, servía como vehículo de lavado de imagen a un Arnold que no encontraba un nuevo personaje impactante.
GANADOR: EMPATE

1987:

Primer descalabro en años. Con una modesta (serie B) producción, Stallone trataba de enlazar más de tres frases seguidas en un medio-drama de camioneros aficionados a los pulsos, ‘Yo, el halcón‘, que descubrió que había algo peor que verle disparar, verle hablar. Schwarzenegger dio un golpe en la mesa y se calzó una espectacular cinta de Sci-Fi con bastante chicha: ‘Depredador‘. Le sobró tiempo para rodar la fallida ‘Perseguido’.   GANADOR: SCHWARZENEGGER

1988:

Visto lo visto, Sylvester volvió a lo seguro. ‘Rambo III‘ volvía con más violencia, intentaba llevar un mensaje pacifista (ayudaba a salvar a los talibanes del yugo de los soviéticos, cómo ha cambiado el mundo). Con una comedia y una ultra-violenta cinta de colegas policías (yanqui-ruso), Arnold demostraba que la risa iba con él. ‘Los gemelos golpean dos veces‘ dio muestras de saber reírse de él mismo, ‘Danko’ fue una muesca más en sus delirios de gimnasio.       GANADOR: SCHWARZENEGGER

1989:

Este año fue el descanso del guerrero para Arnold, por lo que Stallone dio el Do de pecho con dos títulos. La desacertada ‘Encerrado‘, drama carcelario. Y la comedia de acción ‘Tango y Cash‘, donde conseguía parecer mejor actor que su compañero de reparto, Kurt Russell.    GANADOR: STALLONE

1990:

Con las abdominales fuera ya de su sitio, Stallone trató de conseguir lo que hizo en la primera entrega de la saga, pero ‘Rocky V‘ sólo fue un lastimero trabajo de un perezoso Stallone que veía como su estrella se deslucía. Arnold en cambio vio por dónde debía continuar. La comedia volvió a recompensarle con ‘Poli de guardería‘, tuvo tiempo para dirigir (aunque sólo fuera TV) un capítulo de ‘Historias de la cripta‘. Pero sobre todo consiguió su mayor éxito de taquilla hasta que llegase ‘Terminator II’, ‘Desafío total‘ una película redonda tanto en crítica como en público, fue el colofón a una década de combates.        GANADOR: SCHWARZENEGGER

Y así fue como ambos mastodontes se batieron en duelo durante 10 años. Los años de los reyes de las hostias, los héroes de videoclub, los señores de los mamporros. Con 5 asaltos a 4, el combate lo ganó Stallone, con bastantes más errores que Arnold pero con mayor repercusión mediática. Los años posteriores irían mostrando la peor versión de Sylvester, mientras que Arnold lograría hacerse con el trono durante 5 años más. Luego…los dos abrirían una cadena de restaurantes con Bruce Willis y todos contentos. Fuimos nosotros los que nos comimos la tostada.

CONAN, EL BÁRBARO [CINE]


¿Navacerrada es Cimmeria? ¿Cuenca es Hyboria? Ya veis, la magia del cine. Un día, Dino DeLuarentis se dijo: “Me voy a rodar a España una peli de espada y brujería con un armario empotrado como protagonista”. Más o menos, aunque lo del armario sea cierto. En los primeros años 80’s, cuando seguíamos maravillados con títulos como ‘Blade Runner’ o ‘E.T.’, el género de aventuras y acción descubría al que sería su icono por antonomasia en la década más alocada del cine. Un austriaco, mister Olimpia, mister Universo, mister TodoLoQueSeTeOcurra se alzaba como un nuevo referente para las hordas de seguidores de Robert E. Howard, creador del personaje, en el papel de Conan. Primero en la literatura, luego escrito por Roy Thomas con los hábiles lápices de Barry Smith o John Buscema en el cómic, Conan se lanzaba a la aventura cinematográfica en un rodaje bastante internacional, lleno de contratiempos y alguna que otra sorpresa. Aunque la mayor de todas fue que consiguió hacerse un hueco en el imaginario colectivo. A día de hoy, el rostro de Conan está unido al de “Gobernator”: Arnold Schwarzenegger. 




 
Leyendo la Carátula:


Un joven Conan asiste a la destrucción de su pueblo y el asesinato de sus padres a manos de un poderoso hechicero-guerrero, Thulsa Doom. Convertido en esclavo, Conan, crecerá convirtiéndose en una terrible mezcla de muerte y venganza. Vendido, su adiestrador le enseñará las artes del combate y la guerra, hasta que su fama como luchador le preceda. Pero la mente de Conan sólo hay espacio para el odio hacia Thulsa Doom.


Rebobinando:

 
Qué os voy a contar, una gozada de película por los cuatro costados. No me entandáis mal, no es que sea ‘Apocalyse Now’ pero en su justa media y dentro de su género es imposible negar su valía como elemento de diversión, entretenimiento y evasión. Fue la propulsora del denominado sub-género “Espada y brujería” que marcó el primer lustro de la década de los 80’s. Pero sobre todo, dio oportunidad a los cientos de miles de seguidores del personaje. Las novelas eran muy buenas, aún mejor eran los cómics. ‘Conan el bárbaro’ y ‘La espada salvaje de Conan’ fueron el caldo de cultivo en el que el director y guionista, John Milius, se fijó. El rostro de Conan le venía al dedo a un desconocido actor (o eso decía él que era) llamado A. Schwarzenegger. 

 
Milius llevaba tres buenas películas en su filmografía como director, ‘Dillinger’, ‘El viento y el león’ y ‘El gran miércoles’, además de estar consolidando una estupenda carrera como guionista (‘Apocalypse now’, ‘Harry el sucio’, ‘El juez de la horca’), por lo que asumir la dirección de las aventuras del bárbaro era un tiro certero. A las teclas de escribir le acompañó un tal Oliver Stone que había tenido éxito con ‘El expreso de medianoche’. Un productor de los de antes, Dino DeLaurentis (‘Sérpico’, ‘Manhattan Sur’, ‘Dune’, ‘Hannibal’), unas buenas localizaciones, un elenco solvente y un actor que daba la talla, dieron como resultado una estupenda cinta de aventuras fantásticas.

 

 

Contar con James Earl Jones (‘La caza del octubre rojo’) como el malvado de la función le otorgaba cierta enjundia. Su voz poderosa y grave ya era famosa (Darth Vader en V.O.), elevaba el nivel artístico del reparto junto a Max Von Sydow (Rey Osric). Del lado patrio cedíamos, aparte de los lugares de rodaje, a una vedette de las noches de Madrid, Nadiuska (madre de Conan), y al joven Jorge Sanz como Conan de niño. 


 
El arranque del film es épico, con una potente banda sonora a cargo del nunca bien valorado Basil Poledouris. Vemos a Conan perder a su familia, vendido como esclavo, adiestrado como guerrero y puesto en libertad, tras librarse de una bruja, en menos de 20 minutos. De ahí para arriba. Su unión a dos ladrones, Valeria (Sandalh Bergman) y Subotai (Gerry López), el robo de una gema en el nido de una serpiente gigante, su captura por Thulsa Doom, crucifixión incluida, y una espectacular batalla final con tintes de tragedia wagneriana. Un disfrute de sangre y acero. Acero, que como uno más de los protagonistas, tiene un secreto. El secreto del acero reside…mejor descubrirlo en la película.

 
La cinta no decae en sus más de dos horas de duración. Una simpática trama acompañada de una banda sonora que contiene temas para el deleite de los oídos (os recomiendo que la consigáis) hacen de la visión de ‘Conan el bárbaro’ una genial evasión al cine de entretenimiento más sincero y directo. Del armario empotrado austríaco que os voy contar, hace lo que se espera de él en esta película, poner cara de piedra, lucir musculatura y hablar poco. De todos modos, el Conan de las viñetas no era tan distinto a Arnold.


 
Como ya escribí arriba, una de las mejores escenas es el combate final entre las huestes de Thulsa Doom y Conan, donde la aventura se torna sangre, la épica se eleva a grandiosa y las espadas suenan como deberían sonar en tiempos de Hyboria, en tiempos de Robert E. Howard…en tiempos de Conan.
 

 

“-Conan, ¿Que es lo mejor de la vida? 
-Aplastar enemigos, verlos destruidos y oir el lamento de sus mujeres.”

 

 

Cotilleos de Videoclub:

  • Curioso que todas las escenas de acción de Conan y Valeria fueran rodadas por los auténticos actores y no por dobles, debido a que era imposible encontrar dobles con semejante físico.
  • Las localizaciones que se usaron para la película fueron Navacerrada, Madrid (pueblo de Conan), Cuenca (Templo de Thulsa Doom) y Almería (Ciudad de Seth y batalla final).
  • Schwarzenegger tuvo que aprender a montar a camello.
  • El actor firmó por tres secuelas más. Sólo se llegó filmar una, ‘Conan el destructor’ y otra que tomaba la historia de Sonja (una guerrera de Robert E. Howard) en ‘Red Sonja’. En ésta, Arnold no interpretaba a Conan.
  • La cita que abre el film “Lo que no nos mata, nos hace más fuertes” es de Nietzsche.
  • Para el papel de Conan se pensó en Sylvester Stallone y…¡¡¡ Charles Bronson ¡¡¡
  • Para su interpretación, Arnold, se leyó las colecciones de comics del bárbaro. Aunque no le evitó ganar el premio Razzie de 1983 a Peor Actor.
  • Como buen empresario que es, firmó un contrato en el que se adjudicaba el 5% de la recaudación. Hizo buen negocio, la película recaudó en USA 70 mills.
  • En 1984 se rodó su secuela, ‘Conan el Destructor’, pésima y olvidable. En 2011 se filmó un remake, ‘Conan el Bárbaro’ con Jason Momoa (‘Juego de tronos’) como protagonista.


Valoración: 8