Años 80

DENTRO DEL LABERINTO [CINE]


Los años 80 forjaron la imaginación, los sueños y la fantasía de los padres de hoy que pasamos los 40. Fue una época dorada en cuanto a cine familiar pese a que fue una década de cine vacío en cuanto a tendencias pero que vivió una etapa dorada en cuanto a crear iconos y mitos cinematográficos que jamás se ha repetido. Desde Indiana Jones, Gremlins, Marty McFly y su DeLorean temporal, la singular pandilla de los Goonies, Willow,  E.T., Cazafantasmas o Atreyu y el mundo de Fantasía, son muchos los símbolos que el cine de los 80 nos ha dado a los padres frikis que alentamos a nuestros peques a descubrir estas joyas de cine familiar que mantienen toda su fuerza y magia. Nos siguen atrapando sus historias, sus universos y crean un vínculo excepcional entre la infancia que vivimos y la infancia que queremos mantener.
Cumpliendo sus 30 años desde su estreno, queremos revisitar uno de esos maravillosos mundos creados en aquella época. En esta ocasión nos trasladamos al reino de los goblins, de los deseos y los acertijos de ‘Dentro del Laberinto’. Y de la mano de uno de los más grandes creadores de fantasía: Jim Henson.
Tras regalarnos maravillas…

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SYLVESTER STALLONE: UN POTRO DE 70 AÑOS EN 13 PERSONAJES [ESPECIALES]


Aunque pueda parecer curioso, Sylvester Stallone siempre ha tenido que luchar por tratar de ser considerado un verdadero actor. Sin embargo ha sido tratado como estrella antes que actor. No vamos a engañar a nadie, nunca ha tenido matices, profundidad o margen para ser un gran actor, ni tan siquiera un buen actor. Pero como a toda estrella que triunfa en la meca del cine lo que nunca le ha faltado es carisma. Una popularidad que se ha ganado a pulso y desde el comienzo. Con un mítico personaje que le ha acompañado a lo largo de su vida. Con su cuarto film como actor consiguió lo que sólo unos pocos afortunados en la historia del cine habían conseguido. En 1976 se puso los guantes de boxeo para llevar a la pantalla una historia sencilla, la de un perdedor, un luchador que buscaba su oportunidad. Era Rocky Balboa. No era una historia original, más bien se trataba de su propia historia.
Este neoyorquino… (más…)

FUI UN MACHO ALFA DE LOS 80 (VOL.I) [ESPECIALES]


Iniciamos esta serie de especiales dedicados a esos hombres hechos del material que se fabricaban las Mirindas (el refresco para aquellos despistados), es decir, mucho gas por dentro pero poca fuerza. Eso si, nos dieron tardes de verano que nos hacen echar una lagrimita. Los 80 fueron años duros para la chavalada que recorría los parques, los salones de video juegos (aquellas Atari con el Tetris…ains), los billares donde lucíamos nuestros incipientes bigotes preadolescentes (era pelusa realmente) y sobre todo, aquellos videoclubs que olían a plástico concentrado y cinta de cassette. El videoclub nos abrió la puerta a un mundo nuevo, el cine en versión doméstica. Aquellos pre-frikis que íbamos a ser, aún no sabían qué variopintos caminos tomarían nuestras vidas (vaya…esto está quedando un poco Carlitos en ‘Cuéntame’) pero…



…lo que sí conocíamos es que nos gustaba pasar tardes viendo pelis junto a nuestros compañeros de fatigas y collejas.


Nuestro gusto cinéfilo era pésimo (no es que ahora bebamos los vientos por la filmografía serbo-croata) y con poco o nada nos conformábamos. Esos monumentos hechos estuches de los VHS nos atraían por varios motivos y nuestra selección por una u otra película venía determinada por varios factores que la portada debía traer:

  • Una explosión.
  • Armas de fuego en su defecto cualquier otra que pudiera causar contusiones, cortes o daños graves.
  • Helicópteros en amenazante posición.
  • Una chavala de buen ver en segundo plano (no fueran a pensar en casa que alquilábamos una peli de esas de dos rombos)
  • Coches a gran velocidad.
  • Ninjas, asesinos orientales o incluso cualquier ser vivo que llevara kimono.
  • Más explosiones.
  • Y sobre todo, el careto de algún tipo que llevara varios días buscando la maquinilla de afeitar, que tuviera un dudoso uso de la higiene, gafas de sol (aunque fueran de mercadillo) y gesto de llevar lustros sin tener regulado el tránsito intenstinal.


Con esos pequeños detalles, nos cogíamos dos o tres pelis cada finde para devorar nuestras corneas como si no hubiera un mañana. Dado que ese desconocido mundo del ligue era para nosotros un inhóspito universo lleno de incógnitas y dado que la EGB nunca fue un pasto de conocimiento y experiencias positivas a la hora de abrir nuestras mentes, debo reconocer que mis fuentes de exposición a fenómenos como la violencia gratuita, el sexo sin control, la verborrea carente de ningún sentido léxico y un aparatoso entendimiento del mundo que me rodeaba, vino de la mano de gente tan variada como los fulanos que salían en los films de la Cannon Films, Carolco, Izaro films y demás perlitas de videoclub que gustosamente nos ofrecía el dependiente (una especie de Cicerón ochentero de sospechoso comportamiento cuando nos decía aquello de: “En la zona de mayores no podéis pasar, eh?” mientras nos guiñaba un ojo…¿Qué habrá sido de él?).
Chavales que con la edad que teníamos,11 o 12 años aunque uno de nosotros por su estatura parecía nuestro padre pero con unas zapatillas Kelme y un chandal fluorescente de Kappa, era difícil que fuéramos a alquilar lo que por aquel entonces eran los hype del momento (‘Amadeus’, ‘Regreso al futuro’, ‘Memorias de África’) y tampoco es que tuviéramos mucha retentiva y paciencia con un film si a los dos minutos no había explotado algo, muerto alguien o se amenazase la paz mundial por una bandada de terroristas libios con sueños de dominación global. 
Por ello, nombres como Michael Dudikoff, Steve James, Dolph Lundgren, Stallone, Bronson, Schwarzenegger, Robert Ginty, Chuck Norris, Van Damme, Jackie Chan, Bruce Lee, Steven Seagal, Al Leong e infinidad de nombres que en aquel entonces no significaban nada para nosotros ( es más, a muchos de ellos les conocíamos por sus motes: Bronson, el de los bigotes; Norris, el del Vietnam; Lundgren, el malo de Rocky; Dudikoff, el ninja; Al Leong, el chino de los bigotes; Steve James, el negro de los bigotes…teníamos fetiche por los tíos con bigote, y eso que ninguno de la pandilla hemos terminado visitando la Ostra Azul (referencia cinéfila para los seguidores de la Academia de Policia, la loca, claro). 
Nos creíamos a pies juntillas aquellas hazañas, analizábamos e intentábamos emular (con penosos y doloridos resultados) esas patadas voladoras en el patio del colegio. Repetíamos secuencias (de aquella manera, con la cartera volando y el plumier y los libros de Santillana saliendo despedidos bajo las ruedas de algún Ford Escort) y nos sentíamos parte de esas andanzas de los machos alfas a los que teníamos por ídolos. Éramos sin saberlo, NorrisBievers o Dudikoffevers…eran nuestros héroes. Nuestros “actores” favoritos.
Han pasado los años y a casi todos ellos los hemos olvidado. Vivimos tiempos en los que las estrellas de acción casi son unos apestados y no recordamos que los cinéfilos que hoy somos en día, hemos crecido a la sombra de estos titanes que lucían pecho palomo a la primera de cambio. Hoy somos fieles de las grandes actuaciones de monstruos de la pantalla, de grandes trabajos interpretativos pero hubo un tiempo en que nuestras pueriles mentes y grandes imaginaciones volaban junto a las Uzi de Chuck Norris, a las acrobáticas patadas de Dudikoff, a los mandobles de Steve James, a los imposibles movimientos de Jackie Chan, a los abductores de Van Damme y a los jamones por brazos del tito Chuache. Por ello hemos creado este rinconcito por el que pasarán nuestros más queridos Machos Alfas. Esos hombres (lo siento chicas…salvo Cynthia Rothrock, Sigourney Weaver y Linda Hamilton, los 80 fueron años en los que las mujeres en el cine de acción solo gritaban y eran auxiliadas por los Machos Alfas…que machista ha quedado esto, en fin) han sido y serán nuestros más secretos e inconfesables ídolos. Por eso, poco a poco, iremos recordando cada una de estas figuras de dudosa reputación cinematográfica en estas líneas.
Os invitamos a que disfrutéis, a que echéis una lágrima por esos Machos Alfa, a que recordéis un tiempo en el que las meriendas eran pan con chocolate y las consolas un mueble. A muchos otros, jovenzuelos que hoy rozáis los 20, quizás descubráis un mundo del que os habéis librado, pero vivís en uno que tiene por ídolos a Justin Biever o Adam Sandler. ¿Quién sabe? Lo mismo fuimos nosotros, los ochenteros, los que salimos ganado.
Os esperamos¡¡¡


  

KUNG FURY [CINE]


¿Años 80 mezclado con dinosaurios, viajes en el tiempo, vikingos, maestros del kung-fu y encima el malo es Hitler? Pues sí, todo esto y mucho más es lo que nos aguarda en esta delicia ochentera que se ha marcado el debutante David Sandberg. En un proyecto personal que bien podría de tildarse del Orson Welles de los crowfunding (dirige, escribe, actúa…). El hecho es que este mediometraje se financió gracias a una plataforma, Kickstarter, que en apenas 24 horas recaudó más de 600 mil euros gracias a un trailer y sobre todo al videoclip que se marcó David Hasselhoff (‘True Survivor’). Mucha imaginación, ideas descabelladas y sobre todo un desmesurado amor por el cine de los años 80, los videojuegos, la estética y las cintas VHS. Este joven sueco, Sandberg, ha sabido reunir en este cocktail explosivo de apenas 30 minutos todo…
 
 


 
…el espíritu canalla y cachondo de aquella loca década. Desde la moda, los recreativos, las pelis infumables y las historias sin sentido que camparon por los videoclubs. Todo un ejemplo de que mirar atrás se puede hacer de forma magistral y con respecto simplemente teniendo la cabeza bastante alocada. Por ello destacamos el estreno mundial online que la misma productora de ‘Kung Fury’ ha lanzado, como no podía ser de otra forma, de manera gratuita en YouTube. Una perla que rinde homenaje al cine, las series y la época más descontrolada que hemos tenido fortuna de vivir, los 80s.
 
 
En una delirante trama donde nuestro protagonista, Kung Fury (David Sandberg) es un policía de Miami que se vio transformado en el elegido que acumulaba todos los conocimientos marciales. Usa su poder trabajando, en solitario como no podría ser de otra forma, en la policía, deshaciendo entuertos contra los villanos más increíbles (una máquina recreativa en plan Megatrón) que trastornan la vida pacífica de los ciudadanos. Pero un mal se cierne cuando descubre que años atrás Hitler perseguía el poder que él posee. Por ello viaja en el tiempo para enfrentarse contra el desquiciado dictador.
 
 
Así a bote pronto se puede resumir la sinopsis del mediometraje, pero hay mucho más y es canela fina. Los amantes del cine de los 80 podemos disfrutar de innumerables homenajes, disfrazados o no, a lo largo de estos apasionantes 31 minutos. Desde el protagonista principal, Kung Fury, que es un alter ego del personaje central del videojuego “Target renegade”, pasando por los iconos como el radiocassette al hombro (el famoso llevar el loro encima); las salas de recreativos, con el villano en plan Transformer; las pelis de buddie-movies, donde veremos al típico capitán de policía gruñón y vociferante; al compañero del protagonista, en esta ocasión un triceratops¡¡¡ y continuos guiños a films ochenteros, joyas o casposos, como ‘E.T.’ (en los planos frente a la luna), a Van Damme en los golpes de apertura de piernas, a ‘Tron’ con capítulo aparte para el personaje que ayuda a Kung Fury: Hackerman, una gloria para los geeks acompañado de Spectrums y Commodores. A ‘Rambo’ al ponerse la cinta roja en el pelo, a ‘Terminator’ con esos efectos especiales de los rayos azules o a compases de la banda sonora, a ‘Regreso al futuro’ con la idea de ir a otro tiempo y sobre todo a cine serie b, pero muy b…como ‘Ator’, ‘Krotar’, ‘The barbarians’. Todo filmado como si estuviéramos en aquellos juegos arcade que debíamos ir superando fase a fase.
 
 
Disfrutar de una trama donde el dios Thor (que emula a Stallone incluso tiene el labio torcido al hablar) ayuda a Kung Fury en su lucha contra Hitler junto a dos bárbaras con aires de vikingas que llevan metralletas en ristre y van a lomos de dinosaurios y lobos gigantes, es disfrutar mucho. Pero si encima añades ese aire retro que pervive en todo el film, perlado de ideas geniales como que aparezca en pantalla un aviso del ‘tracking’ pues tu videoreproductor te avisa que la cinta tiene problemas de imagen o gadgets como los teléfonos portátiles ochenteros, más cercanos a una bombona de butano que otra cosa e incluso gozar de unos instantes de dibujos animados con sabor viejuno, hacen de la visión de ‘Kung Fury’ un deleite para todos pero sobre todo a los enamorados de la década de los 80s.
 
 
Para colmo, aparte de los guiños a series como ‘Corrupción en Miami’ tenemos como colofón volver a ver a David Hasselhoff a bordo de un coche, pero en esta ocasión el crossover que se marca David Sandberg es de traca: mezclar ‘2001’ y ‘El coche fantástico’ es de genio, cuando veáis esa escena lo comprenderéis.
 
 
Toda una perlita ochentera hecha hoy en día de obligada visión. Para amantes del cine de Chuck Norris (esos diálogos de sus films se reviven en ésta) como para amantes del Amstrad cpc 464. Una delicia. Os dejamos con el film para que vosotros mismos juzguéis si este tipo de propuestas no son tan descabelladas como en principio se suponen. Por cierto, ‘Kung Fury’ se estrenó en Cannes y tuvo muy buenas críticas. Por una vez los de este festival no se equivocan…

PELÍCULA COMPLETA:

VALORACIÓN. 8/10

GOLPE EN LA PEQUEÑA CHINA: 30 AÑOS DE UN CLÁSICO SERIE-B [CINE]


Con motivo del reciente interés en el remake de esta fábula ochentera por parte de Dwayne Johnson para protagonizar y producir él mismo el papel de Jack Burton, viene bien esta review de lo que supuso ‘Golpe en la pequeña China’ en 1986. ¿Es una comedia? ¿Es una película de aventuras? ¿De artes marciales? ¿Fue una broma…? Es todo eso y mucho más, pero sobre todo uno de los títulos más emblemáticos de John Carpenter, su artífice y mente pensante. Aunque no es ni de lejos su mejor obra, tanto en lo formal como en lo técnico, ni tan siquiera se puede elevar a su podium de obras magnas como ‘La noche de Halloween’, ‘La Cosa’ o ‘1997: rescate en New York’, pero este batiburrillo de referencias, clichés, homenajes encubiertos y sobre todo cúmulo de despropósitos que fue el rodaje de ‘Golpe en la pequeña China’ merece estar entre los títulos de culto de los añorados años ochenta. Un divertimento mal aceptado en su tiempo, peor catalogado y muy maltratado en la taquilla que recuperó su efecto entre el público nada más salir al mercado del vídeo. Como a otras obras del maestro Carpenter, el mercado doméstico del VHS fue lo que resucitó entre otras cosas a esta locura que fue el estreno de una película que marcaría el final como director de estudio del creador de Michael Myers. Una odisea, como muchos de sus rodajes, que comenzó antes de que la cámara se pusiera en marcha. Carpenter llevaba…

…varios decepcionantes estrenos antes de rodar ‘Golpe en la pequeña China’. Los años 80 comenzaron suaves con ‘La niebla’ (1980) tras su descomunal éxito con ‘La noche de Halloween’ (1978). ‘1997: rescate en New York’ (1981) devolvería al público el estilo auténtico de Carpenter pero sería con ‘La Cosa’ (1982) cuando su primer batacazo con los grandes estudios diera muestras. ‘Christine’ (1983) y sobre todo ‘Starman’ (1984) fueron sendos fracasos, uno por no superar las expectativas de la unión de dos grandes del terror, King-Carpenter; la otra por desubicar al espectador del estilo del realizador nacido en Nueva York. Dos años de preparación para ‘Golpe en la pequeña China’ suponían mucho tiempo para la mente inquieta de Carpenter. Las esperanzas de reunir de nuevo a su actor fetiche, Kurt Russell, en una aventura salpicada de efectos especiales, acción, artes marciales y un buen puñado de comedia, presuponían un jugoso cocktail que luego no luciría en pantalla.
El verdadero culpable del fracaso de este film fue Lawrence Gordon, ejecutivo de la Fox que produjo el film, lo manipuló, cortó a su antojo y no supo dar con la tecla del estilo del director. Puso objeciones y mil trabas a su creación, deseaba otros actores como Jack Nicholson o Clint Eastwood para el papel de Kurt Russell. Se negó a contratar a Jackie Chan para el rol del compañero de Russell ya que decía que Chan no hablaba bien el inglés. El montaje fue su sala de torturas y Carpenter tuvo que someterse a los caprichos del estudio y en el especial a los de Lawrence Gordon y ver cómo su film se reducía a escenas que se atropellan y cortes sin sentido. Fue la última vez que Carpenter soportó a un gran estudio, no por ello Gordon dejó de manipular ‘Golpe en la pequeña China’ y convirtió el salto del film al vídeo en una triste y casi anodina campaña comercial. Fueron los espectadores con los años quienes elevaron la simpatía hacia la película hasta los niveles que hoy alcanza como film de culto.
Pero no solo los desencuentros con el estudio supusieron problemas en el rodaje. La mala planificación del proyecto se vio comprometida con  el rodaje de otro film que tocaba los mismos patrones que el guión de ‘Golpe en..’. Paramount estaba en ese tiempo aprovechando el tirón de taquilla de su estrella de moda, Eddie Murphy, y estaban rodando ‘El chico de oro’ (1986). A la postre sería tan decepcionante como otros títulos del actor de ‘Superdetective en Hollywood’ pero fue un duro revés durante el rodaje para Carpenter el competir con una idea parecida en el mismo año. En taquilla fue aún peor. 1986 fue un año destacado por producciones que aplastaron, ‘Aliens, el regreso’, ‘Cocodrilo Dundee’, ‘Top Gun’, ‘Platoon’, ‘Karate Kid II’, ‘Star Trek IV’ ocuparon los primeros puestos en el Box Officce de ese año. ‘El chico de oro’ se quedó en el puesto número de 8 de recaudación con 79 millones de dólares. habría que bajar hasta el puesto 71 para encontrar a ‘Golpe en la pequeña China’ con sus 11 millones, ni la mitad de lo que costó, 25 millones. Incluso films horribles como ‘La matanza de Texas II’, ‘Delta Force’ o ‘Critters’ obtuvieron mejores resultados en comparación coste-taquilla. Fue la muerte en vida para Carpenter.
No es que fuera un obsesionado de la taquilla, nunca lo ha sido, pero sus ideas, proyectos e iniciativas se vieron lastradas desde entonces sintiendo la espalda de todos los estudios. De forma libre e independiente, como empezó, siguió rodando años después títulos como ‘El príncipe de las tinieblas’ (1987) o ‘Están vivos’ (1988).
Lo mejor del film es ver por penúltima vez la unión entre Russell y Carpenter. Fue su cuarta colaboración tras ‘Elvis’ (1979), ‘1997: rescate en New York’ y ‘La Cosa’ y no volverían  a coincidir hasta diez después en la secuela (o remake, según se vea) ‘2013: rescate en Los Ángeles’. Algo entre ellos empezó a alejarles en el rodaje de ‘Golpe en…’. Tal vez los numerosos desencuentros en el guión, la forma de ver al protagonista, Jack Burton, una especie de John Wayne descafeinado que nos dio la oportunidad de redescubrir a Russell como un buen actor de comedia. Su personaje, Burton, es un camionero bocazas y bravucón que remite al eterno héroe del Oeste. Pero en su caso es torpe, timorato y bastante prepotente. Es el perfecto antihéroe que Carpenter quería. Russell tardó en encontrar el modo de llevar a la pantalla a su personaje y más a sabiendas que no era el actor elegido como primera opción para interpretarlo, pero como dijo él mismo: “Trabajar de nuevo con John era motivo suficiente”.
La historia es precipitada y muy alocada, nos sumerge de inmediato en su trama a los pocos minutos de comenzar. El submundo del barrio chino de San Francisco se mezcla con peleas de artes marciales, mafia, secuestros y tres brujos en apenas 10 minutos de visión. En un desenfadado desarrollo el film deambula entre la comedia casual y las escenas más rocambolescas en sótanos de una organización dirigida por Lo Pan (James Hong) un ancestral brujo que busca una joven prometida oriental (Suzze Pai) con ojos verdes para poseer su cuerpo y conservar su poder y juventud. Para colmo, la joven oriental secuestrada es novia de Wang Chi (Dennis Dun) amigo de Jack Burton, por lo que ambos se lanzan a su búsqueda en las catacumbas de la guarida de Lo Pan. Por si fuera poco, una entrometida y novata periodista local, Gracie Law (Kim Cattrall) se une a esta aventura siendo ella también secuestrada pues tiene los ojos verdes, ocasión única para reencontrase con la Cattrall antes de hacernos sucumbir con su voraz y adorada Samantha de ‘Sexo en Nueva York’. Para rizar más el rizo, un viejo conductor de autobuses turísticos, el tío Shen (Victor Wong que repetiría un año después con Carpenter en ‘El príncipe de las tinieblas’), será pieza clave en esta aventura. La locura está servida. Veremos brujería, magos malvados dando saltos y volteretas pizpiretas de artes marciales, secuaces orientales con muy mala leche (por cierto que nuestro querido “chino de los bigotes”, Al Leong, aparece en el film), chistes malos pero bien puestos, un monstruo del infierno y mucho ritmo canalla. Eso es ‘Golpe en la pequeña China’.
No es una gran película en  términos oficiales. No está bien escrita, ni bien desarrollada, ni bien montada y muchas escenas huelen a refrito de la sala de montaje. Pero tiene un espíritu, rezuma un estilo visual y goza de una frescura sin ataduras que a pesar de sus problemas en el rodaje se sigue viendo treinta años después con una sonrisa en la boca. Es puro sabor ochentero. Situaciones imposibles, sentido nihilista en la historia y sobre todo ganas de hacer el ganso. Una broma pesada que costó muy cara a Carpenter. El público y la crítica no supo ver la desvergonzada idea del director de plasmar elementos tan dispares como el cine de artes marciales, la aventura, la magia, la comedia y la evasión por el mero gusto en este divertido (aunque por momentos delirante) cuento chino que sigue haciendo las delicias de muchos fans. El apartado de los efectos especiales contó con la genial aportación de Richard Edlund (‘Cazafantasmas’,  ‘Star Wars’, ‘En busca del Arca perdida’) y pese al bajo presupuesto del que disponía, 2 millones, logró plasmar algo de la idea de Carpenter. No es el mejor trabajo de Edlund pero mientras trabaja en esta película tenía también en desarrollo otros cuatro films. El guión previo escrito por Gary Goldman y David Weinstein fue adaptado por W.D. Ritcher. Se catalogó tan malo que incluso el estudio pretendía que el nombre de los dos guionistas fuera suprimido de los créditos. El propio Ritcher, que cambió incluso el siglo en el que se desarrollaba el film, en principio era en el s.XIX, se opuso a que su nombre saliera en los créditos si no lo hacía junto a Goldman y Weisntein. Vamos, que nadie quería ser el único responsable de esta chifladura.
Una película que tendría mucho más jugo si se hubiera acabado como su director quería pero que nos tenemos que conformar con lo que el estudio creyó que era la mejor versión. Un ejemplo más ( y van miles) de cómo el cine nunca será libre mientras empresarios y no artesanos sean sus dueños. Una lástima para el Orson Welles del cine B de los ochenta, John Carpenter.
 
VALORACIÓN: 7/10
 
 
Curiosidades de Videoclub:
  • Kurt Russell sufrió un caso grave de la gripe durante el rodaje por lo que el sudor de su cuerpo es real, causado por la fiebre.
  • Las novias de Lo Pan debe tener los ojos verdes. Sin embargo, tanto Kim Cattrall y Suzee Pai tenían ojos marrones en la vida real. Ambos llevaban contactos verdes para la película. Esto es muy evidente en la versión de alta definición de la película.
  • De acuerdo con John Carpenter , la apertura de la película con Shen (Victor Wong) se añadió en la oficina de un abogado a petición de los ejecutivos de la Century Fox, con el fin de hacer que el personaje de Kurt Russell, Jack Burton, fuera más heroico. Sin la escena añadida, la película habría comenzado con Jack conduciendo por San Francisco.
  • En la escena en la que Kurt Russell está tratando de infiltrarse en el burdel, él está usando la misma ropa que llevaba en Frenos rotos, Coches locos (1980).
  • Frase célebre de Jack Burton en el film: “¿Sabes lo que diría Jack Burton en un momento como este? Diría: ¿Pero qué pasa?”
OTRAS CRÍTICAS DE ‘GOLPE EN LA PEQUEÑA CHINA’

GREMLINS VS GHOSTBUSTERS [NOTICIAS]


Los chicos de Phenomena Experience (www.phenomena-experience.com) nos vuelven a regalar a los fans de los años 80 un evento increíble en cine. Vuelven a emitir un pase en pantalla grande de dos de los títulos más emblemáticos de la década de los 80s. ‘Gremlins’ y ‘Ghostbusters’, ambas de 1984, se reúnen en un exclusivo pase que hará las delicias de todos aquellos amantes del buen cine palomitero, frikis ochenteros y cinéfilos de pro. Una cita ineludible que tendrá lugar el próximo día 1 de marzo 2015 en Madrid (el 22 de febrero en Barcelona).


Phenomena Experience lleva años dando alegrías a todos los seguidores del buen cine re-estrenando películas de los 70s, 80s y 90s, sin eludir títulos de los últimos años, y con ciclos retrospectivos a diferentes directores. Desde hace unos pocos meses, tienen en Barcelona un cine en propiedad, antiguo cine Nápols (C/Saint Antoni Maria Claret, 168), donde…


…emiten diariamente todos estos films para envidia del resto de los mortales. Por suerte, poco a poco, esta plataforma extraordinaria va ofreciendo en otras ciudades pases de los títulos más queridos por el público. Hace poco estuvimos en la proyección de otro clásico de los 80 gracias a ellos en Madrid, ‘Scarface’ (1983), donde recuperamos en todo su esplendor el trabajo de Al Pacino como Tony Montana en el film de Brian De Palma. Y mese antes disfrutamos como enanos del ciclo homenaje a Alfred Hitchcock.

Todo un lujo que podremos repetir con el pase conjunto de ‘Gremlins’ y ‘Ghostbusters’ el domingo 1 de marzoEl evento será en el magnífico cine Callao (@callaocitylight) situado en la Plaza del Callao. Comenzará a las 16:00 y puedes conseguir las entradas en:

Allí os veremos, seguidores de los ochenta…fans de Gizmo y locos por el Guardián de la Puerta¡¡¡¡

V …ME GUSTAN LAS LAGARTAS [LA TELE DE LOS 80S]


Pues sí, queridos fans de los lagartos, hace más de 30 años, toda España se quedó paralizada ante el televisor. Durante las semanas previas al 2 de febrero de 1985, todos los chavales y más de un adulto, estaban avisados del estreno en televisión de una espectacular serie de ciencia ficción que cambiaría nuestra concepción sobre las series. La caja tonta nos traía una perla de la imaginación yanqui de la mano de la productora NBC. Poco se sabía antes de visionar aquel torrente de influencias, lo que descubrimos aquel sábado de principios de febrero del 85 es que todos los niños nos asombraríamos con una invasión jamás antes vista en la TV. Eran las 19:00 de la tarde y TVE iniciaba la leyenda…


La gente, pasado el tiempo, ha confundido siempre el formato original de ‘V’, estrenada en 1983 en EEUU como una TV movie de 197 minutos de duración y continuada en 1984 como miniserie de 3 episodios bajo el título de ‘V: la batalla final’. El éxito fue tan descomunal y las cifras de audiencia fueron tan devastadoras positivamente, que la NBC propuso a su creador, guionista y director, Kenneth Johnson, continuar con el fenómeno de los Visitantes en formato de serie semanal. Así pues, en…




…1985, ‘V’ se convertiría en serie y tras 19 episodios desaparecería de forma abrupta y sorprendente, dejando la historia inacabada y con un final inconcluso. Fue en ese año cuando TVE se hizo con los derechos de emisión en nuestro país y cogiendo todo el material de la NBC la transformó en una serie de 25 episodios que dejaría atónitos a toda la muchachada sábado tras sábado. 



Los fines de semana se dividían en tres conceptos; los viernes la liberación de una semana de cole y deberes mal hechos, los sábados para jugar al fútbol y quedar con los amigos en la calle y los domingos para dejar volar nuestra imaginación tras ver el último episodio de ‘V’. Porque los sábados eran así, daba igual lo que estuvieras haciendo, el reloj interno de tu soñadora materia gris, te avisaba de manera inequívoca que eran la siete menos diez. Dejabas el partido a medias, parabas de seguir buscando a tus amigos al escondite, daba lo mismo si estabas a punto de robar un beso a aquella niña que te volvía loco…eran las siete menos diez y debías volver a casa. Regresar frente al televisor y disfrutar de un nuevo capítulo de tu serie favorita. Había otras series pero los sábados eran para los lagartos. Diana, Mike Donovan, Ham Tyler, Willie, John, Martin, Julie y demás personajes ya estaban en tu mente para siempre. Los visitantes no sólo habían invadido La Tierra sino también tu imaginación.


El argumento era sencillo, 50 naves extraterrestres llegaban del cuarto planeta de la estrella Sirio en una galaxia lejana hasta la Tierra como supuestamente amigos, ofreciendo su ayuda para solucionar los problemas del mundo con su avanzada tecnología a cambio de algunos sencillos minerales nuestros. Pronto se hacía evidente que las intenciones de los Visitantes (pues así querían ser llamados los extraterrestres) eran otras mucho más perversas: apoderarse de la Tierra y convertir a los humanos en su despensa. Gracias a la cooperación de algunos líderes de opinión y a un sabio de los medios de la comunicación, los Visitantes (capitaneados por John, el líder, y Diana su comandante de las tropas) se hacían con el control de los principales gobiernos del planeta y así como de la opinión pública. Tras esto, visto en los primeros episodios correspondientes a la TV movie ‘V’, comenzaba la aniquilación sistemática de los que se oponían a ellos, la batalla entre los pequeños grupos resistentes y los todopoderosos alienígenas parecía tener un ganador seguro, era ‘V: la Batalla final’. Pero entonces, los humanos descubrían una pequeña bacteria roja, inocua para ellos pero letal para los extraterrestres (sí, habéis leído bien, una total referencia y guiño a ‘La guerra de los mundos’). Gracias a este diminuto aliado los humanos inclinaban la balanza hacia su lado y pateaban el trasero a los lagartos para devolverlos a su planeta…¿o tal vez no?


El inicio de los nuevos episodios, correspondientes a la serie de 1985 llamada ‘V: the series’ (19 episodios) mostraba a Diana (Jane Badler), la pérfida líder de los Visitantes, enfrentada a un juicio por crímenes contra la humanidad. Sin embargo, Diana lograba escapar y recuperaba buena parte del control del planeta, allí donde el clima impedía la reproducción de la salvadora bacteria roja. Todo este enfrentamiento entre humanos y lagartos fue dirigido por la parte terrestre por Mike Donovan (Marc Singer) un reportero de televisión que lograba colarse en una de las naves nodrizas y captaba unas imágenes aterradoras para los espectadores de la Tierra y sobre todo para nuestras infantes mentes de aquellos años. En ellas, descubríamos dos secretos atroces: primero veíamos a Diana devorar una rata de manera morbosa y espeluznante y después el propio Donovan se enfrentaba a un guardia en esa nave nodriza desvelando lo que ocultaban sus rostros “casi” humanos, su verdadera condición de seres reptiles, muy parecidos a lagartos bípedos. 


‘V’ era una indisimulada alegoría de la pujanza de la Alemania nazi de los años 30, solo que sustituyendo a Hitler y a sus SS por esta raza de reptiles alienígenas que llegaban a la Tierra supuestamente como amigos. Su imagen, sus formas, uniformes o emblemas eran calcos muy cercanos a los de los infames nazis. Toda la historia y ciertos personajes recalcaban en la serie este paralelismo, convirtiendo el signo de la victoria (V) como el emblema de los resistentes a los Visitantes. 



INTRO de la SERIE:




PERSONAJES:
Los personajes más recordados y admirados de esta serie eran perfectos iconos en las historias de ciencia ficción. Así pues, aquí os dejamos los mejores y más queridos…de ambos lados:

VISITANTES:

  • Diana: diabólica, manipuladora, seductora, psicótica, fría, despiada, metódica y sádica. Faltan adjetivos para este eterno personaje. Una especie de doctor Mengele en plan lagarto. Sobre su viscosa piel de reptil, el rostro de una morena pérfida a la par de atractiva. Toda una diva del espacio y un símbolo del matriarcado de su especie. Míticas sus peleas de lagartas con Lydia para alzarse con el poder. Lasciva y sibilina urde sus planes aliándose o destruyendo con la persona (o lagarto) que le convenga en cada momento. Aunque nunca se llegó a realizar, siempre pensamos que Diana y Lydia habían sido amantes pero algo salió mal entre ellas. Encima cuando Mike Donovan apareció en sus vidas, nuestros pecaminosos pensamientos siempre fantasearon con un trío entre ellos. La actriz Jane Badler estuvo ligada siempre a este personaje. La serie la dio fama y popularidad pero nunca rebasó la pequeña pantalla y sus trabajos fueron para televisión. La pudimos ver en ‘Se ha escrito un crimen’, ‘Falcon Crest’, la nueva versión para TV de ‘Misión Imposible’ y apareció como Diana en el remake de la propia serie ‘V’ de 2011.

  • Lydia: la eterna segundona en el poder. Confabulando contra Diana cada vez que podía. No dejaba pasar cualquier oportunidad de arrebatar el poder a su superiora, adulando al Líder, John, y si hacía falta encamándose con él en plan lagarta. Una rubia ochentera para noches de insomnio. Iba de mala…pero en el fondo tenía su corazoncito. June Chadwick interpretó a Lydia en los 19 episodios semanales de ‘V’, hasta entonces sólo había trabajado en películas de serie B y tras el fenómeno de esta serie la pudimos disfrutar en ‘McGyver’ o ‘El equipo A’. No despuntó en nada más que no fueran pequeñas apariciones en series o películas para TV.




  • John: el líder de los Visitantes. Bastante plano y sencillote para lo que una invasión requería. Se dejaba manejar por las dos lagartas de arriba como querían ellas. Sufrió vejaciones públicas, ataques y atentados. Hasta que no se lo quitaron de el medio, el pobre hombre no pudo descansar. Él sólo quería dominar el mundo de forma tranquila. El actor que dio vida a John fue Richard Herd, con más de 140 trabajos para cine y TV. Entre otras, ‘El síndrome de China’ (1979) o ‘Todos los hombres del presidente’ (1976).




  • Willie: un taciturno lagarto, técnico en la nave nodriza, de modos amables y bastante tímido. Pero con un corazón que fue irresistible para todos, dentro y fuera de la pantalla. Se enamoró de una humana y fue padre del nacimiento más bizarro de la televisión. El más famoso de los actores tras la serie, Robert Englund. Supo auparse al éxito y sacó provecho cuando Wes Craven se cruzó con él en 1984 ofreciendole el papel de Fredy Krueger con el que sería mítico para la eternidad. No ha parado de trabajar desde entonces pero siempre bajo la sombra de Freddy y no de Willie.




  • Martin/Phillip: Martin se desveló ante Mike Donovan como uno de los miembros principales del movimiento subversivo que luchaba en conra de su propia raza llamado la Quinta Columna. No querían destruir a los humanos y no aceptaban las formas de su raza en cuanto a lo que concernía en devorar a la gente. Como en toda tragedia, Mike y Martin se aliaron y convirtieron en amigos, pero la desgracia llegó cuando Martin es descubierto y asesinado. Pero la magia de la TV es infinita y como en los grandes culebrones, aparece el hermano gemelo de Martin, Phillip. Con este hermano gemelo, Mike se las vio y se las tuvo, pues tuvo que demostrar que nada tuvo que ver con la muerte de Martin. Aunque tampoco duró mucho más que su hermano en la serie. Frank Ashmore interpretó ambos papeles, antes le vimos en las dos partes de ‘Aterriza como puedas’ o en series como ‘Galactica’. Tras la serie se perdió entre series de medio pelo y alguna película para cine de muy baja calidad.


HUMANOS:

  • Mike Donovan: el intrépido reportero que desvela la verdadera condición de los Visitantes. Perseguido, amenazado y el enemigo número uno de Diana. El estandarte de la Resistencia aunque nunca fue el líder de la misma. Un rompecorazones de los de novela de escoceses pero con cámara de vídeo. Tuvo líos con Julie, la jefa de la Resistencia, aunque no puede negar que le hacía tilín Diana o Lydia. Marc Singer fue el actor que dio vida a Mike Donovan, al igual que Jane Badler, apareció en todos los episodios de la serie. Antes de ‘V’, Singer fue “popular” por interpretar a Dar en ‘El señor de las bestias’ (1982). Actor de series, no paró de trabajar en TV (‘Dallas’, ‘Se ha escrito un crimen’, ‘El autoestopista’) e incluso en cine volvió a ser Dar en una secuela de ‘El señor de las bestias’ (1991). Últimamente le hemos visto en ‘Arrow’ (2015) e incluso hizo un papel en el remake de ‘V’ (2011) aunque no interpretaba a Mike Donovan.

  • Julie Parrish: una de la científicas más prominentes de la Tierra. Encabeza la Resistencia cuando descubre las intenciones de los lagartos e indaga en métodos que logren parar la invasión. El descubrimiento de la bacteria roja que hace morir a los Visitantes será su mayor logro, aparte de enamorarse como una loca de Mike Donovan. Como buena mártir sufre las consecuencias y es atrapada y torturada por Diana. La actriz Faye Grant fue Julie en todos los episodios de la serie. Antes la vimos en ‘El gran héroe americano’ y tras la serie ‘V’ tuvo su momento de fama al trabajar en películas como ‘Asuntos sucios’ (1990) o ‘El asesino del calendario’ (1989) pero poco más.



  • Ham Tyler: un ex-combatiente, un mercenario, un anti-héroe en toda regla. Pone al servicio de la Resistencia sus conocimientos en guerra de guerrillas pero a su modo. No acepta de buen grado la autoridad y va un poco por libre en su lucha. Se granjea la amistad de Mike Donovan y no se separa de su Uzi, su arma favorita. Michael Ironside interpretó a este sarcástico personaje, sin duda el más emblemático de los personajes humanos. Antes ya había conseguido otro personaje popular en ‘Scanners’ (1981) y tras ‘V’ (que abandonó en el episodio 13 de la serie semanal) se fraguó su fama de actor secundario con papeles duros como en ‘Top Gun’ (1986), ‘Traición sin límites’ (1987), ‘Desafío total’ (1990) o ‘Los inmortales II’ (1991). Últimamente le hemos visto en ‘El maquinista’ (2004) o ‘Terminator salvation’ (2009). Un secundario eterno.



SERIE COMPLETA:


Así fue estrenada en EEUU aunque en España la pudimos disfrutar como serie continuada:
Estuvo conformada por 2 mini-series y una serie semanal, entre 1983 y 1985. Estas fueron V: The Original Miniseries (1983); V: The Final Battle (1984) y V: The Series (1985).

1ª Temporada ‘V’

V: La Miniserie Original – Los Visitantes (Parte 1)
V: La Miniserie Original – Los Visitantes (Parte 2)

2ª temporada 

V: La Batalla Final (Parte 1)
V: La Batalla Final (Parte 2)
V: La Batalla Final (Parte 3)

3ª temporada

  1. El día de la liberación (Liberation Day)
  2. El Rayo Maldito (Dreadnought)
  3. La Fuga (Breakout)
  4. El Engaño (The Deception)
  5. La Sanción (The Sanction)
  6. La Elección del Visitante (Visitor’s Choice)
  7. El Jefe Supremo (The Overlord)
  8. El Disidente (The Dissident)
  9. Reflexión sobre terror (Reflections in Terror)
  10. La Conversión (The Conversion)
  11. El Héroe (The Hero)
  12. La Traición (The Betrayal)
  13. El Rescate (The Rescue)
  14. El Campeón (The Champion)
  15. Gatos salvajes (The Wildcats)
  16. El pequeño dragón (The Littlest Dragon)
  17. Guerra de ilusiones (War of Illusion)
  18. La Resistencia Secreta (Secret Underground)
  19. El Retorno (The Return)



En España el éxito fue brutal. Tanto en audiencia frente al televisor como en influencia popular. Hubo una masiva invasión de merchandaising que propició el fenónemo fan hacia una serie de TV como nunca antes se había visto. De pronto pasamos de ser unos nostálgicos con ‘Verano azul’ (1982) a unirnos a las filas de la Resistencia o ser miembros de los invasores Visitantes. Pegatinas, cromos, disfraces, comics, gadgets…la serie se convirtió en todo un referente. En particular, una revista dedicada a la televisión, ‘TeleIndiscreta’ nos trajo a casa cada semana un sinfín de productos relacionados con la serie. Además de incluir cada semana la adaptación de la serie en comic en sus páginas centrales, nos regalaba posters con Diana engullendo ratones, a Mike Donovan en pose macho alfa, a Willie con su bondadosa sonrisa y encima podíamos revivir las aventuras de la serie con los troquelados que incluían de la serie, como pistolas laser de los Visitantes que podías montar con paciencia y un poco pegamento.



Fue un año muy movidito y la televisión nos enseñó que ser fan de una serie era tan loable como ser fan de películas de cine. El aspecto visual, sobre todo de las dos primeras miniseries (es decir los 5 primeros episodios en España), nos dejó asombrados. Enormes naves nodrizas que abarcaban el cielo (luego vistas de nuevo en ‘Independence Day’), sus interiores con descarada apariencia a las naves de ‘Star Wars’ (la NBC quería explotar el fenómeno popular de la trilogía de Lucas en una serie para TV) y unos efectos especiales muy dignos para unos inocentes ojos de los niños de los años 80. Todo ello unido a un atractivo elenco de personajes y una trama que nos remitía a la más pura aventura con tintes dramáticos.


El creador de la serie, Kenneth Johnson, siempre ha dicho que las influencias de ‘V’ fueron varias, aparte de la histórica con su referencia a la Alemania nazi. Unió ideas de novelas como ‘No puede suceder aquí’ (1935) de Sinclair Lewis, ‘Servir al hombre’ o ‘El fin de la infancia’ (1953) de Arthur C. Clarke. El concepto original de Johnson al crear la serie no era tanto una serie de SyFy sino que deseaba hacer una alegoría a la situación política actual de los EEUU con los peligros que se corrían al aceptar el ascenso al poder de los movimientos neo-nazis e incluso se hacía una denuncia velada hacia el Apartheid de Sudáfrica, al presentar en la serie a facciones irreconciliables en la realidad que unían esfuerzos en contra de los Visitantes. Del mismo modo que los nazis en su momento tuvieron una facción que estaba en contra de la locura impulsada por Hitler entre sus filas, en la serie ‘V’ vemos como un numeroso grupo de Visitantes se oponen a la colonización y destrucción de la Tierra, este grupo sería conocido como la Quinta Columna, que se uniría a la Resistencia de los humanos en su lucha frente a Diana y sus acólitos.


‘V’ tuvo muchas lecturas y mensajes subliminales. Era una denuncia contra la manipulación de los medios de comunicación por parte de los grupos de poder, la tibieza de los líderes de opinión frente a la realidad mundana, una crítica de cómo el poder corrompe hasta grados inimaginables el alma del hombre. Todo esto sin renunciar a la épica aventura, la acción televisiva y la tensión que cerraba cada episodio con “cliffhangers” memorables. Una serie que tal vez hoy en día no aguante un nuevo revisionado exaustivo pero que por siempre estará en nuestra memoria como la serie que lo cambió todo en la TV. Emblema de los 80s, referente para toda una generación y símbolo de una infancia marcada por héroes catódicos que permanecen en nuestro corazón…únete a la Resistencia¡¡¡¡

VALORACIÓN: 8/10


ELECTRIC BOOGALOO [NOTICIAS]


“Electric Boogaloo, la loca historia de Cannon Films” llega a España de la mano de ’39 Escalones Films’, productora que distribuirá en nuestro país el esperado documental sobre la Cannon Films, sus inicios, sus locos y visionarios creadores (Menahem Golam y Yoram Globus). El documental está dirigido por Mark Hartley y cuenta con la participación de Chuck Norris, Charles Bronson, Dolph Lundgren, Tobe Hooper o Sharon Stone.

“Electric Boogaloo, la loca historia de Cannon Films” nos contará los avatares y esfuerzos que tuvieron que realizar Menahem Golan y Yoram Globus para producir y distribuir su forma de entender y ver el cine. Pese a sus defectos y carencias, las películas de la Cannon forman parte de nuestra infancia, de nuestra memoria y fueron el origen de muchos frikis como nosotros que amamos este tipo de cine como una auténtica delicia de evasión sin complicaciones. Por eso, todos los fanáticos de los 80s tenemos una cita el próximo…








…13 de marzo de 2015 cuando se estrenará por fin en España este ansiado documental esperado por miles de fans de la productora más loca que ha dado Hollywood. Algunos ya sabréis a qué hace referencia el título del documental, los demás podéis descubrirlo en nuestro especial ‘En Tiempos de Cannon Films: el origen de los frikis’ donde podéis disfrutar de los mejores títulos de la Golam-Globus. Mientras tanto os dejamos el trailer del documental para afilar los dientes.

TRAILER:



’39 Escalones Films’ en Twitter (@39escalonescine)

LOS SEÑORES DEL ACERO [CINE]


Paul Verhoeven se despedía de sus films rodados en Europa con esta co-producción llena de obstáculos, retrasos e imprevistos. Tardaría veinte años en volver a su Holanda natal para filmar una película. Sin duda, ‘Los señores del acero’, fue su pasaporte oficial para dar el salto a Hollywood y comenzar a ser el director irreverente y canalla que ha ido demostrando a lo largo de los años con títulos como ‘Robocop’, ‘Desafío Total’ o ‘Starship Troopers’, sin olvidar su mega éxito comercial con ‘Instinto básico’. Pero mucho antes de que todos viéramos lo que escondía Sharon Stone entre las piernas, Verhoeven ya destilaba esa mala baba en sus films. 
 
Muchos directores han tenido su actor fetiche con el que han compartido películas y han sido su alter ego en pantalla. Verhoeven cruzó su vida profesional con Rutger Hauer, con el que comenzó a trabajar en Holanda en la serie ‘Floris’ (1969). Hauer, mucho antes de convertirse en icono del cine gracias a su papel de…
 

 
 
 
 
 
 
 
 

 

…Roy Batty en ‘Blade Runner’ (1982) era un enfant terrible del cine europeo y comenzaba a granjearse una fama de actor difícil (una versión de Klaus Kinski holandesa). Verhoeven y Hauer compartirían debut televisivo con la serie ‘Floris’, donde se contaban las aventuras de un mercenario en la Edad Media. Más tarde unirían esfuerzos en ‘Delicias turcas’ (1973), ‘Una novia llamada Katty Tippel’ (1975) y ‘Eric, oficial de la reina‘ (1977).
 
 
Ésta última hizo que varios productores pusieran el ojo en el director y le ofrecieran realizar una nueva película de acción situada en la guerra. Verhoeven tenía guardada una historia sobre la Edad Media y mezclando su pasión por las historias grotescas, la acción y a su actor fetiche (hasta ese momento) puso en marcha ‘Los señores del acero’. La trama se centra en un grupo de mercenarios que en pleno ocaso de la Baja Edad Media (1501) son traicionados por el bando al que sirven. Huyen y por azar raptan a la prometida del hijo del noble que les traicionó, refugiándose en un castillo que será asediado por las tropas del noble.
 
 
Este material con el que se rodó el film, era un guión que no llegó a realizar Verhoeven para la serie ‘Floris’. En ella podemos ver las filias que el director holandés tiene en su forma de ver y entender el cine. Crudeza en las imágenes violentas, personajes marginales, excesivo barroquismo pero una sutil y fina ironía en su fondo que hace que siempre veamos ese toque Verhoeven en su cine. Denuncia descarnada de problemas actuales a través de sus films, su visión del mundo acaba siendo expuesta en su cine de manera constante. El marco del fin de la Edad Media sirve al realizador para mostrar sus temas recurrentes en su cine: la traición, la amistad, el anti-héroe y muchas dosis de crítica social. Escrita junto a su colaborador habitual Gerard Soeteman (‘El libro negro’, ‘El cuarto hombre’, ‘Eric, oficial de la reina’)
 
 
No dudó en poner toda la carne en el asador para mostrar de forma cruel escenas de terrible violencia (tratándose del año en que se rodó) no sólo física, como la de la violación en grupo, sino que también puso especial énfasis en plasmar de forma visceral el nexo que existe entre el sexo y la violencia. La muerte y la vida. Los mercenarios reflejan el espíritu de libertad y de vileza, son personajes que buscan su lugar en el mundo, pero manteniendo siempre su personal código del honor. Una familia atípica, más cercana a una troupe de circo que a verdaderos mercenarios desalmados, tienen como máximo estandarte a Martin (Rutger Hauer) su capitán y líder. Martin recuerda a los intrépidos personajes de Errol Flynn pasados por la batidora de Verhoeven, son canallas pero audaces, violentos pero leales y con una empatía con el espectador que hace difícil apartar la vista cuando aparece en pantalla. Ya por esos años, Hauer era un icono. Su papel en ‘Blade Runner’ ya empezaba a ser considerado como un personaje mítico en el cine y fue ese egocentrismo que el actor llevó al rodaje lo que motivó que entre él y Verhoeven saltaran algo más que chispas.
 
 
Fue la última película que ambos rodaron juntos. Peleas, desavenencias por la forma de ver al personaje, retrasos en la producción y un sinfín de problemas hicieron que entre estos dos hombres se produjera una ruptura que ha durado hasta hoy. ‘Los señores del acero’ se puede ver como una versión de ‘Grupo salvaje’, donde la traición y la amistad se cruzan de manera tan violenta como en el film de Peckinpah. Verhoeven llevó a su terreno la trama para mostrar sin moralinas ni mensajes subliminales lo que él consideraba importante, el espíritu de libertad. Martin, como personaje, refleja ese impulso del hombre hacia su propio destino, el ansia de vida, de amor y de lujuria. Todo ello adornado con la dureza y crueldad de la época en la que vive. Verhoeven no quería dar una visión idealizada de la Baja Edad Media, pues siempre se le había dado a través de Hollywood. Él quería mostrar la vileza, la enfermedad, la pobreza y las penurias diarias que se vivían en aquella época. Lo logró.
 
 
El elenco de actores es de lo más variado. Al ser una co-producción tenemos actores europeos y estadounidenses. Hauer volvió a compartir escenas con Brion James tras ‘Blade Runner’ y la “heroína” del film, Agnes la prometida del hijo del noble, fue interpretada por Jennifer Jason Leigh. Elegida a dedo por Verhoeven por su físico unos días antes del rodaje. Jennifer volvió a rodar con Hauer un año después en la película de culto ‘Carretera al infierno’. Rutger tendría ese mismo año otro personaje para recordar, su Navarre de ‘Lay Halcón’. Otros actores que vemos en el film son Simón Andreu o Hector Alterio por la parte hispano hablante. Esta mezcla de actores y técnicos de diferentes partes del mundo fue otro obstáculo más a la hora de rodar. Los técnicos holandeses que venían con Verhoeven iban por su cuenta, los técnicos españoles por otra y para más confusión las nevadas y las bajas temperaturas hicieron del rodaje un lugar infernal. Fue tanta la tensión y los malos modos, que entre el equipo de rodaje la película se llamó ‘Flesh+Blood y Codos’ por que no había otra forma de filmar que no fuera a codazos.
 
 
Rodada íntegramente en España, entre Cáceres, Ávila y Cuenca, tiene como curiosidad que el castillo utilizado para el asedio final es el mismo que se utilizó en varias escenas de ‘El Cid’ (1961). Por si fuera poco la tensión en el set, los productores veían mal la idea de Verhoeven para el tercio final del film. Mientras que Verhoven deseaba un enfrentamiento entre Martin y Steven (Tom Burlinson) el hijo del noble, los productores deseaban que la historia de amor entre Agnes y Martin se alargara. Por ello vemos como las escenas entre ambos se prolongan al final del film en detrimento del final que deseaba el director. Él proponía que el final debía hacer justicia a su idea sobre ‘Grupo salvaje’, donde los dos protagonistas no llegan a enfrentarse cara a cara, y deseaba plasmar ese duelo en ‘Los señores del acero’.
 
 
Pese a todos estos problemas, el film se deja ver con agrado, entretiene y muestra una visión sucia y cruel de un período de tiempo muy poco tratado en el cine. Llevando los temas eternos de la amistad, el honor, el sexo, el amor y la violencia a un contexto tan ensoñador como el final de la Edad Media y el inicio del Renacimiento. Acompañando a las imágenes del film la siempre poderosa e interesante música de Basil Poledouris (‘Conan el bárbaro’) con el que Verhoeven volvería a contar para ‘Robocop’ o ‘Starship Troopers’ Una pequeña joya de los ochenta que nos devuelve el espíritu aventurero de los films de los años 30 y 40 pero con la visión canalla y cruel de un director muy a reivindicar, Paul Verhoeven.
 
 
VALORACIÓN: 7/10
 
Curiosidades de VideoClub:
  • Eran tantas las discusiones en el rodaje entre Hauer y Verhoeven que los miembros del equipo les pidieron que las realizaran en inglés, ya que ambos siempre discutían en holandés.
  • Los retrasos, los problemas de rodaje, el aumento de presupuesto debido a las adversidades, el mal ambiente y las discusiones hicieron plantearse a Verhoeven que ‘Los señores del acero’ sería su última película.
  • Verhoeven, como muchos otros directores, usaba story-board para planificar los rodajes. En ésta no quiso para dotar de más improvisación su forma de rodar. Se dio cuenta que aquello fue un terrible error.
  • Para el papel de Agnes (J. Jason Leigh) fueron barajadas las opciones de Rebecca De Mornay y Natasha Kinski, mientras que para el papel de Steven se propuso a Tom Cruise.
  • El mismo día del estreno en Holanda de ‘Los señores del acero’, Verhoeven recibió una curiosa llamada telefónica. Al día siguiente partía hacia EEUU para rodar ‘Robocop’.

HISTORIA DE "MIS" OSCARS (VOL. I – LOS AÑOS 80’S) [ESPECIALES]


Se avecina una nueva edición de los Oscars y ya se conocen las nuevas películas nominadas a Mejor Película. Y no sé, me he levantado polémico esta mañana (como casi siempre), aunque puede que much@s de vosotr@s estéis de acuerdo conmigo o quizás no, pero me ha dado por recorrer desde los 80 hasta hoy lo que nos han ido dejando estos galardones y discrepo en demasiados años. Por eso, he querido recopilar las películas ganadoras de cada año, pero realmente lo que vengo a reivindicar aquí es las que de verdad se lo merecían en ese momento (desde mi humilde punto de vista, que conste). Posiblemente algún año la Academia y yo hayamos coincidido, pero os aseguro que otros años ni por asomo. Ahí va la década de los 80 con un breve comentario personal mío…




1980.

MEJOR PELÍCULA: “KRAMER CONTRA KRAMER” (Robert Benton, 1979).

MERECIDO PARA: “APOCALYPSE NOW” (Francis Ford Coppola, 1979).

En este año creo que todos (o casi todos) coincidimos, ¿verdad? ¿Aún hoy en día hay alguien en su sano juicio que opine que la película de Benton se lo merecía más que la OBRA MAESTRA de Coppola? Y no es por desmerecer “Kramer contra Kramer”, ya que el que escribe se considera fan, pero es que no hay color. Una de las mejores películas bélicas jamás realizadas, además de ocupar el 17º lugar en las 100 mejores películas de la historia del cine. Ya sólo por la dureza del rodaje y demás leyendas que rodean a este titánico título, lo merecía. Por cierto, para el/la que no la haya visto, es recomendable la versión que se programó en el Festival de Cannes de 2001, titulada “Apocalypse Now Redux”, con 49 minutos añadidos al montaje original del 79. Toda la crema.




1981.

MEJOR PELÍCULA: “GENTE CORRIENTE” (Robert Redford, 1980).

MERECIDO PARA: “EL HOMBRE ELEFANTE” (David Lynch, 1980).

Otro de esos grandes errores catastróficos por parte de la Academia. Cómo se notaba que a principios de los 80 chocheaban bien, porque otorgaban los premios a verdaderos telefilmes bien empaquetados, sí, pero de una ranciedad absoluta.
La película de Robert Redford mantiene una atmósfera agobiante, pero no destila mucha veracidad por parte del reparto. Creo que es de esas películas que ha envejecido notablemente, a pesar de lo interesante del argumento, pero que no, que la película de David Lynch está por encima 1000000 veces más. La historia verdadera sobre Joseph Merrick merecía por lo menos algún premio, porque vale, pedir todos era ser muy abusivo, pero es que razones no le faltaban. Nos consolaremos con el BAFTA que se llevó a Mejor Película ese mismo año. Los ingleses sí que saben.




1982.

MEJOR PELÍCULA: “CARROS DE FUEGO” (Hugh Hudson, 1981).

Este año me convencieron. No tengo nada que objetar. A pesar de tenerla lejana y de recapacitar sobre que tengo que volver a pegarle una revisión en breve, creo que la historia de estos dos verdaderos atletas, Eric Liddell y Harold Abrahams, es una experiencia imposible de olvidar. Y si a eso le sumamos la sublime música de Vangelis, imposible de olvidar también, salen cosas como esta joyita. Recomendable para cuando tienes uno de esos días depresivos. 



1983.

MEJOR PELÍCULA: “GANDHI” (Richard Attenborough, 1982).

Aquí me encuentro entre la espada y la pared, pero me voy a decantar por la de Attenborough. Me parece que supo captar a la perfección la esencia del gran Mahatma Gandhi, bajo la estupenda actuación de un Ben Kingsley arrollador. Puede pecar de hacerse larga en momentos, pero el buen sabor que deja esta película bien merece el galardón. En ocasiones me rememora a una de mis películas favoritas, “Lawrence de Arabia”, por eso de la figura del “héroe” y demás, además de contener una fotografía bellísima.

Y ya lo decía antes, me encontraba entre la espada y la pared, porque la película de Sidney Lumet ese año, “Veredicto final”, es una de esas películas que te dejan con ganas de más. Una película que te trastoca y que nos abandona con una impotencia tremenda. Ah, y con un Paul Newman en estado de gracia. No miento si digo que sobre temática de juicios, es una de mis películas preferidas. 



1984.

MEJOR PELÍCULA: “LA FUERZA DEL CARIÑO” (James L. Brooks, 1983).

MERECIDO PARA: “REENCUENTRO” (Lawrence Kasdan, 1983).

Este año no es que lo remarque especialmente, pero nos ofreció estas dos joyitas, que me parecieron auténticas y honestas. Si bien es cierto, tengo que decir que conecté más con la de Kasdan. Las inseguridades, frustraciones y miedos de un grupo de amigos de universidad que se reencuentra tras el funeral de uno de ellos, me convenció. Un fin de semana dará para sacar todos esos sentimientos hacia fuera, dando lugar a una serie de consecuencias, a las que los protagonistas deberán hacer frente. La vi muy cercana. Pero como ya he dicho, las dos son unas joyitas, y por su parte, James L. Brooks hizo de un guión simple una maravilla. Shirley MacLaine y Jack Nicholson se comen la pantalla. Así que merecido también, pero vuelvo a decirlo, me quedo con la de Kasdan.




1985.

MEJOR PELÍCULA: “AMADEUS” (Milos Forman, 1984).

MERECIDO PARA: “PASAJE A LA INDIA” (David Lean, 1984).

Los fans de “Amadeus” que no se me echen encima. Cuando terminé de verla, sé que estaba viendo una buena película, pero se me quedó en eso, en una buena película, no trascendió más. Para esa época entiendo el impacto. Quizás es que a estas alturas ya estemos empachados con este tipo de biopics, por lo menos yo. Si la hubiera visto en el 84, quién sabe, podría tener otra concepción sobre la película.
Como fan que soy de David Lean, no iba a ser menos. Creo que sus 11 nominaciones bien lo atestiguan. Es una goce para los sentidos. Un espectáculo visual sin precedentes. De esas 11 nominaciones, 2 fueron para ella: Mejor Actriz Secundaria para Peggy Ashcroft y mejor BSO para el inigualable Maurice Jarre. Gran ‘team’ el de Lean y Jarre.



1986.

MEJOR PELÍCULA: “MEMORIAS DE ÁFRICA” (Sydney Pollack, 1985).

(Redoble de tambores). ¡100% de acuerdísimo! Señoras y señores, esta película es CINE. Del bueno, del dejarse llevar, del que terminas queriendo volver a ver una y otra vez. Esta película es un sueño hecho realidad. Sydney Pollack consiguió un gran reconocimiento por una de sus mejores obras y acabó por darle un buen “mamporro” en las narices a Steven Spielberg ese mismo año, ya que también partía como gran favorito. Por cierto, cosa que me alegra, aunque no me estorbe “El color púrpura”, pero la diferencia es abismal. Meryl Streep y Robert Redford consiguen una química tremenda, y acompañando sus escenas, la delicada, sutil y bellísima música de John Barry, hace que nos enamoremos más, si cabe, de ellos. 11 nominaciones, 7 galardones. Con esto ya lo digo todo. Vedla, hacedme el favor.



1987.

MEJOR PELÍCULA: “PLATOON” (Oliver Stone, 1986).

MERECIDO PARA: “LA MISIÓN” (Roland Joffé, 1986).

Creo recordar que hay por ahí un especial que hice sobre Oliver Stone y cayó su correspondiente opinión personal, así que hala, a tirar de hemeroteca xD. La película de Oliver Stone me pasa como con la de “Amadeus” de Forman, que se me queda en una buena película y ya está. Sin embargo, “La misión” es mucho más. Es un auténtico tour de force de dos pesos pesados como lo son Jeremy Irons y Robert de Niro. Como me sucede con “Memorias de África”, es una película que me eleva demasiado, que me deja una sensación de paz espectacular. Porque, amig@s, eso es esta película: ESPECTÁCULO. Eso y que tiene uno de los finales más desgarradores del séptimo arte. Injustísimo que sólo se llevara el Oscar a Mejor Fotografía. Muy merecido su visionado. Otro favor que os pido.



1988.

MEJOR PELÍCULA: “EL ÚLTIMO EMPERADOR” (Bernardo Bertolucci, 1987).

A pesar de ser un fan acérrimo de Adrian Lyne, considero que “Atracción Fatal” no merecía alzarse con el Oscar a Mejor Película, y eso que me parece de lo mejor que tiene en su filmografía. Por eso me decanto por otra obra que me transporta, que es la de la historia del emperador Pu Yi, notablemente llevada a la pantalla por Bertolucci. Creo haber leído por ahí que el rodaje fue un puro infierno, que duró seis meses, pero que al final mereció la pena. A mi me recuerda en algunos momentos al Kurosawa de “Ran”, pero la película de Bertolucci me parece más lírica. ¿Tendré que revisionar la de Kurosawa? PD: Mención especial a Vittorio Storaro por la fotografía, el cual consiguió alzarse con el Oscar.



1989. 

MEJOR PELÍCULA: “RAIN MAN” (Barry Levinson, 1988).

MERECIDO PARA: “ARDE MISSISSIPPI” (Alan Parker, 1988).

Y seguimos con los telefilmes bien empacados. El filme de Barry Levinson no consigue caer en el melodrama barato y sabe huir de los estereotipos. Además, la actuación de Dustin Hoffman bien lo vale, pero no me vale solo con una actuación potente. Por lo que creo que la película de Alan Parker refleja mucho más y que merecía el Oscar. El tema cruento del racismo en los años 60 parece ser que no convenció tanto, ya que ya sabemos cómo coge estos temas la Academia, con pinzas, aunque gracias a dios, ha ido mejorando con el paso de los años, véase el ejemplo de “12 años de esclavitud” el año pasado, o “Selma” este año. A pesar de varias críticas, en general buenas, sólo consiguió llevarse el Oscar a Mejor Fotografía. Otro ejemplo con el que lo digo todo. Película a reivindicar.



Y esto en cuanto a la década de los 80. Si alguien me quiere poner verde, este es su sitio, aunque si por el contrario alguien se encuentra de acuerdo con algunos ejemplos, también puede expresarse. Lo agradeceré más xD.

En breve, la década de los 90, que hay alguna que otra con la que no estoy de acuerdo, pero habrá que esperar un poco.

¡Hasta más ver!