1990

UNO DE LOS NUESTROS [CINE]


Martin Scorsese, el único director capaz de amar tanto a su ciudad natal como para mostrarla siempre en su peor versión. Lo sórdido, lo criminal y lo humano van de la mano en cada título que Scorsese refleja la genuina ciudad de Nueva York. Mito e icono. La luz que atrae a todas las polillas del mundo. Absorbente, devoradora de pecados y borde del precipicio. No desperdicia ocasión para dibujarnos un nuevo retrato de “su” ciudad, vista con los particulares ojos de buen cinéfilo y mejor cineasta. Desde ‘Malas calles’ (1973) pasando por ‘New York, New York’ (1977). La eterna ‘Taxi Driver’ (1976) con sus sinuosas calles. Incluso cuando la historia debe trasladarse a otras urbes, Martin no puede evitar mostrarnos su Nueva York, aunque sea un poco, como en ‘Toro Salvaje’ (1980)…
 

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GHOST: MÁS ALLÁ DEL AMOR [CINE]


Puede ser muy posible que me lleve muchísimos enemigos por defender una película, que creo que merece tener una gran distinción dentro del género romántico, tan criticado a veces, por cierto. Pues lo siento, pero mi opinión también va a misa, como la del resto del mundo.
 
Es curiosa esa dicotomía que se suele dar a veces entre crítica y público, y esta película es un ejemplo de ello. La crítica no la puso a caer de un burro en su momento, pero es cuando todavía hoy en día preguntas a la gente, y sí, hay gente que no la machaca en exceso, pero la opinión popular general es negativa, tildándola de ñoña, pastelosa, etc. Pero vamos, a ver, el cine romántico está para plasmar las historias como se quieran. Otra cosa es que…
 
 
 


 
 
 
…choque el hecho de que Jerry Zucker quisiera tocar otros géneros a la vez y le saliera un poco el tiro por la culata, pero sin demasiado descaro, creo yo.
 
 
La película supuso un éxito comercial a gran escala, superando su presupuesto inicial de una manera abismal. De hecho, está incluida en la lista de “Las películas más taquilleras de la historia”, ubicada concretamente en el puesto #91. A su vez, resultó nominada a cinco categorías de los Oscar en aquel año, incluyendo la de Mejor Película y compitiendo ni más ni menos que con Uno de los nuestros” (1990, Martin Scorsese) o El Padrino III” (1990, Francis Ford Coppola),como grandes ejemplos, aunque acabaría por imponerse esa noche Kevin Costner con su famosísima ópera prima como director Bailando con lobos”. De todos modos, la película de Zucker acabó por llevarse dos estatuillas, la de Mejor Actriz de Reparto para Whoopi Goldberg, por su papel como la carismática “pitonisa” Oda Mae Brown, premio que tampoco lo veo tan exagerado, porque para el que escribe, considera que es el mejor papel que ha ofrecido en pantalla, aunque sí que es verdad que había opciones mejores que ella, tampoco vayamos a mentir ahora, y la de Mejor Guión Original (premio muy comentado y criticado, dicho sea de paso). Vamos, polémica por doquier.
 
 
El argumento gira en torno a una pareja enamoradísima hasta las trancas, cosa que es lógica de entender si se ha estado enamorad@ alguna vez en la vida. Aunque desconocen el peligro que les acecha y que se encuentra más cerca de lo que ellos imaginan. SPOILER (aunque a estas alturas ya será sabido por tod@s) Él acaba siendo asesinado y el resto del metraje se centra en que él va a velar por la seguridad de su pareja a través de una médium que conoce por casualidad, ya que ella tiene la capacidad de escucharle solamente, pero no puede verle. FIN SPOILER. La pareja, que está interpretada por Patrick Swayze (Sam Wheat) y por una bellísima Demi Moore (Molly Jensen). No miento si digo que es una de las parejas con más química que nos ha dado este género. No hay más que remitirse a sus momentos en la intimidad y al desgarrador final. Sin palabras.
 
 
Es destacable la archiconocida banda sonora de la película. La Unchained Melody” de los Righteous Brothers ya es un icono y siempre va ligada a esta película y a esa mítica escena de alfarería. Aunque para mi, es mucho más significativa el resto de composiciones, llevadas a cabo por un Maurice Jarre inspirado, dotando a sus partituras de un halo de misterio y de un romanticismo lírico potentes.
 
 
Un dato curioso es que es una película que tuvo el privilegio o la desgracia, no sabría muy bien decidirme, de enfrentarse a otro clásico romántico por antonomasia de los 90 para alzarse con el título de mejor película romántica de 1990. Y sí, no es difícil adivinarlo; la susodicha era Pretty Woman” (1990, Garry Marshall). Y me refería a los términos de privilegio o desgracia, porque se empecinaron en enfrentarlas y en mi opinión no tenía nada que ver la una con la otra, ni en el tono ni en la pareja protagonista, que sí, que Richard Gere y Julia Roberts también conservaban una química destacable, pero que se encontraban a años luz de lo que nos muestran Patrick Swayze y Demi Moore en pantalla. Su amor trasciende y tiene poco de postal o de idealización.
 
 
 
Resumiendo, una buena opción para pasar una buena tarde, con tu pareja a poder ser, y con un buen paquete de kleenex, que créeme, los vas a necesitar.
 
Destacado:
 
  • Las escenas íntimas de Sam y Molly, en todas sus vertientes. Química, señoras y señores, QUÍMICA.
  • Las idas de olla de Oda Mae Brown. La escena del banco no tiene nada que envidiarle a cualquier escena cómica de Billy Wilder o Ernst Lubitsch. Es pura comicidad. (No me ataquéis mucho con lo último que he comentado, que os veo venir).
  • El final. Lo tiene todo. Doloroso y con Maurice Jarre de fondo. ¿Se puede pedir más?
VALORACIÓN: 8/10

DICK TRACY [CINE]


Basada en el famoso cómic de 1930, Warren Beatty se jugó bastante con esta película. Tenemos al mismo Warren en cabeza de cartel. Aparte de director tomó el papel protagonista de Dick Tracy. Cuenta con Madonna como Breathless Mahoney, Al Pacino encarnando a Big Boy Capace y apariciones (más bien desapercibidas, seguro) de James Caan, Kathy Bates y Mandy Patinkin.
 
Estrenada en 1990, supuso una diversidad de valoraciones (a favor y en contra) por parte de los críticos y el público. Contando con una aceptable banda sonora, y eso sí, una magnífica dirección de fotografía (lo destacable). Pero…
 
 
 
 
 
 
 


 
 
 
 
¿De que trata Dick Tracy? Pues es algo bastante simple. El señor Dick Tracy trabaja como inspector de policía. En el filme Dick Tracy se siente frustrado ante las continuas victorias del villano Big Boy (Al Pacino). Este siempre consigue escapar de las manos de Tracy, lo que crea inseguridad a la hora de juzgar la capacidad del protagonista como justiciero. Por otro lado nos encontramos con Breathless Mahoney (Madonna), rehén de Big Boy, quien comienza a experimentar un sentimiento de amor hacia Tracy (sobra).
Y por si no fuera poco el pobre Tracy tiene que soportar los cambios de humor de su pareja, quien no ve correcto el doble trabajo de este.
 
 
 
Pobre Tracy ¿no? Debe ser un hombre que transmita frialdad y melancolía ante tantos reproches y situaciones embarazosas ¿verdad?
Dick Tracy no sé, pero Warren Beatty, no. Y con esto me gustaría hablar sobre lo que NO me gustó al ver la película:
 
Las interpretaciones, con las cuales quedé insatisfecho. El principal problema aquí es que algunos directamente no se meten en el personaje, mientras otros sobreactuan demasiado.
Warren Beatty. ¿Qué te pasa? El protagonista, un hombre atormentado que se ha ganado la desconfianza de su entorno, sus amigos y de su familia. Pero oye, parece ser que no le molesta mucho. Todo el mundo pisándole sentimentalmente una y otra vez, y aquí, nuestro Dick Tracy se queda con una cara la cual aún no he descubierto si pretende transmitir confusión, indiferencia o dolor.
 
Al Pacino. Puede que se salve (no se si es por el afecto que le tengo o porque de verdad se lo merece). Su personaje es bastante divertido. Aunque, como he dicho antes, Al Pacino, quien encarna a Big Boy Capace, el malo malísimo de la historia, en ocasiones exagera demasiado, rozando la sobreactuación.
 
Sin duda la palma se la lleva Madonna. Comenzaré lavándome un poco las manos diciendo que en el mundo de la música puede que sea algo totalmente distinto, y que a la par respeto tanto su titulo de reina de la cultura pop como toda su trayectoria profesional. Pero en el mundo cinematográfico, déjenme decirles, flaquea. En mi opinión Madonna podría haber jugado bastante bien en el filme. Su personaje, Breathless Mahoney, es lascivo, sensual y provocativo. Fíjense ustedes, calificativos que describen totalmente a la misma Madonna. Desgraciadamente se presenta a una mujer reconocida por su erotismo, hecha un bloque de mármol.
Juegos de palabras con mensajes eróticos, miradas irónicas, contoneos de un lado para otro…Todo esto y más con un semblante frío y severo .También hay que hablar de ciertos rumores de una posible relación entre la cantante con Warren Beatty por esos tiempos. No sería de extrañar a mi parecer que Madonna no estuviera en el reparto por sus capacidades interpretativas, bueno ya sabéis como se las gasta.
 
 
 
Siempre intento ver el lado bueno de las cosas, y es de entender que no era fácil reconfigurar las escenas de un cómic de los años 30, así que prefiero dejarlo en un “lo que importa aquí es la escenografía”.
Y me alegro de empezar a señalar lo que verdaderamente me encantó de la película. Dick Tracy es una obra para aquellos dispuestos a descubrir una explosión de colores y contrastes acompañados de una buena banda sonora. La trama es simplona, lo que supone un punto a favor a la hora de disfrutar de los detalles en la imagen y el sonido, puesto que no nos dan una historia difícil de entender.
 
 
En Dick Tracy vemos edificios verdes, coches morados, gabardinas amarillas, suelos de color rojo, calles azules, todo lo que imaginéis fusionado con colores vivos y brillantes. Llama la atención como los tonos se mantienen distantes unos de otros. No acaban fundidos, sino como un conglomerado de texturas y colores. Siempre recordaré Dick Tracy por esto, ya que me transmitió entretenimiento y diversión (sí, como lo leéis).
Los efectos especiales no son nada del otro mundo, disparos, sangre, coches volando por los aires… pero se esmeraron bastante para la época en la que nos situamos.
Me resultaron muy interesantes las caracterizaciones de varios personajes, entre ellos Big Boy. Tanto el villano como su pandilla de matones vestían caretas hechas, a primera vista, con moldes simulando la parte cómica y divertida del antiguo cómic. Se trata de individuos malvados con una imagen ridícula y parafernalia.
La banda sonora es otro punto fuerte. Junto a la destreza visual, conforma la verdadera esencia de la obra. Compuesta por dos canciones de Madonna (una de ellas se llevó el Oscar a Mejor Canción) y una composición de Danny Elfman y Stephen Sondheim..
 
En resumen, hay infinidad de opiniones. La mía califica esta película como una obra maestra a nivel audiovisual dañada por la falta de apreciación a sus personajes. Si quieren disfrutar de una gran dirección de fotografía, no duden ni un segundo y búsquenla.
 
VALORACIÓN: 7/10

 

LAS AVENTURAS DE FORD FARLAINE [CINE]


Del mismo modo que ‘La vida de Brian’ (1979) fue un rotundo éxito en España, otros films con aura de freak o película de culto (la línea que divide ambos géneros es muy delgada), tuvieron casos iguales, dignos de estudio. Somos como somos, no podemos remediarlo. Fuimos capaces de mandar a Eurovisión a un personaje como el Chiquilicuatre (con el que comparte rasgos nuestro personaje) por lo que no sorprende que asumamos como propios iconos desfasados o trasnochados como el que nos va a ocupar hoy. La delgada frontera entre el culto a un símbolo y la veneración a una aberración es tan fina que seguidores de Lucas Grijander o El Tío de la Vara entenderán que catalogar ciertos films como “buenos”, por el simple hecho de contar con un personaje tan imposible como deleznable, es tarea de titanes. De lo más profundo de la Norteamérica de la liposucción, de los oscuros senderos que separan lo irrisorio de lo vulgar, os traemos al blog un producto sin par. El único detective capaz de dejar a Ace Ventura o al inspector Gadget como héroes de elevada condición. Niños y niñas…Ford Farlaine…

Ford Fairlane (Andrew Dice Clay) es el detective rocanrolero y está experimentando problemas, y no con el sexo opuesto. Uno de ellos, es que todas las estrellas de rock le pagan con baquetas de bateria, osos koala de peluche, procesadores de alimentos y pantalones de bicicleta. Otro de ellos es que debe encontrar a una chica llamada Zuzu Pétalos, gruppie de una banda de rock, antes de que la maten. Por medio, el asesinato de una estrella del rock. Ford Farlaine deberá emplearse duro.



La película, término que me atrevo a utilizar para referirme a este ser, es un largo y prolongado monólogo del actor principal, Andrew Dice Clay, que se rodea de fastuosas decoraciones, escenarios llenos de color y una atmósfera que no sabe bien si situarse en los años 50 o en su época actual. Incansable verborrea del actor que disfrazado de detective, con un incapaz talento para imitar a figuras como Sam Spade o Phillip Marlowe, propone un viaje astral hacia su verdadera personalidad. No nos engañemos, las dos horas de duración, no son otra cosa que un vehículo para el lucimiento del supuesto humor que destila el propio actor. Un acto de total egocentrismo al servicio de una historia que quita el hipo.



Que necesitasen tres guionistas (menos mal que no fueron cuatro) para llevar a la pantalla el personaje creado por Rex Weiner, para una serie de novelas baratas, no dice mucho de la capacidad del productor o del director para manejar el asunto. Traída de los pelos, la trama es una sucesión de chulerías para beneplácito del personaje (actor) principal. Se intenta elevarlo por encima de la historia a base de frases supuestamente lapidarias, humor grueso cuando no grotesco y una peculiar forma de socarronería que eclipsa, cuando no mata, al conjunto del film.




Dice Clay (Ford Farlaine) no interpreta, se limita a hacer lo que durante años hizo en la MTV en su programa de monólogos, donde con un humor obsceno y brutal atacaba a razas, credos y condiciones. Trasladado todo esto a un personaje enfocado con mitos de los 50’s, coches de lujo, vestuario de lo más cruel para los ojos y un decepcionante mal gusto para compararse con Elvis, hace de la visión de la película un tremendo esfuerzo para las neuronas. Reiteradas poses de cara a la galería, supremacía como macho alfa y enorme narcisismo tan petulante como su tupé. Renny Harlin, responsable de este crimen, venía de filmar la cuarta parte de ‘Pesadilla en Elm Street’ (1988) y había entrado por los ojos a los ejecutivos de los estudios para llevar a cabo este proyecto, que dicho sea de paso, era un capricho de su productor (Joel Silver, ‘Matrix’, 1999). Si bien, uno es capaz de terminar el film sin sufrir escozor en el esfínter, podrá preguntarse: ¿Por qué tuvo y tiene aún tanta fama este tipo?


La respuesta es sencilla. España es la reina del boca-oreja. Nos transmitimos los chascarrillos de la misma forma que Bárcenas los fondos, a lo bruto. Tenemos esa capacidad innata en nuestro código genético (llamado ADN-ibérico) para adaptar personajes y frases que nos encajan como guantes en nuestra cultura popular. Fueron las frases más mordaces de este personaje, unido al doblaje que se hizo en España (Pablo Carbonell), las que dieron vida y popularidad a la película. Perlas tan cultivadas como: 


  • “Me llaman Ford Fairlane, el detective rockanrolero, tengo derecho a entrar en los mejores clubs, en los mejores camerinos,….y en las mejores chicas. Reconozco que esto puede parecer una chulada. ¿Y qué hago yo aquí? ¿Por qué me gustaría que la industria de la música y el resto del globo me tocaran la minga dominga? Muy sencillo, yo no lo sabía pero iba a hacerme cargo de la peste negra. Y no es esa enfermedad que mató a millones de personas en el siglo XII, era algo mucho peoooor.”
  • ” Y lo peor de todo: Tengo un banco de jurelillos en los calzoncillos y nadie me cree. “
  • “Que cabrón.” “Agárrame un cojón.”
  • “He oído gatos follando con más oído que este chaval.”
  • “Ya llegó la poeta moviendo las tetas,¡oaaaaaaaaaao…!”
  • 2Angorami, angorami, pero que mierda es esta,podría mover las orejas con más ritmo que este chaval. Keith Richards se removeria en su tumba si no fuera porque el muy mamón ni siquiera esta muerto,uh no,no,. Me estás destrozando eh? me estas destrozando achanta la mui y vete por ahí a tomar nota… Rock’n’Roll chicos,hacedlo bien einng!”
  • “Siempre he dicho que hay que depilarse para llevar un vestido como ése… y no me refiero a las piernas”
  • “Malditos australianos, odio ese país, ese continente o lo que sea, ¿es que no hacemos pruebas nucleares ahí?
  • “Oye, como te vuelva a oír decir un taco te reviento la cabeza, ¿está claro?… ¡Ahora vete a tomar por culo por ahí!”
  • “No esta mal, no esta mal, se puede beberciar”
  • “Yo personalmente no tengo nada contra los homosexuales, incluso tengo un amigo que es medio sos-pichoso.”
  • “Te saco por ahí, te meto una hamburguesa en la boca y lo pasamos guay”
  • “¿Pero tu vendes rosarios o que? Menosmola ¿Booty Time? tocame las bolas”
  • “Vete a tomar por culo con tu puta madre, hijo la gran puta”
  • “¿¿cómo se te ocurre tirar una pistola tan bonita??… BANG. Gracias por ser un gilipollas, gilipollas. Mano a mano, hombre a hombre, qué chorrada.”
  • “La madre que os parió, hijos de puta”
  • “No, tú eres un zoquete” “Tócame el paquete”
  • “Joder, espero que hayas firmado la tarjeta de donante, VAYA PEEEERASSSS UAUUU”
  • “Menosmola” “Eso es lo que pienso yo de ti” “No, tú eres un menosmola” “Tocame las bolas”
  • “Toma una magdalena, ridículo.”
  • “Huevos fritos con jamón, te los comes cuando quieras, pero folla siempre con condón.”
  • “Tanto gilipollas y tan pocas balas.”
Todas estas frases imaginarlas con la voz de Pablo Carbonell para que resulten algo graciosas.
 
 
VALORACIÓN: 3/10