1986

DENTRO DEL LABERINTO [CINE]


Los años 80 forjaron la imaginación, los sueños y la fantasía de los padres de hoy que pasamos los 40. Fue una época dorada en cuanto a cine familiar pese a que fue una década de cine vacío en cuanto a tendencias pero que vivió una etapa dorada en cuanto a crear iconos y mitos cinematográficos que jamás se ha repetido. Desde Indiana Jones, Gremlins, Marty McFly y su DeLorean temporal, la singular pandilla de los Goonies, Willow,  E.T., Cazafantasmas o Atreyu y el mundo de Fantasía, son muchos los símbolos que el cine de los 80 nos ha dado a los padres frikis que alentamos a nuestros peques a descubrir estas joyas de cine familiar que mantienen toda su fuerza y magia. Nos siguen atrapando sus historias, sus universos y crean un vínculo excepcional entre la infancia que vivimos y la infancia que queremos mantener.
Cumpliendo sus 30 años desde su estreno, queremos revisitar uno de esos maravillosos mundos creados en aquella época. En esta ocasión nos trasladamos al reino de los goblins, de los deseos y los acertijos de ‘Dentro del Laberinto’. Y de la mano de uno de los más grandes creadores de fantasía: Jim Henson.
Tras regalarnos maravillas…

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LA MOSCA (1986) [CINE]


Remakes o no remakes. Esa es la cuestión y no la que se hacía ese príncipe danés con problemas familiares. Siempre he visto los remakes o reboots (como quiera uno llamar plagiar el trabajo de otro) de una manera sospechosa. Me siento a la defensiva, con prejuicios. Tengo en mente la versión original con lo que mis pensamientos hacia la versión que veo están contaminados. Y con razón. Los últimos sacrilegios que el cine ha hecho en esta materia ha fortalecido mi teoría. ‘Pesadilla en Elm Street’, ‘La Cosa’, ‘Desafío Total’, ‘Conan’, ‘Posesión Infernal’, ‘La Profecia’ o la horrible y denunciable ‘Psycho’, han sido los ejemplos más recientes de la criminalidad con la que Hollywood se mueve. Sólo unas pequeñas excepciones, muy pocas, han hecho que mis tobillos se menearan en convulso movimiento por su genial realización. Estos remakes que salvo son: ‘El precio del Poder’ (1982) y ‘La Mosca’ (1986). Si sois buenos, algún día subiré aún más a los altares la obra magna de Brian DePalma. Hoy toca maravillarnos con la genialidad de David Cronenberg


Tras unos años de silencio, Cronenberg dirigió esta particular versión de la película homónima dirigida en 1954 por Kurt Neumann. Salvando las múltiples diferencias que entre ambos títulos existen, tales como presupuesto, desarrollo o trama, la gran virtud del remake del director canadiense radica en lo personal.

 

Al inicio de su carrera, Cronenberg basó todos sus films en temas relacionados con la genética o sus influencias y cambios en el ser humano. Siempre desde una óptica que hace al individuo aislado y marginado por su nueva condición, aunque dichos cambios o alteraciones genéticas se vean como meras enfermedades. El director, antes de dirigir ‘La Mosca’, ya nos mostró estas obsesiones en ‘Scanners’ (1981), ‘Videodrome’ (1983) una de sus más bizarras películas o ‘La zona muerta’(1983). Es lógico que se abalanzase en un proyecto como éste.

 
 
 
 

En todo el metraje sobrevuela el inconfundible estilo visual del director de ‘Una historia de violencia’ (2005). Asistimos al viaje interior de su personaje, Seth Brundle (Jeff Goldblum) como su alter ego. Su pasión por los avances médicos, el deterioro físico o mental que el ser humano sufre, la enfermedad como personaje y el aislamiento social o ético que entraña esta enfermedad.

Es, sin duda, infinatemente superior a la original. Su desarrollo nos va empujando al desenlace final con una fuerza irresistible. Tiene un ritmo constante que hace que suframos con el personaje su caída, llegando a empatizar con él aún demostrando un carácter hostil. El cine de Cronenberg siempre tiene sus escenas grotescas o dantescas. Aquí presenciamos frente a un espejo cómo el científico muta, cambia y se transforma. Otra escena, casi marca de la casa del canadiense, es la del sueño en el quirófano, donde una Geena Davis tiene la premonición del ser que lleva dentro tras intimar con el personaje de Goldblum. Momento sublime. (Ojo a quién hace de ginecólogo).


La música, de Howard Shore (saga de ‘El señor de los Anillos’) que ha compuesto la gran mayoría de las bandas sonoras para Cronenberg, nos sumerge por completo en la narración. Envuelve el laboratorio, viste la transformación hasta que encumbra en el cambio más radical del personaje.

Es lícito pensar que estamos ante un homenaje al genial libro de Kafka ‘La metamorfosis’, pero el film va un paso más. Es como si tratara de decirnos que Brundle (Goldblum) no se convierte en mosca, sino que saca de su interior aquello que llevaba dormido, y la transformación es sólo una crisálida que protege a los demás del verdadero monstruo que oculta.



La fotografía, sombría y claustrofóbica, capta en esencia el espíritu de los años 80. No se puede negar que la película es creación de esa década. Es un ejemplo claro y magnífico del cine de terror de los años que comenzaron la revolución de temáticas y géneros que hoy vivimos. Su diseño de efectos especiales, tan lejos de los avances digitales de la actualidad, son atrevidos y directos. Puro maquillaje visual creado por Chris Wallas (‘Gremlins’, ‘El retorno del Jedi’, ‘Aracnophobia’). Su trabajo se recompensó con el Oscar al Mejor Maquillaje.

Mención aparte el papel de Jeff Goldblum (Seth Brundle) que catapultó al actor consagrándolo como estrella. Su trabajo aquí es mimético con el personaje. La elección perfecta para la película. Lástima que su posterior carrera tratara de hacer olvidar este papel a la vez que nos volvía a enseñarlo. De Geena Davis poco que decir. Venía de hacer pequeños papeles (‘Tootsie’, ‘Flecht’ o ‘Transilvania 6-5000’) y su aparición aquí fue también muy aprovechada. Al año siguiente encadenaría ‘Bitelchus’ y ‘El turista accidental’ por la que ganó el Óscar.

Sin duda, ‘La mosca’ es uno de los mejores remakes que se hayan hecho jamás. Como película individual, olvidando su referente, es sólida y mantiene al espectador ávido de más pese a que su trama sea conocida. De entre la filmografía de Cronenberg siempre estará entre las mejores (junto ‘Una historia de violencia’, ‘Inseparables, ‘Promesas del Este’). ‘La mosca’ es un excelente primer plato para una noche de terror. 


VALORACIÓN: 7/10


 

 

Curiosidades de VideoClub:


  • El presupuesto del film fue 15 mill. dolares. Recaudó más de 70.
  • Jeff Goldblum se pasó todo el rodaje atiborrándose de azúcar, como si de un insecto se tratase.
  • Ganó el premio a Mejor Película en el Festival de Cine Fantástico de Avoriaz.
  • Cronenberg hace un cameo en una de las escenas más truculentas.
  • Tuvo una secuela en 1989 de muy inferior calidad (es decir poco).

EL NOMBRE DE LA ROSA [CINE]


Obra de culto, tanto a nivel cinematográfico como por supuesto su material literario en el que se basa. ‘El nombre de la rosa’ ha traspasado límites insospechados por la fascinación que generó, primero como novela, y más tarde en su adaptación fílmica. Ríos de tinta, críticas y objeciones es lo que tuvo esta adaptación a la pantalla grande nada más saberse que se llevaría a cabo. Umberto Eco, gurú de la literatura desde hace más de 30 años, había publicado en 1980 la novela con un éxito arrollador. La combinación de misterio, iglesia, edad media y una innumerable lista de referencias filosóficas encriptadas a lo largo de sus extensas páginas, hizo de la novela un icono de la literatura de la última parte del s.XX. A día de hoy sigue siendo referente como título y no ha perdido ni un ápice de interés y reverencia. En cambio, su adaptación al cine tuvo incontables obstáculos antes, durante y después de su rodaje. Repasemos esta apasionante visión de la edad media de la mano de un curioso y genuino investigador llamado Guillermo de Baskerville…

 
 
 
 
 
 
 
 
Jean Jaques-Annaud había dejado atónitos a buena parte del público y la crítica con su anterior film. Otra adaptación de la novela de J.H. Rosny, ‘En busca del fuego’ (1981). Por esos años, Annaud se interesó desde el primer momento por la novela de Eco y tuvo numerosas entrevistas con el escritor a lo largo de los 5 años que llevó la pre-producción de ‘El nombre de la rosa’. Ambos congeniaron hasta tal punto que el propio Eco diseñó muchos de los escenarios donde se ubicaría la historia (la abadía, las catacumbas, el laberinto, etc…) y fueron esos primeros encuentros los que propiciaron los problemas que irían aumentando a lo largo de la gestación del film. En Estados Unidos varias productoras se negaron a realizar el film debido a la complejidad de la trama, su denso material y la poca aceptación (según ellos) que tendría en el público.
 
 
Fue un conglomerado de pequeñas productoras europeas las que se animaron a financiar el film de tal modo que benefició a la producción por los diferentes elementos que ayudarían a contribuir al rodaje (localizaciones, casting…). Aparte de la compleja trama que fueron puliendo en el guión hasta cinco guionistas, el mayor factor que produjo controversias fue la elección de su protagonista. Michael Caine , Albert Finney , Richard Harris , Ian McKellen , Roy Scheider , Jack Nicholson , Paul Newman , Marlon Brando , Robert De Niro, Donald Sutherland o Max von Sydow entre otros fueron barajados para ser Guillermo de Baskerville, el avispado monje franciscano con toques de detective. Uno de los actores, De Niro, era el que tenía más posibilidades pero su obsesión por que su personaje se batiera en duelo de espadas con el villano de la historia, Bernardo Gui, hizo que Annaud desestimara su alocada incursión en el film.
 
 
La curiosa elección de Sean Connery fue algo cuestionada. Primero, por que la única productora americana, Columbia Pictures, se quitó del proyecto al entender que Connery pasaba por su peor momento como actor de cara a la taquilla (venía de ‘El caballero verde’, ‘Objetivo mortal’ o el sucedáneo Bond de ‘Nunca digas, nunca jamás’). Pero fue la terquedad del director al escuchar el acento y la voz de Connery recitando pasajes del personaje de Eco, lo que hizo que se obrase el milagro. Una decisión del todo acertada al mirar hacia atrás. Mucho se ha hablado y comparado sobre la esencia de Guillermo de Baskerville como un alter-ego de Sherlock Holmes. Es innegable, desde el punto de vista de la figura icónica como por sus referencias tanto en el nombre, como por su peculiar forma de deducción. Su compañero en el film, Adso de Melk (Christian Slater) es la eterna figura de Watson, aunque lejos de ser el contrapunto realista que era en las novelas de Doyle, se nos presenta como la visión de la inocencia, la curiosidad y la ignorancia.
 
 
Annaud conjugó experiencia y juventud para adaptar de forma prodigiosa una novela de la que todos decían: “Es imposible de adaptar”, “Nunca serán fieles al espíritu de la obra”. Pues bien, no solo la adaptó de manera brillante sino que impulsó a millones de personas a leer y descubrir la novela. Los propios lectores que ya habían disfrutado de la historia en papel, tuvieron que admitir y rendirse ante la evidencia: una imposible novela de filmar estaba en pantalla.
 
 
Sobria, lúgubre, realista. El director se empeñó en dotar al film de una verosimilitud pasmosa (siempre ha tratado de hacerlo en sus films) nunca vista. La baja edad media, s.XIV, es plasmada en imágenes en una fascinante localización como la abadía situada en los Alpes al norte de Italia. Sientes el frío de las piedras de la abadía, el temor, el oscurantismo. Una congregación entre franciscanos, liderados por Guillermo de Baskerville y delegados del Papa debatirán sobre una supuesta herejía entre un grupo de los primeros, los llamados espirituales. Pero esta será la chispa para adentrarnos en la verdadera trama, una serie de misterios crímenes que giran en torno a un peculiar libro ( segundo libro de la ‘Poética’ de Aristóles). A diferencia de la novela, que elucubra y hace un extenso repaso al enfrentamiento de las doctrinas, el film nos abre una apasionante escaramuza de misterio, crímenes, pistas, enigmas y falsos culpables que eleva el tono de la película y hace que gocemos de los personajes, tanto protagonistas como sobre todo secundarios. Capítulo aparte para el personaje de Jorge de Burgos (Feodor Chaliapin), el enigmático bibliotecario que guarda algo más que el bienestar de los libros.
 
 
Connery realiza una de sus mejores interpretaciones. Agudo, equilibrado y con un temple que no ha vuelto a transmitir en pantalla. Se nota que el actor galés disfrutó de su personaje. Ya nadie se puede imaginar otro rostro que no sea el de Connery mientras lee la novela. Es de una fuerza descomunal, al igual que la ambientación. Una oscura época que es plasmada de forma austera pero convincente. Curioso que la magia del cine nos haga creer que estamos en una alejada abadía del norte de Italia, cuando tan sólo los exteriores de la aldea fueron rodados en ese país. Las catacumbas y pasadizos fueron filmados en unas reales que pertenecían a un restaurante al que acudía el equipo de filmación en Alemania. También allí se rodaron multitud de interiores, en el monasterio real de Eberbach, cerca del río Rin. En la afueras de Roma se construyó la réplica de la abadía que se narra en la novela y fue tal la magnitud de dicho decorado que superó el último hecho en la ciudad, ‘Cleopatra’ (1963).
 
 
El aliciente más curioso es el variado y convincente reparto de secundarios. Rostros que asustan por su fealdad, por su realismo, por su credibilidad. Cerca de un año se pasó Annaud recorriendo pueblos y pequeñas aldeas por Francia e Italia hasta reunir un elenco que en sus propias palabras era “el reparto más feo de la historia”. Pero un hueco inamovible en su casting era para su nuevo actor fetiche: Ron Perlman. En su anterior colaboración, ‘En busca del fuego’, Perlman demostró que era capaz de transmitir hasta límites insospechados y con total carácter visceral la fuerza de un personaje, gracias siempre a la contundencia de sus rasgos faciales. Salvatore de Monferrate, el monje retrasado y deforme que guarda secretos inconfesables será uno de los pilares del film y con el que Perlman haría maravillas. En contra posición, el inquisidor Bernardo Gui (F. Murray Abraham, que venía de enfrentarse a ‘Scarface’ e intentar matar a ‘Amadeus’) transmite la intolerancia de una época, el dogma de Fe inquebrantable y una obsesión por acabar con las “nuevas ideas” que surgían en las mentes de aquel tortuoso s.XIV. Un tour de force entre ambos actores, Connery-Abraham, que funciona como un reloj, al igual que la trama, que nos sumerge en los angostos y oscuros senderos de la razón, la ciencia y la religión.
 
 
 
Quizás el eslabón más débil del reparto sea su narrador-protagonista, Adso de Melk, interpretado por Christian Slater. Fue una conjunción de casualidades que Slater se hiciera el papel pero lo tenía fácil: su madre, Mary Jo Slater, era directora de castings y propició su elección. Con 15 años, Christian Slater, se enfundó el hábito de novicio y fue…digamos cariñosamente, manipulado durante el rodaje. Annaud, en la escena de sexo entre la chica y Adso, no informó a Slater de hasta dónde interpretaría la actriz (Valentina Vargas) hecho que provocó las sinceras muestras de asombro y incredulidad en la cara de Slater. 
 
 
 
 
No vamos a desvelar nada de la trama y su conclusión. Es un goce personal que recomendamos a todos los que aún no hayan visto esta maravilla. Los amantes de los libros, los seguidores de los misterios, la edad media, la ciencia contra la religión y todos los cinéfilos tienen una cita ineludible con ‘El nombre de la rosa’. ¿Y qué significa ‘El nombre de la rosa’? Cada uno puede sacar sus propias conclusiones: lo que perdura en el tiempo, el amor, la mujer, el paso de la vida ante las emociones…Todo vale. Es una vibrante y apasionante película que revaloriza, aún más si cabe, la novela. Pocas veces se ha valorado tanto un film por su poderosa fuerza visual y su valentía a la hora de adaptar el libro en el que se basa. Obvio que grandes pasajes, situaciones y partes de la novela no se hayan filmado. Demasiado erudita en su trasfondo y densa en sus giros narrativos como en sus mensajes, tanto filosóficos como históricos. Pero sin duda estamos ante una de las mejores películas de los años ochenta. Una odisea medieval con tintes de misterio. Un libro secreto y muchos enigmas oscuros por desvelar. ¿Te adentras en la abadía?
 
 
VALORACIÓN: 8/10
 
Curiosidades de VideoClub:
 
  • Cuando Jean-Jacques Annaud conoció a Umberto Eco le dijo que le parecía que el libro fue escrito personalmente para que él lo dirigiera, debido a su fascinación de toda la vida con las iglesias medievales.
  • Entre los otros actores considerados para la película estuvieron John Huston (Jorge de Burgos), Jack Palance (Malachia), Adolfo Celi o Philippe Noiret (Abbott), Jean Rochefort (Bernardo Gui) y Michel Galabru (Remigio).
  • Annaud pasó cuatro años preparando la película, viajando por todo Estados Unidos y Europa, en busca de la perfecta elenco multiétnico con rostros interesantes y distintivos.
  • El carácter del “venerable” Jorge de Burgos, un monje español, es un homenaje de Eco al escritor argentino Jorge Luis Borges , quien también había sido ciego, y que escribió “La biblioteca de Babel”, que inspiró varios de los elementos de la historia.
  • El propio Eco se homenajea en la novela y en el film cuando Guillermo de Baskerville descubre un libro escrito por Umberto de Bolognia.
  • La chica (Valentina Vargas) es el único personaje femenino en el film.
  • Todo el diálogo tuvo que ser post-sincronizado ya que el sonido de locación fue arruinado constantemente por el ruido de los aviones.
  • La película fracasó en la taquilla estadounidense, recaudando sólo $ 7.2 millones. Sin embargo, en Europa lo hizo excepcionalmente bien, contribuyendo a su bruto total a nivel mundial en más de $ 77 millones.
  • En una escena vital de la historia, el traje de Sean Connery se prendió fuego durante la toma. El propio director, Annaud, fue el que le socorrió.
  • Bernardo Gui era un personaje histórico real pero los hechos y su conclusión en la película nada tienen que ver con la verdad. 
  • En España se adaptó el film en un exitoso videojuego para ordenadores, ‘La abadía del crimen’.
  • Ha sido llevada al teatro en España con Karra Elejalde como Guillermo de Baskerville.

ALIENS, EL REGRESO [CINE]


La frase ‘segundas partes nunca…’ etc, etc…os suena ¿verdad? Pues olvidarla porque es la mayor mentira que jamás se ha hecho acerca del cine. Esa y que Ben Affelck es actor. La tan oída y odiada frase de marras se destroza con un buen puñados de títulos: ‘La novia de Frankestein’ (James Whale, 1935), ‘El padrino II’ (F.Ford Coppola, 1974), ‘El imperio contraataca’ (Irvin Keshner, 1980), ‘Terminator II’ (James Cameron, 1991), ‘Toy Story 2′ (John Lasseter, 1999), ’28 semanas después’ (J.C. Fresnadillo, 2007), ‘Regreso al futuro II’ (Robert Zemeckis, 1989), ‘Spider-Man 2’ (Sam Raimi, 2004), ‘El mito de Bourne’ (Paul Greengrass, 2004), ‘El caballero oscuro’ (Christopher Nolan, 2008) y así un largo desfile de títulos. Es obvio que también hemos sufrido innumerable bazofia con tal de sacar tajada a la primera parte, pero los casos de soberbias secuelas son abundantes. No se puede tolerar por más tiempo que esta frase manipuladora siga vigente. Y menos con el siguiente caso de hoy. Niños y niñas, sujetaros bien. Vamos a un lugar donde nunca debería ir nadie solo.
 

 
Tras el arrollador éxito de ‘Alien, el octavo pasajero’, la Fox intentó durante los siguientes años levantar lo que sería su continuación. Decenas de guiones y visiones pasaron por las oficinas del estudio. Ridley Scott, como es obvio, fue el primer elegido para dirigirla, pero no deseaba embarcarse en una historia de la que creía haber dicho todo (algo falso como pudimos comprobar años más tarde). Por ello, los productores y creadores del mito, Walter Hill (‘Danko’, ‘Calles de fuego’) y el guionista Dan O’Bannon barajaron varios nombres. James Cameron fue la clave para lograr moldear la secuela.
                                   
 
‘Terminator’ había sido un buen film, con buenas críticas e importantes ingresos. Pero sobre todo, había mostrado al mundo que un joven director, guionista (‘Rambo II’) y creador de efectos especiales (‘1997 Rescate en Nueva Yok’) podría ser la llave que moviera el engranaje. Fue todo un acierto, pues el tremendo riesgo que se corría al continuar una historia que parecía conclusa, derivó en una nueva re-lectura tanto de personajes como de trasfondo. Cameron abordó la trama de una manera trepidante e innovadora, dotando al argumento de sólidos pilares en los que desarrollarse. Desde el inicio del film nos lleva con ritmo frenético, dejando a Ellen Ripley (S. Weaver, nominada a Mejor Actriz) como el principal eje de la película. El cine de este director siempre se ha caracterizado por sus protagonistas femeninas, con carácter fuerte y extrema decisión.
 
                                
 
 
Tras ponernos al día tanto con la historia como con sus nuevas motivaciones, la trama se amplía en nuevos senderos (la colonia, los supervivientes, el comando de marines, la traición de uno de los componentes de la misión, los aliens y sus métodos de ataque) convirtiendo al film en una montaña  rusa de escenas de acción, diálogos rápidos y, sobre todo, creando una atmósfera aún más opresiva e inquietante que la primera parte.
 
 
 
 
El enfoque subjetivo de las cámaras de los marines nos hace partícipes de la misión, Cameron quiere que sintamos la angustia, nos mueve como una pieza más de su comando, somos parte de los marines. Descubrimos el aspecto de la colonia, atentos a cada recodo de los pasillos, con la tensión al máximo en multitud de ocasiones. Es tal el conjunto de escenas de este nivel, que incluso cuando el espectador cree tener un momento de alivio, es sencillamente un recurso del director para que bajemos la guardia. Fotografía, montaje y guión van de la mano en la tesis cinéfila que se marca el realizador de ‘Abyss’. Nos vuelca el corazón con escenas que encajan más en una película de terror que en una de supuesta ciencia ficción. No nos engañemos, ‘Aliens’ asume su papel de sucesora de la gran obra de Scott, pero no se aminala, es más, nos descubre un nuevo universo lleno de escenas míticas (la lucha entre Ripley y la Reina Alien), personajes que darán mucho juego en posteriores secuelas (Bishop, una enigmática figura interpretada por Lance Henriksen) o frases que pasarán a engrosar los libros de citas cinéfilas: “¡¡Apártate de ella, puerca!!”.
 
 
 
 
James Horner, se había hecho un hueco como compositor de bandas sonoras en películas de acción (‘Commando’, la saga Star Trek II y III, ‘Límite 48 horas’, ‘Más allá del Valor’) y comenzaba a destacar en grandes éxitos como ‘Coccon’ o ‘El nombre de la rosa’. Su emblemática música es contundente y directa. Envuelve las escenas y motiva a los sentidos al fusionarse como un cargador en su arma. Culmina con un éxtasis en las escenas finales para volver al tema principal de la primera parte. Fue nominada a los Oscars. 
 
 
                                   
 
Personajes tan variopintos dentro del comando de marines que acompañan a Ripley, se han visto en muchas películas, sin embargo en ésta acreditan veracidad (y estamos hablando de ciencia ficción). Empatizamos enseguida con ellos, gracias al enorme trabajo de diseño e incorporación de diálogos. Formamos parte de la misión. Más adelante descubriremos que no sólo existen personajes humanos, la nueva visión del mundo alien nos hace testigos de la personificación de los monstruos, siendo la estrella sin duda la Reina Alien. Otro icono que Cameron brinda a la galería de pesadillas.
 
 
                                     
 
Es sin duda un festival para los sentidos, una bacanal de luchas, disparos, muertes, explosiones y giros inesperados en el guión, que en su tramo final nos guarda una o dos sorpresas más que dejan la puerta abierta a una futura secuela. Pero por encima de todo, ‘Aliens, el regreso’ es la constatación imborrable de que segunda partes SÍ que fueron buenas.
 
 
VALORACIÓN: 9/10
 
 
CURIOSIDADES: 
 
  • Para convencer de su valía a los técnicos británicos que trabajaron con él, Cameron les proyectó en privado un pase de ‘Terminator’, que aún no se había estrenado en Inglaterra.
  • James Horner volvería a trabajar junto a Cameron en ‘Titanic’ y ‘Avatar’.
  • Hay un paralelismo militar entre la acción que se describe en el film y la guerra de Vietnam, pues con supremacía y avances militares se daba la batalla por ganada antes de iniciarse.
  • El diseño de naves, trajes y complejo de la colonia, fue creado por Syd Mead (‘Blade Runner’, ‘Tron’, ‘2010: odisea dos’).
  • Lance Henriksen (3 veces), Michael Biehn (3 veces) y Bill Paxton (2 veces) son los actores fetiche de James Cameron.
  • Tras el buen trabajo en ‘Terminator’, Stan Winston fue el encargado de crear todos las criaturas y sus movimientos. Fue el punto de inflexión en su carrera, después vendrían ‘Depredador’, ‘Eduardo Manostijeras’, ‘Terminator II’, ‘Batman Returns’ o ‘Parque Jurásico’.
  • ‘Aliens, el regreso’ ganó 2  Oscars: a los Mejores Efectos Visuales y el de Mejor Sonido. 
  • Es muy recomendable la versión extendida (17 mins. más) donde se aporta información clave para el resto del film.