1982

CONAN, EL BÁRBARO [CINE]


¿Navacerrada es Cimmeria? ¿Cuenca es Hyboria? Ya veis, la magia del cine. Un día, Dino DeLuarentis se dijo: “Me voy a rodar a España una peli de espada y brujería con un armario empotrado como protagonista”. Más o menos, aunque lo del armario sea cierto. En los primeros años 80’s, cuando seguíamos maravillados con títulos como ‘Blade Runner’ o ‘E.T.’, el género de aventuras y acción descubría al que sería su icono por antonomasia en la década más alocada del cine. Un austriaco, mister Olimpia, mister Universo, mister TodoLoQueSeTeOcurra se alzaba como un nuevo referente para las hordas de seguidores de Robert E. Howard, creador del personaje, en el papel de Conan. Primero en la literatura, luego escrito por Roy Thomas con los hábiles lápices de Barry Smith o John Buscema en el cómic, Conan se lanzaba a la aventura cinematográfica en un rodaje bastante internacional, lleno de contratiempos y alguna que…

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POLTERGEIST [Cine]


Hay frases de cine que forman parte de nuestra vida. Se han incorporado a nuestro vocabulario y nos sirven como salida para muchas situaciones. Que dejas a tu novia, pues le dices: “Volveré” (Terminator, 1984). Que tu hijo no te hace caso, le sueltas con voz de Constantino Romero: “Yo soy tu padre” (El imperio contraataca, 1980) Que el panadero te quiere estafar con el precio, le miras a los ojos y le dices: “Alégrame el día” (Harry, el sucio, 1969). Que tienes más de 10.000 followers en Twitter, te asomas a la ventana y gritas: “Soy el rey del mundo” (Titanic, 1997). Las citas son muchas, antológicas casi todas. Pero para mí existe una que sirve en muchas situaciones. Te crea una tensión que enseguida relacionas con el film en la que se dice, pero sobre todo…hace volar la imaginación: “Ya están aquí……..”



Leyendo la Carátula:


La familia Freeling sufre extraños fenómenos en su casa. Al principio, los sucesos aparecen de forma amable, objetos alrededor de la casa se mueven para diversión de todos, entonces se vuelven desagradables poco a poco y comienzan a aterrorizar a la familia, llegando a “secuestrar” a la hija menor Carol Anne.



Rebobinando:

Lo primero es dilucidar si Spielberg o Hooper fueron o no los directores de la cinta. Notorio es el hecho que en la filmografía del creador de ‘La matanza de Texas’ (1974) no haya un título de tan buen acabado, desarrollo e impacto visual como éste. No es por menospreciar al genuino realizador de películas tan “magistrales” como ‘Los invasores de Marte’ o ‘Fuerza vital’, que va…simplemente que resulta del todo imposible, improbable y categóricamente inviable que Hooper dirigiera este film. La mano firme, fantástica e imaginativa de Spielberg se puede palmar en cada fotograma. Tiene un halo que es imposible desligarlo del estilo visual del genio de ‘Encuentros en la tercera fase’.


Aparte que escribió la historia en la que se basa, el propio Spielberg realizó el guión, dibujó storyboards, diseñó el rodaje…vamos, que Tobe sólo tuvo que sentarse en una silla y dejar que todo fluyera. Nunca podré agradecer como se merece a Hooper que no hiciera nada.

El misterio que envuelve la historia se desarrolla en tres etapas. Primero vemos como una típica familia “made in USA” con tortitas y bacon para desayunar incluido, comienzan a notar una serie de fenómenos. Segundo, cuando los extraños sucesos se tornan algo más consecutivos llegando a aburrir a la propia familia, algo desencadena una explosión de actividad. La dulce Carol Anne, será el nexo entre nuestro mundo y el más allá. Tercero, el intento de recuperar a la niña a través de experiencias que ni ellos mismos creen. Deben aceptar que están en un juego peligroso, ajeno a la ciencia. Tanto personajes como público accedemos la propuesta que nos sugiere Spielberg.


La trama en ningún momento decae. Es más, cada vez que avanza la historia, nuevos sucesos e información van brotando. Personajes como la médium Tangina (Zelda Rubinstein) hacen que la expectación aumente, el thriller se transforma en terror. Escenas de sucesos paranormales hacen las delicias de los aficionados al género. Sin grandes dosis de gore pero con un efectismo impactante ( las escenas de la cocina, el rapto de la niña, el ataque a Robbie por parte de un muñeco payaso, la alucinación de un técnico en el baño). Rezuma el sabor clásico del buen cine de terror. Una lástima que Spielberg no alimentara más su carrera en este género, a sabiendas que como guionista y creador de historias estaba en su momento más dulce (‘Encuentros en la 3ª fase’, ‘E.T.’ o los ‘Los Goonies’).



El buen hacer del elenco de actores es un factor primordial. Nos transmiten verdadero pánico, miedo, angustia. Excelentes ambos padres (Jobeth Williams – Craig T. Nelson) que muestran ambos lados de la cuestión: creer o no creer. Los niños, como en todas las historias de Spielberg, son los auténticos protagonistas. Un merecido diez al casting que eligió tanto a Heather (Carol Anne) como a Oliver Robins (Robbie). El pulso que siempre ha tenido el director de ‘Inteligencia artificial’ a la hora de tratar el complejo mundo de la infancia, es patente en ésta. Nos devuelve a nuestros miedos más pueriles, recordamos aquellos tiempos en los que mirábamos bajo la cama, cerrábamos bien el armario o nos escondíamos totalmente bajo las sábanas.



Una maliciosa banda sonora, regalo de Jerry Goldsmith, acompaña de manera fantasmagórica las imágenes. Perturbadora hasta contrastar con lo que sucede en pantalla. Un broche más a la colección de maravillas del compositor de obras como ‘La profecía’, ‘El planeta de los simios’, ‘Papillon’, ‘Alien’, ‘Los Gremlins’ o ‘Star Trek’.

Un fantástico trabajo que reune todos los clichés del cine de género. Casas encantadas, fantasmas, psicofonías, telequinesis, visiones…un compendio que seguro hace las delicias de Iker Jiménez. Una película referente en el cine de los 80, símbolo de una generación en la que me incluyo (que chungo lo pasé los días posteriores a verla). En estos tiempos que corren de pseudo-thrillers de medio pelo, pelis de zombies con problemas de amores, vampiros y demás ralea de seres de la noche, os recomiendo encarecidamente que volváis a revivir el espíritu libre que ‘Poltergeist’ es. Una maravilla artesanal realizada con buen gusto y mejor acabado. ¿Qué más da quién la dirigiese? Pero Steven… gracias de todas formas.



Cotilleos de Videoclub:

  • Siempre se ha dudado de la autoría de este film. Spielberg daba instrucciones a Hooper de cómo rodar, forma, estilo y desarrollo. Es obvia la respuesta a su autoría entonces…
  • Los esqueletos que aparecen en la película son reales. Era más barato comprarlos que recrearlos. Las leyendas urbanas que circulan sobre la maldición alrededor de esta película se deben al uso de dichos esqueletos. 
  • Heather O’Rourke fue elegida cuando Spielberg encontró a la niña y su familia en un centro comercial. Encajaba en el perfil que él andaba buscando.
  • Drew Barrymore fue la primera opción, pero se decidió que trabajara en ‘E.T.’
  • La historia es real. Se basa en unos hechos acontecidos en Denver. Se construyó un parque sobre un cementerio sin retirar las fosas antes.
  • Stephen King pudo haber escrito el guión pero no llegó a ponerse de acuerdo con Spielberg, por lo que éste decidió escribir el mismo todo el material.
  • Curiosidad: en la habitación del niño hay un cartel de la Superbowl XXII (1988) celebrada en San Diego. Heather O’Rouke murió el día después de ese encuentro en la misma ciudad. Su muerte se debió a un fallo intestinal. Dominique Dunne que interpreta a su hermana mayor en el film, fue estrangulada por su novio unos meses después del estreno. 
  • La escena en que se despedaza la carne de una cara frente al espejo, las manos que hacen dicha toma son las de Spielberg.
  • Los terrores que siente Robbie como personaje son los mismos terrores que sufría de pequeño el director de ‘E.T.’
  • Tobe Hooper iba a dirigir ‘E.T.’ pero prefirió ‘Poltergeist’, de ahí surgió la polémica en la dirección de ésta última.
  • El barrio donde se filma ‘Poltergeist’ es el mismo que se usa en ‘E.T.’ (Simi Valley)
  • Primera película como productor de Spielberg.
  • Curiosidad: para ser una película de terror, nadie muere…en pantalla, claro.
  • Se rodaron dos secuelas más (siempre con Heather O’Rourke) con menos interés según se estrenaban.

OTRAS CRÍTICAS DE POLTERGEIST:


Valoración: 8

BLADE RUNNER [Cine]


Hoy en día, las palabras cyberpunk, clon, ingeniería genética, replicante o globalización nos suenan actuales e incluso alguna de ellas hasta pasada de moda. Somos hijos de la tecnología, vivimos rodeados de artilugios que nos facilitan la vida. Redes sociales que nos comunican de forma global con cualquier parte del mundo, estamos conectados a todos desde nuestro aislamiento personal, la gran paradoja. Palabras como twitter, wikileaks, community manager, wifi, Ipod, tablet, SmartTV…ya pertenecen a nuestro ADN, nos hacen partícipes de que el futuro no lo imaginamos, ya está aquí. Somos afortunados en parte al creer que toda esta tecnología nos protege, nos resguarda y vela por nosotros.
Cuando realmente no somos más que una parte del complejo engranaje en el que estamos sometidos. Una tecnología que nos protege para que otros nos vigilen; nos resguarda para que otros nos dominen; nos cuidan para ser realmente manipulados. En 1982, una película avanzó todo esto. Nos mostró un futuro que no dista mucho de nuestro presente. Nos advirtió. Pero sobre todo nos maravilló. Bienvenidos a ‘Blade Runner’.


Leyendo La Carátula:


En un futuro cercano, el hombre ha desarrollado la tecnología para crear replicantes, clones humanos que se utilizan para prestar servicios en las colonias fuera de la Tierra, pero con esperanzas de vida fijas. Estamos en Los Ángeles,año  2019, Deckard es un Blade Runner, un policía que se especializa en la terminación de los replicantes. Originalmente en el retiro, se ve obligado a volver a entrar en la fuerza cuando cuatro replicantes logran escapar de una colonia espacial y llegan a la Tierra.

Rebobinando:

Estamos ante una de las películas mas influyentes de todos los tiempos. Sin duda alguna, hay un antes y un después del estreno de ‘Blade runner’. El cine en general, el de ciencia ficción en particular, deben un respeto sin medias tintas hacia el título que abrió las puertas a un futuro tan real que a día de hoy aún no se ha vuelto a filmar nada que se parezca. En veracidad, crudeza, simbolismos, en cualquier aspecto que la película tocó, nadie antes había plasmado una visión del futuro del modo en que lo hizo Ridley Scott. Tras ella, se han rodado otras visiones del futuro, pero siempre han tenido como referente el universo creado aquí.

Un guión que combina una densa trama, personajes ambiguos, oscuros. Un futuro que mezcla lo peor de la humanidad con los avances más impresionantes (como los días de hoy). Una historia sencilla a priori. Marcada a fuego como una película de cine negro, tiene todos los tópicos del cine de los años 40. Un antihéroe descreído, una mujer fatal con secretos ocultos, un villano que juega a ser dios, unos sicarios con pretensiones más allá de su comprensión, una atmósfera pesada, recurrente como una pesadilla. Lluvia, mucha lluvia. Toda la película muestra una eterna noche que no acaba, con un testigo omnipresente, la lluvia. Quizás lluvia ácida debido a los excesos cometidos por el hombre. Nunca limpia las calles, calles con miles de recovecos, saturadas de masas de población que reflejan una globalización que supera los límites que cualquier ciudad puede soportar. La ciudad de Los Ángeles se dibuja como una mastodóntica urbe que engulle al espectador. La imagen del ojo que se maravilla ante la ciudad es el mayor símbolo de lo que vamos a presenciar. Un intento del hombre por absorber las maravillas que ha creado.

Rick Deckard (Harrison Ford) vaga por calles que recuerdan los suburbios más tenebrosos de un mal sueño. Sale a la caza de aquellos que pretenden igualarse al hombre. Máquinas que nos facilitan la vida se han rebelado. Él es la llave para detenerlos. Quizás es algo más que un método para atrapar a esas máquinas. Su desengaño es latente todo el film. Nos empuja en su persecución implacable, sin respiro, sin marcha atrás. Hombre y máquina enfrentados por descubrir la verdad. Una verdad impuesta. Sueños que se mezclan con la realidad. Recuerdos implantados, deseos. Hay tanta información, tantos matices en ‘Blade runner’ que cualquier conclusión que se saque es válida.

Scott tiene en este film su canto del cisne. Es su cénit como director. Nunca más volvió a rodar algo tan personal, tan perfecto. Un disfrute para los sentidos. Una obra que encoge cualquier comparación. La mezcla genial de imágenes, música, montaje e imaginación puestas para el deleite del espectador. Unos actores en estado de gracia. Rutger Hauer (Batty) está enorme, cada aparición suya se come la pantalla. Un tigre con ansias de libertad que hace volar a la película a un nivel superior. Una frágil Daryl Hanna (Pris) que empatiza desde un primer momento. Unos secundarios de lujo que esparcen su buen hacer a lo largo del metraje (Edward James Olmos como el inspector Gaff es asombroso).

Vangelis creó una banda sonora tan genuina que arrastra al público en su persecución junto a Deckard. Unos sonidos que van más allá de la primera lectura que podemos hacer del film. Temas íntimos que remarcan aún más la penumbra de la atmósfera. Lo envuelve en una neblina que hace dudar al personaje. Fusiona el pesar con la incertidumbre. Realidad o recuerdo impuesto. Los efectos especiales son puestos a beneficio de la historia, no recurren a ellos para contar una trama, sino que forman parte del conjunto sin que pesen, pero siempre fascinando por su veracidad.

La visión del futuro vista por máquinas. Uno puede elegir la interpretación que más se adapte a su modo de pensar. Es lo imperfecto de esta película, a la vez que su mejor virtud. Tal vez lo vemos no es sino aquello que deseamos que suceda. Intentamos escapar de la noche, al igual que Deckard, deseamos acabar la misión. Detener el peligro que suponen esas máquinas que pretenden ser hombres. ¿Cómo detener a una maquina tan perfecta? ¿Con otra máquina quizás?

Harrison Ford nunca acabó satisfecho con el resultado final del film. Eso dicen. Pero debe más a esta película que a ninguna otra. Su personaje de Rick Deckard está por encima de la popularidad de su Han Solo, su canalla Indiana Jones o su perfecto galán que siempre encaja bien los golpes.
Tal vez por eso mismo, Ridley Scott hizo varias versiones de ‘Blade runner’. Para contentar a unos y a otros. Distintos modos de ver la película. En unas, la voz en off de Deckard acompaña las imágenes de un modo que recuerda a ese cine negro tan puro. En otras, veremos los sueños que el propio Deckard tiene. Unos sueños que explican de una manera perfecta el ambiguo final que vemos en la versión original. Una figura de papel que representa a un unicornio.

Quizás el final, con la explosión que nuestros ojos sienten al ver por primera vez la luz del día en el film, sea una forma de apaciguar al público con un mensaje en apariencia feliz. Demasiado amable tras haber presenciado unos hechos que han encogido el alma. Cuando Batty (jefe de los replicantes perseguidos) expone en unas frases su sentir, su modo de creerse hombre, su dualidad como máquina y ser pensante, es ese momento cuando conocemos de verdad el mensaje real de ‘Blade runner’. Para aquellos que aún no hayan visto este prodigio de cine sólo una recomendación: disfrutad.

Cotilleos de Videoclub:

  • Phillip K. Dick, antes de morir en 1982, logró ver parte del metraje rodado. Dijo: “”Es mi propio mundo interior. Lo atraparon a la perfección.”
  • El título viene de una novela de William S. Burroughs ‘Blade Runner: a movie’ que se basaba en otra novela de Alan Nourse ‘The Bladerunner’. Scott sólo cogió prestado el título de ambas.
  • Existen varias versiones (hasta cinco) de la película. Unas con voz en off, otra sin ella, una con un final distinto y otra con escenas que no se estrenaron en su día (la mejor es esta).
  • El famoso monólogo final de Batty (Rutger Hauer) supuestamente lo inventó el propio actor.
  • Los productores, debido al retraso y excentricidades de Scott, dijeron a la prensa: “Estamos rodando una mierda. Van al rodaje drogados”.
  • Harrison Ford acabó al borde de la histeria por el exhausto trabajo que realizó junto a Ridley. Nunca quiso hablar de la película hasta el año 2007, cuando se rodó el excelente documental ‘Días Peligrosos: Cómo se rodó Blade Runner’.
  • Dustin Hoffman fue el primer candidato para el personaje de Rick Deckard, otros fueron Gene Hackman, Sean Connery, Clint Eastwood o Jack Nocholson. Con sólo imaginar a cualquiera de ellos en este film cambiaría radicalmente el concepto del cine.
  • El famoso edificio donde vive Sebastian, se llama edificio Bradbury. Allí se han rodado ‘Lobo’, ‘Chinatown’, ‘Arma letal 4’, ‘Cadena de favores’, ‘Acoso’ o ‘The artist’.
  • La primera versión duraba cerca de cuatro horas.
  • Aunque no lo parezca, sólo hay 90 tomas de efectos especiales. ‘Star Wars: La venganza de los Sith’ (2005) contiene más de 2.200.
Valoración: 10/10