1980

ATERRIZA COMO PUEDAS [CINE]



Cuando una película contiene un par de frases como éstas es muy fácil descubrir que nos encontramos con uno de los títulos referentes de la comedia irreverente. La primera frase la dice el director de la torre de control de un aeropuerto: “Elegí un mal día para dejar de esnifar pegamento”. Y la segunda es la del piloto de un avión comercial en la cabina de vuelo que se dirige a un niño que la visita:“Dime ¿te gustan las películas de gladiadores?”.

Con estos dos referentes podemos decir que la comedia tomaba un nuevo rumbo. El humor chabacano daba sus primeros coletazos a escala mundial. El año 1980 nos dejó el pilar principal sobre el que se edificaba el futuro cine cómico de las siguientes décadas. ATERRIZA COMO PUEDAS fue

 

y sigue siendo una influencia muy marcada en las distintas direcciones que tomó la comedia a partir de entonces. Una especie de THE BEATLES en el mundo del cine. Son palabras fuertes, lo sé, pero más fuertes serían si hubiera hecho la comparación con THE ROLLING STONES.

 

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AL FINAL DE LA ESCALERA [CINE]


Hace unos días, me abordó una sensación de euforia mezclada con tintes de nostalgia al volver a visionar uno de los títulos que tenía grabados a fuego en mi retina. Pero también descubrí varias cosas que mi subconsciente se negaba a afirmar. Primero, sigo usando la palabra videoteca para referirme a la colección de centenares de DVD’s que me rodean por casa. Segundo, que los recuerdos sobre una película que uno haya visto hace tiempo es mejor no tocarlos. Y por último, que hacía más de 20 años que vi por vez primera ‘Al final de la escalera’. Todo esto me condujo a una conclusión arrebatadora: soy un fucking-friki viejuno. ¿Qué hice? Aplicar mi actual punto crítico sobre el cine a la ilusión que tenía hace mucho, mucho tiempo…
 


A primera vista, un planteamiento sencillo. Mil veces visto y oído, pero debéis hacer un esfuerzo mental y trasladaros al año 1980. El cine de terror estaba poniendo los cimientos de lo que es hoy en día. Es decir, nuestros referentes son muy distintos a los que existían a principios de la década más risueña del cine. ‘La profecia’, ‘La matanza de Texas’, ‘El exorcista’, ‘Terror en Amityville’, ‘La noche de Halloween’ eran algunos de los referentes más sólidos en cine de terror con los que se contaba por aquel entonces.
 
Es obvio que este film tuviera ese look tan vintage que hoy en día presenta. Los 80’s comenzaban a aflorar, el cine escribía y establecía los puntos básicos de lo que popularmente entendemos hoy en día como clichés o tópicos del cine de terror. Peter Medak dirigió una película que aglutina numerosos patrones que han sido copiados hasta la saciedad. Quizás nos parezcan desfasados, sin embargo, en 1980 fue una explosión de originalidad. 
 
La primera hora es de puro terror psicológico. Presenciaremos imágenes y golpes de efecto que hasta al más duro y experimentado aficionado al cine de terror sentirá escalofríos. Recomiendo encarecidamente el visionado de esta cinta de noche. La obsesión que refleja John Russell tratando de encontrar respuestas a los sucesos que está viviendo en la casa los hemos visto años después en multitud de títulos (‘Poltergeist’, ‘Los otros’, ‘Expediente Warren’, ‘El ente’, ‘Insidious’, ‘El último escalón’ o ‘El orfanato’). Los sonidos, golpes, sesiones de espiritismo, psicofonías u objetos que se desplazan, así como el uso de elementos sobrenaturales, fue en esta tratado de una manera que estableció un punto de inflexión.
 
 
 
Para ser canadienses los responsables del rodaje, no se les dio mal. Teniendo en cuenta el tiempo pasado, que se ha convertido en un título de culto y que contiene escenas que han trascendido en la cultura popular, no puedo sino decir que ‘Al final de la escalera’ es una pequeña joya del cine de terror.
 
 
La combinación de imágenes, efectos sonoros y música está perfecta. Es una muestra de buen hacer para crear esa atmósfera de alejamiento y sueño que la historia necesita. El uso del plano subjetivo (el espectador ve en primera persona) como un personaje más, hace que Medak nos adentre más aún, comprometiéndonos en la búsqueda. La banda sonora, con una nana que pone los pelos de punta, está ensamblada de manera soberbia, todo un ejemplo en años venideros (atención a la caja de música que sale en el film). Son sus grandes aciertos, pues aunque la historia, sencilla e inocente, tiene una desventaja: se transforma.
 
 
Pero volviendo a la historia, tras la primera hora, se transforma. Se convierte en un film de misterio e investigación. Tal vez demasiado. Como dando un descanso de sustos y miedo al espectador. También es probable que debido al escaso presupuesto, fuera una opción. Descarga toda su munición en los 60 primeros minutos, con efectos especiales carentes de cualquier magia que hoy serían hasta ridículos. Son efectos especiales artesanales. Hechos con mimo y gusto, difíciles de ver en la actualidad.
 
George C. Scott, un gran “desconocido” (‘Patton’, ‘Teléfono Rojo’, ‘El buscavidas’) ofrece una actuación magistral. Pasa de la apatía a la curiosidad. De la incredulidad a la revelación. Nos lleva con su madurez por la historia, nos engancha y anima a seguir hasta el final. Es protagonista de dos escenas míticas: una pelota cayendo por una escalera (brutal); y la audición de una psicofonía. Otra escena clave, es cuando menos delirante y ochentera: una silla de ruedas que persigue a uno de los personajes.
 
 
Al menos, da gusto no ver estúpidas y virginales muchachas pre-universitarias dando gritos absurdos mientras tratan de huir de un asesino. Ni estamos ante una sucesión de casquería sin sentido o un desfile de criaturas demoníacas que produzcan carcajada. Es puro estilo años 80. Terror psicológico del bueno. Las bases de lo que vemos en el cine hoy en día están depositadas en este film con sumo cariño. Seguro que no sabían la repercusión que tendría su película, pero cuando en los títulos de crédito ves aparecer Andrew Vagna y Mario Kassar, sabes que has viajado en el tiempo. Sabes que vas a disfrutar y lo más importante en este caso: pasarás miedo.
 
En resumen, os recomiendo a los jóvenes cinéfilos que si aún no la habéis visto, estáis tardando. Eso sí, hacerlo intentando olvidar todos vuestros referentes, no tratéis de compararla con realizaciones posteriores. A los que sí habéis tenido oportunidad de verla hace tiempo también os aconsejo algo: no volváis a verla. Recordarla en vuestra memoria con afecto. Guardada en vuestra pequeña cajita de emociones inolvidables. 
 
VALORACIÓN: 7/10
 
 
Cotilleos de VideoClub:
 
  • Peter Medak realizó poco más llamativo después. ‘Species II’ y sobre todo mucha serie (‘House’, ‘Breaking Bad’ o ‘Hannibal’).
  • La historia se basa a grandes rasgos en sucesos acaecidos en Denver.
  • El nombre del jardinero ‘Sr. Tuttle’ es el mismo que usó Alejandro Amenábar para su  jardinero en ‘Los otros’.
  • El mismo director prepara un remake.
  • La escena mítica de la pelota cayendo por las escaleras es homenajeada en ‘Scary    Movie 2’.
  • ‘The changeling’ es su título original y se traduce como ‘sustitución de niño por otro’.

 

VIERNES 13 (1980) [CINE]


El cine de terror tiene innumerables iconos que casi pueden competir con estrellas del rock-pop. Incluso muchos de ellos tienen más fama que dichas estrellas. Aunque es fácil si se comparan con “Auryn” o “One Direction”. Pero vamos a la carnaza. Creo que no me equivoco si el primer percusor de todos estos psicópatas de cine tiene un padre: Norman Bates (‘Psicosis’ 1960). Luego llegaría Leather Face (‘La matanza de Texas’ 1974). Más tarde, otro icono que saltó de la pantalla fue Michael Myers (‘La noche de Halloween’). Tras estas tres figuras aparecerían como rosquillas pseudo-matarifes, criminales de medio pelo y asalta cunas con aires de grandeza. Bien es cierto que entre medias surgieron mitos como Freddy Krueger (‘Pesadilla en Elm Street’ 1984), Ghost Face (‘Scream’ 1994) o Hannibal Lecter (‘El silencio de los corderos’ 1991). Pero la lista no estaría completa si no incluimos en este desfile de pesadillas a 24 fotogramas por segundo a un curioso referente, que por casualidades del guión, ni siquiera aparece en su primera película.
 

Vista hoy en día, la película sólo puede producir risa, vergüenza ajena y un montón de arqueamientos de ceja. Hay que tener en cuenta que las vírgenes mentes de 1980 estaban aún impresionadas por los últimos hits en el cine de terror: ‘El exorcista’ (1976) y sobre todo la influyente ‘La noche de Halloween’ (1978). Es normal que fuera un rotundo éxito por aquel entonces. Había muchas ganas de ver en pantalla cómo se degollaban jóvenes vestales en hora de merecer.
 
 
Pero siendo estrictos en cuanto al contenido y la forma, sólo puede rescatar lo que significó como emblema para el género de terror. Dejó una herencia muy difícil de superar (12 títulos con ésta) y estableció las pautas para el inicio del cine juvenil ávido de sangre y pezones marcados al suéter. Por cumplir, cumple con los mínimos requisitos en este tipo de films, pero se nota demasiado la débil mano tras la cámara, Sean S. Cunninghan (‘Profundidad 6’), un penoso guión con muchas ganas de matar al personal pero sin ningún rigor, una falta de organización, un elenco actoral de nivel pre-escolar y una excesiva suerte a la hora de conectar con el público.
 
 
No vamos a esperar el ‘Ciudadano Kane’ del terror, imposible, para eso tenemos otros mejores ejemplos, ‘El resplandor’ sin ir más lejos estrenada ese mismo año. Sin embargo, cuando vemos una película de terror somos unos inmensos egoístas y esperamos eso, terror. Pues amigos, ‘Viernes 13’ implicó muchas cosas en el cine pero no aportó nada de terror. A no ser que consideremos terror a la manera de dirigir, actuar, escenificar, producir… 
 
 
 
Establece los clichés que luego se cumplirían en futuras realizaciones:
 
1. No vayas virgen de excursión, te matarán.
2. No seas el bromista del grupo, te matarán.
3. No te fíes del guarda del lugar, te matarán.
4. No digas “Ahora vuelvo”, no lo harás y te matarán.
5. No practiques sexo, hazlo antes de salir en pantalla o te matarán.
6. No vayas de sobrado, fortachón y sabelotodo, te matarán.
7. No vayas en braguitas (chico o chica, no discrimino), te matarán.
8. No hables mal del sitio o de la gente que allí hay, te matarán.
9. No te emborraches, te matarán.
10. Hagas lo que hagas, incluso si no haces nada de lo anterior, te matarán.
 
 
 
 
Tampoco voy a andar por las ramas, no voy a descubrir nada que no se haya dicho en ‘Scream’. Sí, lo fascinante de esta película es que mucha gente cree que el asesino es quién luego se perpetuó en la saga: Jason. El amor de madre hace que muchos hijos nos sintamos protegidos, al menos si vamos a un campamento de verano. Todos relacionamos al gigantón con máscara de portero de hockey portando un machete. Pues ni gigantón, ni machete, ni máscara (que aparecería en la tercera parte). Una especie de ‘Diez negritos’ (Agatha Christie) en plan ‘Verano Azul’ pero sin bicicletas, sin Bea y sin Piraña. Mucho desacierto a la hora de rodar.
 
 
Curioso ver a un joven Kevin Bacon siendo asesinado (de forma original… algo es algo) en un paralelismo a Johnny Depp, que fue el primer asesinado por Freddy en ‘Pesadilla en Elm Street’. Ni por aquel entonces, Bacon parecía que fuera a ser actor, a día de hoy sigue estando para asesinarle. De la otra gran baza, Betsy Palmer (Pamela Voorhees) la mamá de Jason, sólo puedo rescatar que puso de moda los jerseys de cuello alto en pleno verano; que los remos son un arma de destrucción masiva (que se lo digan a Matt Damon en ‘El talento de Mr.Ripley’) y que, por desgracia, pasará a la historia por haber sido una mamá sobreprotectora, al estilo de la de Norman Bates pero con menos glamour.
 
 
 
La paradoja de todo esto, es que este despropósito de película se convirtió en un éxito, generó secuelas a mansalva, contenía entre sus “autores”, por no decir criminales, a gente que más tarde aprovecharía el tirón de ésta para embarcarse en otros proyectos algo más potables. Por ejemplo, el siempre eficaz Tom Savini (‘Zombi’, ‘Abierto hasta el amanecer’, ‘Django Desencadenado’) se encargó de los F/X. O Steve Miner (‘House, una casa alucinante’, ‘Eternamente jóven’, ‘Halloween H20’) fue el productor. Aunque sin duda lo que quedó grabado a fuego para siempre en el género del terror fue la creación de un mito en una franquicia que va en camino de tener más sucursales que los “7Eleven”.
 
VALORACIÓN: 5/10
 
 
Cotilleos de VideoClub:
 

 

  • Existe un verdadero Crystal Lake, en Florida (EEUU).
  • El guión fue escrito en 2 semanas.
  • La primera de una larga serie de películas con Jason como referente. Hasta 12 entre secuelas, reboots y cross-overs. Todo un record.
  • Hubo una versión aún peor tras el éxito de ésta: ‘Sabado 14’ (1981).
  • Victor Miller (guionista) iba a llamar Josh al personaje de Jason. Al final eligió el nombre de un chico del colegio que le caía fatal.
  • Recaudó 40 mills. con un presupuesto de 500 mil.
  • Fue filmada en un campamento real (New Jersey), sólo tuvieron que construir un decorado (el baño).
  • La popular melodía terrorífica la creó el propio compositor (Harry Manfredini) con su voz, utilizando dos sílabas (ki,ki,ki-ma,ma,ma) que supuestamente querrían decir (kill-mama).
  • La misma actriz Betsy Palmer califica la película de “Pedazo de mierda, sólo la hice para comprarme un coche nuevo”.
  • La serpiente que muere en el film fue una idea de Tom Savini. Lamentamos comunicar que dicha serpiente murió realmente.

 

TORO SALVAJE [CINE]


Lo primero antes de proseguir con la lectura, curioso lector, me gustaría comunicarte que la siguiente película sobre la que vas a leer pertenece al grupo de películas que yo determino como “Peliculón”. Sé que puede parecerte un nombre poco acertado o fuera de lugar o que me inspira un sentimiento en plan Garci, pero entre tú y yo…hay unas cuantas películas que están en otra dimensión, primero está el cine y luego ésta serie de películas a las que llamo peliculones. Son de otra clase, de otro material, están más allá del bien y del mal y al igual que ciertos libros deben ser leídos antes de morir, hay ciertas películas que uno debe ver (muchas veces mejor) antes de irse al otro lado. ‘Toro Salvaje’ es una de ellas.
Hablar de ella es hablar de cine, pero con letras grandes, de oro y con luces de neón. 





Intentar transmitir toda la poesía de las imágenes, la composición de las escenas, el aura de trágica historia y descenso a los infiernos del personaje principal, la capacidad de emocionar con la partitura musical que acompaña a las secuencias, el trasfondo de una víctima de su propio ego en una lucha contra sí mismo y la nostalgia y melancolía que desprende cada fotograma de esta película, sería un intento frustrado por mi parte. ‘Toro Salvaje’ no hay que verla, hay que sentirla. Lo que si puedo transmitirte, curioso lector, son los múltiples motivos y razones tanto humanas como divinas para ver por primera vez (por lo cual ya te envidio) esta inmensa película. Digo inmensa por que aunque suene pedante, esta película es como la vida, pues lo abarca todo. Creerme.


 

Martin Scorsese dirigió esta película teniendo bajo sus órdenes un reparto excepcional, del que destaca su buen amigo Robert DeNiro. Ambos ya habían rodado ‘Malas calles’ (1973) y la hipnótica ‘Taxi driver’ (1976). Esta fructífera relación se prolongó durante años con otros títulos como ‘New York, New York’ (1977), ‘El rey de la comedia’ (1982), ‘Uno de los nuestros’ (1990), ‘Casino’ (1995) o ‘El cabo del miedo’ (1991). Pero sin duda en esta los dos dieron lo mejor de cada uno. Es innegable que la película se puede integrar en el subgénero de las películas deportivas y más concretamente en las de boxeo. Títulos referentes son ‘El ídolo de barro’ (1949), ‘Más dura será la caída’ (1956), ‘Marcado por el odio’ (1956), ‘Rocky’ (1976) o ‘Campeón’ (1979). Pero de entre todas ellas destaca por sus innumerables valores cinematográficos ‘Toro salvaje’.  El drama del ascenso y caída del campeón del título se narra en todas con mayor o menor fortuna, pero Scorsese infunda a su película de un aura de belleza etérea y amargura que nadie ha sabido plasmar mejor.

 

Aunque no lo creas, el mayor motivo para ver este film es muy sencillo. Serás envidiado por los que la han visto decenas de veces. No imaginas la envidia que provocará el saber que descubrirás por primera vez una obra tan descomunal y grandiosa. Verla por vez primera puede ser comparado con cuando Picasso mostró en público ‘El Guernica’ cuando lo terminó. Es una sensación que te hace estremecer ante la pantalla, te envuelve, te sacude y deja que tomes aliento para destrozarte finalmente con frialdad y desasosiego. Es un combate de boxeo en el que tú estás en una esquina del ring. No puedes esquivar los golpes, a duras penas podrás levantarte de la lona cuando sientas la fuerza de la cámara de Scorsese sobre tu nuca. Notarás el aliento de la derrota de Robert De Niro en tu rostro, odiaras el rencor y los celos que su esposa (Cathy Moriarty) siente por su vida, te alegraras por cada una de las peleas que gane y cada gota de sangre de su cara la sentirás recorrer por la tuya propia.

 

Te preguntaras cómo una película de los 80, sobre boxeo, con DeNiro como protagonista, siendo un drama y encima en blanco y negro puede motivarte para sentarte durante más de dos horas frente a la pantalla. La respuesta es fácil: esta película es dolor, es pasión, es muerte, es fracaso, es alegría y decepción, es vida.
Uno de los factores prioritarios del film, aparte de la soberbia banda sonora, la apabullante fotografía o el guión soberbiamente estructurado (Paul Schrader, ‘Taxi driver’), es la asombrosa actuación de Robert De Niro. Está calificada como una de las mejores, sino la mejor, interpretación del cine. Y razones no le faltan a quien opine así. La sobriedad con la que actúa marca a fuego toda la película, pero además no sólo se embarcó en el viaje de sentir mentalmente al personaje sino que lo llevó hasta límites insospechados, en un esfuerzo titánico por mostrar al boxeador en todos sus aspectos. De Niro comenzó el rodaje caracterizado como Jake LaMotta con 25 años, joven y atlético, para a mitad del film transformar su cuerpo con los embites de una vida de excesos. El actor engordó la friolera cantidad de 45 kgs para mostrar a un Jake LaMotta de 50 años, calvo y apesadumbrado. El poder de fascinación que la figura de De Niro traslada desde la pantalla absorbe al espectador. Ver como un actor se sacrifica por su personaje para reflejar su verdad del modo en que lo hizo en este trabajo es una experiencia muy difícil de volver a ver en el mundo del cine.

 

Las escenas en que vemos a Jake LaMotta como comediante en tugurios para ganarse la vida, el monólogo que se marca frente al espejo antes de salir al escenario y su ritual de calentamiento como si de un combate se tratara, son la demostración al espectador de la soledad del actor con su personaje. Estas escenas junto a la de la prisión, cuando se lamenta del engaño que ha sufrido golpeándose los puños contra el muro, muestran al De Niro más grande, camaleónico y majestuoso que el cine haya visto. La dirección de Scorsese es pura. Directa, sin concesiones preciosistas ni trampas al público. Su visceral forma de dirigir llega al espectador sin ataduras, pocos como él han reflejado el alma humana en estado descendente. Muy superior a ‘Taxi driver’, y eso son palabras mayores. Y alguien que se supera así mismo con una película de este calibre merece todos los elogios.

 

Es como si todos los factores se hubieran conjuntado en una sincronización casi perfecta, milimétrica. Y a la vez, la película destila un deje de nostalgia e imperfección. Aún después de haber pasado más de 30 años desde su estreno, el film no se resiente. Sigue fresca e imperecedera. Ha envejecido reteniendo el tiempo. Como si los meses que duró el rodaje hubieran sido atrapados en cada fotograma, para que cuando fuéramos a verla allí siguiera imperturbable ese tiempo atrapado. Hay una serie de películas que deberían ser de obligada visión en institutos, escuelas o universidades, y ésta es una de ellas.

 

A su director se le ha tildado su manera de dirigir como una lucha por expiar sus propios pecados. Como si con su cine pudiera redimirse su alma. Y puede que sea cierto, se ha hablado mucho de la vida anterior de Scorsese, pues sus pasos en su juventud le encaminaban al sacerdocio. Fue seminarista durante años, pero algo en su vida le hizo convertirse en director y plasmar sus miedos, furias y dudas en el celuloide. Quizás la iglesia perdió un sacerdote más, pero el cine ganó un grande entre los grandes. Un titán tras la cámara. El cine de Scorsese no deja indiferente a nadie, ni siquiera quienes detestan sus películas pueden decir que no sea un director que siempre tiene algo que contar, y sobre todo cómo lo cuenta. En sus inicios tal vez no sabía mostrar lo que llevaba dentro, pero el animal cinéfilo que le habitaba explotó en ‘Taxi driver’.  De ahí en adelante su cine ha seducido a crítica y público. Es junto a Spielberg, Ridley Scott o Tarantino uno de los directores que su nombre figura antes que el título del film, que su firma impere antes que el producto que ha creado, es sinónimo de cine. Cómo décadas antes lo fue una película de Lubitch, John Ford, Capra o Hitchcock.

 

Alguien que ha dejado para la posteridad films como ‘Toro salvaje’, ‘Uno de los nuestros’, ‘La última tentación de Cristo’ (1988), ‘Gangs of New York’ (2002), ‘El aviador’ (2004), ‘Infiltrados’ (2006) o ‘El lobo de Wall Street’ (2013) puede sentirse más que satisfecho si consideraba que tenía alguna deuda con la vida, el alma o Dios. Su cine es directo, sin efectismos o saltos de trampolín para contentar al público. Es un cine que no te permite tregua. No edulcora sus películas porque así ve la vida, como un animal que te devora y deja sin resuello.

CURIOSIDADES:

  • Ganadora de 2 Oscars (Mejor Actor, Robert De Niro) y Mejor Montaje. Nominada a otros 6 premios de la Academia, entre ellos Director y Película.
  • Rodada íntegramente en blanco y negro (salvo una escena familiar).
  • Martin Scorsese hace un cameo en la escena que pide subir al escenario a Jake LaMotta.
  • El padre del director interpreta a uno de los mafiosos sentados a la mesa del club.
  • Sharon Stone audicionó para el papel de esposa de LaMotta.
  • Como preparación al film De Niro disputó tres combates como amatuer, ganado dos de ellos.
  • No hay música original fue compuesta para la película. Toda la música fue tomada de la obra de un compositor italiano llamado Pietro Mascagni .
  • El auténtico Jake LaMotta aparece como camarero en un club.
 

 

 

VALORACIÓN: 10/10

EL RESPLANDOR [CINE]


Miedo del gordo. Con letras grandes es lo que Stanley Kubrick plasmó en la pantalla cuando dirigió esta película. Morbo, angustia, perturbación y mucho desenfreno en las numerosas escenas que se suceden. Nicholson se convirtió en el icono del psicópata por antonomasia, con perdón de Anthony Hopkins y su Dr.Lecter, por sus gestos, idas de olla, arrebatos y depresiones…






 




 
 
Atención: contiene SPOILERS
 
Puro terror, miedo y desasosiego transmiten cada una de las secuencias. Por ejemplo, ir viendo como poco a poco el personaje de Nicholson (Jack Torrance) se degrada según intenta escribir un libro (pues es escritor en horas bajas) y como la página en blanco de su maquina de escribir se va convirtiendo en su propia mente, hacen que como espectador sientas cada minuto con un suspense muy elevado de la media, ya que Kubrick no había realizado ninguna película de terror anteriormente, pero tampoco le hacia falta.
 
 
La película gira alrededor del hijo de Nicholson y Duvall, que tiene un don especial para ver imágenes del pasado, terribles crímenes se presentan ante el niño, sobre todo cuando está a solas. La aparición de cuerpos sin vida de los crímenes que se cometieron en el hotel que sus padres custodian durante el invierno son las secuencias mas terroríficas y junto a la escena en la que Nicholson entra en la habitación 237 y tiene un encuentro, digamos algo mas que húmedo, con una mujer en la bañera, hacen de “El resplandor” una truculenta película, de esas que uno ve con un cojín delante de la cara. Las gemelas que se aparecen al niño en los pasillos mientras el corretea con un triciclo son de lo mas morbosas, pues entremezcla primeros planos de las niñas mirando al pequeño con fotogramas intercalados en los que se ven los cadáveres de las niñas destrozados. Mención aparte la secuencia final de la persecución por el laberinto de setos del hotel totalmente nevado, con un Jack Nicholson fuera de sí tratando de asesinar a su familia.
 
 
Era un genio en cualquier genero, y con la dificultad añadida del material de donde provenía el guión, una novela del sobre valorado Stephen King, rey del bestseller en los 80. El propio King repudio la película, aunque claro, la miel no esta hecha para los burros. La critica machaco a Kubrick en su estreno, diciendo que era indigna de su filmografía y poco mas se salvo de sus protagonistas, sobre todo Shelley Duvall, que como madre maltratada deja mucho que desear, no convence. Aquí en España, el doblaje tampoco ayudo mucho a tomar en serio la película.
 
 
La leyenda urbana que circula alrededor de esta película es ni mas ni menos que su director, el alocado Kubrick, dejó claves y pistas en las imágenes para hacernos llegar el mensaje a los espectadores, y ahora es cuando deben agarrarse a sus cómodos sofás o camas, de que el hombre no había llegado a la Luna. ¿Cómo? Fácil, según se dice las imágenes que vimos del alunizaje fueron rodadas por Kubrick en un estudio y el mismo director nos dejó en algunas secuencias información sobre ello. Algunas son por ejemplo: el numero de la habitación maldita del hotel, la 237, que multiplicado es la distancia a la Luna (237 mil km); el jersey que luce el niño con un dibujo de un cohete y la inscripción “Apolo XI” en el mismo; el televisor que emite una película, “Verano del 42” para ser más exactos y año en el que se creó el plan para viajar a la Luna, pero además es que dicho televisor no está conectado a ningún enchufe dando a entender que lo que vemos no es real; y por ultimo las alfombras que decoraban los pasillos del hotel, con unos extraños dibujos que recuerdan perfectamente a las vistas de unas plataformas de lanzamiento desde arriba.
 
 
Te desafío a que encuentres alguna pista mas sobre esta leyenda urbana, te aseguro que la encontraras. Para mas información, consigue el documental “Room 237” que te desvelara mas secretos. Pero si nos olvidamos de estos detalles, la cinta es agobiante, los primeros planos del niño cuando tiene sus visiones son sobrecogedoras. La escena mas memorable, sin duda alguna, es cuando el personaje de Nicholson quiere matar a su mujer e hijo atravesando la puerta del baño con un hacha, forma parte de la historia del cine. Hay que verla de noche, solo y sin ningún cojín delante. Disfrutarás del miedo.
 
 
 
FRASES MITICAS:
 
  • “Jack esta aquiiiiiiii” (el personaje de Nicholson asomando la cabeza por la puerta del baño con un hacha en la mano)
  • “No me has dejado acabar la frase, dije: No voy a hacerte daño, sólo voy a aplastarte los sesos, aplastaré tus jodidos sesos. No voy a hacerte daño.” (Nicholson a Shelley Duvall mientras baja la escalera para quitarle un bate de béisbol).

 

 
Stanley Kubrick llevaba un par de décadas revolucionando el mundo del cine con títulos como ‘ATRACO PERFECTO’, ‘SENDEROS DE GLORIA’, ‘ESPARTACO’, ‘TELÉFONO ROJO’,’LOLITA’, ‘2001’ O ‘LA NARANJA MECÁNICA’, pocas películas en demasiado lapso de tiempo, pero la obsesión por el perfeccionismo y lograr hasta el más mínimo detalle hacían de Kubrick alguien especial. Demasiado especial. Huraño, reservado y metódico fueron los adjetivos para que el cine “permitiera” el exceso barroco que significó ‘BARRY LINDON’, película anterior a ‘EL RESPLANDOR’. El fracaso comercial de ‘BARRY LINDON’, que no artístico, sumió a Kubrick en la duda de sí aceptar llevar a la pantalla o no el libro de Stephen King, muy de moda por aquellos años. El resultado fue un rodaje tenso y agotador. El propio King se desentendió del proyecto y llegó incluso a menospreciar la película tras su estreno. Kubrick no volvió a dirigir hasta 1987 con la excelente ‘LA CHAQUETA METÁLICA’, su penúltima película.
 
 
Decir Jack Nicholson en Hollywood era mencionar al diablo. En aquel entonces y hoy en día. Al actor siempre le ha rodeado un aura de rebeldía, soberbia y mucho salvajismo desde sus comienzos. Quizás haber compartido “experiencias” con Dennis Hopper y Peter Fonda en ‘EASY RIDER’ tiene algo que ver. Pero sobre todo, Nicholson es uno de los actores más valorados por su capacidad de transmisión al espectador, por sus facciones, su voz o su interpretación. O todo unido. Es un monstruo de la pantalla y eso es indiscutible. Además venía de realizar dos grandes títulos en los 70, ‘CHINATOWN’ y ‘ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO’, ésta última le valió el Oscar al Mejor Actor.
 
 
Ni que decir que lo mejor de ‘EL RESPLANDOR’ es la interpretación de Nicholson como el perturbado escritor Jack Torrance. Vemos la caída a los infiernos del personaje con todos sus matices, desde los fallos como padre a los errores como marido, pasando por su imposibilidad de escribir su libro. Nicholson era ya una estrella pero con este film pasó a convertirse en un icono de los años 80 que aún hoy perdura en la imaginación colectiva. La década para él fue un continuo motivo de narcisismo y egolatría con títulos irrelevantes (‘LAS BRUJAS DE EASTWICK’) que sólo explotaron su vena salvaje, salvo ‘LA FUERZA DEL CARIÑO’ que le valió su segundo Oscar, ésta vez como Actor Secundario. En los noventa su sólo nombre sería antepuesto al de la película en la que participase (‘ALGUNOS HOMBRES BUENOS’). Y no sería hasta años más tarde cuando regalase interpretaciones sobrias y de grande entre los grandes como ‘MEJOR…IMPOSIBLE’ (tercer Oscar) O ‘EL JURAMENTO’.
 
 
Duvall, actriz anodina donde las haya que no supo o no pudo aprovechar el tirón de este título. Es más, aún hoy se desconoce como pudo superar el casting y hacerse con el papel una actriz con tan pocos recursos, falta de emotividad y de matices planos que no convence ni a la cámara ni al espectador. El personaje se merecía otro enfoque y Duvall no lo traslada. Quizás Kubrick, dentro de su particular mundo, vio en ella rasgos que el resto de los mortales no supimos apreciar. Y si a ello le añadimos que el doblaje que se realizó para el ‘EL RESPLANDOR’ fue de lo más curioso, dejamos a Duvall por los suelos. Digo curioso por no calificar el doblaje como “cómico”, pues fue contratado Carlos Saura como director del mismo y una joven Verónica Forqué puso la voz en la versión española a Duvall. Sin rencores hacía nadie, pero destroza el espíritu de la película. Mejor verla en versión original. Es la única gran pega que se le puede poner a esta película.
 
 
RESULTADO FINAL
 
En esta película se unieron varios factores. La genialidad de un maestro tras la cámara como Stanley Kubrick, la personalidad y buen hacer de un Jack Nicholson en estado de gracia y como último factor decisivo, un escritor de moda y taquillero como Stephen King que dio base al guión. Entonces ¿qué falló?.
La película no fue el taquillazo que se esperaba, y más aún si tenemos en cuenta que eran tiempos del resurgir de las películas de terror (‘VIERNES 13’, ‘LA NOCHE DE HALLOWEEN’) y además la crítica se cebo más de la cuenta dejando a EL RESPLANDOR por los suelos. Pero como en las mejores bodegas, los buenos vinos hay que dejarlos su tiempo y Kubrick era un bodeguero artístico, por lo que con el paso de los años la película ha ganado muchos enteros llegando a convertirse en un mito y un clásico del cine de terror casi, sólo casi, equiparable a ‘EL EXORCISTA’.
 
 
VALORACIÓN: 9/10

OTRAS CRÍTICAS “EL RESPLANDOR”:


EL IMPERIO CONTRAATACA [CINE]


El cine y su modo de entender como espectáculo de evasión había cambiado en 1977. La persona responsable de tal cambio fue George Lucas. Con una película, su tercera como director, lo que se entiende como entretenimiento de masas lo aglutino en dos horas de pura evasión cinematográfica. Tal prodigio de imaginación se llamó ‘La guerra de las galaxias’. El cine desde entonces no sería lo mismo. Había nacido el fenómeno Blockbuster, la película del verano o como otros llaman a este movimiento, el fenómeno fans. El mérito de Lucas radicó en intentar poner su visión en un proyecto en el que creía a ciegas y gracias al apoyo del productor del estudio, Alan Ladd jr, el mundo descubrió una palabra: merchandising. La obtención de beneficios derivados de la imagen o conceptos de una película nunca se había dado en la historia del cine. Lucas fue la comidilla y objeto de burlas cuando consiguió reducir su sueldo como guionista y director a cambio del control total de los beneficios futuros que consiguiera con la película. Tras el estreno, nadie volvió a reírse. Miles de millones de dólares desde entonces han ido ingresando en la cuenta bancaria de Lucas.

Leyendo la  Carátula:


Huyendo del malvado Imperio Galáctico, los rebeldes abandonan su nueva base en el mundo helado de Hoth. La Princesa Leia, Han Solo, Chewbacca y el droide C-3PO  escapan en el Halcón Milenario, pero son perseguidos por Darth Vader. Mientras tanto, Luke Skywalker y el droide R2-D2 siguen el consejo de Obi-Wan Kenobi para recibir entrenamiento Jedi del Maestro Yoda en el pantanoso mundo de Dagobah. 


                         
 
Rebobinando:
 
El hecho de controlar las película en ese sentido logro que un imperio, y no galactico precisamente, se creara alrededor de LUCAS. Figuras, juegos, camisetas, tazas o cualquier objeto impensable que llevara impreso el logotipo de LucasFilm era sinónimo de ese imperio. La película se convirtió en la más taquillera de la historia, recibió 6 Oscars y estuvo en pantalla más de un año. Fue un éxito sin precedentes que aupo a LUCAS al mismo estatus que hoy se tiene por DISNEY. Gracias a una película de ciencia-ficción un hombre controlaba todos los aspectos de sus futuras películas: reparto, presupuesto, distribución, montaje y merchandising. Se convirtió en el ORSON WELLES del fin de milenio cinematográfico.
 
                       

Los posteriores proyectos en los que estuviera vinculado el apellido LUCAS significaban espectáculo. Gracias al entramado que se formó relacionado con LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, Industria Light and Magic dedicada a los efectos especiales o el Skywalker Ranch para desarrollar efectos sonoros, LUCAS promovió numerosas películas. Pero porque todo el mundo esperaba era una continuación a la historia contada LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. No hubo que esperar demasiado pues en 1980 los millones de seguidores de la película tendrían su recompensa. Y de qué manera.

La película había terminado con un final abierto, pues el personaje antagonico y villano no había sido eliminado, tal vez derrotado, pero salió con vida. Un detalle que los fervientes y nuevos seguidores de lo que se convertiría más tarde en una saga se percataron. EL IMPERIO CONTRAATACA significaría para todos los amantes del cine que algo nuevo y trepidante se fraguaba en la Meca de los Sueños. El cine se embarcaria en uno de los viajes cinematográficos más apasionantes de su historiaEl espectáculo visual que destila cada secuencia de EL IMPERIO CONTRAATACA nos hace vibrar desde el inicio. Las miticas secuencias de apertura de las películas de esta saga nos hacen agrandar los ojos en cuanto vemos como los rótulos comienzan a deslizarse ante nosotros mientras la poderosa y envolvente música de JOHN WILLIAMS nos acelera el pulso. Los millones de seguidores que aman estas películas de épica espacial nunca lo confesaran abiertamente, pero el secreto más guardado entre ellos es que esta segunda parte de la primera trilogia (aunque también es una segunda trilogia si lo vemos cronológicamente, algo lioso, lo sé) es la mejor película de toda la saga.

 
Los motivos pueden ser varios y de diferentes puntos de vista dependiendo de quien opine. Es la mejor por el hecho de que los personajes estén muy bien definidos y no sean meras caricaturas o arquetipos. Se indaga en aspectos complejos de las relaciones entre los personajes, lo que eran trazas en la anterior película en ésta queda definido impecablemente. Los lazos de amistad, amor, lealtades y traiciones así como un completo ambiente de ensoñamiento durante todo el film, hacen que EL IMPERIO CONTRAATACA se convierta en el capítulo más maduro y complejo de toda la saga. Las repercusiones que la trama desvela y que dejan en ciertos momentos perplejo al espectador tienen su cumbre en las secuencias finales, donde la película deja para la posteridad una de las escenas más famosas en el cine.
 
Otros valoran esta película por suponer un reto tan difícil de realizar tras el enorme éxito de la anterior entrega, que sólo se puede elogiar el modo de resolver la trama, la dirección que toda la historia toma. Si la primera parte era pura épica y aventura, en ésta el verdadero drama se cruza con la acción, el argumento tiene el peso específico para transformar una película de ciencia ficción en una película de personajes. El éxito radica en dar el valor que se le dio a un magnífico guión lleno de excelentes secuencias, escenas muy bien resueltas y diálogos vivos y de genial factura. Es obvio si tenemos en cuenta que tras el guión se hallaba Lawrence Kasdan, un magnífico guionista y más tarde director. A él le debemos que alguien se atrevería a realizar una versión de PERDICIÓN de Billy Wilder, la llevara a nuestros tiempos y la perfumara con el manto del cine negro en una estupenda adaptación que se llamó FUEGO EN EL CUERPO. Otros guiones suyos son EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA, SILVERADO, REENCUENTRO o GRAND CANYON. El sello de Kasdan se nota al ser un director y guionista de personajes más que de acciones. Por ello el otro factor de la película también resultaría decisivo.
 
                       
 
La dirección corrió a cargo de IRVIN KESHNER, un director no muy en alza en esos años pero con experiencia en dirección de actores, un motivo que la primera parte adolecia por su ausencia. Su filmografia anterior cabe destacar EL OJO DE LA AGUJA, drama de espías en la II Guerra Mundial, y el hecho de que no fuera el director GEORGE LUCAS obedece a que se dedicó a las tareas de productor ejecutivo, controlando cada aspecto del film, desde su creación hasta su distribución. Lucas se convertía en el nuevo DAVID O’SELZNICK de Hollywood. Pero quizás a que delegó en otro la dirección la saga tuvo un impulso que nadie
esperaba. Las secuencias de efectos especiales y acción jalonan la película pero los momentos intensos de drama, de intimidad y exploración de personajes, revalorizan a EL IMPERIO CONTRAATACA como una película muy superior a la media.
 
                         
 
Los actores, dentro de lo que cabe, hacen lo que pueden. En una vasta producción como ésta es de esperar grandes interpretaciones, pero nada más lejos de la realidad. El unirverso de esta saga es tan enorme que engulle cualquier atisbo de genialidad interpretativa. Es más, se anula. Y aunque pudiera ser un motivo negativo es todo lo contrario. Los personajes, la historia y cómo se desarrollan tanto unos como otros, hacen que el espectador no vea a los actores, sólo los personajes tienen vida dentro de la historia. Al decir esta afirmacion, uno podría pensar que la actuación de los actores es soberbia pues no distrae al espectador. Difícil, pues Mark Hammill no era, ni fue, un prodigio de la interpretación.
 
                        
 
Su papel es tan básico, es el héroe, que todo matiz o sutileza de emociones pasa desapercibida. Carrie Fisher, la princesa Leia, tiene un mayor bagaje como actriz y defiende bien el dualismo que siente por los personajes de Luke y Han. En cuanto a Harrison Ford por aquel entonces el aura de estrella se cernia sobre él con más fuerza que la valoracion como gran actor, que lo es, y tuvo que pasar varios años para que los papeles con fuerza interpretativa le llegasen.
 
                        
 
Por tanto, los factores dirección y guión se reflejan en varias escenas. Por orden cronológico la primera que llama la atención es el pasaje donde Luke se enfrenta a sus miedos en el planeta donde aprende a ser Jedi junto Yoda, mostrándonos la mente del joven en un combate soñado contra Vader, descubriendo que tras la máscara se haya el rostro del propio Luke. Otra escena es cuando a Han Solo lo van a encerrar en una cámara de criogenizacion, y justo antes de eso la princesa Leía le dice: “Te amo”. A lo que Han Solo con su habitual tono desafiante y canalla contesta: “Lo sé”, resumiendo quizás su compleja personalidad con dos palabras que nadie espera, demostrando una arrogancia, superioridad y seguridad en sí mismo ante el hecho de que puede morir en ese instante, que deja al espectador con la boca abierta mientras la música de John Williams inicia un crescendo. La última escena que resume lo anteriormente expuesto es en el combate final de Vader contra Luke en Bespin donde se desvela en una sola frase el destino de toda la saga y la esencia misma de todos los personajes.
                          
 
Darth Vader le dice a un derrotado Luke lo siguiente cuando éste le acusa de haber matado a su padre (ATENCIÓN SPOILER) :”No. Yo soy tu padre”. En ese momento todos los espectadores de la sala de cine debieron quedar mudos y asombrados. El cine había creado un mito.
El espectáculo que ofrece EL IMPERIO CONTRAATACA es innegable y su capacidad de seduccion y atracción es continua. No hay un momento de tregua en todo el metraje y la sucesión de acontecimientos no te deja apartar la vista de la pantalla. El cómo transcurre la historia y la incorporación de nuevos personajes a la trama, como los inolvidables Yoda y Bobba Fett, hacen de esta película el claro ejemplo que rompe la norma sagrada no escrita de que segundas partes nunca fueron buenas. EL IMPERIO CONTRAATACA es la prueba de que sí pueden ser buenas, incluso mejores que sus antecesoras. Hay otras tres que meto en este saco imaginario de grandes segundas partes: LA NOVIA DE FRANKENSTEIN, EL PADRINO II y ALIENS EL REGRESO. Son a mi juicio, sí es que aún me queda entre tanta pasión cinéfila, las mejores segundas partes que se han rodado.
 
                        
 
EL IMPERIO CONTRAATACA tenía la difícil prueba de no defraudar a millones de seguidores de este nuevo credo inventado por George Lucas llamado STAR WARS, y no sólo consiguió entusiasmar a todos ellos, público y crítica también, sino que ademas puso el listón tan alto que la tercera parte de la saga, EL RETORNO DEL JEDI, fue prácticamente una decepción para todos.
Fue la constatación de que Lucas se había convertido en un mercader, en un hombre de negocios y puro marketing, pues con esta tercera parte sólo pensaba en recaudar dinero a toda costa, menospreciando la historia, la trama y los personajes, llevandolos a escenas ridículas, infantiles y destinadas a dejar una empalagosa sensación de buenas intenciones. Pero esa es otra historia.
 
                         
 
Para terminar con los motivos para ver EL IMPERIO CONTRAATACA, dejaros en la mente una última escena, la escena final de la película. Con Luke y la princesa Leia abrazados frente a un gran ventanal de una nave, mientras sus androides, C3PO y R2D2, les acompañan. La cámara se aleja con este cuadro hacia afuera, hacía el espacio, poco a poco. Mientras ellos miran hacia el vacío de las estrellas, vemos como la armada rebelde se reagrupa. En el pensamiento de ambos personajes queda la duda de sus pérdidas, el amor de ella por Han Solo, que ha sido congelado y vendido; y el revelado secreto de Darth Vader a Luke confesandole ser su padre. Todas estas historias sin final quedan suspendidas en el espacio infinito, mientras tanto la cámara sigue alejándose más y más del ventanal por el que miran nuestros protagonistas. La música, casi en un adagio prodigioso, sube hasta que la fanfarria se funde con los títulos de crédito finales. Apoteosico.
 
                             
 
Cotilleos de Videoclub:
  • La película más taquillera de 1980.
  • Paul Verhoeven, ‘Robocop’, fue seleccionado para dirigirla.
  • Los AT-AT (naves caminantes en la nieve) fueron inspirados por las máquinas para caminar de HG Wells en “La guerra de los mundos” y su aparición se basó en las grúas de pórtico que se utilizan en la mayoría de los puertos de embarque en los EE.UU. Se estudiaron los patrones de caminar de los elefantes para hacer los movimientos parecen lo más realista posible.
  • Tener a Han Solo congelado en carbonita era (al menos en parte) por el hecho de que no estaban seguros de que Harrison Ford podría regresar para una tercera película. Cuando el original de ‘La guerra de las galaxias’ se hizo (1977) Carrie Fisher y Mark Hamill  firmaron un acuerdo para tres películas, pero Harrison Ford se negó. Ford incluso pidió a George Lucas matar a Solo, ya que el personaje había desempeñado su papel, pero Lucas no accedió, diciendo que aún tenía una parte heroica por ver de Han Solo en El retorno del Jedi (1983).
  • Fue el rodaje de la saga más largo, 170 días.
  • Billy Dee Williams (Lando Carrisian) fue seleccionado como Han Solo en ‘La guerra de las galaxias’.

Valoración: 9